Trabajo Derecho Administrativo Temas 18 19 y 20
Trabajo Derecho Administrativo Temas 18 19 y 20
FACULTAD DE DERECHO
ALUMNO:
NELSON FLORES
C.I V-27175762
En el presente trabajo se van abordar todos los aspectos importantes referentes a los
temas de dominio público y privado, sus propiedades privadas, su régimen administrativo y la
expropiación por causa de utilidad pública y social, En el que se busca acercar al lector al tema
para su mejor interpretación, aportando la visión de la doctrina analizando sus características,
rasgos distintivos, normativos y la jurisprudencia al respecto. Explicaremos como cada
institución tienen un régimen jurídico único y diferenciado, desarrollando así estos temas que
son elementos fundamentales del derecho administrativo
TEMA 18
El DOMINIO PÚBLICO Y EL DOMINIO PRIVADO DEL ESTADO
Los bienes del estado pueden corresponder a un dominio público o privado. Cuando
hablamos de Dominio público y dominio privado, nos referimos a que son instituciones jurídicas
que hacen alusión, respectivamente, a regímenes jurídicos que agrupan diversos bienes, según
el fin que tenga el Estado con estos. En otras palabras, la propiedad del Estado puede ser pública
o privada. A causa de esto es que ambas instituciones disponen un régimen jurídico único y
diferenciado.
Los bienes del dominio público pertenecen al estado en su carácter de órgano político de
la Sociedad humana, y se encuentran en una situación muy característica, que no resulta
descripta por la palabra dominio que aquí se usa con una significación enteramente diversa de la
definición obrante en los códigos civiles. En cambio, los bienes del dominio privado del Estado se
encuentran en la misma situación que los bienes de los particulares, pudiendo ser objeto de
idénticas operaciones.
Dentro del derecho civil, uno de los temas que tiene más fundamento dentro del código
civil venezolano es el dominio público y privado, son conceptos que se expresan en el Código
Civil Venezolano en los artículos 538 al 540 Como principal se debe de tomarse en consideración
su naturaleza e importancia que este sostiene a las distintas clases de personas a quienes
pueden pertenecer; la determinación y de criterios los bienes del dominio público se encuentran
plasmado en el art.539 del CC.
Artículo 538.- Los bienes pertenecen a la Nación, a los Estados, a las Municipalidades, a
los establecimientos públicos y demás personas jurídicas, y a los particulares.
Artículo 539.- Los bienes de la Nación, de los Estados y de las Municipalidades, son del
dominio público o del dominio privado.
Son bienes del dominio público: los caminos, los lagos, los ríos, las murallas, fosos,
puentes de las plazas de guerra y demás bienes semejantes.
El lecho de los ríos no navegables pertenece a los ribereños según una línea que se
supone trazada por el medio del curso del agua. Cada ribereño tiene derecho de tomar en la
parte que le pertenezca todos los productos naturales y de extraer arenas y piedras, a condición
de no modificar el régimen establecido en las aguas ni causar perjuicios a los demás ribereños,
para entender un poco mas debemos tener en cuenta lo que indica el articulo 540 del Código
Civil Venezolano el cual establece lo siguiente:
Artículo 540.- Los bienes del dominio público son de uso público o de uso privado de la
Nación, de los Estados y de las Municipalidades.
Dominio Público: Cuando hablamos de “dominio público” se refiere a bienes del Estado o
de alguna otra Administración Pública, (Ayuntamientos, Comunidades Autónomas…). A este
respecto las leyes suelen incluir entre los bienes públicos:
1) Los mares territoriales hasta la distancia que determine la legislación especial,
independientemente del poder jurisdiccional sobre la zona contigua.
3) Los ríos, sus cauces, las demás aguas que corren por cauces naturales y toda otra
agua que tenga o adquiera la aptitud de satisfacer usos de interés general,
comprendiéndose las aguas subterráneas, sin perjuicio del ejercicio regular del derecho
del propietario del fundo de extraer las aguas subterráneas en la medida de su interés y
con sujeción a la reglamentación.
4) Playas y las riberas internas de los ríos, entendiéndose por tales la extensión de
tierra que las aguas bañan o desocupan durante las altas mareas normales o las crecidas
medias ordinarias.
6) Las islas formadas o que se formen en el mar territorial o en toda clase de río, o en
los lagos navegables, cuando ellas no pertenezcan a particulares.
7) Las calles, plazas, caminos, canales, puentes y cualquier otra obra pública
construida para utilidad o comodidad común.
Una de las características esenciales del dominio público consiste en que los bienes
respectivos están afectados al uso y goce de todos los ciudadanos. Son bienes y derechos de
dominio público (demaniales) los que siendo de titularidad pública se encuentran afectados al
uso general o al servicio público, así como aquellos a los que una Ley les otorgue expresamente
el carácter de demaniales.
