Montserrat Roca Tort
Montserrat Roca Tort
1 (2013): 95-114
Revista de investigación y experiencias didácticas ISSN: 0212-4521
Conxita Márquez
[Link]@[Link]
Neus Sanmartí
[Link]@[Link]
Departament de Didàctica de la Matemàtica i de les Ciències Experimentals de la Universitat Autònoma de Barcelona.
RESUMEN: En este artículo se presenta una propuesta de análisis de las preguntas de los alum-
nos que parte de la distinción entre presupuesto y demanda establecida por Graesser, Mc Mahen y
Johnson (1994). El presupuesto se analiza en relación con los contenidos sobre los que se pregunta
y la demanda en relación con los componentes de la explicación científica (Pickett, Kolasa y Jo-
nes, 1994). Este análisis se aplica a las preguntas planteadas por los alumnos de primer ciclo de la
ESO (12-14 años) en dos actividades sobre el estudio del ciclo del agua. Los resultados del análisis
muestran la validez de la metodología propuesta ya que a partir de ellos se pueden observar distin-
tos niveles de comprensión del ciclo del agua y también diversas maneras de preguntarse sobre los
fenómenos.
PALABRAS CLAVE: preguntas, modelo, evaluación, explicación científica, ciclo del agua.
ABSTRACT: In this paper a method to analyze students’ questions based in the distinction between presuppo-
sition and request establish by Graesser, Mc Mahen y Johnson, is presented. The presupposition is analyzed in
relation with the content and the request focus on the scientific explanation components (Pickett, Kolasa y Jones
,Kolasa y Jones et al, 1994. Using this method lower high school students (12-14 years- old)’ questions when
studying the water cycle are analyzed. Using this method different comprehension levels regarding the knowl-
edge about the water cycle were characterized as well as various questioning levels, establishing diverse scientific
reasoning students’ levels. These results also validate our methodological approach.
Roca, M, Márquez, C. y Sanmartí, N.(2013). Las preguntas de los alumnos: Una propuesta de aná-
lisis. Enseñanza de las Ciencias, 31 (1), pp. 95-114
95
Montserrat Roca, Conxita Márquez, Neus Sanmartí
INTRODUCCIÓN
Las preguntas han sido objeto de estudio en distintos campos del conocimiento. En el presente estu-
dio se hace una revisión de la importancia de las preguntas desde la epistemología, la psicolingüística
y la didáctica de las ciencias, incluyendo un apunte sobre las preguntas formuladas por los alumnos.
También se recogen las ideas de Pickett, Kolasa y Jones (1994) sobre el proceso de construcción de
explicaciones científicas, ya que son uno de los referentes clave de la propuesta de análisis de las pre-
guntas que se presenta.
Se podría decir, pues, que el conocimiento avanza a medida que se plantean nuevas preguntas. Estas
surgen principalmente de la observación, de la comparación y del contraste de puntos de vista, que se
amplían continuamente por la utilización de nuevos instrumentos para recoger datos y para tratarlos.
Todo ello puede evidenciar nuevas situaciones y formas de mirar y, consecuentemente, promover que
se planteen nuevos interrogantes.
Pero hay que tener presente que el proceso de observación y de explicación de una nueva situación
se hace siempre desde una teoría. Por eso, la teoría puede limitar la capacidad de plantear nuevas pre-
guntas y, en definitiva, la comprensión del fenómeno desde la nueva mirada.
Esta relación entre explicación y teoría hace que la capacidad de plantear preguntas fundamentales
se reconozca como un aspecto clave del progreso científico (Watson, 1978). Por ello, las preguntas son
esenciales para la ciencia, sobre todo si conducen a establecer diferencias, a rechazar, sustituir o ampliar
el alcance de una teoría o de sus componentes (Pickett, Kolasa y Jones, 1994).
ponden a los problemas o las preguntas que se pueden resolver aplicando mecánicamente algoritmos
simples sin necesidad de comprender.
