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Tertulia de Contratos

La Ley 820 de 2003 regula el arrendamiento de vivienda urbana, definiendo el contrato como un acuerdo entre dos partes donde una concede el uso de un inmueble y la otra paga un precio. Establece las obligaciones de arrendadores y arrendatarios, así como las condiciones para la terminación del contrato y la prohibición de exigir depósitos como garantía. Además, clasifica los tipos de arrendamiento y detalla las obligaciones específicas de cada parte en el contrato.

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Tertulia de Contratos

La Ley 820 de 2003 regula el arrendamiento de vivienda urbana, definiendo el contrato como un acuerdo entre dos partes donde una concede el uso de un inmueble y la otra paga un precio. Establece las obligaciones de arrendadores y arrendatarios, así como las condiciones para la terminación del contrato y la prohibición de exigir depósitos como garantía. Además, clasifica los tipos de arrendamiento y detalla las obligaciones específicas de cada parte en el contrato.

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TEMA: ARRIENDO DE VIVIENDA URBANA

LEY 820 DE 20031

DEFINICIÓN
​ Es aquel por el cual dos partes se obligan recíprocamente, la una a
conceder el goce de un inmueble urbano destinado a vivienda, total o
parcialmente, y la otra a pagar por este goce un precio determinado.

FORMA

El contrato de arrendamiento para vivienda urbana puede ser verbal o


escrito. En uno u otro caso, las partes deben ponerse de acuerdo al menos
acerca de los siguientes puntos:

a) Nombre e identificación de los contratantes;

b) Identificación del inmueble objeto del contrato;

c) Identificación de la parte del inmueble que se arrienda, cuando sea del caso,
así como de las zonas y los servicios compartidos con los demás ocupantes del
inmueble;

d) Precio y forma de pago;

e) Relación de los servicios, cosas o usos conexos y adicionales;

f) Término de duración del contrato;

g) Designación de la parte contratante a cuyo cargo esté el pago de los servicios


públicos del inmueble objeto del contrato.

CLASIFICACIÓN
​ Individual. Siempre que una o varias personas naturales reciban para su
albergue o el de su familia, o el de terceros, cuando se trate de personas
jurídicas, un inmueble con o sin servicios, cosas o usos adicionales;

b) Mancomunado. Cuando dos o más personas naturales reciben el goce de un


inmueble o parte de él y se comprometen solidariamente al pago de su precio;

c) Compartido. Cuando verse sobre el goce de una parte no independiente del


inmueble que se arrienda, sobre el que se comparte el goce del resto del
inmueble o parte de él con el arrendador o con otros arrendatarios;
1
[Link]
d) De pensión. Cuando verse sobre parte de un inmueble que no sea
independiente, e incluya necesariamente servicios, cosas o usos adicionales y
se pacte por un término inferior a un (1) año. En este caso, el contrato podrá
darse por terminado antes del vencimiento del plazo por cualquiera de las partes
previo aviso de diez (10) días, sin indemnización alguna.

TÉRMINO El término del contrato de arrendamiento será el que acuerden las


partes. A falta de estipulación expresa, se entenderá por el término de un (1)
año.

OBLIGACIONES
​ Solidaridad. Los derechos y las obligaciones derivadas del contrato de
arrendamiento son solidarias, tanto entre arrendadores como entre
arrendatarios. En consecuencia, la restitución del inmueble y las obligaciones
económicas derivadas del contrato, pueden ser exigidas o cumplidas por todos o
cualquiera de los arrendadores a todos o cualquiera de los arrendatarios, o
viceversa.

Los arrendadores que no hayan demandado y los arrendatarios que no hayan


sido demandados, podrán ser tenidos en cuenta como intervinientes
litisconsorciales, en los términos del inciso tercero del artículo 52 del Código de
Procedimiento Civil.

Obligaciones del arrendador. Son obligaciones del arrendador, las siguientes:

1. Entregar al arrendatario en la fecha convenida, o en el momento de la


celebración del contrato, el inmueble dado en arrendamiento en buen estado de
servicio, seguridad y sanidad y poner a su disposición los servicios, cosas o usos
conexos y los adicionales convenidos.

