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Procedimientos Utm10

El documento aborda la pintura acrílica, su definición, historia, características y técnicas de aplicación. Se detalla la polimerización y el desarrollo de resinas sintéticas como aglutinantes en el arte, destacando su uso por artistas desde la década de 1950. También se discuten las diferencias entre pinturas de gama económica y alta, así como sus propiedades estéticas y plásticas.

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Procedimientos Utm10

El documento aborda la pintura acrílica, su definición, historia, características y técnicas de aplicación. Se detalla la polimerización y el desarrollo de resinas sintéticas como aglutinantes en el arte, destacando su uso por artistas desde la década de 1950. También se discuten las diferencias entre pinturas de gama económica y alta, así como sus propiedades estéticas y plásticas.

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PROCEDIMIENTOS Y TÉCNICAS PICTÓRICAS.

UNIDAD TEMÁTICA Nº 10

LA PINTURA ACRÍLICA Y SUS VARIEDADES.


10.1. DEFINICIÓN.

10.2. BREVE RECORRIDO HISTÓRICO.

10.3. CARACTERÍSTICAS ESTÉTICAS Y PLÁSTICAS DE LOS TEMPLES


POLÍMEROS.

10.4. ELABORACIÓN DE PINTURAS CON AGLUTINANTE VINÍLICO (gama


económica).

10.5. ELABORACIÓN DE PINTURAS CON EMULSIÓN DE ACRILATO (gama


alta, más calidad y precio más elevado).

10.6. APLICACIÓN DEL MÉDIO ACRÍLICO: SOPORTES, IMPRIMACIONES,


PIGMENTOS, MEDIUNS, GELES, BARNICES, PINCELES Y PALETAS.

10.7. BIBLIOGRAFÍA Y ENLACES WEB.


10.1. DEFINICIÓN.

La polimerización, es el proceso químico en el que se unen unas moléculas


(llamadas monómeros) todas de la misma naturaleza y clase para formar otras
moléculas más grandes. Estas macromoléculas reciben el nombre de polímeros
(polis=muchos y meros=partes). Estas nuevas macromoléculas, además de ser
más grandes adquieren una estructura de gran resistencia. A partir de ese principio
se desarrollaron dos resinas sintéticas adaptadas para ser utilizadas en la rama del
arte: las vinílicas y las acrílicas. En cualquier caso, a pesar de las diferencias, los
artistas emplean el término acrílico independientemente de si la resina es
verdaderamente ácido acrílico/copolímero acrílico o, por el contrario, se trate de
acetato de polivinilo (PVA). Las resinas acrílicas se hacen a partir de emulsión de
acrilato o ácidos acrílicos y metacrílicos. Los acrílicos son copolímeros de
metacrilato-butilacrilato-estireno o de metacrilato-hexilacrilato-estireno. Con las
debidas adiciones, se consigue un medio soluble en agua, lo que permite diluir los
pigmentos con más medio, con agua, o con una mezcla de los dos, según el
acabado que se desee. El acrílico en estado sólido es un Polimetilmetacrilato
(PMMA) que comercialmente se conoce como vídrio acrílico, plexiglás, vitroflex,
lucite y altuglas.

10.2. BREVE RECORRIDO HISTÓRICO.

La conquista más reciente en el campo de los procedimientos pictóricos artísticos


es sin duda la aparición de las resinas sintéticas polimerizadas. Esta revolución se
vivió en la década de los 50 en los EE.UU, como particularidad, hemos de indicar
que estas resinas no sustituyeron a ningún otro aglutinante anterior, constituyendo
en sí mismas una aportación novedosa al panorama artístico.

La resina acrílica se prepara por primera vez por Otto Röhm en 1901 (Alemania),
comercializándose en América desde los años treinta por Röhm & Hass. El
desarrollo de las resinas sintéticas como aglutinante nació como consecuencia de
una necesidad social. Hacia los años 20, un grupo de pintores muralistas
mejicanos como José Clemente Orozco (1883-1949), David Alfaro Siqueiros (1896-
1974), Diego Rivera (1886-1957), quisieron pintar enormes murales sobre cemento
y al aire libre. Ni el óleo ni el Fresco resultaban prácticos, ya que necesitaban un
material que se secara más rápidamente; este material ya existía en el campo
industrial, aunque no se había empleado nunca como aglutinante en la pintura
artística. Así es como poco a poco se comenzó la investigación que llevó hasta la
aparición del medio acrílico y vinílico. Del mismo modo, en los EE.UU. se continuó
investigando con polímeros, donde finalmente los pintores pudieron comprobar que
las posibilidades del nuevo medio superaban con mucho las necesidades del mural
exterior. A mediados de los años 30, el taller de Alfaro Siqueiros (1896-1974) en
Nueva York estaba experimentando con nuevas fórmulas, estableciendo una
estrecha relación entre artistas como el propio Siqueiros o Jackson Pollock ((1912-
56) y científicos. Se realizaron muchas pinturas y murales interesantes, entre ellos
algunos para el proyecto WPA, Works Progress Administration. La llegada de las
resinas sintéticas al mundo del arte tras la 2ª Guerra Mundial, supuso un desarrollo
de la aplicación y aprovechamiento de algunas características específicas de
ciertos polímeros. Los ensayos tuvieron tanto éxito que parecía que los científicos
habían conseguido algo casi totalmente estable. En 1945, nacía en Ciudad de
México otro estudio: El Taller de Ensayo de Materiales Plásticos y Pintura,
dependiente del Instituto Politécnico Nacional. En dicho taller, dirigido por José
Gutiérrez, se comenzaron a producir pinturas de resinas sintéticas para fines
artísticos: vinílicas, acrílicos y siliconas etílicas, donde artistas consagrados y
estudiantes trabajaban con dichos materiales.