Para favorecer el pensamiento crítico, la American Association for the Advancement of Science
(Lawson, 2002) propone actividades basadas en la recogida y el uso de pruebas, relacionando el cono-
cimiento con la manera de encontrarlo o construirlo. Entre estas actividades señala la de dar significa-
do y entidad a las preguntas destacando las capacidades de reconocer preguntas causales a partir de la
observación de la naturaleza o, en el contexto de un texto o artículo, de distinguir preguntas causales
de preguntas descriptivas, de diferenciar entre una observación y una pregunta, de reconocer una pre-
gunta tanto si se expresa de forma expositiva como de forma interrogativa, y de plantear una cuestión
teniendo en cuenta su posible respuesta (hipótesis).
Es un hábito frecuente en el profesorado el de plantear preguntas con la única finalidad de com-
probar si la respuesta del alumno es o no correcta. Frente a esta actitud, hay preguntas que se plan-
tean con el objetivo de conocer las ideas de los alumnos (Osborne y Freyberg, 1991). Son cuestiones
iniciales sencillas del tipo: «¿Qué entiendes por...?», «¿Qué pensáis...?», «¿Cómo explicarías que…?».
Estas cuestiones están centradas en la persona (Amos, 2002) en lugar de estar centradas en el tema o el
conocimiento. Según Harlen (2004), las preguntas centradas en la persona favorecen más la participa-
ción y la implicación en el aprendizaje, ya que se pueden responder con las propias ideas y no se pide
explicitar la idea correcta.
Otro de los objetivos de las preguntas del profesorado puede ser el de establecer puentes entre el co-
nocimiento experto y el del alumnado para promover la evolución de sus modelos explicativos iniciales
hacia modelos que incorporen una visión más compleja. Márquez, Roca, Gómez, Sarda y Pujol (2004)
definen las características de las que llaman preguntas mediadoras como aquellas que están planteadas
desde una visión dinámica, focalizadora y escalar, y se formulan con la finalidad de orientar el proceso
de modelización del alumnado.
También se ha observado una relación entre las preguntas que se plantean y responden los alumnos,
y la capacidad de argumentar. Chin y Osborne (2010) muestran que ayudar a los alumnos a plantearse
preguntas centradas en las ideas clave y en un ambiente de interacción ayuda a organizar y mejorar sus
argumentaciones.
Lo que actualmente se conoce como «ciclo del agua» es una explicación que se
formuló después de muchos siglos de plantear preguntas y buscar respuestas a los
problemas o las situaciones inexplicables relacionadas con el agua. Los primeros
que plantearon el problema de cómo iba el agua de un lugar al otro fueron los
griegos, en el siglo VI a. de C.
– El dibujo siguiente representa a un «sabio griego» que se hace preguntas relacio-
nadas con el agua. ¿Qué preguntas crees que se plantea? Escríbelas.
El objetivo de esta actividad es que los alumnos reconozcan que el ciclo del agua que hoy cono-
cemos es fruto de las preguntas que se han ido formulando desde la antigüedad personas interesadas
en comprender hechos de su entorno. Estas preguntas surgieron cuando observaban fenómenos que
no sabían cómo explicar y, a medida que la humanidad ha ido dando respuesta a unas preguntas, han
surgido nuevas. Por eso se les pide que piensen tanto en preguntas que están detrás de respuestas que
hoy conocemos, como en otras nuevas que se pueden plantear al tomar conciencia de situaciones pro-
blemáticas actuales que tienen que ver con el ciclo del agua.
Los datos se obtuvieron a partir de la implementación de dicha UD sobre «El ciclo del agua» en dos
aulas de secundaria de dos institutos situados en el Vallés Occidental, comarca del área metropolitana
de Barcelona, durante el curso 2003-04.
Los dos profesores que aplicaron la UD forman parte del grupo de investigación LIEC (Llenguatge
i Ensenyament de les ciències) y se ofrecieron a aplicarla después de conocerla en una sesión de trabajo
de dicho grupo. Se recogieron todos los escritos generados por los alumnos.
En este artículo solo se discutirán los datos correspondientes a la actividad de exploración descrita
anteriormente. En la tabla 1 se muestra el número de preguntas recogidas y analizadas.