2. Mantener en el inmueble los servicios, las cosas y los usos conexos y


adicionales en buen estado de servir para el fin convenido en el contrato.

3. Cuando el contrato de arrendamiento de vivienda urbana conste por escrito, el


arrendador deberá suministrar tanto al arrendatario como al codeudor, cuando
sea el caso, copia del mismo con firmas originales.

Esta obligación deberá ser satisfecha en el plazo máximo de diez (10) días
contados a partir de la fecha de celebración del contrato.

4. Cuando se trate de viviendas sometidas a régimen de propiedad horizontal, el


arrendador deberá entregar al arrendatario una copia de la parte normativa del
mismo.
En el caso de vivienda compartida, el arrendador tiene además, la obligación de
mantener en adecuadas condiciones de funcionamiento, de seguridad y de
sanidad las zonas o servicios de uso común y de efectuar por su cuenta las
reparaciones y sustituciones necesarias, cuando no sean atribuibles a los
arrendatarios, y de garantizar el mantenimiento del orden interno de la vivienda;

5. Las demás obligaciones consagradas para los arrendadores en el Capítulo II,


Título XXVI, Libro 4 del Código Civil.

Obligaciones del arrendatario. Son obligaciones del arrendatario:

1. Pagar el precio del arrendamiento dentro del plazo estipulado en el contrato,


en el inmueble arrendado o en el lugar convenido.

2. Cuidar el inmueble y las cosas recibidas en arrendamiento. En caso de daños


o deterioros distintos a los derivados del uso normal o de la acción del tiempo y
que fueren imputables al mal uso del inmueble o a su propia culpa, efectuar
oportunamente y por su cuenta las reparaciones o sustituciones necesarias.

3. Pagar a tiempo los servicios, cosas o usos conexos y adicionales, así como
las expensas comunes en los casos en que haya lugar, de conformidad con lo
establecido en el contrato.

4. Cumplir las normas consagradas en los reglamentos de propiedad horizontal y


las que expida el gobierno en protección de los derechos de todos los vecinos.

En caso de vivienda compartida y de pensión, el arrendatario está obligado


además a cuidar las zonas y servicios de uso común y a efectuar por su cue nta
las reparaciones o sustituciones necesarias, cuando sean atribuibles a su propia
culpa o, a la de sus dependientes, y

5. Las demás obligaciones consagradas para los arrendatarios en el Capítulo III,


Título XXVI, libro 4 del Código Civil.

GARANTÍA Y DEPÓSITOS
​ En los contratos de arrendamiento para vivienda urbana no se podrán
exigir depósitos en dinero efectivo u otra clase de cauciones reales, para
garantizar el cumplimiento de las obligaciones que conforme a dichos contratos
haya asumido el arrendatario.

Tales garantías tampoco podrán estipularse indirectamente ni por interpuesta


persona o pactarse en documentos distintos de aquel en que se haya
consignado el contrato de arrendamiento, o sustituirse por otras bajo
denominaciones diferentes de las indicadas en el inciso anterior.

Subarriendo y cesión. El arrendatario no tiene la facultad de ceder el arriendo


ni de subarrendar, a menos que medie autorización expresa del arrendador.

En caso de contravención, el arrendador podrá dar por terminado el contrato de


arrendamiento y exigir la entrega del inmueble o celebrar un nuevo contrato con
los usuarios reales, caso en el cual el contrato anterior quedará sin efectos,
situaciones éstas que se comunicarán por escrito al arrendatario

TERMINACIÓN

Terminación por mutuo acuerdo. Las partes, en cualquier tiempo, y de común


acuerdo podrán dar por terminado el contrato de vivienda urbana.

Artículo 22. Terminación por parte del arrendador. Son causales para que el
arrendador pueda pedir unilateralmente la terminación del contrato, las
siguientes:

1. La no cancelación por parte del arrendatario de las rentas y reajustes dentro


del término estipulado en el contrato.

2. La no cancelación de los servicios públicos, que cause la desconexión o


pérdida del servicio, o el pago de las expensas comunes cuando su pago
estuviere a cargo del arrendatario.

3. El subarriendo total o parcial del inmueble, la cesión del contrato o del goce
del inmueble o el cambio de destinación del mismo por parte del arrendatario, sin
expresa autorización del arrendador.