Por otra parte, también las soluciones acrílicas Magna aparecidas en la época,
comienzan a ser empleadas por artistas como Mark Rothko (1903-70), Kenneth
Noland (1929-2010), Robert Motherwell (1915-91), Barnett Newman (1905-70) o,
especialmente, Morris Louis (1912-1962) y Roy Lichtenstein (1923-1997). Estos
pintores aplicaban los colores de muy diversas formas. Pollock empleaba una gran
variedad de veladuras e impasto, a veces colocando el lienzo en el suelo y
vertiendo encima la pintura. Motherwell trabaja también en horizontal, pero suele
emplear un estilo directo de pincel, con rasgos fuertes. Noland construye áreas
uniformes de color con contornos definidos, mientras que Rothko manchaba
enormes tableros con lavados delgados y transparentes. Algo similar lo
encontramos en las últimas obras de Newman en las que experimentó con el
impacto sobre el espectador de enormes superficies pintadas con colores puros y
limpios generalmente realizados con pintura acrílica. Ejemplo de ello son obras
tardías como la serie Who's Afraid of Red, Yellow and Blue (1966-67), o Anna's
Light (1968) en la que se usan colores vibrantes y puros en lienzos de gran tamaño
por lo que fue considerado como uno de los más destacados exponentes de la
“Pintura de campos de color” defendida por Clement Greenberg.

Morris Louis (1912-1962) fue uno de los pioneros más destacados en utilizar la
técnica acrílica en el campo de las Bellas artes. Morris Louis desde 1948 comenzó
a experimentar con productos como el acrílico y el “duco” (una laca desarrollada
por DuPont para automóviles). Posiblemente el contacto con estos materiales sea
debido, en gran medida, a su amistad con dos artistas iniciados en las resinas
sintéticas como David Alfaro Siqueiros y Pollock. Su motivación principal era un
tipo de registro que partiendo del expresionismo abstracto de Pollock, pudiese
controlar con un dominio más exacto. Su forma de pintar cambió
fundamentalmente en 1954, al parecer como resultado de una visita al estudio de
Helen Frankenthaler (1928). A partir de esa época usó pigmentos aglutinados
mediante soluciones acrílicas solubles al alcohol blanco (Colores Magna, utilizados
por la industrial textil para teñir tejidos) permitiendo que los pigmentos coloreados
de la pintura Magna se extendieran fácilmente cuando eran diluidos. En ese
sentido, la pintura acrílica Magna utilizada por Morris Louis era diferente al óleo y
también a la posterior pintura acrílica de base acuosa de Liquitex. En su serie de
“Velos” realizada en 1954 y de nuevo en 1957-1960, la pintura era vertida sobre el
lienzo en formas estriadas de zonas parcialmente sobrepuestas de tintes
translúcidos. La técnica es especialmente limitada, y no permite ulteriores
alteraciones o modificaciones. Por esta razón, quizá Louis destruyó gran parte de
su obra de ese período. Louis pintó el último de sus “Velos” en el invierno de
1959/60. Pero desde el verano de 1959 estaba experimentando -aunque con la
misma técnica- en varias direcciones a la vez. Estas series de pinturas han sido
denominadas convencionalmente Florales, Alephs, Columnas, Omegas y Banderas
japonesas (el propio Louis no se sentía inclinado a titular sus obras, y pocos de
estos títulos son invención suya). Estos experimentos llevaron a la serie de
“Desplegables” de la cual Louis pintó ciento veinte cuadros entre el verano de 1960
y la primavera de 1961. En estas obras, la gran zona central de lienzo sin
pigmentar adquiere una curiosa posición por medio de bandas diagonales de color
a derecha e izquierda en forma de medias pirámides cuya segunda mitad queda
fuera del cuadro. Morris dejaba parte del lienzo sin imprimar e intervenía sobre sus
telas En la primavera de 1961, Louis detuvo la ejecución de Desplegables y
empezó la que sería la última de sus series de “Bandas”. En estas pinturas,
manojos de bandas verticales rectas están rodeadas por el lienzo vacío. Estos
efectos técnicos herederos de los métodos de tinción y goteo de otros artistas
como Jackson Pollock y Helen Frankenthaler fueron sin duda evolucionando en la
obra de Morris para desarrollar infinidad de posibilidades cromáticas de gran
luminosidad y transparencia a partir de bases claras.

