TEMA: ROLES
Es el papel, función o manera de comportarse dentro de un grupo o sociedad.
CONSIDERACIONES:
• Los roles pueden ser desempeñados por un individuo o por un grupo.
• Cada uno desempeña un abanico de papeles, aunque hay algunos que se
manifiestan más a lo largo de la vida y en determinados momentos.
• El grupo, más particularmente el animador, debe vigilar para que se realicen
los papeles o funciones que el grupo debe desarrollar: mantener el nivel de
rendimiento, desarrollar el nivel de cohesión interna y que ésta dure.
TIPOS DE ROLES:
a) Papeles de Rendimiento: (se orientan a lograr los objetivos)
• Iniciador: sugiere ideas, proyectos, formas de abordar los temas.
• Coordinador: señala aspectos, objetivos, posturas.
• Estimulador: busca que el grupo produzca mucho y con la mayor
calidad humana.
• Interrogador: está a la caza de nuevas ideas, razones, aclaraciones,
hechos explicativos.
• Informador: aporta datos, hechos, experiencias, para orientar en el
diálogo o búsqueda de soluciones.
• Opinante: aporta ideas, sugerencias, juicios, convicciones sobre los
valores que puedan ayudar a conducir o reconducir el tema o grupo.
• Evaluador–crítico: enjuicia, valora las ideas, la vida, las realizaciones
del grupo; ayuda con preguntas e intervenciones a estar en actitud
crítica frente al grupo en todos sus elementos:
objetivos, relaciones, tareas.
b) Papeles de Mantenimiento: (se orientan a la formación, supervivencia y
perfeccionamiento del grupo)
• Observador-secretario: sigue al detalle el proceso del grupo,
interpreta y pasa el informe al grupo.
• Animador: busca siempre la cohesión, la participación en clima
positivo, es receptivo a todos y a todo, crea relaciones de cordialidad
y solidaridad.
• Conciliador: es el mediador en los momentos de tensión o conflicto.
Busca los puntos comunes, lo que une.
• Abierto-Compromisario: dispuesto a los acuerdos, aunque no al
acomodo fácil. Acepta los puntos de vista de los otros, relativiza,
prefiere ciertas renuncias a su opinión o intereses, antes que romper
el clima o bloquear situaciones.
• Facilitador de la comunicación: preocupado por la opinión y
participación de todos, estimula al tímido, propone métodos,
actividades que ayuden al clima y producción con una comunicación
fluida y universal.
c) Papeles Individuales:
Conforme se avanza en años, en vida de grupos, se va asumiendo
determinadas formas de actuar dentro del grupo, frecuentemente de forma
inconsciente.
Cada uno de los miembros es capaz de vivir varios papeles a lo largo
de una reunión y por supuesto, a lo largo del proceso de un grupo que dura
días, meses o años.
Ni todos los papeles son malos ni tampoco hay que hacer gala, burla o
broma de ellos, pues se pueden vivir situaciones de bloqueo, de agresividad,
de ruptura, incluso, del grupo.
Para entender mejor el significado de cada uno de los roles
individuales, aconsejamos comprobando en qué medida cada miembro del
grupo (empezando por uno mismo) actúa con ese rol. Será divertido y se
verá la cantidad de estereotipos que funcionan en nuestra sociedad.
• Locuaz: parlanchín, habla, habla y habla, siempre, a propósito de
todo y de nada (el término locuaz se relaciona con personas con
facilidad de palabra y discurso brillante, pero aquí le damos el
sentido contrario).
• Pedante: si sabe mucho, lo hace con tal estilo y talante que causa
risa, vergüenza ajena. Si no sabe, el ridículo es mayúsculo, pero lo
hace con desparpajo.
• Zorro: siempre astuto, hace sus análisis de la situación para dar el
zarpazo (lograr lo que se propone) en el momento oportuno,
cuando esté seguro del éxito.
• Cerrado: no admite más que su manera de ver y actuar. Puede ser
cerrado sólo a las ideas o a las normas o al estilo, al talante, al
método. Otros son cerrados a todo, o a todo lo que venga de una
dirección, grupo o personas. Es desagradable y refractario.
• Positivo: siempre en actitud de hacer grupo, de aportar lo que
sabe y puede. Sabe pedir disculpas, alegar su ignorancia, aceptar
papeles que puedan servir al grupo. Da y recibe, nunca bloquea,
nunca es el centro del grupo.
• Sabelotodo: habla de todo, a todas horas, con aplomo, a menudo
con tonos dogmáticos y magnificadores.
