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La Biosfera

La biosfera es la capa de la Tierra donde se desarrolla la vida, abarcando desde las alturas de la atmósfera hasta las profundidades oceánicas. Es crucial preservar la biosfera mediante acciones cotidianas como el reciclaje, el uso de recursos renovables y la educación sobre su importancia. La salud de los ecosistemas es vital para el equilibrio ambiental y el bienestar humano, y se deben adoptar medidas para protegerlos y restaurarlos.

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La Biosfera

La biosfera es la capa de la Tierra donde se desarrolla la vida, abarcando desde las alturas de la atmósfera hasta las profundidades oceánicas. Es crucial preservar la biosfera mediante acciones cotidianas como el reciclaje, el uso de recursos renovables y la educación sobre su importancia. La salud de los ecosistemas es vital para el equilibrio ambiental y el bienestar humano, y se deben adoptar medidas para protegerlos y restaurarlos.

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LA BIOSFERA

NOMBRE: CARLOS JIMÉNEZ


LIC: SANDRA AMARI
MATERIA: BIOLOGÍA
LA BIOSFERA

Cuando hablamos de biosfera nos referimos a la capa de nuestro planeta donde se desarrolla la vida. Abarca
unos diez kilómetros por encima del nivel del mar, hasta donde llegan algunas aves con su vuelo, y las
profundidades marinas hasta 8 kilómetros, como la fosa de Puerto Rico. La biosfera es única porque hasta ahora
no se ha descubierto ningún otro planeta con vida en el universo. Por eso, es muy importante preservarla y evitar
su deterioro.
Pasos sencillos para proteger la biosfera
Queremos darte algunas recomendaciones para que empieces a participar en el mantenimiento de la biosfera.

1. Piensa en pequeño: por supuesto, no se trata de que pienses que tú solo puedes acabar con los daños en la
biosfera. Lo que tienes que hacer es pensar que tus acciones diarias contribuyen a su deterioro o a su conservación.
Por ejemplo, si apuestas por el consumo responsable y reciclas y reutilizas los objetos, estarás ayudando a
mejorar la salud de nuestro planeta.
2. Di no a los recursos no renovables: tal vez vaya siendo hora de que cambies tu forma de vida y empieces a
pensar de forma más sostenible. Confía en la energía solar para autoadministrarte energía o en algún recurso que te
permita prescindir del carbón o el petróleo. La biomasa, por ejemplo, es una forma de obtención de energía que se
está volviendo muy popular últimamente.
3. Educa y enseña: la difusión también es una labor necesaria. Si has cambiado tus hábitos y ves que funciona, ¿por
qué no gritarlo a los cuatro vientos? Puedes contar a tus amigos y familiares qué es la biosfera y lo importante que
es trabajar en acciones que ayuden a su mantenimiento. También puedes participar en actividades de difusión para
llegar al mayor número de personas o hacer actividades educativas con tus hijos que hagan que se conciencien
desde muy pequeños de la importancia de cuidar nuestro planeta.

En este post te hemos enseñado qué es la biosfera y de qué está compuesta, y te hemos hablado de acciones
sencillas para preservarla, pero queremos ir un poco más allá y aconsejarte que adoptes pequeños gestos con los
que estarás haciendo cosas muy grandes:

 Recicla los productos que utilices, tirándolos en el contenedor apropiado para que puedan volver a utilizarse.
 Reutiliza algunos objetos para darles una segunda vida, como los tarros para conservar legumbres o especias o
el papel para no gastar tantos recursos.
 Reduce tu consumo, tanto de productos como de energía; así te asegurarás de reducir la huella que dejas en
nuestro planeta.
¿Ya pones en práctica algunas de estas acciones para preservar la biosfera? Estamos deseando conocer más
formas cotidianas de contribuir a preservar la salud del mundo en que vivimos. La biósfera o biosfera1 es [ ]

el sistema formado por el conjunto de los seres vivos del planeta Tierra y sus interrelaciones (influyen tanto los organismos en el
medio, como el medio sobre los organismos).2 Este significado de «envoltura viva» de la Tierra es el de uso más extendido, pero
[ ]

también se habla de biósfera, en ocasiones, para referirse al espacio dentro del cual se desarrolla la vida. Su origen se remonta, al
menos, a 3500 millones de años atrás.32[ ][ ]