1) Todas las tierras que estando situadas dentro de los límites territoriales de la Nación
carecen de otro dueño. Esta norma tiene, en Hispanoamérica, una explicación histórica. En
efecto, concedido por el papa Alejandro VI a los Reyes de España y Portugal el dominio
sobre las tierras descubiertas en América, los respectivos monarcas usaron de su
prerrogativa adjudicando grandes extensiones a los esforzados conquistadores de uno y
otro país. Las tierras de que no se dispuso quedaron en el patrimonio de la corona, y
consumada la emancipación política, pasaron a poder del estado.
2) Las minas de oro, Plata, cobre, piedras preciosas y sustancias fósiles, no obstante,
el dominio de las corporaciones o particulares sobre la superficie de la tierra.
3) Los bienes vacantes o mostrencos, y los de las personas que mueren sin tener
herederos. Se contemplan tres categorías de bienes que en rigor pueden reducirse a dos:
a) bienes vacantes, son las cosas inmuebles de propietario desconocido; b) bienes
mostrencos, son cosas muebles igualmente de propietario desconocido; c) bienes de
personas fallecidas sin herederos. Esta tercera categoría queda comprendida en una u
otra de las anteriores, según la índole mueble o inmueble de las respectivas cosas, pues
cuando alguien fallece aparentemente sin herederos, sólo es dable afirmar que se ignora
si los tiene, y por consiguiente, que los bienes son de propietario desconocido.
4) Los muros, plazas de guerra, puentes, ferrocarriles y toda construcción hecha por el
estado, y todos los bienes adquiridos por el estado por cualquier título. Las construcciones
hechas por el estado serán bienes privados de este si se levantan en terreno fiscal, pero
no en caso contrario.
Bienes del dominio público: se rige por normas especiales, fundamentalmente por el
Principio de la Inalienabilidad.
Bienes del dominio privado: Se rigen por las normas del Derecho Común.
Los bienes del dominio público se ejercen a todo el mundo, como los ríos, los caminos, los
puertos, etc.; que por su destino o naturaleza les hacen parecerse a la “res comunes” cuya
apropiación no es concebible.
Teoría Moderna: Según Maurice Hauriou, forman el dominio público los bienes del
Estado afectados al uso directo o indirecto del público. Es decir, no la naturaleza de los bienes lo
que caracteriza el dominio público ni es condición necesaria para pertenecer a éstos, los bienes
estén destinados al uso directo del público.
Bienes de dominio público de derecho privado: Sólo son bienes del dominio público,
los que por su naturaleza no son susceptibles de ser objeto de propiedad privada. La doctrina
moderna considera que en realidad no existe esa diferencia de naturaleza física, pues existen
calles y caminos de propiedad privada que en nada se diferencian de las calles y caminos
públicos.
Art. 10. El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que
correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política
iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos
arbitrales no viciados de nulidad.
Art. 11. La soberanía plena de la República se ejerce en los espacios continental e insular,
lacustre y fluvial, mar territorial, áreas marinas interiores, históricas y vitales y las
comprendidas dentro de las líneas de base recta que ha adoptado o adopte la República;
el suelo y subsuelo de éstos; el espacio aéreo continental, insular y marítimo y los
recursos que en ellos se encuentran, incluidos los genéticos, los de las especies
migratorias, sus productos derivados y los componentes intangibles que por causas
naturales allí se encuentren.
Dominio terrestre
Dominio hídrico
Además de otros activos, el ámbito público hidráulico también constituye canales de flujos
de agua naturales, continuos o discontinuos, así como lagos, lagunas y embalses superficiales en
canales públicos.
Por su parte, la Ley Orgánica del Ambiente (2006), es la ley marco que establece una
tutela integral que abarca todos los componentes del ambiente, de tal manera que tiene plena
aplicación sobre las aguas, en función de su interdependencia con los demás recursos y su
vinculación con el mantenimiento de los recursos naturales y condiciones ambientales ligadas a
los cuerpos de agua. La Ley de Aguas (2007), tiene por objeto establecer las disposiciones que
rigen la gestión integral de las aguas, como elemento indispensable para la vida, el bienestar
humano y el desarrollo sustentable del país, y es de carácter estratégico e interés de Estado.
La Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio (1983) tiene por objeto implantar las
disposiciones que regirán el proceso general para la planificación y gestión de la ordenación del
territorio, en concordancia con las realidades ecológicas (incluido el recurso hídrico) y los
principios, criterios, objetivos estratégicos del desarrollo sustentable, que incluyan la
participación ciudadana y sirvan de base para la planificación del desarrollo económico y social
de la Nación.
La conservación de las aguas es objeto de tutela a través de la Ley Penal del Ambiente
(1992), la cual establece sanciones para aquellas acciones o actividades que deterioren,
envenenen, contaminen y, en general, causen daños a las aguas, al medio lacustre, marino y
costero.
La Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos e Insulares (2002), impone que el Estado
promoverá la participación internacional en cuanto a las cuencas hidrográficas transfronterizas y
los cursos de agua continuos y sucesivos, así como el aprovechamiento de sus recursos y
protección de sus ecosistemas, especialmente con los países limítrofes.
