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Tema 5: España Hasta Los 40 1. Nacimiento Del Tebeo

El documento analiza el desarrollo de la historieta en España desde su nacimiento en la última década del siglo XIX hasta los años 40, destacando la influencia de autores y la evolución de formatos y estilos. Se menciona la importancia del guion y la integración de texto e imagen, así como el impacto de eventos históricos como la Guerra Civil en el contenido de las historietas. A pesar de las dificultades económicas y censura en la posguerra, el cómic español experimentó un resurgimiento y se estableció como un medio de crítica social.

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Tema 5: España Hasta Los 40 1. Nacimiento Del Tebeo

El documento analiza el desarrollo de la historieta en España desde su nacimiento en la última década del siglo XIX hasta los años 40, destacando la influencia de autores y la evolución de formatos y estilos. Se menciona la importancia del guion y la integración de texto e imagen, así como el impacto de eventos históricos como la Guerra Civil en el contenido de las historietas. A pesar de las dificultades económicas y censura en la posguerra, el cómic español experimentó un resurgimiento y se estableció como un medio de crítica social.

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TEMA 5: ESPAÑA HASTA LOS ´40 Estos autores al experimentar con la

historieta sin palabras, llegaron a comprender la


1. NACIMIENTO DEL TEBEO
importancia que el guion tiene en la
En la última década del siglo XIX fueron construcción del relato en viñetas. Es decir,
artistas como Apeles Mestres, Mecáchis, fueron conscientes de la importancia de la
Ramón Cilla, Melitón González, Joaquín estructuración de las historietas como
Xaudaró, etc., quienes sentaron las bases de la narraciones secuenciales en las que el dibujo
historieta en España. Con un ojo puesto en lo hacía progresar una acción mediante la
que se hacía en Francia y Alemania, selección de momentos significativos,
caracterizaron personajes y tipos, desarrollaron recurriendo a la elipsis para provocar una
la gestualidad, descubrieron y perfeccionaron lectura activa y participativa. Además, los
la elipsis narrativa y la concatenación de dibujos venían reforzados por breves textos que
viñetas, hasta crear un sistema de signos se colocaban al pie de las viñetas, generalmente
convencionales propios y establecer que la en forma de diálogo, y con la función de
secuencia narrativa era fundamental hasta en la expresar lo que los personajes pensaban o
historieta más intrascendente. Gracias a ellos el hablaban. Esta estrecha relación entre la
nuevo medio logró ocupar un espacio propio imagen y el texto, ambos lenguajes, se
claramente diferenciable del chiste y la integraban perfectamente en un único discurso
ilustración. narrativo.
Como hemos visto, serán los dibujantes (1904), el suplemento de ABC Gente Menuda
norteamericanos quienes dieron el paso (1906), en el que los dibujantes Atiza y
definitivo para la integración de los textos en el Robledano incluyeron por primera vez el
interior de la viñeta mediante la convención del bocadillo en la historieta española, y la revista
bocadillo o balloon, recurso propuesto por los Los muchachos (1915).
realizadores y aceptado por los lectores, según
el cual los textos de los diálogos se encierran en
un espacio con forma de globo o nubecilla que
apunta a la boca del personaje que habla. La
solución era de total eficacia y progresivamente
se fue incorporando a la historieta europea.

