POSMODERNIDAD
Alejandra de Esteban
Para comenzar con una breve introducción, hay que saber que la posmodernidad es un
término muy controvertido que abarca cientos de implicaciones trascendentales que
ayudan a entender nuestro contexto histórico. Esta es conocida como un movimiento
cultural y filosófico que influyó en diversas corrientes como es el caso del arte y el
pensamiento crítico y que nació con el objetico de priorizar la subjetividad y la idea de
lo relativo y encontrar nuevas formas de expresión más innovadoras, basadas en el culto
por el individualismo y la expresión negativa hacia el racionalismo, además de centrarse
en un escepticismo general donde se cuestiona lo planteado desde la razón. (Nevado
Encinas, 2019)
Este movimiento que se originó en el año 1960, se ha prolongado hasta la actualidad.
Surgió en Francia, a manos de una nueva generación de intelectuales que revisaban y
cuestionaban el estructuralismo presente en la sociedad de la época. Aparte nació como
una crítica hacia los movimientos modernos que convivieron entre los siglos XVII y
XIX debido a que sus teorías sobre la formalidad y un futuro prometedor habían fallado.
Sin embargo, esta corriente deseaba darle importancia a la idea del presente, frente a un
futuro desmoralizado y deprimente enfrentándose contra el pensamiento del
modernismo, que buscaban el progreso para alcanzar una vida mejor. (Enciclopedia
Significados)
Antes de introducirnos en sus características, creo que es importante profundizar más en
el origen de esta corriente para que os sea más cómoda y a mena la lectura.
Como ya he comentado anteriormente, surgió a manos de una generación de
intelectuales, conocidos como posestructuralistas, que comenzaron con sus
investigaciones gracias a la “escuela posestructuralista” que tenía como pilar el estudio
de la sociedad como un intrincado sistema de partes interconectadas o estructuradas
entre sí. Estas partes hacían referencia a las distintas áreas que componen la sociedad:
religión, clase social, identidad nacional, etc. Así, el estructuralismo buscaba examinar
lo humano basándose en las relaciones y peculiaridades de estos fragmentos sociales.
Hay que aclarar que el posmodernismo no se puede definir exactamente como heredero
del posestructuralismo, ya que ha emergido de forma heterogénea, influenciado por una
diversidad de corrientes ideológicas, culturales, económicas, y más. A pesar de esto,
sigue siendo considerado el inventor de este. (Hortal Yarza, 2018)
Los posestructuralistas a su vez, se distinguen por analizar la sociedad y la cultura desde
la perspectiva de los sistemas de signos, sus discursos y sus códigos. En otras palabras,
estudian todo lo relacionado con los métodos en que los humanos se comunican entre sí.
Interpretan que todos los aspectos sociales están estructurados mediante reglas y
códigos, por lo tanto, pueden ser estudiados lingüísticamente mediante el modelo de la
significación y las prácticas significantes. De esta manera, el discurso se transforma en
objeto y campo de competición donde distintos equipos luchan por establecer su
dominio y control sobre la producción de sentido. Se considera que quien llegue a
dominar el discurso, obtendrá el poder de moldear la cultura e ideología, y por ende,
también la percepción de la realidad. Esto, queda reflejado en el actual movimiento
feminista, el cual muestra su afán por dominar todos los ámbitos donde se origina y
reproduce el discurso. (Hortal Yarza, 2018)
El fundamento de la cuestión, reside en la reinterpretación de las ideas de destacados
pensadores como Sigmund Fred, Karl Marx, Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger.