Otras leyes, tales como la Ley de Pesca y Acuicultura (2014) y la Ley de Tierras y
Desarrollo Agrario (2010), estipulan el principio de precaución para la protección del medio
acuático y se pronuncian por el racional aprovechamiento de las aguas susceptibles de ser
usadas con fines de regadío agrario y planes de acuicultura.
En cuanto al sector agua potable, la Ley Orgánica para la Prestación del Servicio de Agua
Potable y Saneamiento (2001), atribuye la competencia para el control y la prestación de estos
servicios a los Municipios y Distritos Metropolitanos, los cuales pueden ejercerla directamente o
a través de terceros (empresas públicas, privadas, mixtas, asociaciones civiles). Pero los
Municipios y Distritos Metropolitanos, a su vez, deben contar con la correspondiente concesión
de aprovechamiento de agua otorgada por el Poder Ejecutivo Nacional. Conforme la propia ley
establece, uno de los principios que rige la prestación de estos servicios públicos es la
preservación de la salud pública, el recurso hídrico y el ambiente.
La protección jurídica del agua en Venezuela, aborda el tema desde el punto de vista de la
calidad y de la cantidad, y cada uno de estos dos aspectos tiene sus normas principales a nivel
reglamentario, tales como:
Decreto N° 2220 (1992). Normas para regular las actividades capaces de provocar
cambios de flujo, obstrucción de cauces y problemas de sedimentación. Tienen como
objetivo controlar el desarrollo de actividades que, por generar cambios en los sistemas
de control de obras hidráulicas, obstrucción de cauces y escorrentías y producción
artificial de sedimentos, son susceptibles de ocasionar daños tales como inundaciones,
déficit en la distribución de aguas, inestabilidad de cauces y alteración de la calidad de las
aguas.
Decreto N° 2181 (1998). Normas para la clasificación, control de la calidad de las aguas
de la Cuenca del río Yaracuy. Establece la clasificación de las aguas del río Yaracuy y sus
tributarios y las normas para el control de la calidad de los vertidos líquidos descargados.
Dominio marítimo
Mar territorial: El mar territorial es el sector del océano en el que un Estado ejerce su
soberanía. De acuerdo con la Convención del Mar, el mar territorial es aquél que se extiende
hasta una distancia de doce millas náuticas (22,2 km) contadas a partir de las líneas de base
desde las que se mide su anchura.
Mar libre o de alta mar: La alta mar o aguas internacionales, según lo establece la
Convención de Derecho del Mar, compone todas las partes del mar no incluidas en la zona
económica exclusiva, en el mar territorial o en las aguas interiores de un Estado, ni en las aguas
archipelágicas de un Estado archipelágico.
Naturaleza jurídica
En su art. 87 la Convención proclama el principio de que: La alta mar está abierta a todos
los Estados, sean ribereños o sin litoral. La libertad de la alta mar se ejercerá en las condiciones
fijadas por esta Convención y por las otras normas de derecho internacional. Comprenderá, entre
otras, para los Estados ribereños y los Estados sin litoral:
• La libertad de navegación.
• La libertad de sobrevuelo.
• La libertad de pesca.
Por otra parte, se establece que la alta mar será utilizada exclusivamente con fines
pacíficos (art. 88) y que ningún Estado podrá pretender legítimamente someter cualquier parte
de la alta mar a su soberanía. Por estas y otras razones podemos colegir que la naturaleza
jurídica de la alta mar es la de "patrimonio común de la humanidad".
Zona contigua
La zona contigua es la que se extiende desde el límite exterior del mar territorial hasta las
veinticuatro millas náuticas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la
anchura del mar territorial. Es la franja de alta mar que limita con el mar territorial. Tiene una
extensión de 22.2km. Sobre su superficie el estado no ejerce soberanía plena y solo tiene
jurisdicción en material político, aduanera, física, sanitaria y migratoria
Plataforma continental
Esta es la prolongación natural del territorio de Venezuela hasta 200 millas o hasta el
borde exterior del margen continental (Plataforma + Talud y Emersión Continental), y en caso
que se exceda de dicha distancia, tiene un límite máximo de 350 millas náuticas o de 100 millas
marinas contadas a partir de los 2.500 metros de profundidad. Venezuela ejerce soberanía sobre
aproximadamente
98.500 kms.
• Mar territorial, que es el Mar que se encuentra dentro de los límites marítimos
establecidos y que se extiende hasta doce millas Mar Adentro.
• Zona Económica (Mar patrimonial), es aquella zona que extiende los derechos del
país sobre el mismo hasta un límite de 200 millas o (370 kilómetros) de la costa.
• Altamar o Mar libre, está constituido por la zona marítima donde ningún país ejerce
su soberanía, es llamado también Mar Libre.
