DANUBIO M.
AMBIENTE
El Danubio “pierde” su azul por la
contaminación de plásticos
Publicado por: Redacción EFEverde 4 Mayo, 2014 Viena
FacebookTwitterGoogle+
Compartir
Del hermoso "Danubio Azul" al que Johann Strauss dedicó en 1867 el más famoso de los
valses vieneses sólo queda el nombre. Es que el plástico, la basura y los restos
industriales han alcanzado niveles nunca vistos hasta ahora, alerta un reciente estudio
hecho público en la capital austríaca.
El Danubio envía cada día de media unas 4,2 toneladas de residuos hasta el Mar Negro,
destaca el informe elaborado por el Departamento de Limnología y Oceanografía de la
Universidad de Viena.
Los científicos austríacos, que se han mostrado “sorprendidos” por el alcance de la
contaminación, recogieron casi un millar de muestras en los años 2010 y 2012 a lo largo de los
80 kilómetros de río entre las ciudades de Viena y Bratislava.
Los resultados de las investigaciones publicadas en la revista científica “Environmental
Pollution” (Polución Medioambiental) son alarmantes: las aguas del segundo río más largo de
Europa presentan una concentración de residuos superior a la de peces.
En las 900 muestras de agua que se tomaron del río la abundancia y el tamaño de los residuos
plásticos fue incluso superior a la de larvas de peces, alertan los investigadores austríacos.
Concretamente, el tramo del río que fluye entre las capitales de Austria y la vecina Eslovaquia
transporta de media 317 partículas de plástico y 275 crías de peces por cada 1.000 metros
cúbicos de agua.
Con la ayuda de una red especial, en forma de embudo con orificios de medio milímetro de
diámetro, los investigadores recogieron muestras cerca de las orillas del río.
Junto a las crías de peces, apareció un número considerable de pequeñas partículas
microscópicas de plástico, que en un 80 % proceden de la producción industrial, asegura el
estudio.
En consecuencia, el río transporta cada año más de 1.500 toneladas de residuos hasta su
desembocadura en el Mar Negro.
Según el estudio, sólo en Alemania y Austria, los dos primeros países por donde fluye el
Danubio, se encuentran muy cerca del río decenas de plantas de producción de plástico y de
procesamiento.
“La contribución de estas empresas a la contaminación del río es evidente”, asegura Hubert
Keckeis, uno de los investigadores que elaboró el estudio científico.
El problema se agrava por los efectos que tiene la contaminación sobre las crías de peces,
insectos y pájaros, “que confunden los desechos materiales con alimentos”, advierte en unas
declaraciones a Efe.
Es que la ingesta de esos residuos provoca en la mayoría de los casos intoxicaciones que
pueden ser mortales para los animales.
Aunque el río pasa directamente por sólo diez países en sus 2.800 kilómetros de recorrido, el
área geográfica y humana que afecta a sus aguas es aún mayor: 80 millones de personas en
19 países.
La excesiva presencia de nutrientes en el agua, procedentes principalmente de los fertilizantes
usados en la agricultura, y el deficiente tratamiento de las aguas residuales son dos de los
grandes problemas de contaminación.
Por eso, la denominada “Comisión Internacional para la Protección del Río Danubio” (Ciprd), un
organismo internacional con sede en Viena, no se cansa de lanzar campañas de educación
ambiental y la sensibilización para reducir la basura en el río.
Cada 29 de junio la Ciprd celebra el “Día del Danubio”, durante el que se organizan talleres y
excursiones para explicar la importancia de proteger este gran río europeo.
Una de las propuestas de la Ciprd es el uso de bolsas de tela para reducir los residuos
plásticos, además de aplicar sanciones económicas a quien contamine.
Keckeis respalda esta doble estrategia de educación y multas, aunque insiste en que “lo
esencial será siempre la colaboración ciudadana”.
Sólo así se podrá evitar o reducir el consumo de plásticos y volver a tener “hermosas orillas”,
como dice el famoso Vals de Strauss. EFE
Un desastre ecológico vuelve
rojo al Danubio
Publicado el 08.10.10 por Laura Rocha
Y un día el Danubio se volvió rojo. No fue por efecto de las algas o de algún
deslizamiento de tierras; debemos lamentar, una vez más, una catástrofe
ecológica producida por una industria. Esta vez fue en Hungría. El video
muestra las primeras imágenes de lo que ocurrió
El desastre se produjo el lunes pasado, cuando se quebró la represa de la
empresa de aluminio Magyar Alumínium (MAL). En seguida se vieron afectadas
siete localidades húngaras, pero se teme que el “barro rojo” que se formó entre
los desechos y el agua del río se desplace hasta Serbia.