4. La incursión reiterada del arrendatario en procederes que afecten la


tranquilidad ciudadana de los vecinos, o la destinación del inmueble para actos
delictivos o que impliquen contravención, debidamente comprobados ante la
autoridad policiva.
5. La realización de mejoras, cambios o ampliaciones del inmueble, sin expresa
autorización del arrendador o la destrucción total o parcial del inmueble o área
arrendada por parte del arrendatario.

6. La violación por el arrendatario a las normas del respectivo reglamento de


propiedad horizontal cuando se trate de viviendas sometidas a ese régimen.

7. El arrendador podrá dar por terminado unilateralmente el contrato de


arrendamiento durante las prórrogas, previo aviso escrito dirigido al arrendatario
a través del servicio postal autorizado, con una antelación no menor de tres (3)
meses y el pago de una indemnización equivalente al precio de tres (3) meses
de arrendamiento.

Cumplidas estas condiciones el arrendatario estará obligado a restituir el


inmueble.

8. El arrendador podrá dar por terminado unilateralmente el contrato de


arrendamiento a la fecha de vencimiento del término inicial o de sus prórrogas
invocando cualquiera de las siguientes causales especiales de restitución, previo
aviso escrito al arrendatario a través del servicio postal autorizado con una
antelación no menor a tres (3) meses a la referida fecha de vencimiento:

a) Cuando el propietario o poseedor del inmueble necesitare ocuparlo para su


propia habitación, por un término no menor de un (1) año;

b) Cuando el inmueble haya de demolerse para efectuar una nueva


construcción, o cuando se requiere desocuparlo con el fin de ejecutar obras
independientes para su reparación;

c) Cuando haya de entregarse en cumplimiento de las obligaciones originadas


en un contrato de compraventa;

d) La plena voluntad de dar por terminado el contrato, siempre y cuando, el


contrato de arrendamiento cumpliere como mínimo cuatro (4) años de ejecución.
El arrendador deberá indemnizar al arrendatario con una suma equivalente al
precio de uno punto cinco (1.5) meses de arrendamiento.

Cuando se trate de las causales previstas en los literales a), b) y c), el


arrendador acompañará al aviso escrito la constancia de haber constituido una
caución en dinero, bancaria u otorgada por compañía de seguros legalmente
reconocida, constituida a favor del arrendatario por un valor equivalente a seis
(6) meses del precio del arrendamiento vigente, para garantizar el cumplimiento
de la causal invocada dentro de los seis (6) meses siguientes a la fecha de la
restitución.
Cuando se trate de la causal prevista en el literal d), el pago de la indemnización
se realizará mediante el mismo procedimiento establecido en el artículo 23 de
esta ley.

De no mediar constancia por escrito del preaviso, el contrato de arrendamiento


se entenderá renovado automáticamente por un término igual al inicialmente
pactado.

Terminación por parte del arrendatario. Son causales para que el arrendatario
pueda pedir unilateralmente la terminación del contrato, las siguientes:

1. La suspensión de la prestación de los servicios públicos al inmueble, por


acción premeditada del arrendador o porque incurra en mora en pagos que
estuvieren a su cargo. En estos casos el arrendatario podrá optar por asumir el
costo del restablecimiento del servicio y descontarlo de los pagos que le
corresponda hacer como arrendatario.

2. La incursión reiterada del arrendador en procederes que afecten gravemente


el disfrute cabal por el arrendatario del inmueble arrendado, debidamente
comprobada ante la autoridad policiva.

3. El desconocimiento por parte del arrendador de derechos reconocidos al


arrendatario por la Ley o contractualmente.

4. El arrendatario podrá dar por terminado unilateralmente el contrato de


arrendamienito dentro del término inicial o durante sus prórrogas, previo aviso
escrito dirigido al arrendador a través del servicio postal autorizado, con una
antelación no menor de tres (3) meses y el pago de una indemnización
equivalente al precio de tres (3) meses de arrendamiento.

Cumplidas estas condiciones el arrendador estará obligado a recibir el inmueble;


si no lo hiciere, el arrendatario podrá hacer entrega provisional mediante la
intervención de la autoridad competente, sin prejuicio de acudir a la acción
judicial correspondiente.