• Plataforma Continental, es aquella que se extiende hasta mucho más allá que lo
establecido para el Mar territorial, se extiende hasta donde sean explotables los fondos
marinos, y dicha extensión no está delimitada aún, puesto que, por ejemplo, en el caso de
las perforaciones petroleras, su explotación cada vez se realiza en profundidades
mayores.
• Aguas Inferiores, son aquellas aguas marinas o no continentales que tienen su límite
interior en tierra firme y su límite exterior en el Mar Territorial, en otras palabras, las
aguas interiores son aquellas aguas por medio de las cuales el acceso a la tierra es fácil.
La extensión de territorio que afecta las aguas interiores es la misma donde se encuentran
los Puertos, las Bahías, los Estuarios, los Lagos y los Ríos navegables.
Dominio aéreo
El espacio aéreo venezolano se define como el área o la masa de aire que existe desde la
tierra hasta el infinito, delimitado por las coordenadas geográficas que constituyen los límites del
territorio venezolano y por donde transita cualquier tipo de Aeronave, Nacional o Extranjera.
A partir de dicha fecha, el parlamento teórico del problema del espacio aéreo se concreta a los
siguientes puntos:
• La libertad del aire. Esta fue la consagración del principio por el cual fue acogido por
el Instituto de Derecho Internacional en su reunión en Madrid en 1911, bajo el crecento de
que "la circulación aérea es libre".
• En octubre de 1919 los aliados prepararon una conferencia que se celebró en Paris,
a la cual concurrieron 27 Estados. Estos establecieron según el artículo 1 del convenio,
"Las altas partes contratantes reconocen que cada potencia posee la soberanía completa
y exclusiva sobre el espacio aéreo que se halla sobre su territorio". Lo cual vino a
constituir en la práctica una restricción al principio absoluto de la libertad del espacio
aéreo.
• La igualdad de trato, que permitía las prestaciones de facilidad a todos los Estados
contratantes.
• Explotación del sabotaje a favor de las líneas aéreas de cada Estado contratante.
Los bienes son catalogados en relación a las personas a quienes pertenecen, en este
sentido, se tienen los bienes de dominio público y los bienes de dominio privado. Adicionalmente
a la categorización de los bienes según el uso o pertenencia, es preciso para el Estado contar
con un ordenamiento jurídico político de derecho público y privado, que permitan adquirir bienes
imprescindibles para la consecución de sus fines.
En efecto, las formas de adquisición de propiedad por parte del Estado reguladas por el
derecho público implican, en general, la extinción de la propiedad privada sobre determinados
bienes, que su titular debe traspasar al Estado forzosamente, mediando, generalmente,
indemnización, salvo que la transferencia se imponga como sanción o provenga, de un proceso
de reversión, esté prevista como una contribución en especie de la propiedad al Estado o sea el
resultado de un proceso de declaratoria general de bienes como del dominio público.
La Nacionalización
Hay que tener en cuenta que, todo el mundo debe tener una nacionalidad, ya que este es
uno de los atributos de la personalidad, por lo que nadie puede tener más de una nacionalidad.
Este principio no se ha mantenido ya que los países pueden firmar tratados que reconocen la
doble nacionalidad. Debido al derecho internacional privado, todos pueden cambiar de
nacionalidad según sus propios intereses.
Cabe destacar, que, por el hecho de la reserva, es decir, de la prohibición impuesta por
ella a los particulares de realizar actividades en el respectivo sector, desde el momento mismo
en que se produce la reserva, esos particulares o empresas no pueden operar más. En el caso de
la industria petrolera, por ejemplo, desde el momento en que se promulgó la Ley de Reserva, las
empresas existentes tenían prohibido operar, y sólo con motivo de asegurar la continuación de la
industria hasta hacer efectiva la expropiación, es que se les permitió funcionar transitoriamente,
sometidas a la fiscalización y control del Estado.
Para asegurar este objetivo fundamental, el proceso expropiatorio debe tender a versar
sobre las empresas petroleras, es decir, sobre las unidades económico-productivas o de servicios
que manejaban la industria petrolera, de manera que estas no se vieran afectadas, en su
funcionamiento, con el cambio de titularidad favor del Estado. En este sentido, en un proceso
nacionalizador de la industria petrolera, lo ideal hubiera sido que la expropiación hubiese
versado sobre las empresas más que sobre bienes particularizados, mediante un simple traspaso
de acciones de los particulares al Estado. Esta fue la modalidad utilizada, por ejemplo, en las
nacionalizaciones efectuadas en Francia con posterioridad a la liberación sobre las empresas
bancarias, empresas de seguros y empresas de transportes.