Tabla 1.
Resumen de los datos de la muestra
Alumnos Preguntas
Preguntas que se podía formular un sabio griego (a partir de ahora «Preguntas griego») 29 116
Preguntas actuales en relación con la misma temática (a partir de ahora «Preguntas actuales») 27 69
Total 56 185
El principal objetivo de la investigación ha sido encontrar un método de análisis de las preguntas del
alumnado que fuera útil para que los profesores pudiéramos valorar su interés para el aprendizaje cien-
tífico. Este objetivo surgió como conclusión de un trabajo anterior en el que se evaluaron las activida-
des de los libros de texto (Roca, 2001). En él se analizaron las preguntas que se planteaban aplicando
las categorías de Bloom, pero se vio que no ayudaban a diferenciar realmente su nivel de complejidad,
ni su contribución a la génesis de explicaciones científicas. Una de las conclusiones a las que se llegó fue
que al analizar las preguntas era importante tener en cuenta, por una parte, la complejidad del tema o
contenido y, por otra, la de la propia pregunta o demanda.
En esta línea, la distinción propuesta por Graesser, Mc Mahen y Johnson (1994) entre presupuesto y
demanda nos ha permitido realizar un análisis más preciso y clarificador de las preguntas en relación con
el contenido que se plantea. Paralelamente, las aportaciones de Pickett, Kolasa y Jones (1994) han posi-
bilitado analizar las preguntas según su contribución en el proceso de formulación de las explicaciones.
Se propone, pues, un análisis en el que en primer lugar se identifica y se separa el presupuesto o
contenido de la pregunta de la demanda, lo que según Graesser, Mc Mahen y Johnson (1994) cons-
tituye «el análisis interno o constitutivo de la pregunta». Posteriormente se analiza, por una parte, el
presupuesto en relación con el «contenido implícito de la pregunta» y, por otra, la demanda u «objetivo
de la pregunta».
Tabla 2.
Ejemplos de análisis del presupuesto y el objetivo de una pregunta
Pregunta Presupuesto o contenido Objetivo o demanda
¿Cómo es que desde lejos el agua de los De lejos el agua de los mares o ríos se ¿Cómo es que se ve diferente?
mares o ríos se ve de color azul y cuan- ve de color azul y cuando la coges es
do la coges es transparente? transparente
¿Cómo puede subir el agua del mar al El agua del mar sube al cielo ¿Cómo sube el agua del mar al cielo?
cielo?
¿De dónde proviene el agua que llega El agua que llega a un río viene de al- ¿De dónde viene?
de un río? gún lugar
¿Se gasta el agua? El agua se gasta Confirmar la suposición
Una vez aislado el presupuesto de cada pregunta, se identifica el contenido científico implícito en
él. Este análisis permite identificar a su vez los conocimientos que se activan en el alumno al plantearse
la pregunta. Asimismo se analiza la demanda, es decir, hacia dónde se enfoca la atención, la mirada o
las expectativas que muestra quien plantea la pregunta.
Tabla 3.
Ejemplo de la asignación de categorías al contenido implícito en el presupuesto de la pregunta
¿Dónde va a parar el agua? El agua va a algún lugar Camino del agua Ciclo
¿De dónde proviene el agua que lle- El agua que llega de un río viene de al- Procedencia
ga de un río? gún lugar
¿Por qué baja el agua de la montaña? El agua baja de la montaña Circulación superficial
¿Cómo puede subir el agua del mar El agua del mar puede subir al cielo Circulación atmosférica
al cielo?