En 1953 evolucionan las soluciones acrílicas Magna hacia otras emulsiones


acrílicas a base de plásticos (perspex o plexiglás) como Liquitex, con las que
triunfará más tarde el Pop. Es más, en el caso de artistas como Frank Stella
(1936), se emplearán estas pinturas acrílicas, plásticas también de manera
industrial y con un elevado nivel de pureza. En ese sentido, es evidente que su
paso por la escuela de arte de Princeton fue fundamental para que Stella se
introdujera en esos procesos técnicos y prácticos que se abrieron con el empleo de
la pintura acrílica. También se debe tener en cuenta que su elección de los
materiales también tuvo que ver con su labor de pintor de “brocha gorda” realizada
durante las vacaciones en su época de estudiante. Por lo que finalmente asumió
para su propia obra aspectos estrechamente asociados a las brochas comerciales,
los esmaltes, la pintura de coche, además del ya mencionado acrílico.

En Estados Unidos, además de los artistas ya mencionados podemos destacar a


otros grandes pioneros de la pintura acrílica como James Brooks (1906-1992),
Richard Smith (1931), Paul Jenkins (1923) o Willen de Kooning (1904-1997).

En Europa, la pintura con acrílicos comenzó más tarde. Durante los años 50 se
llevaron a cabo numerosas investigaciones, pidiéndose a artistas como Michael
Ayrton (1921-75), Peter Blake (1932) Bridget Riley (1931) y Leonard Rosoman
(1913) que probaran el nuevo material, lo cual hicieron durante varios años.
Algunos de los experimentos parecen mapas de cuadrados con diferentes colores,
para comprobar la velocidad de secado y los cambios de coloración al secarse.
Pero la investigación y la experimentación son procesos lentos, y por tanto hasta
mediados de los años 60 no se dispuso de acrílicos en Europa similares a los que
actualmente se emplean para las Bellas Artes. Uno de los artistas que incorporó a
su trabajo los nuevos acrílicos PVA al agua, fue el británico David Hockney (1937)
que pudo beneficiarse de las cualidades específicas en cuanto a secados rápidos y
uniformes. También aprovechó la diversidad de acabados desde el color opaco
hasta su mayor grado de transparencia al diluirlo generosamente con agua,
cualidades que se aprecian en sus famosos cuadros de piscinas tales como el
titulado La gran zambullida (1967). Esta obra realizada en una de sus estancias
veraniegas en California, es la tercera de una serie que empezó un año antes con
La pequeña zambullida. La utilización en estas obras de pinturas Liquitex, las
favoritas de Hockney comenzó en 1964, a raíz de su contacto con la cultura
americana. Al enfrentarse a las piscinas y palmeras de California, consideró que
los pigmentos intensos del medio acrílico Liquitex, de base acuosa y soluble en
agua, eran los más adecuados para representar la luz y luminosidad que
caracteriza a esa zona de los EE.UU. Además, para conseguir el contraste entre
partes del cuadro más opacas y otras más transparentes y luminosas, llegó a
emplear herramientas claramente diferentes como la cinta de carrocero y los
pinceles de pelo suave para las transparencias y el rodillo de pintor industrial para
las zonas de color plano.

10.3. CARACTERÍSTICAS ESTÉTICAS Y PLÁSTICAS DE LOS TEMPLES


POLÍMEROS.

Las pinturas vinílicas y acrílicas destacan especialmente por su rapidez de secado.


Se caracterizan por ser inodoras o poseer un olor muy suave, no son inflamables y
al trabajarlas no expiden vapores que causen intoxicación por inhalación. Al secar
modifican ligeramente su tono y, en el caso de las pinturas acrílicas, adquieren
brillo.