En los primeros años del siglo XX, la


historieta para adultos continuó su camino
ascendente, mientras que las revistas infantiles,
que hasta entonces habían rechazado las
La progresiva, aunque lenta, implantación
historietas, se convirtieron en el soporte
de la historieta que se inició a partir de 1915 se
preferente de las mismas. Así, surgen los
debió a su conversión en negocio. En aquellos
primeros títulos, y entre ellos cabe señalar
momentos el país vivía un cambio sociológico
revistas como Cu-Cut (1902), En Patufet
que se acentuó cuando España se declaró
neutral en Primera Guerra Mundial, lo que
permitió al mundo de los negocios beneficiarse
con la venta de materias primas y suministros a
los dos bandos. Ello favoreció el auge de la
imprenta y de la prensa, tanto por la mejor
circulación de dinero como por la guerra de
propaganda que ambos bandos combatientes
libraban y que tuvo uno de los principales
escenarios en España. Teniendo todo ello en
cuenta, no parece coincidencia el que en este
periodo se produzca el nacimiento de los
primeros tebeos, todavía sin este nombre, a
través de los que se comercializaría
mayoritariamente la historieta durante varias
décadas. Ahora, los editores buscan un nuevo con el dibujante Opisso como director artístico
modelo de prensa entre la revista de humor y la y a él se debe la creación del logotipo clásico
revista infantil, utilizando como gancho de la publicación. La revista incluía
comercial la historieta. principalmente trabajos de autores nacionales
y, en menor medida, de importación y alcanzó
Así, las revistas infantiles con contenidos
un enorme éxito entre la población española:
variados, desemboca en revistas que inician la
pasó de 9.000 ejemplares vendidos en sus
publicación de comics en España como
inicios, a 80.000 en 1925 y 220.000 en 1935.
Dominguín (1915) o Charlot (1916), y sobre
Durante la década de los veinte, TBO se
todo la emblemática TBO (1917) considerada
enfrentará a un gran competidor: la revista
la promotora del género en España, y que se
Pulgarcito (1921) publicada por la editorial
hizo tan popular y arraigó tanto en la sociedad
barcelonesa El Gato Negro.
española, que pronto toda las revistas de
historietas empezaron a conocerse Los tebeos de esta época eran muy
popularmente con el nombre de tebeos. Esta diferentes a los actuales, en cuanto a formato e
revista editada por Joaquín Buigas y dirigida impresión: pliegos a una o dos tintas
por Arturo Suárez, contó los primeros años alternativamente en el interior, y tres tintas solo
para la portada y con historietas bastante primeras traducciones de cómics de aventuras
simples y primitivas. Sin embargo, las de producción norteamericana como Flash
historietas que se publicaban en la prensa diaria Gordon de Alex Raymond y las aventuras de
para adultos, poco a poco, fueron mejorando en Tarzán de Harold Foster en las revistas Yumbo
cuanto a lenguaje y desarrollo expresivo. o Aventurero. En la misma línea, la Editorial
Molino publicaba en 1935 la revista Mickey
2. LOS AÑOS 30
con materiales de la casa Walt Disney.
Esta década estuvo marcada por grandes
El cómic español vive en este momento un
acontecimientos históricos: la proclamación de
desarrollo espectacular, pero la polarización
la República, la Guerra Civil y el comienzo de
política que desembocó en la Guerra Civil,
la dura posguerra española.
determinó también los contenidos y formas de
Durante la II República el cómic se las historietas convirtiéndose paulatinamente
consolidó como objeto de consumo popular: se en un vehículo ideológico al servicio de cada
renovaron los géneros y se ampliaron los temas, bando.
todo ello amparado por la apertura intelectual y
Por un lado, la revista TBO queda bajo
moral que se verá bruscamente cortada algunos
control obrero y las editoriales El Gato Negro,
años después.
Vives e Hispano Americana de Ediciones se
TBO continúa su escalada y aparecen colectivizan. Los comités de obreros se
nuevas revistas como Pocholo, pero, poco a encargan solamente de aspectos de gestión
poco, se irá haciendo más evidente la influencia mientras los contenidos siguen siendo historias
del estilo norteamericano, apareciendo las de héroes solitarios o vengadores enmascarados
en las que la novedad, por influencia del cómic publicación de historietas de aventuras de larga
estadounidense, estará en la introducción del duración.
personaje del “malo”.