La biosfera es el ecosistema global. Al mismo concepto se refiere con otros términos, que pueden considerarse sinónimos,
como o exosfera blogosfera. Tiene características que permiten hablar de ella como un gran ser vivo, con capacidad para
controlar, dentro de unos límites, su propio estado y evolución. 4 [ ]

Historia
El término fue acuñado por el geólogo en 1875,5 pero el concepto ecológico de biósfera se inicia en la década de 1920
[ ]

con Vladimir I. Vernadsky, precediendo a la introducción en 1935 del término ecosistema por Arthur Tansley. La biosfera es un
concepto de la mayor importancia en astronomía, geología, climatología, paleogeografía, biogeografía, evolución y, en general, en
todas las ciencias que tratan sobre la vida de la Tierra. Incluye a todos los ecosistemas, ya sean gigantes o extremadamente
pequeños.6[ ]
Distribución de la vida
Constituye una delgada capa de dimensiones irregulares, lo mismo que es irregular la densidad de biomasa, de diversidad y
de producción primaria. Se extiende por la superficie y el fondo de los océanos y mares, donde primero se desarrolló, por la
superficie de los continentes, y en los niveles superficiales de la corteza terrestre, donde la vida prospera, con baja densidad, entre
los poros e intersticios de las rocas.7
[ ]

Océanos

En los océanos la vida se concentra en la capa superficial, zona fótica, en la que penetra la luz. La cadena trófica empieza aquí
con fotosintetizadores que son sobre todo cianobacterias y protistas, generalmente unicelulares y planctónicos. Los factores
limitantes para el desarrollo de la vida son aquí algunos nutrientes esenciales, como el hierro, que son escasos, y la
máxima productividad la encontramos en los mares fríos y en ciertas regiones tropicales, contiguas a los continentes, en las que
las corrientes hacen aflorar nutrientes desde el fondo del mar. Fuera de esos lugares, las regiones pelágicas (en alta mar) de las
latitudes cálidas son desiertos biológicos, con poca densidad de vida. Los ecosistemas marinos más ricos y complejos son sin
embargo tropicales, y son los que se desarrollan a muy poca profundidad, solo unos metros, ricos en vida bentónica, cerca de la
orilla; el ejemplo más claro son los arrecifes coralinos.

Además de en la zona fótica, hay una vida marina próspera en cada uno de los oscuros y extensos fondos del océano, la cual
depende, para su nutrición, de la materia orgánica que cae desde arriba, en forma de residuos y cadáveres.8 En algunos lugares
[ ]

en los que los procesos geotectónicos hacen aflorar aguas calientes cargadas de sales, son importantes los productores primarios,
autótrofos, que obtienen la energía de reacciones químicas basadas en sustratos inorgánicos; el tipo de metabolismo que
llamamos quimiosíntesis.

En contra de ciertos prejuicios, la densidad media de vida es mayor en los continentes que en los océanos en la biosfera actual;
aunque como el océano es mucho más extenso, le corresponde aproximadamente el 50 % de la producción primaria total del
planeta.

Continentes

En los continentes la cadena trófica arranca de las plantas terrestres, fotosintetizadores que obtienen nutrientes minerales del
suelo gracias a las mismas estructuras con que se anclan, las raíces, haciendo circular agua hacia el follaje, donde la evaporan.
Por esta razón el principal factor limitante en los continentes es la disponibilidad de agua en el suelo, a la vez que lo es
la temperatura, que es más variable que en los mares, donde el elevado calor específico del agua asegura un ambiente térmico
muy homogéneo y estable en el tiempo.