La familia de los polímeros es muy extensa y abarca infinidad de productos


aplicados a la vida moderna. Aquí, nos centraremos en las pinturas obtenidas con
látex, medio acrílico o gel que acostumbran a ser brillantes, y todas ellas están
aglutinadas por una emulsión acuosa de un plástico de alto grado de polimeración.
Si se desea que sean mates se recomienda utilizar “mateante para pintura al
agua”. Cuando se trata de fabricar pinturas en muy pequeña cantidad es muy
conveniente disponer de un agitador del tipo laboratorio. Tiene especial
importancia el hecho de que la pintura acrílica se seca rápidamente en cuanto se
evapora el agua, y una vez que esto sucede -en cuestión de minutos- ya no tiene
lugar ninguna otra acción química. Esto supone una gran ventaja a la hora de
conseguir empastes algo que con la pintura al óleo, se convierte en un proceso
largo y complicado: el largo tiempo de secado acarrea problemas, como la
acumulación de polvo en la superficie y el agrietamiento de la pintura. La pintura
acrílica aplicada directamente del tubo tardará algo en secarse, pero siempre
muchísimo menos que el óleo, y se adherirá firme e instantáneamente al soporte.
La posibilidad de añadir más pintura a una superficie completamente sellada;
además de facilitar los ya mencionados empastes, permite aplicar veladuras con
absoluta seguridad. En este aspecto, los acrílicos son muy similares a las
acuarelas, así uno de sus méritos es la capacidad de hacerse muy transparente
cuando al diluirlo con agua o con medio acrílico.

Cuando aparecieron los primeros colores acrílicos, los artistas tendían a usarlos
del mismo modo que los medios ya existentes. Sin embargo, se ha demostrado
que los colores acrílicos tienen características propias.

La particular composición y comportamiento de los acrílicos ha llevado a la


exploración de nuevas técnicas, con la ventaja adicional de que el nuevo medio es
químicamente seguro y estable. También se trata de un fuerte adhesivo: cada capa
de pintura se pega a la anterior, formando estratos casi indestructibles.

10.4. ELABORACIÓN DE PINTURAS CON AGLUTINANTE VINÍLICO (gama


económica).

Las pinturas elaboradas con (acetato de polivinilo, PVA), son más baratas, pero
menos fiables y permanentes. El PVA es denso, elástico, brillante, y transparente
una vez seco, filmifica (seca) a partir de 5 º C, y se puede diluir con agua (mejor, si
puede ser, destilada), hasta un 40%. Si se diluye con más agua compruébese que
no se produzca la perdida de las características antes mencionadas. El acabado
de la pintura acostumbra a quedar plano. Si se desea incrementar el grosor se ha
de añadir; polvo de mármol, arena, tosca, serrín, etc. Y siempre no olvidar
comprobar que conserve las características técnicas propias de la pintura. El PVA
tiene una duración menor que el acrilato, sobretodo en exteriores. También
amarillea un poco más y es menos elástico con el paso del tiempo. Las
imprimaciones interesa que no sean demasiado impermeables. Látex rebajado,
tapaporos o Gesso. Más conveniente para tabla, por llevar mezclas con cola
blanca.

Una fórmula de máxima elasticidad podría ser:


1. Determinar la cantidad de pasta de pigmento dentro de un bote (lo mejor es
pesándola)

2. Remover el látex y pesar el doble que la pasta de pigmento. Ponerlo en otro


bote y agitar hasta homogenizar.

3. Incorporar a la pasta de pigmento, poco a poco, el látex preparado y remover


hasta homogeneizar. Si es demasiado espesa añadir más agua en pequeñas
cantidades hasta la totalidad necesaria, bien sea durante o al acabar el proceso.

4. Si se ha producido espuma se deja reposar y al cabo de unos 5 minutos


desaparecerá. También pueden añadirse unas gotas de “antiespumante para
pintura al agua”. Remover y homogeneizar hasta que desaparezca la espuma. Es
peligroso añadir demasiado antiespumante ya que una dosis excesiva puede dar
una filmicación con separación de pincelada (ojos de pez).

5. Dejar reposar está pintura como mínimo 24 horas antes de utilizarla. Al ir a


utilizarla remover previamente.

6. Cerrar bien el bote y no dejarlo nunca abierto más de lo necesario para


evitar que las bacterias alteren la pintura a corto o largo plazo. No dejar
nunca demasiada cámara de aire entre la boca del bote y la pintura para que
esta no se seque. Una forma de evitarlo es utilizando papel de aluminio (del
que se utiliza en las cocinas) sobre la parte superior de la pintura.

7. La pintura caduca aproximadamente a los 3 meses de su elaboración por lo


que si se desea alargar este plazo se deben añadir unas gotas de
bactericida que se incorpora como un ingrediente más, es decir
determinando la cantidad e incorporándola poco a poco a la pasta
removiendo y homogenizando hasta su incorporación. La cantidad máxima
recomendada de “bactericida” es de un 0,05%. Si no es posible determinarlo
pesándolo entonces “a buen ojo” y siempre en cantidades mínimas.

10.5. ELABORACIÓN DE PINTURAS CON EMULSIÓN DE ACRILATO (gama


alta, más calidad y precio más elevado).