Ahora bien, resumiendo lo señalado anteriormente, puede decirse que la reserva tiene
como consecuencia dos efectos fundamentales: en primer lugar, establecer a favor del Estado,
un monopolio de derecho: y en segundo lugar, establecer, como consecuencia, una prohibición
para los particulares de realizar actividades en el sector reservado, en virtud de la exclusión de
la libertad económica que implica. Por esta sola reserva, no tiene el Estado obligación alguna de
indemnizar a los particulares excluidos. Pero si además de la reserva, esta se acompaña con la
exigencia y obligación impuesta a los particulares y empresas afectadas, de transferir
forzosamente al Estado las instalaciones con que operaban, estaremos en presencia de la figura
de la nacionalización, que sí da derecho a indemnización.
En este sentido, por ejemplo, las normas para calcular la indemnización con motivo de las
nacionalizaciones de las industrias del hierro y del petróleo, establecidas en el Decreto-Ley que
reserva al Estado la industria de la explotación de minera de hierro (Decreto-Ley No. 580 de 26-
11-74 en Gaceta Oficial No. 30577 de 16-12-74) y en la Ley Orgánica que reserva al Estado la
industria y el comercio de los hidrocarburos de 29 de agosto de 1975 (Gaceta Oficial No.769 de
29-8-75), son distintas a las previstas en la Ley de Expropiación por causa de utilidad pública o
social: y entre otros factores porque, no se trata de una expropiación pura y simplemente.
La Expropiación
La extinta Corte Suprema de Justicia en sentencia dictada en fecha 24 de febrero del año
1965, ha definido a la expropiación como "una institución de derecho público, mediante el cual la
administración, para el cumplimiento de fines públicos, logra coactivamente la adquisición de
bienes muebles o inmuebles, siguiendo un procedimiento determinado y pagando una justa
indemnización. Como presupuestos constitucionales de la expropiación se establecen: la
existencia de causas de utilidad pública o de interés social; un procedimiento judicial
determinado; y el pago de una justa indemnización. Tales formalidades revisten al instituto de
las debidas garantías, y la diferencia plenamente de la confiscación, figura de naturaleza
punitiva, prohibida expresamente por el artículo 102 de la Constitución" (Gaceta Oficial No.
27676 de 24.2·65).
Esa expropiación o ese apoderamiento forzoso de los bienes por parte del Estado procede,
tal como expresamente la jurisprudencia venezolana lo ha calificado, "por las buenas o por las
malas" (Véase sentencia de la Corte Federal y de Casación en Sala Federal de 14 de marzo de
1952, en Gaceta Forense, número 10, pp. 133 Y 134). Por ello, decretada la expropiación, es
decir, ejercida la potestad expropiatoria por parte del Estado, los particulares no pueden discutir
la expropiación misma, los particulares no pueden argumentar si realmente el Estado necesita o
no aquellos bienes. Lo único que pueden discutir y exigir es la garantía a ser debidamente
compensados por la lesión que se produzca a sus derechos, y la discusión no puede incidir sobre
el ejercicio mismo de la potestad expropiatoria, la cual, una vez que se ejerce, es irreversible. Lo
único que puede discutirse en el juicio expropiatorio.
Por otra parte. la regulación en una Ley de una potestad pública de tal importancia que
permite al Estado lesionar uno de los derechos que la propia Constitución consagra, ha implicado
generalmente que el Legislador, en las legislaciones sobre expropiación, haga intervenir para el
correcto ejercicio de esta potestad por parte del Estado, a todos los poderes públicos. En efecto,
en materia expropiatoria no sólo interviene el Poder Ejecutivo cuando decreta la expropiación de
una obra, sino que fundamentalmente la Ley exige la intervención previa del Poder Legislativo y
posterior del Poder Judicial.
La garantía del derecho de propiedad y la lesión producida a este derecho, hace que el
Legislador exija que todas las instituciones y Poderes del Estado intervengan en el
procedimiento. En primer lugar, el Poder Legislativo al declarar la utilidad pública o el interés
social de la actividad que conlleva la expropiación, declaratoria que se reserva generalmente al
legislador hasta el punto de que el Poder Ejecutivo no puede juzgar cuando hay utilidad pública o
interés social en una actividad pública, sino que ésta solo puede ser declarada por la Ley (Arts. 3
y 10 y ss. de la Ley de Expropiación por causa de utilidad pública o social).
En segundo lugar, la intervención del Poder Ejecutivo, pues se exige que para que se
ejecute la expropiación es necesario un acto de la autoridad ejecutiva, que determine cuáles
bienes van a ser expropiados para alcanzar los fines de utilidad pública o interés social que la ley
establece (Arts. 3 y 5).
En tercer lugar, la intervención del Poder Judicial, lo que configura la garantía judicial
necesaria, debido a la lesión del derecho del particular. En este sentido, cuando no hay
posibilidad de llegar a un arreglo o convenio amigable con el particular, la autoridad
administrativa no puede apoderarse simplemente de sus bienes, sino que necesariamente tiene
que acudir a la vía judicial y solicitar por ante el Juez competente de Primera Instancia en lo Civil,
la expropiación o traslado forzoso de la propiedad de determinados bienes del particular al
Estado (Arts. 19 y ss.).