¿Por qué el agua no se filtra en la El agua no se filtra en la ciudad igual Infiltración
ciudad igual que en el campo? que en el campo
¿Por qué no tiene cloro? No tiene cloro Composición Materia
¿Por qué el agua del río es dulce y El agua del río es dulce y después llega Agua dulce y salada
después llega al mar y es salada? al mar y es salada
¿Por qué el agua se evapora? El agua se evapora Cambios de estado
¿Cómo es que desde lejos el agua de De lejos el agua de los mares o ríos se Color Ondas
los mares o ríos se ve de color azul y ve de color azul y cuando la coges es luz
cuando la coges es transparente? transparente
¿Por qué se forman olas en el mar? En el mar se forman olas Movimiento Fuerzas
¿Por qué tenemos que beber agua? Debemos beber agua Seres vivos Seres vivos
¿Cómo se crearon los lagos dentro Los lagos se crearon dentro de las tie- Origen (creación) Origen sistema
de las tierras? rras Tierra
¿Qué quieren decir las flechas? Las flechas representan alguna cosa Dibujo
Figura 2. Relación entre los diferentes componentes de la explicación científica (adaptado a partir de Pickett, Kolasa y Jones,
1994).
Los componentes de la explicación científica dan lugar a las categorías utilizadas en el análisis de la
demanda de la pregunta y se definen tal como se recoge y se ejemplifica en la tabla 4.
Tabla 4.
Categorías de análisis del objetivo o demanda de la pregunta
Descripción ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Quién? Preguntas que piden información sobre una ¿De dónde surge
¿Cuántos? ¿Qué pasa? ¿Cómo entidad, fenómeno o proceso. Piden datos el agua que hay al
pasa? que permiten la descripción o acotamiento comienzo del río?
del hecho sobre el que se centra la atención.
Explicación ¿Por qué? ¿Cuál es la causa? Preguntas que piden el porqué de una ca- ¿Por qué el agua del
causal ¿Cómo es que? racterística, diferencia, paradoja, proceso, río es dulce y después
cambio o fenómeno. en el mar es salada?
Comprobación ¿Cómo se puede saber? Preguntas que hacen referencia a cómo se ¿Cómo se puede
¿Cómo lo saben? sabe o cómo se ha llegado a conocer o a saber que el agua
¿Cómo se hace? hacer una determinada afirmación. ¿A tra- está formada por O2
vés de qué método? ¿Qué evidencias hay? y H2?
Generalización, ¿Qué es? (Definición) Preguntas que piden «qué es» o las carac- ¿Cómo es el ciclo del
definición ¿Pertenece a tal grupo? terísticas comunes que identifican una agua?
¿Qué diferencia hay? categoría o clase. También pueden pedir la
identificación o pertinencia de una enti-
dad, fenómeno o proceso a un determina-
do modelo o clase.
Predicción ¿Qué consecuencias? Preguntas sobre el futuro, la continuidad o ¿El agua se gastará?
¿Qué puede pasar? ¿Podría ser? la posibilidad de un proceso o hecho.
¿Qué pasará sí…? Formas verba-
les de futuro o condicionales.
Gestión ¿Qué se puede hacer? Preguntas que hacen referencia a qué se ¿Sirve para algo?
¿Cómo se puede? puede hacer para propiciar un cambio,
para resolver un problema, para evitar una
situación...
Evaluación, ¿Qué piensas, opinas? ¿Qué es Preguntas que piden la opinión o la valora-
opinión para ti más importante? ción personal
Las 185 preguntas recogidas a partir de la actividad de exploración descrita se transcribieron y analiza-
ron tal como se muestra en la tabla 5.
Tabla 5.
Ejemplo de la tabla de análisis
¿De dónde sale el agua Hay agua en la mon- Procedencia ¿De dónde sale el Descripción
que hay en la montaña? taña agua?
¿Qué es lo que se ve en Hay un dibujo Dibujo ¿Qué es lo que se ve? Descripción
el dibujo?
¿Por qué baja el agua de El agua baja de la Circulación super- ¿Causa de este fenó- E. Causal
la montaña? montaña ficial meno?
¿Por qué salen afluen- Salen afluentes* Circulación super- Causa de este fenó- E. Causal
tes?* ficial meno
¿Cómo se forman los Los ríos tienen un Procedencia ¿Cómo es este Generalización
ríos? proceso de formación proceso?
¿Cómo sube el agua del El agua del mar sube Circulación atmos- ¿Cómo sube el agua Generalización
mar al cielo? al cielo férica del mar al cielo?