Según datos oficiales, ya se habría formado alrededor de un millón de
metros cúbicos de barro tóxico en el este de país europeo. Se espera
que un helicóptero sobrevuele la zona para lanzar yeso sobre el río Marcal,
afluente del Danubio, con la esperanza de que eso detenga la propagación del
derrame.
Hasta el momento se registraron cinco muertes y se reportaron unas
150 personas quemadas por la agresividad de la sustancia derramada.
Además, las autoridades continúan la búsqueda de tres personas desaparecidas
cerca de la localidad de Kolontar, la más afectada por el derrame.
¿Qué contiene este barro tóxico? La presa que se rompió arrasó los
depósitos de la fábrica en donde se almacenaban los desechos de la producción
de aluminio. Esa impureza contiene minerales pesados como hierro,
manganeso, sílice y otros elementos de pequeña concentración. Entre
el 40 y el 50 por ciento de los deshechos es óxido de hierro, lo que le da
el color rojizo. A esto se suman los diferentes químicos utilizados en el proceso,
entre ellos hidróxido de sodio (soda cáustica), un compuesto soluble que se
utiliza para lavar la bauxita, el material primario. Este conjunto de elementos,
según los especialistas, es altamente corrosivo tanto por inhalación como
por contacto. Puede producir sensación de quemazón, tos, dificultad
respiratoria y graves quemaduras cutáneas, advirtieron. Además, tiene un
devastador efecto sobre el suelo, donde ya está penetrando.
Mientras tanto, el ministro del Interior húngaro, Sandor Pinter, aseguró en
una rueda de prensa en Budapest que el derrame de “barro rojo”, afectará
al agua potable de la zona del desastre porque “el material que llegó
al río (Danubio) tiene un nivel de PH inferior a 9, que se irá diluyendo
en pocos kilómetros”.
El valor del PH tolerable para el hombre oscila entre 4,5 y 9,5 puntos, mientras
que la medida de alcalinidad del “barro rojo” en su estado no diluido fue de 13
sobre un máximo de 14, aseguraron las autoridades. Sin embargo, en Europa
se teme que la contaminación avance por el Danubio, que tiene una
longitud de casi 3.000 km. El río nace en Alemania pero recorre Hungría,
Serbia durante casi 600 kilómetros y Croacia, antes de marcar la frontera entre
Rumania y Bulgaria y desembocar en Ucrania, en el Mar Negro.
LA NACION | EL MUNDO
El Danubio, un río de
veneno
Lo recorren 100.000 toneladas de aguas contaminadas
con cianuro provenientes de una mina rumana.
Comentar(0)
Me gusta
Compartir
15 de febrero de 2000
VIENA.- Europa Central asiste con preocupación en estos
días a la grave contaminación de varios de sus ríos, con
cianuro procedente de un escape en una mina de oro de
Rumania, que ayer llegó al Danubio yugoslavo, pasó por
Belgrado y continuaba su marcha ininterrumpida hacia el
Mar Negro.
Por precaución, las autoridades serbias ordenaron el
cierre de los acueductos en Belgrado, mientras
Budapest, que aseguró que la contaminación afectará la
vida animal por varios decenios, pidió a la Unión
Europea (UE) fondos urgentes para la recuperación del
río.
Según los especialistas, se trata de una de las catástrofes
ecológicas más graves ocurridas en Europa, con efectos
comparables al desastre nuclear de Chernobyl (Ucrania)
de 1986, y de cuyos daños ambientales no se recuperará
antes de 20 años.
La mancha de cianuro mide 50 kilómetros y viaja a 5
kilómetros por hora. Llegó a los ríos el 31 de enero en
Rumania, cuando se rompió un dique con aguas
residuales procedentes del procesamiento de oro en la
mina Esmeralda de Aurul, perteneciente a una sociedad
rumano-australiana.
Unas 100.000 toneladas de agua contaminada se
volcaron en los ríos húngaros Szamos y Tisza, y en su
recorrido provocaron la muerte de peces, pájaros y otras
especies. Más de 100 toneladas de animales muertos
fueron recogidas de ambos ríos.
El vertido, con concentraciones superiores a los 10
miligramos de cianuro por litro, sobrepasó cientos de
veces los límites de seguridad admitidos, según fuentes
comunitarias.