Estos serían los aspectos resaltantes del primero de los elementos de una legislación
sobre expropiación, el que regula el ejercicio de una potestad pública, en la cual intervienen
todos los poderes del Estado y que implica que el ejercicio o esa potestad deba hacerse
conforme a las normas que establece la Ley.
Ahora bien, esta garantía del derecho de los particulares que la legislación de
expropiación establece, podemos clasificarla en tres grandes grupos: por una parte, une garantía
jurídica; por otra parte, una garantía patrimonial; y, en tercer lugar, una garantía de devolución.
Las tres garantías están íntimamente conexas con la institución de expropiación.
No se trata del apoderamiento fáctico de determinados bienes por parte del Estado, sino
que se trata del apoderamiento de ciertos bienes particulares, pero conforme a una serie de
normas de carácter jurídico que son el primer elemento de la garantía consagrada para los
particulares. El despojo que se hace del bien particular. Por lo tanto, no es un despojo ilegal, sino
un despojo perfectamente legítimo dados los fines que tiene el Estado en un momento
determinado y que, por tratarse de un despojo legítimo, debe cumplirse de acuerdo a una serie
de normas legales (Art. 1). En virtud de ello, al particular se le consagran, como protección de
esa garantía, en primer lugar, la posibilidad de oponerse a esta expropiación (Art. 26).
Además de las normas contenidas en la Ley de expropiación, algunas leyes especiales han
establecido normas particulares: la Ley sobre Derecho de Autor, por ejemplo, en relación a la
expropiación de creaciones del intelecto y la Ley de Propiedad Industrial, en relación a la
expropiación de invenciones o signos distintivos; la Ley de Reforma Agraria de 1960, en relación
a la expropiación agraria; y las leyes de reserva al Estado de la industria de la explotación del
mineral de hierro de 1974, Y de la industria y el comercio de los hidrocarburos de 1975, en
relación a la nacionalización de las empresas mineras y de hidrocarburos.
La Reversión
El principio de la reversión, en todo caso, ha sido acogido en otras leyes, como la Ley
Forestal, de Suelos y Aguas de 1965 respecto de las concesiones de aprovechamiento de aguas
del dominio público (Art.; y en la Ley de Ferrocarriles de 1957, en la cual se precisó que "en el
caso de concesiones extinguidas por vencimiento del término de su duración, según sus
respectivos títulos, la Nación readquirirá sin pagar indemnización alguna. Todos los derechos
concedidos y se hará propietaria, del mismo modo, de todas las obras, material rodante,
construcciones e instalaciones, efectuadas durante la concesión" (Art. 9).
El Comiso
El comiso es una forma de extinción de la propiedad privada sobre bienes muebles, que o
pasan al patrimonio del Estado o son destruidos, por razones de orden público, y sin que haya
indemnización alguna a favor de los propietarios afectados.
"El comiso es una sanción de carácter patrimonial aplicable con motivo de la realización
de un acto ilícito; si el comiso implicara una expropiación practicada en forma distinta a la
prevista por la ley, o a una confiscación de las prohibidas por la Constitución habría que llegar a
la absurda conclusión, de que el comiso de los objetos con los cuales se perpetra un delito, o el
objeto mismo del delito, como sucede en el contrabando, sería una medida inconstitucional"
( Gaceta Forense No. 58, 1967 pp. 168 Y169.).
En Venezuela, la "Ley Venezolana de Organización del Precio Justo" estipula que el comiso
o decomiso es una medida preventiva en los procedimientos de control administrativo y es una
sanción adicional por el delito de extracción de contrabando. De hecho, estipula que el comiso se
puede realizar por medio de ejecución forzosa.
Como pena accesoria a la pena principal, el Código Penal establece la "pérdida de los
instrumentos o armas con que se cometió el hecho punible y de los efectos que de él provengan"
(Arts. 10 y 33). Por último, como pena principal, el comiso ha sido establecido por infracción de
leyes fiscales, conforme a lo previsto en la Ley Orgánica de la Hacienda Pública Nacional. Esta
Ley precisa, en efecto, que "el comiso consiste en la pérdida de los efectos sujetos al pago de
impuestos, de los vehículos en que se transporten, de los envases o recipientes que los
contenga, y de las construcciones, instalaciones y equipos destinados especialmente para
elaborar, recibir o depositar aquellos efectos, de acuerdo con la Ley especial que establezca la
pena" (Art. 307). Conforme a estas previsiones, por ejemplo, el comiso, como pena no corporal,
procede por el delito de contrabando previsto en la Ley de Aduanas (Art. 280).
La Requisición
• El país puede utilizar los servicios prestados por la empresa de acuerdo con las
necesidades del país.
La Confiscación
Se caracteriza por tratarse de una medida coactiva que en general, afecta la totalidad o
parte del patrimonio de una persona, sin distinción de que abarque bienes muebles o inmuebles.