• Tímido: con pocas intervenciones. Puede ser participativo desde el
silencio, habla con los gestos, con el cuerpo, o puede ser pasota,
frío, inexpresivo, como forzado.
• Crítico: atento siempre a ver y expresar otro lado, otras
perspectivas. Dentro del crítico está el positivo, en clave de aportar,
abrir campos y ópticas distintas, y está el negativo, que siempre
encuentra el “pero”, el lenguaje descalificador, el tono gris, el tono
más amargo, el punto negro.
• Discutidor: busca la polémica, la dialéctica, llevarlo todo al campo
de las ideas, muy a menudo del protagonismo. Se enzarza en ideas,
puntualizaciones, bloquea, desvía, aburre o intelectualiza todo.
• Chivo expiatorio: ante los reales fracasos del grupo, o los
aparentes, suele culpabilizarse como el causante, carga con las
culpas. Él mismo se acusa. Otras veces el grupo, como mecanismo
de defensa, busca al chivo que cargue con la culpa. Hay quien
asume el papel como descarga, terapia del grupo.
• Picador o agresor: juega a pinchar, incordiar, atacar al grupo o
alguno de los miembros.
• Saboteador: busca destruir la reunión o el grupo, con mil
artilugios. Va contra los objetivos, contra alguna persona o contra
determinados valores, y desde la frustación o el despecho está a la
caza de todos los medios para torpedear, bloquear al grupo.
• Intimista: utiliza al grupo para traer sus problemas, sus
sentimientos, sus descargas ideológicas, afectivas,
preocupaciones. Hace del grupo una cabina, un confesionario, unas
salita de bis a bis.
• Apoderado o representante: se alza como portador del grupo,
del pensar o sentir de todos o de unos cuantos.
• Intérprete: se siente el intermediario justo, que sabe lo que el
otro dice, quiere decir o llegaría a decir…Juzga sobre personas y
situaciones. “No le entendéis lo que quiere decir…”
• Flash: suele permanecer como al margen, pero de vez en cuando
interviene, y como un cuco de reloj o como máquina con flash dice
lo que ve, lo que está sucediendo, vuelve a su estado primitivo,
para volver algo más tarde con la misma música: “lo que aquí
sucede…”
• Búho: ojos, nada más que ojos. Mira, admira, contempla, no habla.
• Cuchicheador: hace frecuentes comentarios, cuchicheos con los
de al lado. Es un auténtico incordio, molesta, no siempre resulta
fácil interpretar las razones y sentido de sus apartes.
• Gracioso: aprovecha las oportunidades (o las busca) de hacer
gracia, amenizar el ambiente. Hay quienes intentan alegra el clima
general, tienen gracia y el don de la oportunidad (sirven al grupo),
y hay quienes están ávidos de reconocimiento, protagonismo, y se
sirven del grupo como plataforma, o bien intencionados no aciertan
en los momentos o en los tonos.
• Organizador: se ofrece para organizar actividades o para
organizar al grupo mismo.
• Pacificador: intenta siempre que haya paz y concordia. Hace de
puente entre divergentes o rivales, aparece en los momentos de
tensión o los prevé y evita.
• Estrella: tiene que figurar, ser protagonista, acaparar la atención,
se apañará para ello.
• Maternal-cariñoso: protege, tiene detalles, cariños, solícito con
cada uno en sus reales o posibles necesidades, se adelanta,
previene.
• Ausente-marginado: no parece estar en el grupo. Tiene otros
caminos, otros sueños o realidades. Trabaja y veranea en otro sitio,
está como de paso, como invitado. A veces simplemente se siente
marginado. Su hablar, su colocación, su mirada, lo delata.
• Controlador: sigue todo, sigue a todos, da cuenta de todos.
• Guardia: vigila normas, el orden, lo que el grupo se ha impuesto
o lo que él cree que se debiera haber impuesto.
• Moralista: defiende siempre lo bueno, lo justo, lo ortodoxo.
Corrige, amonesta, aconseja.
EVALUACIÓN DE ROLES:
El rol dentro del grupo tiene gran importancia pues condiciona la
comunicación, la calidad del mensaje, la cohesión y la capacidad de producción.
Proponemos para evaluarse, personal y grupalmente, unos esquemas sobre
algunos roles:
• Puede realizarse situándote como observador y evaluando a un
miembro concreto del grupo.
• Puede analizarse uno mismo a modo de autoevaluación.
• Poniéndose en lugar de otro miembro y tratando de averiguar
dónde nos situaría él si tuviese que evaluar nuestra actuación.