Por la razón indicada, la biomasa, la productividad bruta y la diversidad ecológica, se distribuye:


 Siguiendo un gradiente, con un máximo hacia el ecuador y un mínimo en las regiones polares, en correlación con la energía
disponible.
 Concentrada en tres bandas extendidas latitudinalmente. La primera de ellas es la ecuatorial, donde las lluvias producidas por
el frente intertropical, que son de tipo cenital, se producen todo el año o alternando con una estación seca. Las otras dos, más
o menos simétricas, cubren las latitudes medias o templadas, donde hay una mayor o menor abundancia de lluvias ciclonales,
que acompañan a las borrascas.
Entre esas zonas húmedas y de vida densa, hay dos franjas simétricas de regiones desérticas o semidesérticas tropicales, donde
aunque la biomasa es baja, es elevada la biodiversidad. En las latitudes altas de ambos hemisferios tenemos, por último, las
regiones polares, donde la pobreza de vida se explica por la escasez de agua líquida tanto como por la de energía.

Biosfera profunda
Hasta hace poco se ponía como límite para la vida el nivel, a pocos metros de profundidad, hasta donde se extienden las raíces de
las plantas. Ahora hemos comprobado que no solo en los fondos oceánicos hay ecosistemas dependientes de organismos quimio
autótrofos, sino que la vida de este tipo se extiende hasta niveles profundos de la corteza. 9 Consiste
[ ]

en bacterias y arqueas extremófilas, las cuales extraen energía de procesos químicos inorgánicos (quimiosíntesis).10 Prosperan sin
[ ]

duda mejor en lugares donde aparecen ciertas mezclas minerales inestables, que ofrecen un potencial de energía química; pero la
Tierra es geológicamente un planeta aún vivo, donde los procesos internos generan aún constantemente situaciones de ese tipo.

Homeostasis
La organización de la vida se basa en una jerarquía de niveles de complejidad, con sistemas menores que se organizan para
formar otros mayores, más complejos y potencialmente más variados. Se trata de sistemas autoorganizados con distintos grados
de control cibernético sobre su estado. El máximo autocontrol lo encontramos en los niveles que llamamos de las células y de los
organismos; de echo basta una célula para tener un organismo autónomo (un organismo unicelular). En menor medida
observamos autocontrol, por mecanismos cibernéticos de realimentación negativa, en el nivel de organización de los ecosistemas.
Algunos autores, como el propio Vernadski, y luego señaladamente James Lovelock, valoraron que la misma posibilidad la
demuestra el ecosistema global, es decir, la biosfera. La biosfera muestra, aunque no con el grado de control de un organismo,
capacidades de homeostasis (regulación de su composición y estructura) y humeo (regulación del ritmo de sus procesos internos y
de intercambio).
Astrobiología
Artículo principal: Astrobiología
El descubrimiento de la biosfera profunda trajo consigo un importante cambio teórico y psicológico, al mostrar la viabilidad de la
vida en ambientes extremos y en ausencia de luz, en contra de nuestros conceptos anteriores. La progresiva comprensión de lo
que representa la biosfera terrestre, cambió las ideas acerca de la probabilidad de aparición espontánea de vida en otros
cuerposplanetarios, y de su progresión para formar otras biosferas, ampliando los parámetros de habitabilidad planetaria y
haciendo racional la esperanza de observar vida en otros
CONCLUCIONES E

Naturaleza Nuestro planeta está compuesto por diferentes tipos de entornos naturales
que engloban multitud de seres vivos. A estos ambientes se les conoce como
ecosistemas y son el soporte de vida para el ser humano. Cuidar y proteger los
ecosistemas es tarea de todos. Desde Fundación Aqua te recomendamos poner en
práctica una serie de acciones al alcance de todos para conservar nuestra.
Conocer cómo funciona la biodiversidad y sus interacciones con el medio es clave para entender
la importancia de cuidar los ecosistemas. Y es que no contar con ecosistemas saludables repercute
en nuestro equilibrio medioambiental perjudicando seriamente la salud de nuestro planeta y,
particularmente, la del ser humano.

¿Qué son los ecosistemas?

En primer lugar, es importancia conocer qué es un ecosistema. Pues bien, la Organización de


Naciones Unidas lo define como un conjunto de componentes vivos (animales, plantas,
microorganismos) y no vivos (suelo, clima…) que interactúan como unidad funcional en una zona
determinada.

