INTRODUCCIÓN
El cristianismo es una de las religiones más antiguas y extendidas del mundo, con aproximadamente
2.400 millones de creyentes, lo que lo convierte en el conjunto religioso más numeroso de la humanidad.
Nacido en el siglo I d. C. a partir de las enseñanzas de Jesucristo, el cristianismo se consolidó como una
fe monoteísta que proclamaba la salvación y el amor de Dios para toda la humanidad. Desde sus orígenes
en el mundo judío-palestino, se expandió rápidamente por el Imperio romano y posteriormente por todos
los continentes.
A lo largo de los siglos, el cristianismo se ha diversificado en tres grandes ramas o tradiciones principales:
la Iglesia católica, la ortodoxa y la protestante. Si bien existen diferencias doctrinales y litúrgicas entre
ellas, comparten una base común muy sólida centrada en la fe en Jesucristo como Salvador del mundo. En
este sentido, el movimiento ecuménico, especialmente desde el pontificado de Juan XXIII, ha impulsado
la búsqueda de unidad entre las distintas confesiones cristianas, reconociendo que más allá de las
divisiones históricas existe una profunda convergencia espiritual.
El cristiano, sin importar su denominación, encuentra el sentido de su vida en el seguimiento de Cristo y
en la vivencia del Evangelio. Su misión es colaborar con Cristo en la instauración del Reino de Dios ya en
este mundo, con la esperanza puesta en la vida eterna. A partir de esta visión se despliega toda la riqueza
de la tradición cristiana, en su historia, su doctrina y su impacto en la cultura universal.
Cristianismo
El cristianismo es una religión afirmada en las ilustraciones y milagros de Jesús. Jesús es el
Cristo, la palabra “cristo” representa ungido. Cristo no es el nombre de Jesús. Jesús es el
proclamado de Dios Padre que vino a la tierra, cumplió las leyes y predicciones del Antiguo
Testamento, murió en la cruz y resurgió de entre los muertos corporalmente. Hizo muchos
milagros que fueron reconocidos en los evangelios por los testigos oculares.
El cristianismo enseña que hay un solo Dios en toda la coexistencia, que Dios estableció el
universo, la Tierra e instauró a Adán y Eva. Dios fundó al hombre a su imagen. Esto no
expresa que Dios tenga un cuerpo de carne y huesos. Imagen simboliza la similitud del
carácter de Dios, la justicia.
El cristianismo muestra que Dios es una Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y no tres
Dioses, que Jesucristo es la segunda alma de la Trinidad, que Jesús sucumbió en la cruz y
resucitó de los muertos corporalmente, y que todas las personas son bajo el justo juicio de
Dios porque todas las personas han pecado contra Dios. Enseña que Jesús es la excelente
forma de ser salvo del juicio próximo de Dios y que la protección se recoge por la fe en la
obra de Cristo en la cruz y no por nada que logremos hacer para encantar a Dios.
Origen del cristianismo
Siglos I-V.El cristianismo viene de Oriente y tiene un triple contexto histórico:
1. Religioso: nace en Palestina.
2. Político: nace en Roma.
3. Cultural: nace en Grecia.
El cristianismo tiene relación con estos tres mundos de santificación. No todo lo que hay en cada una de
éstas es malo.
El cristianismo toma cosas de cada una de estas tres:
De Palestina:
1. Toma dogmas (lo que cree) y la moral
2. Toma la ley, el estilo de vida.
3. Toma la sinagoga (las parroquias).
De Roma:
4. Toma comunicación la política.
De Grecia:
5. Es la más peligrosa porque la cultura griega se oponía al cristianismo. Los griegos eran
egocentristas.
6. Para los griegos el cristianismo es una necedad. No estaban dispuestos a cambiar la filosofía por
la religión
Hubo un enfrentamiento entre la filosofía y la religión porque:
Quería convertir la filosofía en religión
Querían supeditarla.
Primero hay que creer y después hay que filosofar. La norma del cristianismo es la escritura, lo que la
escritura dice. El cristianismo gracias a la cultura griega es lo que es.
La educación paleocristiana: Sí uno es cristiano tiene que educarse de manera distinta que uno que no es
cristiano, tiene que ser educado como cristiano y ser buen hombre para ser cristiano. Esto los cristianos lo
explicaban con una expresión:
EN CHRISTÓ PAIDEÍA (educación cristiana).