5. El arrendatario podrá dar por terminado unilateralmente el contrato de


arrendamiento a la fecha de vencimiento del término inicial o de sus prórrogas,
siempre y cuando dé previo aviso escrito al arrendador a través del servicio
postal autorizado, con una antelación no menor de tres (3) meses a la referida
fecha de vencimiento. En este caso el arrendatario no estará obligado a invocar
causal alguna diferente a la de su plena voluntad, ni deberá indemnizar al
arrendador.
De no mediar constancia por escrito del preaviso, el contrato de arrendamiento
se entenderá renovado automáticamente por un término igual al inicialmente
pactado.

CÓDIGO CIVIL
TÍTULO XXVI
Del contrato de arrendamiento

Artículo 1973. El arrendamiento es un contrato en que las dos partes se obligan


recíprocamente, la una a conceder el goce de una cosa, o a ejecutar una obra o prestar un
servicio, y la otra a pagar por este goce, obra o servicio un precio determinado.

CAPÍTULO I
Del Arrendamiento de Cosas

Artículo 1974. Son susceptibles de arrendamiento todas las cosas corporales o


incorporales, que pueden usarse sin consumirse; excepto aquellas que la ley prohíbe
arrendar, y los derechos estrictamente personales, como los de habitación y uso.

Puede arrendarse aun la cosa ajena, y el arrendatario de buena fe tendrá acción de


saneamiento contra el arrendador, en caso de evicción.

Véase Art. 653; 878; 1871; 1893 - 1913

Artículo 1975. El precio puede consistir ya en dinero; ya en frutos naturales de la cosa


arrendada; y en este segundo caso puede fijarse una cantidad determinada o una cuota de
los frutos de cada cosecha.

Llámase renta cuando se paga periódicamente.

Artículo 1976. El precio podrá determinarse de los mismos modos que en el contrato de
venta.

Artículo 1977. En el arrendamiento de cosas, la parte que da el goce de ellas se llama


arrendador y la parte que da el precio arrendatario.

Artículo 1978. La entrega de la cosa que se da en arriendo podrá hacerse bajo cualquiera
de las formas de tradición reconocidas por la ley.

Artículo 1979. Si se pactare que el arrendamiento no se repute perfecto mientras no se


firme escritura, podrá cualquiera de las partes arrepentirse hasta que así se haga o hasta
que se haya procedido a la entrega de la cosa arrendada; si intervinieren arras, se seguirán
bajo este respecto las mismas reglas que en el contrato de compraventa.

Artículo 1980. Si se ha arrendado separadamente una misma cosa a dos personas, el


arrendatario a quien se haya entregado la cosa será preferido; si se ha entregado a los dos,
la entrega posterior no valdrá; si a ninguno, el título anterior prevalecerá.

Artículo 1981. Los arrendamientos de bienes de la unión o de establecimientos públicos de


ésta, se sujetarán a las disposiciones del presente capítulo, salvo lo estatuido en los
códigos o en las leyes especiales.

CAPÍTULO II
De las Obligaciones del Arrendador en el Arrendamiento de Cosas

Artículo 1982. El arrendador es obligado:

1. A entregar al arrendatario la cosa arrendada.

2. A mantenerla en estado de servir para el fin a que ha sido arrendada.

3. A librar al arrendatario de toda turbación o embarazo en el goce de la cosa arrendada.

Artículo 1983. Si el arrendador, por hecho o culpa suya o de sus agentes o dependientes, se
ha puesto en la imposibilidad de entregar la cosa, el arrendatario tendrá derecho para
desistir del contrato, con indemnización de perjuicios.

Habrá lugar a esta indemnización aun cuando el arrendador haya creído erróneamente y de
buena fe que podía arrendar la cosa; salvo que la imposibilidad haya sido conocida del
arrendatario, o provenga de fuerza mayor o caso fortuito.

Artículo 1984. Si el arrendador, por hecho o culpa suya o de sus agentes o dependientes, es
constituido en mora de entregar, tendrá derecho el arrendatario a indemnización de
perjuicios.