Prevé dos excepciones: respecto de los extranjeros, las medidas aceptadas por el derecho
internacional; y respecto de las personas que se hayan enriquecido ilícitamente al amparo de la
usurpación para resarcir a la República de los perjuicios que se le hayan causado (Art. 250).
Dentro de esas formas de adquisición de bienes por parte del Estado, se encuentra una forma
jurídica denominada Confiscación; siendo parte de aquellas atribuciones que tiene el Estado para
adquirir bienes que impliquen restricciones a la titularidad del derecho de propiedad de dicho
bien, basados en los supuestos que determine el ordenamiento vigente.
Cesiones Obligatorias
Las cesiones obligatorias conforman una carga para la ciudad, y los propietarios deben
sobrellevar una compensación justa por los beneficios o ganancias de capital que obtengan
debido a la urbanización.
Asimismo, todas las restricciones a la titularidad del derecho de propiedad que se han
analizado anteriormente, el ordenamiento jurídico venezolano ha venido consagrando
tradicionalmente, que consiste en cesiones obligatorias de parte de su propiedad, que un
particular urbanizador debe hacer a los entes públicos municipales, con el propósito de construir
las calles y avenidas, y los parques, plazas y jardines públicos; así como a los entes nacionales
de orden educacional, los inmuebles necesarios para escuelas. Es decir, se trata siempre, de
cesiones obligatorias y gratuitas de la propiedad de bienes que han de estar destinados o
efectuados a un uso público.
Sin duda alguna, en las "Disposiciones generales sobre Urbanismo" de la Ordenanza sobre
Arquitectura, Urbanismo y Construcciones en General del Distrito Federal, se establece
expresamente que "Toda persona natural o jurídica, que se proponga urbanizar o parcelar debe
fijar inicialmente un plazo máximo para la construcción de los servicios públicos y para la
entrega a la Municipalidad de las avenidas, calles, plazas, ramales de cloacas, instalaciones de
alumbrado público y demás construcciones que por su origen, naturaleza y destino no sean de
propiedad particular sino que correspondan al uso público, así como también los acueductos y
las fuentes que los alimentan, para que ella los administre como bienes del Municipio, sin que
éste tenga que indemnizar nada al respecto".
TEMA 19
Derecho de propiedad
Código Civil
Artículo 545: “La propiedad es el derecho de usar, gozar y disponer de una cosa de
manera exclusiva, con las restricciones y obligaciones establecidas por la Ley.
Limitaciones al ejercicio
(Brewer, 1985, Badell 2002) las define como aquellas que se dirigen a demarcar alguno de
los atributos del derecho de propiedad (uso, goce y disposición).
Limitaciones al uso
Igualmente se encuentra la Ley de Bosques y Gestión Forestal, la cual doblega el uso del
patrimonio forestal para la obtención de bienes y servicios a la previa declaratoria sobre
ocupación del territorio y conformidad de uso expedida por el Ministerio del Poder Popular de
Vivienda, Hábitat lo cual conlleva al interesado acreditar suficientemente el derecho que le
asiste respecto a la propiedad o tenencia del terreno, y en caso de no ser titular, debe presentar
la respectiva autorización del propietario debidamente autenticada, y en caso de terrenos
baldíos, sólo podrán acreditarse derechos mediante títulos supletorios, en cuyo levantamiento
haya intervenido la Procuraduría General de la República.
Cabe destacar que ambas limitaciones están sujetas por razones de conservación y
racional aprovechamiento de los recursos naturales renovables y se distinguen dentro de la
seguridad y soberanía agroalimentaria de la Nación.
Limitaciones a la disposición
Se destaca el artículo 12 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, la cual reconoce que las
tierras adjudicadas por el Instituto Nacional de Tierras de forma permanente, puedan ser usadas,
disfrutadas y transferidas por herencia de los campesinos o campesinas en ejercicio del derecho
de propiedad agraria a los sucesores legales, pero de forma expresa establece que estas no
pueden ser objeto de enajenación, lo cual constituye una exclusión absoluta de la facultad de
disponer de las tierras adjudicadas de forma permanente y no una simple limitación de la
facultad de disponer de las tierras, se está frente a una exclusión absoluta de la disposición de la
propiedad y nos permite concluir que la propiedad agraria de la cual habla la Ley de Tierras y
Desarrollo Agrario no es una propiedad, sino un usufructus, pues como lo establece la
constitución el propietario puede usar, gozar y disponer de su propiedad y esto en este supuesto
está impedido.
Limitaciones urbanísticas
El urbanismo se presenta en la actualidad como el fenómeno que en mayor grado ha
incidido en las diversas limitaciones al derecho de propiedad. La necesidad de coordinar
armónicamente el crecimiento económico y poblacional en el marco de un desarrollo
sustentable, ha generado la necesidad de la planificación del ordenamiento jurídico territorial y
del régimen del urbanismo.