Las autoridades rumanas ordenaron una investigación y
cerraron la empresa, a que la demandarán, mientras
Hungría y Yugoslavia acusaron a Bucarest por la
catástrofe ecológica.
El problema ahora es que el veneno se aproxima al delta
del Danubio, una de las áreas naturales de Europa más
ricas, donde podría afectar la microfauna y la microflora,
poniendo en peligro a especies raras que viven en esa
reserva.
La UE está "muy preocupada" por el grave episodio, dijo
ayer un vocero de la Comisión Europea, y ofreció su
ayuda para hacer frente a la catástrofe. La comisaria
europea de Medio Ambiente, Margot Wallstrom, viajará
mañana a Rumania y Hungría para evaluar los daños.
El Danubio es una vía de vital importancia para el
sudeste de Europa. Con sus 2850 kilómetros, es el
segundo mayor río del continente, después del Volga.
Une Alemania con los Balcanes tras atravesar Austria,
Eslovaquia, Hungría, Croacia, Yugoslavia y Bulgaria,
antes de volver a Rumania y desembocar en el Mar
Negro.
El desastre del cianuro se añade a los daños causados el
año último al Danubio durante la guerra de los Balcanes.
Los bombardeos contra Belgrado, que alcanzaron
industrias químicas, provocaron la emisión en el río de
compuestos tóxicos. También lo dejaron inutilizable para
la navegación, que permitía el tránsito anual de 100
millones de toneladas de mercancía.
"Pudo haberse evitado"
Para el Instituto Italiano de Investigación sobre el Mar
(Icram), la ola de cianuro comprometió la biodiversidad
de los ríos. "Lo peor es que la catástrofe pudo haberse
evitado con una buena construcción del dique", dijo su
director, Attilio Rinaldi.
Y aseguró que aunque se diluya la mancha venenosa, la
repercusión se verá en el plancton, uno de los principales
eslabones de la cadena alimenticia de la fauna fluvial.
Los expertos estiman que los peores daños le tocarán al
río Tisza, con un caudal de agua cuatro veces inferior al
del Danubio, donde el veneno tardará mucho más en
diluirse.
"Es ahora un río totalmente estéril", dijo en Budapest el
presidente de la Comisión Parlamentaria del Medio
Ambiente, Zoltan Illes, señalando que "especies enteras
fueron totalmente destruidas y no reaparecerán nunca".
En Serbia, el ministro de Ecología, Branislav Blazic,
coincidió: "Sufrirá las consecuencias durante años", y
pidió que Rumania sea condenada por la justicia
internacional.
El Tisza, preferido de los pescadores magiares, ofrecía
ayer un paisaje desolador con animales flotando en sus
aguas. Miles de húngaros arrojaron flores al agua en
señal de luto. Las carnicerías donaron su carne para que
las gaviotas tuvieran un alimento alternativo a los peces
envenenados.
Por su parte, la empresa australiana Esmeralda
Exploration de Perth, copropietaria de Aurul, negó
cualquier responsabilidad en la catástrofe tras acusar a
la prensa de "magnificar un incidente menor". Un vocero
señaló que las afirmaciones sobre especies animales
desaparecidas "desafían cualquier lógica científica". "Es
posible que hayan muerto por otras causas", añadió.
Hungría, Rumania y Yugoslavia, apoyadas por la Unión
Europea, pedirán a la empresa un gran resarcimiento
por el desastre.
Letra
El bello Danubio Azul
Danubio tan azul, tan bello y azul,
a través del valle y el campo se desplaza hacia abajo aún,
Nuestra Viena te saluda, su cinta de plata,
une todas las tierras y la alegría del corazón
golpea la hermosa ribera.
Lejos de la Selva Negra
te apresuras hacia el mar
dando bendición a todo.
Fluyes hacia el este
acogiendo a muchos hermanos
¡Imagen de unidad de todos los tiempos!
Antiguos castillos te ven desde lo alto,
y saludan desde lejos
y las montañas escarpadas
que resplandecen en la mañana,
se reflejan en la danza de tus olas.
Las sirenas en el fondo,
susurran
lo que escuchas,
bajo el cielo azul.
El ruido de tu paso
es una canción de hace mucho tiempo
y los sonidos más brillantes
no siempre se los llevan.
¡Mantén tus olas en Viena,
que te ama tanto!
A donde quiera que vayas
¡No encontrarás otro lugar como Viena!
Aquí vierte de sus pulmones
la magia de deseos felices
y fiel, extiende el sentimiento germánico
sembrándolo a lo largo de sus aguas.