Si por el retardo se disminuyere notablemente para el arrendatario la utilidad del contrato,


sea por haberse deteriorado la cosa o por haber cesado las circunstancias que lo motivaron,
podrá el arrendatario desistir del contrato, quedándole a salvo la indemnización de
perjuicios, siempre que el retardo no provenga de fuerza mayor o casó fortuito.

Artículo 1985. La obligación de mantener la cosa arrendada en buen estado consiste en


hacer, durante el arriendo, todas las reparaciones necesarias, a excepción de las locativas,
las cuales corresponden generalmente al arrendatario.
Pero será obligado al arrendador aun a las reparaciones locativas, si los deterioros que las
han hecho necesarias provinieron de fuerza mayor o caso fortuito, o de la mala calidad de la
cosa arrendada.

Las estipulaciones de los contratantes podrán modificar estas obligaciones.

Artículo 1986. El arrendador, en virtud de la obligación de librar al arrendatario de toda


turbación o embarazo, no podrá, sin el consentimiento del arrendatario, mudar la forma de
la cosa arrendada, ni hacer en ella obras o trabajos algunos que puedan turbarle o
embarazarle el goce de ella.

Con todo, si se trata de reparaciones que no pueden sin grave inconveniente diferirse, será
el arrendatario obligado a sufrirlas, aun cuando lo priven del goce de una parte de la cosa
arrendada; pero tendrá derecho a que se le rebaje entre tanto el precio o renta, a proporción
de la parte que fuere.

Y si estas reparaciones recaen sobre tan gran parte de la cosa, que el resto no aparezca
suficiente para el objeto con que se tomó en arriendo, podrá el arrendatario dar por
terminado el arrendamiento. El arrendatario tendrá, además, derecho para que se le abonen
los perjuicios, si las reparaciones procedieren de causa que existía ya al tiempo del contrato
y no era entonces conocida por el arrendatario, pero lo era por el arrendador, o era tal que
el arrendador tuviese antecedentes para temerla, o debiese por su profesión conocerla.

Lo mismo será cuando las reparaciones hayan de embarazar el goce de la cosa demasiado
tiempo, de manera que no pueda subsistir el arrendamiento sin grave molestia o perjuicio
del arrendatario.

Véase Art. 2024

Artículo 1987. Si fuera de los casos previstos en el artículo precedente, el arrendatario es


turbado en su goce por el arrendador o por cualquiera persona a quien éste pueda vedarlo,
tendrá derecho a indemnización de perjuicios .

Véase Art. 1613

Artículo 1988. Si el arrendatario es turbado en su goce por vías de hecho de terceros, que
no pretende derecho a la cosa arrendada, el arrendatario a su propio nombre perseguirá la
reparación del daño.

Y si el turbado o molestado en su goce por terceros que justifiquen algún derecho sobre la
cosa arrendada, y la causa de este derecho hubiere sido anterior al contrato, podrá el
arrendatario exigir una disminución proporcionada en el precio o renta del arriendo para el
tiempo restante.

Y si es arrendatario, por consecuencia de los derechos que ha justificado un tercero, se


hallare privado de tanta parte de la cosa arrendada, que sea de presumir que sin esa parte
no había contratado, podrá exigir que cese el arrendamiento.
Además, podrá exigir indemnización de todo perjuicio, si la causa del derecho justificado por
el tercero fue o debió ser conocida del arrendador al tiempo del contrato, pero no lo fue del
arrendatario, o siendo conocida de éste, intervino estipulación especial de saneamiento con
respecto a ella.

Pero si la causa del referido derecho no era ni debía ser conocida del arrendador al tiempo
del contrato, no será obligado el arrendador a abonar el lucro cesante.

Véase Art. 978; 984; 1613; 2017; 2018; 2040; 2342;

Artículo 1989. La acción de terceros que pretendan derecho a la cosa arrendada, se dirigirá
contra el arrendador. El arrendatario será sólo obligado a noticiarle la turbación o molestia
que reciba de dichos terceros, por consecuencia de los derechos que alegan, y si lo omitiere
o dilatare culpablemente, abonará los perjuicios que de ello se sigan al arrendador.