Cuando se trata de fabricar pinturas en muy pequeña cantidad es muy conveniente


disponer de un agitador del tipo laboratorio.
Una fórmula orientativa para tener la máxima elasticidad sería:
1. Remover la pasta de pigmento en la forma que ya hemos explicado para las
anteriores pinturas. El gel removido y en una cantidad doble de la del pigmento
colocado en otro bote.

2. Incorporar a la pasta del pigmento el gel poco a poco y removiendo hasta que la
pintura quede bien homogénea. Si se ha producido espuma esperar que
desaparezca o bien añadir el antiespumante. Si la pasta del pigmento, al llevar una
cierta cantidad de agua, ha provocado una disminución de viscosidad puede
utilizarse el espesante tal y como ya hemos explicado para las anteriores pinturas.

3. No dejar el bote destapado. Las pinturas hechas con gel tienen una caducidad
de 6 meses los que pueden aumentarse utilizando un bactericida.
10.6. APLICACIÓN DEL MEDIO ACRÍLICO.

Es saludable recordar que hasta la aparición de resinas plásticas, los artistas


utilizaron los mismos materiales durante 400 años. Así como la introducción del
óleo hace cuatro siglos abrió un nuevo campo de posibilidades, la distinta
naturaleza de la pintura acrílica se ha llevado a la exploración de nuevos técnicas,
con la ventaja adicional de que el nuevo medio es químicamente estable y seguro.

Los acrílicos tienen una luminosidad y delicadeza que invita a diluirla, bien con
agua, bien con medio acrílico.

TÉCNICAS DE APLICACIÓN.
Utilizándolo como base. Los acrílicos se prestan a la combinación del color,
aplicado separadamente el uno del otro, y así aprovecha de la base sobre que se
aplica la pintura. Un lienzo en blanco puede brillar a través de una capa roja de
Venecia, por ejemplo, dándole cualidades que nunca se podría obtener por pintar
sobre con blanco. A este respecto, los acrílicos son muy similares a las acuarelas.
Uno de sus méritos principales es la capacidad de ser transparente cuando se
mezclan con agua o medio acrílico.
Veladuras. Las veladuras -capas transparentes de pintura, superpuestas- no sólo
se pueden hacer con acrílicos, sino que además revelan uno de los aspectos más
atractivos del medio. Son especialmente útiles en las primeras etapas de un
trabajo.
La pintura se puede mezclar con agua o con un medio. Se debe hacer en la paleta,
con un pincel húmedo o una espátula. Si el color se disuelve bien en agua, se debe
añadir algún medio (mate o brillante), para mantener las propiedades aglutinantes
de la pintura.
Color solido. La pintura acrílica sin diluir tiene una consistencia bastante rígida,
aunque esto varía con el color. Sólo unos pocos colores son fáciles de coger con
un pincel sin diluir. En estos casos se pueden aplicar capas de color opaco con
pintura sin diluir, pero generalmente hay que mezclar la pintura con agua o medio
acrílico.
Para la obtención de áreas planas de color profundo, con poco o ningún rastro del
pincel, como el cielo en el Tarzán, de Peter Blake, se puede aplicar varias capas de
pintura muy espesa. El color opaco puede aplicarse con una brocha o espátula.
Rowney produce una variante de los colores "Cryla" normales, llamada “Flow
Formula”. Tiene una calidad más líquida, se adhiere mejor al pincel y está
especialmente indicado para cubrir grandes áreas de color plano y opaco. Otra
manera de conseguir una superficie muy lisa y uniforme, sin trazas de la brocha, es
mezclar un "perturbador de la presión del agua" con el pigmento de la paleta. Esta
mezcla y la fórmula de flujo son ideales para la pintura abstracta de contornos
marcados, los bordes rectos pueden hacerse con cinta adhesiva y pintando sobre
ella.
Una combinación de veladuras y colores opacos dan al cuadro una interesante
superficie, con variedad de texturas. La veladura puede ser utilizada para cubrir las
partes de un área opaca, o viceversa, con facilidad dada por la velocidad de por
secado.
Pinceladas gruesas. Se puede obtener con acrílico un acabado con pinceladas
visibles, tan fácilmente como con el óleo. La pintura debe ser diluida o con muy
poca agua o medio acrílico. En el "Tarzán" de Peter Blake, la cabeza revela fuertes
pinceladas, creando una superficie viva, en fuerte contraste con el plano de color
del cielo.
La técnica del pincel seco, familiar para pintores al óleo y acuarelas - el pincel se
deja secar con las cerdas ligeramente abiertas. Funciona bien con la pintura
acrílica, clara o espesa.
Empaste. Los acrílicos son el mejor medio para cualquier tipo de empaste, de la
textura sutil a aquellas en las que la pintura se ha utilizado directamente desde el
tubo, como hizo Jackson Pollock, John Bratby (1928) y muchos otros artistas
contemporáneos. Cuando se intenta conseguir con pinturas al óleo empastes, el
proceso es largo y complicado: el largo tiempo de secado da lugar a problemas
como la acumulación de polvo en la superficie y agrietamiento de la pintura. La
pintura acrílica aplicada directamente desde el tubo tomará algún tiempo para
secarse, pero mucho menos que el óleo, y se adhiere con firmeza e
instantáneamente al soporte. Se fabrica una pasta de especial textura para el
empaste. Se aplica sobre el soporte, se seca muy rápidamente y se puede pintar
encima con cualquier tipo de pintura, incluyendo óleos, aunque es más eficaz con
acrílicos. Muchos artistas creemos que los empastes son más eficaces si reflejan
el estilo personal del manejo de la pintura, y que el uso de una pasta, que no se
maneja de la misma forma, es un error.
Pintura sobre pintura húmeda. Los pintores que utilizan la pintura al óleo a veces
critican las pinturas acrílicas porque se secan muy rápido. Para aquellos cuyo
estilo se basa en el trabajo sobre una superficie mojada, que puede rayar o quitar
la pintura con trementina, de secado rápido pintura tiene desventajas obvias. Sin
embargo, el problema puede ser resuelto, en cierta medida, con un retardador,
hecho especialmente para mezclar con pintura acrílica en la paleta, para retardar el
proceso de secado.
Línea de dibujo. Una de las propiedades de pintura acrílica es que se presta bien al
dibujo de línea, así como al esquema anterior del diseño, o como parte de la obra
terminada. La pintura debe ser diluida y aplicada con suaves pinceles de marta.
Muchas de las pinturas acrílicas de Leonard Rosoman tener un fuerte carácter
lineal. Utiliza líneas nítidas y oscuras, y con frecuencia insiste sobre la imagen
varias veces para conseguir una acumulación de formas ya secas, que pueden ser
cubiertas con lavados de color diluido, o con más pintura espesa.
La tinción del lienzo. La trama de la tela puede utilizarse como parte de la obra
terminada, si se usa pintura muy diluida con agua en un lienzo sin imprimación. La
“Formula Flow” es particularmente adecuada para esto. El lienzo crudo se mancha
con la pintura. Puede, al añadir agua, alterar la presión para mantener la intensidad
de color.
Barnizado. No es imprescindible proteger una pintura acrílica con barniz, pero
puede valer la pena en los murales pintados en lugares públicos. Debe usarse un
barniz acrílico mate, que no refracte la luz, y si fuera necesario poder ser eliminado
con trementina.
Limpieza. Es fácil de limpiar una pintura sin recubrimiento, con agua y jabón, ya
que el aparejo y la superficie de la pintura son impermeables. Debe utilizarse una
esponja suave. Una vez limpio, se debe dar otra pasada con la esponja y agua
limpia.