Con el estructuralismo y el posestructuralismo, se producen cambios que generan una
nueva manera de ver e interpretar el marxismo y otras corrientes filosóficas, uniéndolas
en determinadas ocasiones. Esto se ve ejemplificado en el freudomarxismo, corriente
que enlaza las teorías de Freud con el marxismo. Esta, marca la relevancia de la
subjetividad humana en la sociedad, excluyendo lo objetivo y lo científico. Los efectos
de esta corriente, tomaron una fuerte importancia en las ideas posmodernistas. (Hortal
Yarza, 2018)
Poco a poco, esta corriente comienza a adoptar rechazo sobre la autoridad estatal,
específicamente, sobre los estados centralizados con alta capacidad. De esta manera, el
posestructuralismo se hace más cercano a la idea anarquista. (Hortal Yarza, 2018)
Este pensamiento se refleja claramente en la corriente contemporánea del
posmodernismo, que refleja un sentimiento de aversión al poder, marcando el rechazo
que experimentan hacia lo estatal y sus aparatos coercitivos, como son la policía y lo
militar. Se culpa a los estados de la desigualdad económica y social, de las distintas
situaciones históricas, de la opresión de identidades, de la imposición de una figura
canónica y del abandono y marginación de otras identidades. (Nevado Encinas, 2019)
Dejando ya de lado el origen, es hora de hablar de las características de la
posmodernidad.
Esta corriente se caracteriza principalmente por acoger una actitud individualista y
apática con respecto a lo social, priorizando de esta manera los intereses personales y
mostrando desinterés hacia los conflictos sociales. A parte hay que añadir que desde su
nacimiento, siente un rechazo hacia cualquier tipo de norma social, provocando el
incumplimiento de estas. Afirma que no existe una verdad única, sino que hay múltiples
formas de saber. Es decir, hace énfasis en el pensamiento de que hay diversas formas de
interpretar y comprender la realidad por lo que es absurdo creer en la idea de que solo
subsiste una única perspectiva absoluta de la realidad. (Equipo editorial Etecé, 2017)
Expresa la crisis del pensamiento metafísico moderno, donde esta corriente visibiliza el
quiebre donde la filosofía y la ciencia comprenden que no son infalibles ni universales.
De esta manera, reconocen su limitación para hallar una verdad única, lo que lleva al
cuestionamiento de la validez de los metarrelatos modernos. (Arancibia Durán, 2018)
Hay que destacar que la posmodernidad se encarga de negar la idea de que las
sociedades futuras serán más humanas, justas y prósperas debido a las ideas ilustradas
que se basan en el cuestionamiento de la fe sobre el avance lineal mediante la razón.
Con esto llegan a la conclusión de que no se encuentra garantizado el progreso social
por lo que las ideas ilustradas que hablan sobre el progreso tampoco nos serian de ayuda
puesto que son incapaces de abordar la complejidad de la vida humana. Esta última
característica va unida al estilo de vida en el que los individuos a pesar de haber
alcanzado la edad adulta, continúan teniendo comportamientos adolescentes debido a la
falta de proyección de los jóvenes sobre el futuro. Esto deriva al lema de que lo único
realmente relevante es el presente puesto que el pasado y el futuro jamás estarán en las
manos del humano. (Equipo editorial Etecé, 2017)
Se oponen a la razón y a la lógica ya que lo ven como construcciones conceptuales
válidas únicamente cuando se trata de un contexto social específico o cuando se habla
de las tradiciones intelectuales en las que se practica. (Arancibia Durán, 2018)
Le dan un mayor aprecio a la naturaleza, gracias a la inquietud que muestran hacia los
efectos negativos del desarrollo industrial. Hay que añadir que exigen que las
disciplinas científicas modernas se enfoquen únicamente en generar conocimientos
universales válidos. (Equipo editorial Etecé, 2017)
Por último, opinan que en gran medida, los aspectos psicológicos de los individuos se
encuentran moldeados por las influencias de la sociedad. (Equipo editorial Etecé, 2017)
Es importante destacar que la posmodernidad ha tenido mucha repercusión en la
actualidad hasta el punto de globalizarse. Esto se debe a que esta corriente se difundió
en un mundo globalizado donde la economía, la política, la tecnología y lo social se
entrelazaron de manera interdependiente a través de todo el planeta. (Pérez Tapia &
Flores, 2004)
Por un lado, la globalización se interpreta como la interconexión de la totalidad del
planeta, donde este funciona como una gran maquina cuyos talleres se encuentran
distribuidos en diversos lugares. Por el otro lado, la posmodernidad es considerada un
proceso ideológico que se genera a partir de la consolidación del capitalismo como
único sistema socioeconómico. Este proceso requiere una sociedad específica que se
subordine sin oponer una verdadera resistencia a la recomposición del capital
trasnacional. (Pérez Tapia & Flores, 2004)
En resumen, estos dos términos se unen para dar lugar a la estructuración socio-espacial
que requiere el capitalismo.