Véase Art. 786; 952; 2040

Artículo 1990. El arrendatario tiene derecho a la terminación del arrendamiento y aun a la


rescisión del contrato, según los casos, si el mal estado o calidad de la cosa le impide hacer
de ella el uso para que ha sido arrendada, sea que el arrendador conociese o no el mal
estado o calidad de la cosa al tiempo del contrato; y aun en el caso de haber empezado a
existir el vicio de la cosa después del contrato, pero sin culpa del arrendatario.

Si el impedimento para el goce de la cosa es parcial, o si la cosa se destruye en parte, el


juez o prefecto decidirá, según las circunstancias, si debe tener lugar la terminación del
arrendamiento, o concederse una rebaja del precio o renta.

Véase Art. 1921; 2033

Véase Jurisdicción Agraria, (Decreto 2303 de 1986), Art. 93

Artículo 1991. Tendrá además derecho el arrendatario, en el caso del artículo precedente,
para que se le indemnice el daño emergente, si el vicio de la cosa ha tenido una causa
anterior al contrato.

Y si el vicio era conocido del arrendador al tiempo del contrato, o si era tal que el arrendador
debiera por los antecedentes preverlo, o por su profesión conocerlo, se incluirá en la
indemnización el lucro cesante.

Véase Art. 1614; 1918

Artículo 1992. El arrendatario no tendrá derecho a la indemnización de perjuicios que se le


concede por el artículo precedente, si contrató a sabiendas del vicio y no se obligó el
arrendador a sanearlo; o si el vicio era tal, que no pudo sin grave negligencia de su parte
ignorarlo; o si renunció expresamente a la acción de saneamiento por el mismo vicio,
designándolo.
Artículo 1993. El arrendador es obligado a reembolsar al arrendatario el costo de las
reparaciones indispensables no locativas, que el arrendatario hiciere en la cosa arrendada,
siempre que el arrendatario no las haya hecho necesarias por su culpa, y que haya dado
noticia al arrendador lo más pronto, para que las hiciese por su cuenta. Si la noticia no pudo
darse en tiempo, o si el arrendador no trató de hacer oportunamente las reparaciones, se
abonará al arrendatario su costo razonable, probada la necesidad .

Véase Art. 965; 966

Véase Ley 820 de 2003, Art. 27

Artículo 1994. El arrendador no es obligado a rembolsar el costo de las mejoras útiles, en


que no ha consentido con la expresa condición de abonarlas; pero el arrendatario podrá
separar y llevarse los materiales sin detrimento de la cosa arrendada; a menos que el
arrendador esté dispuesto a abonarle lo que valdrían los materiales, considerándolos
separados.

Véase Art. 965 - 968

Véase Ley 820 de 2003, Art. 27

Artículo 1995. En todos los casos en que se debe indemnización al arrendatario, no podrá
ser éste expelido o privado de la cosa arrendada, sin que previamente se le pague o se le
asegure el importe por el arrendador.

Pero no se extiende esta regla al caso de extinción involuntaria del derecho del arrendador
sobre la cosa arrendada.

Véase Código de Procedimiento Civil Artículo 339.

CAPÍTULO III
De las Obligaciones del Arrendatario en el Arrendamiento de Cosas

Véase Ley 820 de 2003, Art. 9

Artículo 1996. El arrendatario es obligado a usar de la cosa según los términos o espíritu del
contrato; y no podrá, en consecuencia, hacerla servir a otros objetos que los convenidos, o
a falta de convención expresa, a aquellos a que la cosa es naturalmente destinada, o que
deban presumirse de las circunstancias del contrato o de la costumbre del país.

Si el arrendatario contraviene a esta regla, podrá el arrendador reclamar la terminación del


arriendo con indemnización de perjuicios, o limitarse a esta indemnización, dejando subsistir
el arriendo.

Véase Art. 8; 1546; 1603; 2202; 2031

Véase Código de Procedimiento Civil Artículo 424


Artículo 1997. El arrendatario empleará en la conservación de la cosa el cuidado de un buen
padre de familia.

Faltando a esta obligación, responderá de los perjuicios; y aun tendrá derecho el arrendador
para poner fin al arrendamiento, y en el caso de un grave y culpable deterioro.