Si el mar estuviera más El mar podría estar Circulación super- ¿Qué pasaría con los Predicción
elevado, ¿qué pasaría más elevado ficial ríos?
con los ríos?
¿Para qué sirve todo este Este dibujo sirve para Dibujo ¿Para qué sirve? Gestión
dibujo? alguna cosa
Este primer análisis permite detectar que algunas de las preguntas parten de presupuestos erróneos
(o mal formulados). Por ejemplo, cuando el alumno pregunta: «¿Por qué salen los afluentes?» (tabla 5),
el presupuesto no sería «los afluentes salen», sino «llegan».
Interpretación de los resultados del análisis del contenido de las preguntas de los alumnos
El análisis del presupuesto de las preguntas formuladas por los alumnos permite identificar en
torno a qué modelo o concepto se hace la pregunta. El total de categorías y los resultados obtenidos a
partir de este análisis se muestran en la tabla 6.
Tabla 6.
Número de preguntas y porcentajes según el contenido, en las dos actividades planteadas
Esta primera parte del análisis permite afirmar que el contenido de las preguntas que plantea el
alumnado varía según cómo se haya diseñado la actividad, ya que se observan diferencias en las pre-
guntas según se centren en el sabio griego o en la actualidad.
Se puede comprobar que el dibujo del sabio griego incluido en la actividad ha jugado un doble
papel: por una parte, ha focalizado la atención, ya que ha promovido que se planteen preguntas sobre
diferentes partes del ciclo del agua, como son la infiltración o la circulación atmosférica. El 62,9%
de las preguntas están relacionadas con el ciclo del agua. Por otra parte, ha «distraído» la atención de
un grupo de alumnos que han centrado las preguntas en aclaraciones respecto al dibujo (representan
un 21,6% del total de las preguntas). Mientras unos alumnos son capaces de entender el dibujo y a
partir de él iniciar la actividad y plantearse preguntas globales e interesantes, otros, en cambio, hacen
preguntas sobre lo que ven concretamente en el dibujo, y otros no lo entienden y deben realizar una
tarea previa, como es intentar interpretarlo.
Esta constatación pone de manifiesto que no siempre las imágenes son herramientas eficaces para
comunicar información. Y tampoco se puede infravalorar la dificultad de las imágenes en dos dimen-
siones para ilustrar los modelos espaciales o la comprensión de los dibujos en secciones (Martí, 2003).
Estudios realizados en este ámbito demuestran que algunas de las dificultades asociadas a la interpre-
tación de los dibujos hacen referencia a no comprender la naturaleza mediática y metafórica de las
representaciones (Galagovsky y Aduriz-Bravo, 2001), o a centrarse en las características superficiales y
no en las relevantes conceptualmente (Seufert, 2003; Lowe, 1996).
En cambio, la actividad «preguntas actuales» promueve una amplia dispersión de contenidos que,
más allá del ciclo del agua, abarcan aspectos relacionados con otros modelos, como son el modelo
materia (33,3%), las ondas (el color) o los seres vivos, ya que los alumnos piensan preguntas sobre el
agua y no sobre los problemas relacionados con su ciclo. En esta parte de la actividad las preguntas re-
lacionadas con el ciclo representan solo el 27,5%. Una actividad tan abierta puede ser interesante para
conocer las relaciones que establecen los estudiantes a partir de la palabra agua. Se puede comprobar
que preguntan aquello que los sorprende, como la diferencia de color o en el contenido de sal; aquello
que despierta su interés, como la relación con los seres vivos; o aquello que piensan que es propio de
las clases de ciencias, como la composición del agua.
Hay que destacar la poca presencia de preguntas sobre las fases atmosférica y subterránea del ciclo
del agua, y la ausencia de preguntas sobre los cambios implicados en él y sus causas. Es evidente que
resulta difícil hacer preguntas sobre aquello que no está representado explícitamente en el dibujo (a
pesar de que las flechas podrían inducirlo) o sobre lo que no perciben a través de los sentidos cuando
han visto un río o el mar.