Cabe destacar que esta planificación debe complementarse con la regulación del
crecimiento de las ciudades en atención a las condiciones locales para el desarrollo urbano, tales
como dotaciones de servicios públicos y vialidad. Todo lo anteriormente plateado se categoriza
por la doctrina de Garrido Falla bajo la denominación de régimen jurídico especial del suelo, y
por supuesto surge la función social del derecho de propiedad el cual debe de estar ajustado a la
planificación del territorio y el régimen de urbanismo existente.
La planificación se distingue entonces como una de las limitaciones más importantes del derecho
de propiedad, que con el desarrollo industrial y urbano creciente ha adquirido gran importancia
en el marco del Derecho Administrativo.
Bases Legales
Artículo 128. El Estado desarrollará una política de ordenación del territorio, atendiendo a
las realidades ecológicas, geográficas, poblacionales, sociales, culturales, económicas,
políticas, de acuerdo con las premisas del desarrollo sustentable, que incluya la
información, consulta y participación ciudadana.
Artículo 63: Los usos regulados y permitidos en los planes de ordenación del territorio, se
consideran limitaciones legales a la propiedad y, en consecuencia, no originan, por sí solos
derechos a indemnizar. Esta sólo podrá ser reclamada por los propietarios en los casos de
limitaciones, que desnaturalicen las facultades del derecho de propiedad, siempre que
produzcan un daño cierto, efectivo, individualizado, actual y cuantificable
económicamente.
TEMA 20
Las ocupaciones previstas por la ley deben tomar la previsión de autorizar a las personas
identificadas para ejecutar estudios de corta duración, y asimismo recolectar datos a
representantes de obras en un bien que va a ser expropiado, pero sólo por seis meses y con una
valiosa causa motivada, prorroga por seis meses no más con procedencia de la autoridad judicial
competente.
Los casos provistos por hechos fortuitos que dejen damnificados y el estado solicite al
propietario del inmueble un permiso temporal para alojar los damnificados con el pago de daños
por la vía indemnizatoria, se consume durante el tiempo en el que permanecieron las personas
en el inmueble. Ninguna de estas ocupaciones implica la adquisición de derechos de propiedad
ni para el ente expropiante, ni los técnicos, peritos o damnificados.
Elementos
1) Elemento objetivo: Es el bien expropiable, pueden ser objeto de expropiación todos
los bienes necesarios para la satisfacción de la utilidad pública, excepto los bienes o
valores innatos del ser humano, y los llamados Derechos de la personalidad.
Sujeto pasivo: El expropiado puede ser el titular del bien, que es objeto de la declaración
de utilidad pública. En este caso se puede tratar de una persona privada o también
pública.
Procedimientos de la Expropiación
En tal sentido la expropiación no surge en el caso sobre bienes pertenecientes a la Republica, los
Estados, el Distrito Capital o los Municipios que no puedan ser enajenados según las respectivas
leyes.
Fases de la Expropiación
1) La fase Administrativa: Esta fase comprende dos etapas: Una etapa previa la
cual se denomina Declaratoria de Utilidad Pública, en la cual la asamblea nacional, los
consejos legislativos de los estados o los consejos municipales, declaran que una obra es
de utilidad pública, a los efectos de que sean expropiados los inmuebles necesarios para
su desarrollo.
La segunda etapa comprende el decreto de expropiación, dictado por el órgano del Poder
Ejecutivo, facultad que le corresponde en su orden:
Estatal: El Gobernador
2) La fase Amigable: En este caso implica la adquisición del inmueble por la vía
administrativa y de mutuo acuerdo entre las partes. Asimismo, cuando las partes hayan
llegado a un acuerdo se realiza una compra-venta convencional para que se de esta fase
previamente se deben establecer tres peritos evaluadores que deben cumplir con ciertos
requisitos:
3) El perito evaluador que será designado por mutuo acuerdo de ambas partes.
Por último tenemos el Juicio de Expropiación, ésta fase la ejecuta la administración pública
una vez que se hay agotado el arreglo amigable, sin resultados positivos.
CONCLUSIÓN
Tener una noción clara de los diferentes concepto que hemos explicado anteriormente es
fundamental en el Derecho Administrativo así como vimos que los bienes del dominio público
son importante ya que permite evitar futuros problemas en la aplicación misma de las normas
jurídicas vigentes o aquellas leyes que pretenden la modificación de los bienes que se
encuentran dentro del marco patrimonial del Estado, ciertos aspectos sobre dichos bienes del
dominio público no pierden de vista la razón fundamental sobre la que se basa la existencia de
estos, el cual es satisfacer el interés general, sea de forma directa o indirecta. Es necesario un
rol activo por parte del Estado, dado que tiene como obligación proteger el patrimonio común
como nos conlleva a que el hecho de que exista esta propiedad privada supone de hecho la
protección a las personas frente al Estado. Como hemos podido observar, el Derecho y la
Administración son instituciones con una clara influencia en el ámbito del Derecho público de las
pautas organizativas y jurídicas
BIBLIOGRAFIAS