Véase Art. 63; 1613; 2030; 2037

Artículo 1998. El arrendatario es obligado a las reparaciones locativas. Se entiende por


reparaciones locativas las que según la costumbre del país son de cargo de los
arrendatarios, y en general, las de aquellas especies de deterioro que ordinariamente se
producen por culpa del arrendatario o de sus dependientes, como descalabros de paredes,
o cercas, albañales y acequias, rotura de cristales, etc.

Véase Art. 1985; 2028; 2029

Artículo 1999. El arrendatario es responsable no sólo de su propia culpa sino de las de su


familia, huéspedes y dependientes.

Véase 2347

Artículo 2000. El arrendatario está obligado al pago del precio o renta.

Podrá el arrendador, para seguridad de este pago y de las indemnizaciones a que tenga
derecho, retener todos los frutos existentes de la cosa arrendada, y todos los objetos con
que el arrendatario la haya amueblado, guarnecido o provisto, y que le pertenecieren; y se
entenderá que le pertenece, a menos de prueba contraria.

Véase Art. 66; 1975; 1995; 2417

Véase Código de Procedimiento Civil, Art. 339; 424

Artículo 2001. Si entregada la cosa al arrendatario hubiere disputa acerca del precio renta, o
por una o por otra parte no se produjere prueba legal de lo estipulado a este respecto, se
estará al justiprecio de peritos, y los costos de esta operación se dividirán entre el
arrendador y el arrendatario por partes iguales.

Artículo 2002. El pago del precio o renta se harán en los períodos estipulados, o a falta de
estipulación, conforme a la costumbre del país, y no habiendo estipulación ni costumbre fija,
según las reglas que siguen:

La renta de predios urbanos se pagará por meses, la de predios rústicos por años.

Si una cosa mueble o semoviente se arrienda por cierto número de años, meses, días, cada
una de las pensiones periódicas se deberá inmediatamente después de la expiración del
respectivo año, mes o día.

Si se arrienda por una sola suma, se deberá ésta luego que termine el arrendamiento.
Véase Art. 8; 2009; 2043; 2044

Artículo 2003. Cuando por culpa del arrendatario se pone término al arrendamiento, será el
arrendatario obligado a la indemnización de perjuicios, y especialmente al pago de la renta
por el tiempo que falte hasta el día en que desahuciando hubiera podido hacer cesar el
arriendo, o en que el arriendo hubiera terminado sin desahucio.

Podrá, con todo, eximirse de este pago proponiendo, bajo su responsabilidad, persona
idónea que la sustituya por el tiempo que falte, y prestando, al efecto, fianza u otra
seguridad competente.

Véase Art. 63; 1604; 2013; 2026; 2376

Artículo 2004. El arrendatario no tiene la facultad de ceder el arriendo ni de subarrendar, a


menos que se le haya expresamente concedido; pero en este caso no podrá el cesionario o
subarrendatario usar o gozar de la cosa en otros términos que los estipulados con el
arrendatario directo.

Véase Código de Procedimiento Civil, Art. 426

Artículo 2005. El arrendatario es obligado a restituir la cosa al fin del arrendamiento.

Deberá restituirla en el estado en que le fue entregada, tomándose en consideración el


deterioro ocasionado por el uso y goce legítimos.

Si no constare el estado en que le fue entregada, se entenderá haberla recibido en regular


estado de servicio, a menos que pruebe lo contrario.

En cuanto a los daños y pérdidas sobrevenidos durante su goce, deberá probar que no
sobrevinieron por su culpa, ni por culpa de sus huéspedes, dependientes o
subarrendatarios, y a falta de esta prueba será responsable.

Véase Art. 1604; 2257

Artículo 2006. La restitución de la cosa raíz se verificará desocupándola enteramente,


poniéndola a disposición del arrendador y entregándole las llaves, si las tuviere la cosa.

Véase Art. 2253

Artículo 2007. Para que el arrendatario sea constituido en mora de restituir la cosa
arrendada, será necesario requerimiento del arrendador, aun cuando haya precedido
desahucio; y si requerido no la restituyere, será condenado al pleno resarcimiento de todos
los perjuicios de la mora, y a lo demás que contra él competa como injusto detentador.

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