La reivindicación del indígena en las obras de José María
Arguedas
José María Arguedas es una de las figuras más representativas de la literatura peruana del siglo
XX, y su obra se distingue por una profunda preocupación por la situación del indígena andino.
A diferencia de otros escritores de su época, que abordaban el tema, indígena desde una
perspectiva externa paternalista .Arguedas lo hizo desde una vivencia personal y emocional, al
haber crecido entre comunidades quechuas. Esta cercanía le permitió construir personajes
auténticos y dar voz a un mundo habitualmente silenciada, reivindicando así la dignidad y la
riqueza cultural de los pueblos originarios.
En novelas como Los ríos profundos (1958) y Todas las sangres (1964), Arguedas expone el
conflicto entre el mundo indígena la sociedad criolla o mestiza dominante. Sin embargo, lejos
de presentar a los indígenas como figuras pasivas o victimas absolutas, los muestra como
portadores de una sabiduría ancestral, una espiritualidad profunda y una resistencia silenciosa.
En Los ríos profundos, por ejemplo, el protagonista Ernesto observa con admiración y
dolor la opresión que sufre el pueblo indígena pero también reconoce la fuerza y la belleza de
su mundo interior, expresado a través del idioma quechua, la música y los ritos comunitarios.
Arguedas no idealiza al indígena, pero si denuncia con claridad el racismo, la explotación y la
violencia estructural que este sufre. En Todas las sangres, el autor plantea una visión compleja
del Perú, dividido entre fuerzas económicas, culturales y sociales que marginan a las culturas
originarias, al tiempo que ellas luchan por conservar su identidad. La novela cuestiona si es
posible un país verdaderamente inclusivo sin reconocer plenamente a sus raíces indígenas.
La reivindicación que hace Arguedas no es solo social, sino también literaria y lingüística Al
incorporar el quechua en sus obras, muchas veces sin traducirlo, desafía las normas del
español hegemónico y exige al lector una inmersión en otra lógica cultural. De esta forma, sus
textos se coinvierten en un puente entre mundos y a la vez, en un acto político: legitiman la
voz indígena como parte fundamental de la nación.
En conclusión, la obra de José María Arguedas representa un acto de justicia histórica y
cultural. A través de una literatura profundamente comprometida, dio al indígena no solo un
lugar en la narrativa nacional sino también la posibilidad de hablar con sus propias palabras. Su
legado sigue siendo relevante en un Perú y un continente que aún luchan por integrar
plenamente sus diversas identidades.
Bibliografías
Arguedas, José María. Los ríos profundos. Lima: Editorial Horizonte, 1958.
Arguedas, José María. Todas las sangres. Lima: Editorial Losada, 1964.
Arguedas, José María. El zorro de arriba y el zorro de abajo. Lima: Losada, 1971.