Pero está definición no siempre ha sido así. Ya en el siglo XVIII se buscaba definir al conjunto de
organismos y hábitats del planeta. En 1930 se acuñó el primer concepto aproximado de lo que es
un ecosistema, pero este solo tenía en cuenta a los seres vivos y el medio en el que habitan.
Por aquel entonces, no se hablaba de la interacción entre los individuos y el entorno. Sin embargo,
la naturaleza es mucho más que un conjunto de organismos. Por eso, en 1935 cuando Arthur
George, botánico y ecólogo, propuso una definición mucho más aproximada a lo que entendemos
ahora por ecosistema. En ella, ya se empieza a hablar de las diferentes interacciones que tienen
los organismos con el entorno y cómo la naturaleza tiene la capacidad de adaptarse a las
circunstancias que en ella ocurren.
¿Por qué debemos cuidar nuestros ecosistemas?

2021 adquiere un carácter especial con respecto a los ecosistemas. Y es que el 5 de junio,
coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, se pone en marcha el Decenio de las
Naciones Unidas sobra la Restauración de los Ecosistemas. Esta iniciativa surge a partir de
que los expertos medioambientales hayan determinado que los próximos diez años serán
fundamentales para prevenir, detener y revertir la degradación ambiental que sufren los
diferentes entornos naturales.

Es momento de reflexionar y tomar conciencia. Si no somos capaces de cuidar y proteger nuestra


naturaleza, podría volverse en nuestra contra. Evitar esto es tarea de todos. Por lo que, este
decenio nos brinda la oportunidad de devolver la vida al mundo natural. Una vida que nos sustenta
a todos y que, sin ella, no podríamos avanzar hacia un planeta más sostenible y equitativo.

Además, cuidar los ecosistemas se traduce en apostar por el cumplimiento de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible establecidos en la Agenda 2030. Es luchar contra la pobreza, mitigar los
efectos de la crisis climática, garantizar la seguridad alimentaria y conservar nuestra
biodiversidad.

Pero no solo eso, disponer de entornos naturales sanos nos ayuda a proteger uno de los recursos
más valiosos del planeta: el agua. Y es que, precisamente, ecosistemas como los bosques,
praderas o humedales tienen una función muy importante en el ciclo mundial del agua.

Cuidar los ecosistemas al alcance de todos


Cada ecosistema tiene una función vital en el planeta. Los bosques, manglares y turberas son
almacenes naturales de carbono que pueden absorber un tercio de las emisiones del planeta. Los
suelos proporcionan alimentos por lo que dependiendo de su estado estos podrán ser de mayor o
menor calidad. Y los mares y océanos no solo albergan una gran variedad de especies, sino
también actúan como reguladores de nuestro clima.

Por estas y más razones, desde Fundación Aquea te animamos a tomar conciencia y firmar la paz
con la naturaleza. Porque la solución esta en nosotros. A continuación, compartimos algunas
recomendaciones para proteger y conservar los diferentes ecosistemas:

Consejos para cuidar los ecosistemas marinos:

 Reduce el consumo de plástico: este material ha inundado nuestra vida y es uno de los
principales contaminantes del planeta. Cada año cerca de 8 millones de toneladas de plástico
acaban en mares y océanos. Su reciclaje es clave. Trata de darle una segunda vida a esos
envases de plástico o botellas.
 Ayuda a cuidar las playas.
 Reduce las emisiones de CO2: este consejo no solo ayudará a los ecosistemas marinos sino
también al resto del planeta. Revisa tus hábitos y transformarlos en otros más sostenible.
Puedes utilizar nuestra calculadora de carbono para conocer cuántos gases efecto
invernadero emites.
 Apuesta por la pesca sostenible: la sobrepesca es una principales amenazas para miles de
especies marinas. Y es que la desaparición de una especie repercute en el funcionamiento de
un ecosistema alterándolo por completo.
BBLIOGRAFÍ
https://www.fundacionaquae.org/wiki/cuidar-ecosistemas/
https://es.wikipedia.org/wiki/Bi%C3%B3sfera#Astrobiolog
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