Ambos procesos ofrecen libertad, eso sí, una libertad inevitablemente limitada por los
límites generados por la reorganización social. La globalización nos promete libertad,
esto se ve ejemplificado en el internet ya que a través de una simple pantalla, se nos
permite tener acceso a investigar y conocer cualquier aspecto del mundo. Mientras, la
posmodernidad propone la libertad del hombre, destacando la singularidad y
particularidad de cada individuo y eliminando la importancia de la colectividad. (Pérez
Tapia & Flores, 2004)
El hombre posmoderno se describe como un ser que ha perdido la ilusión, alejándose de
esta manera del progreso y entregado a un sistema de consumo instantáneo orientado
hacia la búsqueda de placer y satisfacción inmediata. (Equipo editorial Etecé, 2017)
La influencia principal se centra en la industria del consumo de la que forman parte,
donde los representantes adquieren más importancia que las ideologías que representan,
incluso cuando se refieren a los medios de comunicación. (Brunner)
Con excepción a influir y dominar la conciencia colectiva según los intereses de grandes
grupos que contienen mucho poder económico, los medios de comunicación se
transforman en los primordiales difusores de cultura, sin una orientación específica,
salvo la que he comentado anteriormente. (Brunner)
La mensajería instantánea, las redes sociales y los avanzados dispositivos tecnológicos,
han irrumpido en parte ese poder y control de manera incompleta. A pesar de esto, en
los tiempos presentes, este espacio ha supuesto un arma de doble filo debido a que la
proliferación de información hace complicado llegar a entender quienes comunican y
quiénes no. (Brunner)
En conclusión, la posmodernidad refleja un periodo de destacada importancia gracias a
la diversidad y peculiaridad de las grandes narrativas y los pensamientos de los
fundamentales filósofos. Esta corriente ha supuesto una gran influencia respecto al
consumo, poniéndose los medios de comunicación en el núcleo de la sociedad. A pesar
de esto, la posmodernidad ha mostrado un fuerte sentimiento de desafío hacia la
irrupción de las nuevas tecnologías de comunicación. Sin embargo, el hombre
posmoderno se distingue por la falta de ilusión hacia el futuro, encontrándose saturado
de información al no poder comprender la diferencia entre la verdad y la falsedad. Se
refleja un panorama complejo y confuso centrado mayoritariamente en la comunicación
y en la satisfacción inmediata, donde la realidad, la identidad personal y la verdad son
cuestionadas habitualmente.
BIBLIOGRAFÍA
Arancibia Durán, C. (2018). Posmodernidad: características y principales autores y obras.
Obtenido de Cultura Genial: [Link]
Brunner, J. (s.f.). Globalización Cultural y Posmodernidad. Santiago.
Enciclopedia Significados. (s.f.). Posmodernidad. Obtenido de
[Link]
Equipo editorial Etecé. (12 de Mayo de 2017). Posmodernidad. Obtenido de Enciclopedia
Humanidades: [Link]
Hortal Yarza, M. (22 de Diciembre de 2018). Origen y fundamentos del posmodernismo.
Obtenido de [Link]: [Link]
fundamentos-del-posmodernismo/
Nevado Encinas, J. (21 de Septiembre de 2019). Pero, ¿qué es la posmodernidad? Obtenido de
Extremadura: [Link]
posmodernidad
Pérez Tapia, V., & Flores, A. (2004). Globalización y Posmodernidad. Rio de Janeiro.