SOPORTES PARA MEDIO ACRÍLICO.


Lienzos. Todos los tipos, desde la arpillera hasta el lino fino, dan buenos resultados
con pinturas acrílicas. No es necesario aplicar una capa de cola -práctica normal
con la pintura al óleo- pero si una arpillera tiene una trama muy abierta, es
conveniente imprimar con un aparejo o medio acrílico. Al tensar un lienzo sin
imprimar, es importante recordar que el aparejo (o si no se usa aparejo, la pintura)
hará contraerse al material, de modo que es mejor dejarlo un poco flojo.
Papel y cartón. Los acrílicos agarran sobre casi cualquier cartón, cartulina o papel
fuerte, tanto con imprimación como sin ella. El aparejo puede resultar demasiado
pesado para el papel; si no se quiere aplicar la pintura directamente, puede darse
una sola capa de medio acrílico.
Es mejor tensar el papel, especialmente si es ligero; de lo contrario, los lavados lo
harán ondularse.
Madera. Las tablas de madera son muy buen soporte para los acrílicos. Puede
emplearse madera natural, contrachapados y aglomerados. El táblex es un buen
soporte pero hay que reforzarlo por detrás para que no se arquee. Si se quiere
obtener un acabado liso, hay que usar la cara lisa, pero es mejor lijarla antes e
imprimarla.