Expresión empleada ya en Roma para referirse a la educación cristiana propia de los cristianos. Lo
curioso de esta expresión es que hay una parte religiosa (en christó) y otraparte griega (paideía) para
entender su propia religión.
La religión cristiana es lo que es porque nació en el seno de la cultura griega.
Para entender el cristianismo hay que tener en cuenta dos cosas:
1. Es una religión, no una cultura. El cristianismo se coloca por encima de las demás culturas.
2. No se desentiende de las culturas, está por encima de ellas. Los cristianos eran mejores que los
griegos… El cristianismo se relaciona con las culturas y hace dos cosas:
Intenta transformar las culturas respetándolas, y esto se llama INCULTURANTE
Se deja influir por las culturas. El cristianismo cambio contacto con Grecia.
El núcleo del cristianismo no es un dogma (un creer, un saber). Dios enseña a los cristianos. Esa es la raíz
del cristianismo, por eso está por encima de las demás culturas.
Hay muchas formas de ser cristiano. Todos los cristianos son iguales, siguen a Cristo, pero hay cosas que
cambian:
1. No se es cristiano de igual manera en un país que en otro, sino que el cristiano se deja influir.
Puede cambiar la forma de expresarse, el lenguaje, la liturgia…
2. Ser cristiano no es igual en todas las épocas históricas. No se necesitaba mucha cultura para ser
cristiano. La religión cristiana varía, se deja manipular, ve positivamente el mundo. Para el
cristianismo el mundo es un lugar de paso; el mundo para cada uno es personal. En cada país y
en cada persona el cristianismo es distinto. La religión cristiana se deja influir por el entorno;
saca lo bueno que hay que descubrir.
3. El cristianismo transforma el mundo. Las dos misiones del cristianismo son:
Seguir a Cristo, imitarlo y santificarle
Enseñar y santificar el mundo. Esto se destaca en un texto de la página 208/209 del libro
(Epístola a Diogneto). Dice que los cristianos no están en el mundo pero no se pueden olvidar de
él. Tienen que cambiar el mundo para que sea mejor, transformarlo al cristianismo.
El cristianismo no crea civilización. Hay principios cristianos para crear una sociedad cristiana.
La esencia de las personas es la caridad, el servicio a los demás.
En la Iglesia hay dos tipos de cristianos:
Laicos.
Religiosos.
El cristianismo evoluciona con el tiempo y cambia. Es una religión que se considera por encima de todas
las demás culturas.
ANTROPOLOGIA CRISTIANA.
Para ser cristiano hay que creer en unas cosas acerca del hombre. El contenido de la fe son los DOGMAS.
El hombre para los cristianos tiene una triple explicación:
Creado: el hombre es creado por Dios. Existimos porque Dios quiere; tenemos comienzo y
final.
Caído: aludía al Pecado Original. Cuando venimos al mundo somos imperfectos, no podemos
por nuestras propias fuerzas ser buenos. Las cuatro heridas del Pecado Original son
Muerte
Dolor
Ignorancia
Rebeldía
Redimido: necesita a Cristo para ser redimido.
Si no existiese el Pecado necesitamos a Cristo, necesitamos la encarnación.Sin el Pecado Original no se
puede llegar a Dios. Los cristianos hemos sido creados por Dios.La amistad con Dios la conseguimos a
través de Jesucristo.
La distancia entre el hombre y Dios es infinita. Por podemos adquirir los atributos de Dios. En este
mundo es imposible parecerse a Dios.
Cristo nos indica en qué medida podemos ser como Dios. Esto quiere decir que Cristo es REDENTOR Y
MEDIADOR. Lo único que podemos saber de Dios lo sabemos a través de Cristo, porque Cristo es Dios
y a la vez hombre verdadero. Si sólo es Dios o sólo es hombre estamos perdidos porque no tenemos la
posibilidad de llegar a Dios.
Jesucristo es LA PALABRA, EL LOGOS, EL VERBO. Esto quiere decir que Jesucristo es el mismo
Dios, por eso una cosa que dice Cristo es “YO SOY LA VERDAD”; Cristo es Dios.
El cristianismo no es una doctrina, una teoría, sino que es el seguimiento y la invitación de una persona la
cual es Dios: La palabra, el logo, el verbo.
La cultura cristiana se distingue de otra cultura en que Cristo es la misma doctrina, es él mismo. Si uno se
cree que es Dios, el mensaje es él mismo.
