Características de Split, Croacia: La ciudad es famosa por ser la residencia
de verano del emperador romano Diocleciano y por su Palacio de
Diocleciano. Tiene una arquitectura única que combina elementos romanos,
bizantinos y medievales. La ciudad antigua se encuentra rodeada por una
muralla y cuenta con edificios históricos como el Palacio de Diocleciano, la
Catedral de San Domnius y la Basílica de San Juan.
Palacio de Diocleciano: Posee influencias de la arquitectura bizantina y la
arquitectura medieval. Su forma es rectangular y mide 200 x 160 metros.
Podía albergar hasta 9.000 personas en su interior. La urbe que creció en
torno al palacio que se conoció como Spalato hasta la 1er Guerra Mundial,
cuando fue rebautizada con su nombre croata.
El palacio fue construido por Diocleciano como su retiro en 305 d.C.,
después de abdicar del trono imperial. Fue un lugar de residencia imperial
hasta la caída del Imperio Romano.
Arquitectura del palacio: Cuenta con un peristilo, patio central
rodeado de columnas y arcadas, que se encuentra en el corazón del palacio.
Es un espacio abierto que conecta las diferentes partes del palacio. Tiene
torreones (construcción fortificada para la defensa de una plaza o castillo)
fortificados en sus cuatro lados salvo el que daba al mar, que ya llevaba su
propia defensa en forma de acantilado rocoso. Las laderas del terreno
descienden suavemente hacia el mar y son típicamente kársticas (forma de
relieve originada por la meteorización química de determinadas rocas que
contienen carbonato de calcio), formadas por bajas crestas de caliza que van
del este al oeste, con marga en las hondonadas entre ellas. Cada una de
las fachadas cuenta con un portón de acceso que guía hasta un
patio privado.
El palacio está construido con piedra caliza blanca local y mármol
de alta calidad, de toba y de ladrillo. Estaba compuesta por
columnas de granito egipcio, revestimientos y capiteles de mármol
fino; decorado con numerosas esfinges graníticas (originariamente
del yacimiento del faraón egipcio Tutmosis III), las cuales
subsistieron 3 por el paso de los años.
Al estar amurallado, el palacio sirvió como ciudad fortificada. Fue
pedido por el emperador Diocleciano en los siglos III y IV d.C, con el
fin de pasar en ese lugar sus últimos días luego de su retiro en el
año 305.