Metal. Los metales tienen superficies muy lisas, no absorbentes, sin granos que
ayuden a retener la pintura. Con óleos, esto es un problema, porque son malos
adhesivos, pero los acrílicos funcionan bastante bien sobre metales, especialmente
zinc y cobre. Se aconseja lijar antes la superficie y aplicar aparejo.
Murales. Pintar sobre muros de yeso, cemento, piedra o ladrillo, plantea problemas
especiales, en lo referente a pintura al aire libre. Sin embargo, los acrílicos
aplicados a dichos soportes resisten a los ácidos, bases y humedad en un grado
considerable, mucho mejor que el óleo. Ya hemos dicho que precisamente este
problema fue el que llevó a la adopción de las resinas acrílicas para usos artísticos.
Los acrílicos son excelentes para murales interiores pintados sobre yeso, porque
se secan de un modo mate y uniforme. Los óleos son peores en estas superficies
porque algunos colores se secan en mate, mientras que otros quedan brillantes y
reflejan la luz. Además, cualquier impasto de óleo sobre yeso se hundirá,
cambiando considerablemente de color y tono. Es conveniente lijar bien el yeso
antes de aplicar el aparejo o la pintura. Cuando una pared o tabla no resulta
adecuada, por alguna razón, y debe cubrirse con lienzo, la flexibilidad de los
acrílicos resiste bastante bien el enrollamiento del lienzo, aunque debe de tenerse
en cuenta que las resinas acrílicas y vinílicas siguen teniendo capacidad de pegar,
aun estando secas al tacto. Esta cuestión obliga a que los cuadros no se
almacenen en contacto cara con cara ni enrollados.
IMPRIMACIONES PARA MEDIO ACRÍLICO.
Cualquier superficie absorbente sin imprimar absorberá el pigmento y se secará
con un acabado mate y uniforme. Las superficies imprimadas tienen un ligero brillo,
aunque si se desea se puede contrarrestar este efecto mezclando la pintura
acrílica con agua.
Es esencial usar un aparejo acrílico: el aparejo corriente no se mezcla con la
pintura acrílica. El aparejo acrílico no es más que medio acrílico mezclado con
blanco de titanio inerte, pero se puede comprar ya hecho y es barato. Hay que dar
dos o tres capas finas, dejando secar antes de aplicar la siguiente.
PIGMENTOS PARA EL TEMPLE VINÍLICO O ACRÍLICO.
Se trata de una técnica que emplea generalmente los mismos pigmentos usados
en óleo o acuarela pero diluidos en un aglutinante acrílico conformado por una
resina sintética (hecha a partir de ácido acrílico). En cualquier caso los temples
polímeros asumen muy bien los de origen sintético de aparición más reciente. A
continuación enunciamos algunos pigmentos recomendables para emplear con los
temples polímeros resaltando aquellos que consideramos imprescindibles
Rojo de Cadmio
Rojo de Quinacridona
Carmesí de Naftol
Rojo Oxido de Hierro
Amarillo Azo
Amarillo de Cadmio
Amarillo Ocre
Siena natural
Siena tostada
Sombra natural
Sombra tostada
Azul de ftalocianina
Azul Ultramar
Morado de Dioxacina
Verde de Ftalocianina
Verde de Óxido de Cromo
Blanco titanio
Negro marfil.
En cualquier caso las pinturas acrílicas se adaptan a una gran variedad de
superficies, y en las primeras fases del trabajo son más fáciles de usar que
cualquiera de los medios tradicionales. Se las puede aplicar sobre casi cualquier
soporte absorbente -lienzo, madera, aglomerado, cartón o papel- sin ninguna base
aislante entre el soporte y la pintura, aunque suele emplearse un aparejo acrílico.
Existen dos importantes excepciones: las resinas sintéticas, por estar suspendidas
en agua, no agarran sobre una base oleosa; también deben evitarse las bases
hechas con una emulsión ordinaria, ya que aunque son solubles en agua pueden
formar una base incompatible químicamente con los acrílicos.
AGLUTINANTES.
Los aglutinantes al agua están especialmente indicados para preparar pinturas que
se utilicen en trabajos artísticos. Han sido probados, modificados, comprobados y
finalmente homologados para su uso así como para que no existan problemas
como los que pueden aparecer si se utilizan aglutinantes que por ser demasiado
duros y no adecuados para la pintura artística crean problemas de secado, grietas,
etc. Al igual que con los pigmentos, se ha de conocer el tipo de látex, acrílico o gel
que se va a utilizar, características técnicas de los citados y si se amoldaran a las
necesidades pictóricas deseadas. Antes pues de comenzar a utilizarlos se debe
comprobar la flexibilidad, temperatura de secado, si el film no se rompe una vez
seco, si resulta enganchoso, etc. Así como también ver y probar el límite que
aguanta, al añadir agua, para mantener un acabado brillante.
MEDIUMS
Sirven para diluir y conseguir mejores veladuras, aunque también podemos incluir
otras finalidades:
Retardador del secado. Surge como solución ante el principal "problema" de los
acrílicos: su rápido secado. Al añadir retardador, aumentamos el tiempo en el que