Textos sagrados
El texto sagrado del cristianismo es la Biblia, una colección de libros inspirados por Dios que narran la
historia de la salvación, desde la creación del mundo hasta la venida de Jesucristo y los primeros años de
la Iglesia. Para los cristianos, la Biblia es Palabra de Dios, y su lectura y estudio son fundamentales para
la fe y la vida espiritual.
La Biblia cristiana se divide en dos grandes partes:
Antiguo Testamento
Contiene los libros escritos antes del nacimiento de Jesús. En él se recogen la historia del pueblo de
Israel, la Ley, los profetas, los salmos y los libros sapienciales. Según la tradición cristiana, estos textos
anuncian la venida del Mesías.
El número de libros del Antiguo Testamento varía según la rama del cristianismo:
Catolicismo: 46 libros (incluye los deuterocanónicos).
Protestantismo: 39 libros.
Ortodoxia: hasta 51 libros, dependiendo del canon.
Nuevo Testamento
Es la parte central del cristianismo. Contiene los libros escritos después de la muerte y resurrección de
Jesús, centrados en su vida, su mensaje, su muerte y su resurrección, así como en la vida de las primeras
comunidades cristianas.
Incluye:
1. Los Evangelios (4 libros):
Mateo, Marcos, Lucas y Juan
2. Hechos de los Apóstoles:
3. Cartas o Epístolas (21 en total):
Escritas por Pablo, Pedro, Juan, Santiago y otros.
4. Apocalipsis
Para los cristianos, la Biblia no es solo un libro antiguo, sino una fuente viva de fe y de orientación
espiritual. Como afirma san Pablo:
“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para educar en la
justicia” (2 Timoteo 3,16).
Además, cada rama del cristianismo interpreta la Biblia de manera particular:
El catolicismo combina Biblia y Tradición (enseñanza de la Iglesia).
El protestantismo se basa solo en la Biblia (sola scriptura).
La ortodoxia también valora la liturgia como vía de transmisión bíblica.
Creencias fundamentales
El cristianismo se estructura sobre un conjunto de doctrinas fundamentales que definen su visión del
mundo, de la existencia humana y de la relación con lo divino. Estas creencias son compartidas, con
ciertas diferencias, por todas sus ramas principales: católica, ortodoxa y protestante. A continuación, se
presentan los principios esenciales que constituyen el núcleo doctrinal de la fe cristiana.
Monoteísmo trinitario
El cristianismo es una religión monoteísta, lo que implica la creencia en un único Dios verdadero. Sin
embargo, esta unidad divina se concibe en tres personas distintas pero inseparables: Dios Padre, Dios Hijo
y Dios Espíritu Santo. Esta doctrina es conocida como la Trinidad, y es uno de los pilares teológicos más
distintivos del cristianismo. A diferencia de otras religiones monoteístas, el cristianismo propone una
unidad divina que se manifiesta en una comunión trinitaria.
Jesucristo como centro de la fe
La figura central del cristianismo es Jesucristo, considerado el Hijo de Dios encarnado. Se le atribuye una
doble naturaleza: divina y humana. Su vida, enseñanzas, muerte y resurrección son el fundamento de la fe
cristiana. Según esta creencia, Jesucristo vino al mundo para salvar a la humanidad del pecado y
restablecer la relación entre Dios y los seres humanos. Su rol como salvador es esencial en la
comprensión cristiana de la redención y de la historia de la salvación.
La salvación por gracia y fe
Otra doctrina clave del cristianismo es la enseñanza de que la salvación no se obtiene por méritos
humanos, sino por la gracia de Dios. Esta gracia es un don gratuito, ofrecido a todas las personas. La fe en
Jesucristo es el medio por el cual se accede a esa salvación. Aunque existen diferencias en la
interpretación de este principio entre las diversas ramas del cristianismo, el concepto de salvación como
iniciativa divina es común a todas.
La Biblia como fuente doctrinal
La Biblia constituye la base de la enseñanza cristiana. Está conformada por el Antiguo y el Nuevo
Testamento, y es considerada la revelación escrita de Dios. En ella se encuentran los relatos fundacionales
de la fe, así como normas éticas, principios teológicos y narrativas históricas. La interpretación y
autoridad de la Biblia pueden variar entre las distintas confesiones cristianas, pero su papel como texto
normativo y guía de vida espiritual es un punto de convergencia esencial.
