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Una Fe Inquebrantable

El documento enfatiza la importancia de defender la fe cristiana con argumentos lógicos y respeto, tal como se instruye en 1 Pedro 3:15. Se destaca la necesidad de santificar a Cristo en nuestros corazones y estar preparados para presentar una defensa de nuestras creencias en un contexto donde la fe enfrenta desafíos. Además, se menciona la responsabilidad de las generaciones actuales de conocer y transmitir la palabra de Dios para evitar que futuras generaciones se alejen de Él.

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Una Fe Inquebrantable

El documento enfatiza la importancia de defender la fe cristiana con argumentos lógicos y respeto, tal como se instruye en 1 Pedro 3:15. Se destaca la necesidad de santificar a Cristo en nuestros corazones y estar preparados para presentar una defensa de nuestras creencias en un contexto donde la fe enfrenta desafíos. Además, se menciona la responsabilidad de las generaciones actuales de conocer y transmitir la palabra de Dios para evitar que futuras generaciones se alejen de Él.

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UNA FE INQUEBRANTABLE

1 PEDRO 3:15, New American Standard Bible


sino [a]santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, estando siempre
prontos a presentar [b]defensa ante todo el que os pida cuentas de la esperanza
que hay en vosotros, pero con mansedumbre y respeto;

Nosotros NO debemos defender a Dios pero si nuestra fe, creencias y principios y


a Su palabra con la razón a través de argumentos lógicamente firmes ya que Dios
ha provisto razones legítimas para creer en Él, e igualmente nos ha mandado a
presentar esas mismas razones a otros. El apóstol Pedro escribió: “Sino
santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre
preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo
el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”1 Pedro 3:15,

Como se encuentra nuestra fe hoy


Somos de los que fluctúa, cualquier cosa los desanima, estamos dispuestos a
irnos de Dios y de la iglesia, creemos que Dios no nos responde o no hace nada
por nosotros si esa es tu fe déjame decirte que no es fe… has vivido simplemente
una vida de emociones. Si dices que no sabes quién eres o quien es Dios tu fe ha
sido vana.
Hebreos 10:35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene gran recompensa,
36 porque la paciencia os es necesaria, para que, habiendo hecho la voluntad de
Dios, obtengáis la promesa. 37 Porque dentro de poco, el que ha de venir vendrá,
y no tardará

Pedro no solamente provee una buena razón para defender el Evangelio


racionalmente (i.e., porque Dios lo mandó), sino también nos da una serie de
pautas a seguir en nuestra defensa del Evangelio.

Para defender la Palabra apropiadamente,

1. debemos santificar al Señor en nuestros corazones. Como la versión en


inglés American Standard dice, “santificad en vuestros corazones a Cristo
como el Señor”. Jesucristo se debe sentar en el trono de nuestros
corazones, y cada uno de nuestros pensamientos debe estar sujeto a Su
autoridad. Él debe reinar en nuestros corazones como Rey de reyes y
Señor de señores, sin tener competencia siendo el Soberano de nuestras
vidas.
“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará
al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro” (Mateo 6:24).

Antes que alguno de nosotros fije su mente en la defensa del Evangelio,


cada uno debe primero llevar a cabo un “control sistemático” sobre su
corazón para asegurarse de que haya tomado su cruz y seguido al Señor
Jesús el Mesías prometido.
“Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros
mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en
vosotros, a menos que estéis reprobados?” 2 Corintios 13:5

5 Examínense para saber si su fe es genuina. Pruébense a sí mismos. Sin


duda saben que Jesucristo está entre ustedes;[a] de no ser así, ustedes
han reprobado el examen de la fe genuina. NTV

Cuando el Señor asuma Su lugar legítimo en nuestros corazones—


separado de cualquier otra cosa, y más respetado y honrado que cualquiera
o cualquier cosa—entonces, y solo entonces ¡estaremos preparados para
defender Su causa!

2. ¿Estamos listos para presentar una defensa de nuestra fe?

Estamos en una época donde defender nuestros principios impedirá que nos
quedemos callados, más con las injusticias y el atentado peligroso que está
sufriendo el evangelio por los movimientos que ahora se están levanto con fuerza
y que lo único que se opone es la fe en Cristo y su palabra.

Los entes gubernamentales mundiales atacan y quieren destruir la fe de las


personas y no solo eso sino que las generaciones siguientes no conozcan a Dios,
su palabra y sus principios que el mismo estipulo y dejo para nuestro beneficios y
bendición y que mejor que él, que él sabe lo que es bueno y conviene a nosotros.
Esto me hace acordar también de un pasaje en el A.T de jueces donde dice
que se levantó una generación que no conocía a Dios

Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra


que él había hecho por Israel. Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los
ojos de Jehová, y sirvieron a los baales. Jueces 2: 10-11

Romanos 1: 21- 31

3. Y ante todo lo demás están preparados para hacer defensa de su fe?

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