la pintura deja de ser manejable, por lo que podemos manipularla durante mucho
más tiempo sobre todo en las técnicas de mojado sobre mojado, fundidos suaves
de color, etc...
Fluidificador. En lugar de hacer una mezcla fluida de acrílico con mucha agua, es
mejor utilizar un fluidificador para que la pintura no pierda sus propiedades y
estabilidad. El fluidificador no deja de ser otra clase de medio acrílico.
Transparentizador. Confiere a la pintura una mayor dispersión del pigmento sin que
se pierdan las propiedades de la misma. Especialmente adecuado para veladuras
y transparencias.
GELES
Poliacrilato. Se trata de una sustancia muy espesa, de una pasta que sirve para
dar más relieve y viscosidad a la pintura. Básicamente los geles son añadidos que
dan volumen y maleabilidad a la pintura sin afectar a su tono o intensidad de color.
Se pueden encontrar geles ligeros, medios y espesos dependiendo de nuestros
gustos. Es blanquecino pero transparente al secar en capas finas, elástico, brillante
y filmifica a partir de 0º C. Se puede diluir con agua o con medio acrílico pero
pierde viscosidad. Marca la pincelada y el acabado es de máximo grosor
asemejándose a los empastes del óleo. Se puede utilizar además para dar más
“empaste” a la pintura acrílica.
Pasta densa. Se trata de un gel que incorpora textura, normalmente derivada de
estar mezclado con arenas lavadas o polvos de mármol y productos granulados
inertes que ofrecen una textura regular en toda la mezcla.
BARNICES PARA MEDIO ACRÍLICO
En la pintura acrílica no es necesario el barnizado dado que el propio aglutinante
tiene la capacidad suficiente para proteger el pigmento. En cualquier caso a nivel
estético sirve para aumentar o matizar el brillo. Todos los barnices acrílicos diluyen
al agua y secan rápidamente. Las pinturas acrílicas corrientes se secan con un
acabado semimate. Si no se les añade agua, tienen un brillo semejante al de la
cáscara de un huevo. Los fabricantes hacen varios tipos de barnices acrílicos que
añadidos a la pintura, producen diferentes acabados que van desde el brillo, hasta
el mate, pasando por el satinado. Si se desea que sean mates se recomienda
utilizar “mateante para pintura al agua”. En cualquier caso, como ya hemos
comentado no es esencial proteger una pintura acrílica con barniz, pero puede que
valga la pena hacerlo en murales instalados en lugares públicos. En esos casos se
recomienda utilizar un barniz acrílico mate, que no refracte la luz, y si es necesario
que pueda ser eliminado en caso de necesidad con aguarrás o trementina.
PINCELES Y PALETAS PARA MEDIO ACRÍLICO
Normalmente, se emplean para los acrílicos los mismos tipos de pinceles y
espátulas que para los óleos. Si se desea acabados uniformes, harán falta pinceles
suaves y planos preferentemente de pelo sintético.
Con los pinceles usados para acrílicos hay que tener especial cuidado, porque la
pintura se seca muy deprisa y queda se fija rápidamente al pelo del pincel. Nada
más usarlos, deben lavarse con agua concienzudamente, para que no quede nada
de pintura entre los pelos. El agua caliente disuelve mejor la pintura.
Si la pintura acrílica se ha solidificado, se hace muy complicado la reutilización del
pincel, pero puede salvarse sumergiéndolo en disolvente, y después quitando la
pintura con un trapo. Finalmente, se lava con agua y jabón.
En cuanto a las paletas recomendamos las de plástico, (dado que es más fácil
eliminar la pintura acrílica ya seca), si es posible que tengan suficiente superficie
para en su parte central realizar cómodamente las mezclas. Debemos de pensar
que el acrílico evapora muy deprisa por lo que es muy difícil fundir sobre el
soporte. Esta circunstancia nos obliga a conseguir la riqueza cromática
principalmente mediante dos sistemas, uno por transparencias y veladuras y otro a
base de hacer mucha mezcla en la propia paleta.

10.8. BIBLIOGRAFÍA Y ENLACES WEB.

BIBLIOGRAFIA.
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BILLMEYER, Fred W: Ciencia de los Polímeros. Reverté, Barcelona, 1984.
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II. Preparación de los soportes, procedimientos y técnicas pictóricas. Akal, Madrid,
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“Acrílico” en Técnicas artísticas de Canal EducaThyssen.org: Web del Área de
Investigación y Extensión Educativa del Museo Thyssen-Bornemisza. Video que
muestra cómo usar pinturas acrílicas y cómo aplicarlas de diferentes maneras.
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Official Site documenting the work of artist Paul Jenkins abstract expressionist
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“Polimerización en emulsión” en Textos científicos.com [Fecha de consulta: 8 de
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