Creencia en la vida eterna
El cristianismo sostiene la creencia en una vida después de la muerte. La existencia terrenal es concebida
como transitoria, y se espera una vida plena en comunión con Dios tras la muerte. Esta creencia incluye la
resurrección de los muertos y el juicio final, en el cual cada persona será juzgada de acuerdo a sus obras y
a su fe. La promesa de la vida eterna otorga sentido y finalidad a la existencia humana desde la
perspectiva cristiana.
La Iglesia como comunidad de fe
La Iglesia, en sus diversas expresiones, es entendida como la comunidad de los creyentes. Su función
principal es preservar, transmitir y vivir la fe cristiana. Además de ser un espacio de culto, la Iglesia
cumple un papel pastoral, social y doctrinal. Cada rama del cristianismo posee una organización
eclesiástica distinta, pero todas reconocen la importancia de la vida comunitaria en el desarrollo de la fe.
La ética del amor y la ley moral
La ética cristiana se fundamenta en el principio del amor como norma suprema. Esta concepción abarca
tanto el amor a Dios como el amor al prójimo. Además, el cristianismo retoma y actualiza la ley moral del
Antiguo Testamento, particularmente los Diez Mandamientos, orientándola hacia una práctica moral que
promueve la justicia, la paz, el perdón y la compasión. Esta dimensión ética tiene implicancias tanto
personales como sociales, e influye en la construcción de una convivencia solidaria.
Las ramas del cristianismo
El cristianismo, a lo largo de su historia, ha atravesado múltiples transformaciones que han dado lugar a
distintas ramas dentro de la misma religión. Estas divisiones, aunque comparten un origen común en la
figura de Jesucristo y en los textos fundacionales del Nuevo Testamento, se han desarrollado a partir de
diferencias teológicas, litúrgicas, culturales y políticas. Las tres grandes ramas del cristianismo son:
catolicismo, ortodoxia oriental y protestantismo. Cada una posee características propias que definen su
identidad, organización interna y expresión de la fe.
Catolicismo
El catolicismo es la rama más numerosa del cristianismo. Tiene como centro espiritual y administrativo al
Vaticano y está encabezada por el Papa, quien es considerado el sucesor del apóstol Pedro y máxima
autoridad eclesial. La Iglesia católica mantiene una estructura jerárquica, sacramental y doctrinal bien
definida. Da especial importancia a la tradición apostólica, a la autoridad del Magisterio (el cuerpo
doctrinal oficial de la Iglesia), a los sacramentos (especialmente la Eucaristía) y a la veneración de los
santos. Además, posee una fuerte dimensión universal, lo que se refleja en su presencia global y en su
labor educativa, sanitaria y misionera.
Ortodoxia oriental
La Iglesia ortodoxa, también conocida como cristianismo ortodoxo, se consolidó como una entidad
separada tras el Cisma de Oriente en el año 1054, debido a diferencias doctrinales y de autoridad con la
Iglesia de Roma. Se caracteriza por su apego a la tradición litúrgica antigua, el uso de lenguas litúrgicas
locales, la autonomía de sus iglesias nacionales (llamadas iglesias autocéfalas) y su teología centrada en
la divinización del ser humano. No reconocen la autoridad del Papa, y sus patriarcas tienen una figura de
liderazgo colegiado. Su culto destaca por su solemnidad, su rica iconografía y su fuerte vinculación con la
cultura local de cada país en el que se encuentra (como Grecia, Rusia, Serbia, entre otros).
Protestantismo
El protestantismo surgió en el siglo XVI como resultado del movimiento de Reforma impulsado por
Martín Lutero en Alemania. Este movimiento cuestionó varias prácticas de la Iglesia católica de la época,
como la venta de indulgencias, y propuso un retorno a las enseñanzas originales de las Escrituras. Entre
sus características fundamentales se encuentran la sola scriptura (la Biblia como única autoridad en
materia de fe), la sola fide (la salvación por la fe) y el rechazo de la autoridad papal. El protestantismo no
constituye una iglesia única, sino una multiplicidad de denominaciones que comparten principios
generales, pero que se organizan de manera autónoma. Entre ellas destacan el luteranismo, el calvinismo,
el anglicanismo, el metodismo, el presbiterianismo, las iglesias evangélicas y las pentecostales.