El análisis de las preguntas desde la perspectiva del contenido (presupuesto) se demuestra útil para
identificar qué aspectos del modelo explicitan los alumnos cuando se preguntan sobre fenómenos rela-
cionados con la circulación del agua en la naturaleza. También muestra la influencia que tiene el tipo
de actividad planteada en el contenido de las preguntas formuladas.
Tabla 7.
Conjunto de preguntas planteadas por distintos alumnos
que muestran distintos niveles de representación del ciclo del agua
Alumno Pregunta
11 ¿Cómo es que pasa el agua por esta montaña?
11 ¿Será hasta aquí donde termina este río?
33 ¿El agua dulce se acabará?
33 ¿Por qué los ríos desembocan en el mar?
33 Si los ríos desembocan en el mar, ¿este se llena cada vez más?
33 El agua de los ríos ¿de dónde viene?
6 ¿Cómo puede subir el agua del mar al cielo?
6 ¿De dónde proviene el agua que llega de un río?
6 ¿Una vez (el agua) se encuentra en el mar cómo puede volver a la montaña?
6 ¿Por qué el agua del río es dulce y después llega al mar y es salada?
6 ¿Cómo es que el mar nunca se ha desbordado?
46 ¿En un lago artificial, cómo hacen que debido a la evaporación del agua, esta no se agote? ¿Y cómo es que el
agua no se filtra en el suelo?
46 ¿Cómo puede ser que el agua que hay en este estanque haya un momento en que se evapora?
46 ¿De dónde sale el agua?
46 ¿Si el mar estuviera más elevado, qué pasaría con los ríos?
46 ¿Por qué el agua no se filtra por la tierra?
Tabla 8.
Número de preguntas y porcentaje según el objetivo
o la demanda de las dos actividades planteadas
Al igual que en el caso del contenido de las preguntas, la demanda también varía según la actividad.
El contexto de la actividad parece ser un factor determinante. La actividad en torno al sabio griego
favorece preguntas de descripción (37,9%), explicación (37,9%) y generalización (12,1%); los alum-
nos piden informaciones, aclaraciones y explicaciones generales. Es un tipo de actividad que invita a la
abstracción, a intentar comprender cómo funciona la naturaleza, en este caso, la circulación del agua
en ella.
En las preguntas actuales, más de la mitad (un 52,2%) piden una explicación, y un 27%, una des-
cripción. La elevada presencia, tanto en esta actividad como en la del sabio griego, de preguntas que
piden explicación y descripción puede ser debida a que este tipo de demandas son las que los alumnos
plantean de manera casi inconsciente, pero no son indicativas de una verdadera inquietud intelectual.
El bajo número de preguntas que piden comprobación (que serían las relacionadas con la obten-
ción de pruebas) y la falta total de preguntas que piden opinión o evaluación puede ser debido, en
primer lugar, a la falta de hábito y a que las actividades habitualmente planteadas en los libros de texto
no favorecen este tipo de demandas (Roca, 2001).
CONCLUSIONES Y CONSIDERACIONES
Elaborar y establecer una propuesta de análisis de las preguntas que favorezca el aprendizaje de las cien-
cias no es una tarea fácil, ya que estas se pueden considerar desde distintos puntos de vista. En la pre-
sente investigación, la distinción entre presupuesto y demanda de una pregunta, adaptada de Graesser,
Mc Mahen y Johnson (1994), se ha demostrado útil para superar una de las primeras dificultades en
el análisis y categorización de las preguntas, ya que posibilita distinguir el contenido (el presupuesto)
con el que se relaciona la pregunta, del objetivo o demanda que plantea (aquello que se pide). Es decir,
permite separar aquello «sobre lo que se habla» de lo «que se pide o se quiere saber».
El presupuesto de la pregunta tiene que ver con aquello que uno piensa o se representa, es decir, con
los modelos mentales. Por ello, su análisis se hace desde la perspectiva del modelo o teoría en la que se
inscribe, en este caso el ciclo del agua. El interés de considerar las preguntas desde este punto de vista
es doble:
Por una parte, el contenido del presupuesto de las preguntas de los alumnos muestra dónde fo-
calizan su atención y ayuda a comprender cuál es la representación que se hacen del tema que se está
trabajando. Esto permite evaluar la distancia entre estas representaciones y los objetivos planteados por
el profesor/a.
Asimismo, permite explicitar los modelos, a menudo implícitos, de los que parte quien pregunta.
La identificación del contenido implícito del presupuesto de una pregunta puede mostrar hasta qué
punto el conocimiento es compartido o no entre los interlocutores; ello puede favorecer el diálogo,
ya que ayuda a avanzar en la elaboración de los conceptos implicados facilitando la reorganización de
las relaciones que, implícita o explícitamente, se han manifestado y puesto en evidencia a través de la
pregunta.
El análisis de la demanda, basado en las categorías definidas a partir de la propuesta de explicación
de Pickett, Kolasa y Jones (1994): descripción, explicación, comprobación, generalización, predicción,
gestión y evaluación, ha resultado especialmente útil para analizar las preguntas, ya que permite eva-
luarlas desde los diferentes momentos del proceso de elaboración de una explicación científica. Ello
posibilita una categorización más concreta asociada al desarrollo de la explicación científica y detectar
qué aspectos no se potencian suficientemente. El análisis realizado en relación con la actividad aplicada
permite concluir que en este caso:
Cuando se pide a los estudiantes que planteen preguntas, prácticamente en todos los casos, sus de-
mandas se centran en la descripción y explicación causal. En cambio, casi ningún alumno plantea de-
mandas que requieran comprobar, evaluar u opinar. Este hecho se interpreta a partir de la concepción
que se tiene habitualmente de las preguntas, ya que en el contexto de la vida «cotidiana» preguntar se
relaciona con pedir información sobre «qué, cómo, cuándo, dónde y por qué» y, en general, se espera
obtener respuestas simples. En cambio, las preguntas que requieren obtener pruebas para validar los
posibles «qué, cómo, cuándo, dónde y por qué» dados, que se asociarían al pensamiento crítico, no se
dan ni en el contexto cotidiano ni en el escolar.
El análisis de la demanda y sus resultados permite también hacer algunas consideraciones sobre la
imagen de ciencia implícita y la capacidad de plantear preguntas significativas.
Se puede considerar que la aplicación de este análisis al conjunto de preguntas planteadas por un
alumno o presentes en un libro de texto permite también identificar la imagen implícita de ciencia.
Así, el predominio de demandas de descripción o generalización expresa y promueve una imagen de
ciencia afirmativa, mientras que las demandas de comprobación comportan una visión de ciencia aso-
ciada a la existencia de pruebas y evidencias. Las preguntas sobre predicción y gestión propician una
visión de ciencia implicada en la resolución de problemas. Y si se pide la opinión o la evaluación, se
favorece la búsqueda y utilización de argumentos científicos para justificar o valorar opiniones propias.
La estrategia utilizada con frecuencia por el alumnado en el momento de plantear preguntas, con-
sistente en añadir, de manera mecánica, un «por qué» ante una frase afirmativa, permite valorar que
este tipo de interrogación no se puede considerar una verdadera pregunta, ya que no surge fruto de una
inquietud, sorpresa o vacío de conocimiento.
El análisis global del conjunto de preguntas que formula cada alumno, tanto en el papel de sabio
griego como las actuales, también posibilita identificar distintos niveles de representación de la circu-
lación del agua en la naturaleza, niveles que van desde una visión básicamente estática y atomizada, a
una más compleja y dinámica e incluso creativa. Es decir, las preguntas que formula un estudiante son
un buen indicador de su nivel de conceptualización del tema objeto de estudio.
Finalmente, este trabajo permite concluir que los alumnos, sean cuales sean sus capacidades, intere-
ses o conocimientos, plantean una gran diversidad de cuestiones cuando se les propone que las formu-
len. Y que, a pesar del olvido o la deficiente utilización del potencial de las preguntas en las aulas, hay
alumnos que las formulan de forma que son significativas desde el punto de vista de la ciencia y de los
contenidos que se aprenden, y diversas y complejas desde el punto de vista de la demanda.
Por otro lado, el sistema de análisis de las preguntas propuesto puede ser de utilidad para el pro-
fesorado, ya que facilita la valoración de la calidad de las preguntas planteadas por los estudiantes, las
preguntas formuladas por ellos mismos en el aula y también las de los libros de texto o de las activida-
des de enseñanza. Sin una mejora de las preguntas será difícil que mejoren los procesos de enseñanza
y de aprendizaje.
Agradecimientos
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The need for carrying out more research on the questions made by the students is based on considering learning as a
process of communication in which the questions have a mediating role. It is also underlined that questions take part in both
the process of construction of scientific knowledge and in the reconstruction of self-knowledge by learners.
Taking into account the premises posited before and recognizing questions as elements that usually are in science class,
the objectives of this research are described as follows:
Designing a proposal for the analysis of the questions in science class.
Applying this proposal to study the questions raised by the students in the context of a teaching unit around the water
cycle.
The first step of our research consisted of reviewing the importance of the questions from different fields of knowledge.
First of all, epistemology emphasizes the idea that the theory may limit the ability to pose new questions and, ultimately,
understanding the phenomenon from a new paradigm. Graesser, Mc Mahen and Johnson (1994) analyzed the role of the
questions from communication and they pointed out that all questions can be decomposed into two kinds of information,
one that is assumed and the other that is demanded or requested. The information that is assumed is part of common knowl-
edge and it is shared by the interrogator and the responder, while the information requested is out of shared knowledge and
it is expected to be provided by the respondent. This contribution is a key reference in the proposed analysis that arises in
this research.
The literature review includes researchers that analyze the questions of the teachers in the teaching-learning process.
We distinguish between closed and open questions, high or low cognitive level, analysis of the questions according to their
purpose and their contribution to the development of critical thinking. Research on the questions raised by students are usu-
ally developed as educators value the ability to ask questions in the process of knowledge construction and critical thinking
development.
The methodology followed for analyzing the questions has been defined according to other similar studies such as those
from Pickett, Kolasa and Jones (1994) that explain the model of the process to explain the phenomena that surround us.
This research was conducted through the implementation of a teaching unit based on the water cycle in two classrooms
of secondary school. The objectives of this unit were the specific learning objectives related to the topic of the water cycle and
the promotion that students pose questions and reflect on its importance. In this paper we show the results of the explora-
tory activity in which students were asked to propose questions related to the problem of the circulation of water in nature
considering a historical context and what happens nowadays.
Once students’ questions were collected, we identified the different components of each question, that is, we distin-
guished between presupposition (information that is assumed in connection with content) and request (information request-
ed) according to similar studies (Graesser, Mc Mahen & Johnson, 1994).
The presupposition of each question refers, more or less implicitly, to a content or field of knowledge. In this research, as
questions were raised in relation to the teaching unit based on the water cycle, the content of students’ questions was mostly
related to the different phases of the cycle although other water aspects were also represented.
In order to analyze the target or demand, we defined categories following Pickett, Kolasa and Jones (1994), being these
categories: description, explanation, testing, generalization, prediction, management and evaluation.
The results of this study underline the importance of analyzing the presupposition of the questions to recognize the
contents or aspects of the model of water circulation in nature those students referred to when they were asked. Further, this
presupposition varies depending on the focus of the questions, if they referred to historical context or present because if they
referred to the present, the questions posited promoted a wide dispersion of the content as they imply more items besides
water cycle. While in the historical context there were more questions about the water cycle.
It has also been noticed that the request also varied depending on the context (historical or present). In both cases the
majority were questions which required a description or explanation. We founded a low number of questions that asked for
testing the contents and there was a lack of questions asking for prediction or evaluation.
With the aforementioned results, we propose the methodology followed as a good strategy to distinguish the presuppo-
sition of the request. That is, it allows us to separate the issue that we speak about from the information that is demanded or
that we want to know. Moreover, it has also been shown that students raise a wide range of issues when they have to formulate
questions regardless of which abilities, interests or knowledge they have.