Por otro lado, en la España que aglutina las


fuerzas nacionales, la principal agrupación con
entidad política, Falange Española, comienza a
editarse en noviembre de 1936 una de las
revistas infantiles más importantes del
momento: Flechas, con formato de periódico y
un claro componente ideológico desde el
primer número. “Aquí tenéis un periódico que
os enseñará a cumplir vuestro deber de
pequeños soldados de la Falange y de España,
y que sabrá también, divertiros. Cuando llevéis
vuestro fusil al hombro, debéis llevar también
un ejemplar de vuestro periódico, para que, al
descansar de las marchas, podáis hablar del
nacionalsindicalismo”. Otra de las obras del
bando nacional es Pelayos. editada en
diciembre de 1936 por los Carlistas, y con una
tendencia de vehemente partidismo, publicó
historias humorísticas de personaje fijo como
Aventuras de Ovalo detective y Aventuras de
Polito, protagonizadas muchas de ellas por
requetés (boina roja, camisa parda y correaje).
Pelayos se incorpora después a la revista
infantil Flecha (1937-1938, sucesora de
Flechas) dando lugar a Flechas y Pelayos
(diciembre de 1938) en un afán centralizador de
Franco por unir los diversos grupos falangistas
y carlistas. La nueva publicación inserta
numerosos contenidos propagandísticos sobre
Franco y el ejército, pero mantiene la
En 1938, frente a esas revistas de clara Javier Coma, Cuto encarnaba un "sueño
intencionalidad política y religiosa, se publica imposible en plena represión franquista, vivía
la revista Chicos, en la que Consuelo Gil logró por su cuenta y riesgo, estaba asimilado al
un enfoque editorial de entretenimiento más mundo de los adultos, tenía amigas, conducía
comercial, manteniendo contenidos neutros, coches, pilotaba aviones, viajaba casi sin
con historietas, chistes, cuentos o pasatiempos tregua, y su país de adopción (tras su origen
que huían de la doctrina imperante. Su formato barcelonés) radicaba al otro lado del Atlántico”.
era muy similar al de Flechas y Pelayos pero
con menos páginas y un precio más asequible
(15 céntimos en vez de 25). En esta primera
etapa contó con ilustradores como Mercedes
Llimona, y después con Jesús Blasco, Emilio
Freixas, Mariano Zaragüeta, etc., y
guionistas de la talla de José María Canellas o
José María Huertas.

Otro de los personajes creados por Jesús


Blasco fue Anita Diminuta (1941), por
petición de Consuelo Gil que quería una
Entre los personajes de esta revista
especie de Cuto con faldas para encabezar la
destaca Cuto, de Jesús Blasco, el niño
revista para niñas “Mis Chicas”. El personaje,
aventurero que algunos comparan con Tintín.
inspirado en los cuentos populares, superó en
Cuto es un niño español, que vive en San
fantasía y atrevimiento a las aventuras de Cuto,
Francisco, y trabaja como periodista, lo que le
sumergiendo a las niñas de los años cuarenta en
lleva a participar en intrigas policiacas o de
innumerables peligros y las enfrentaron a
espionaje internacional en aventuras que
terribles enemigos como magos (la bruja
transcurren en lugares exóticos. En palabras de
Carraspia), pulpos y animales humanizados.
Acompañada por sus amigos Soldadito, nuevo suplemento: la revista Maravillas que
Chispita y Bartolo, Anita Diminuta se pretendía competir con los tebeos más
desenvolvía a la perfección en un mundo comerciales incluyendo relatos literarios,
maravilloso, protagonizado por toda suerte de cuentos e historietas, y cultivando un carácter
elementos mágicos que convivían sin dificultad más recreativo en detrimento del doctrinal,
con otros elementos de la realidad de la época: panfletario y beligerante. Otras revistas
coches, barcos de vapor o ciudades modernas. infantiles, amparadas por el régimen, que
incluían historietas, fueron Bazar (1947),
Clarín (1949) y Trampolín (1949).

3. LOS AÑOS 40.

Finalizada la Guerra Civil española, la


editoriales se encontraron con importantes
dificultades: la carestía y escasez de medios, las
represalias políticas y la aparición de una En estos primeros años de la posguerra
implacable censura. En este contexto, reaparecen revistas que habían desaparecido
continuará publicándose, bajo la protección durante la contienda como TBO, que volverá a
oficial, la revista Flechas y Pelayos, con un
publicarse en 1941. En ese mismo año, la géneros de moda del momento: los cuadernos
revista Chicos disminuye de tamaño (existían de aventuras y los tebeos de humor. El
cupos de papel para las editoriales) y con el principal exponente de este último género será
“recorte” restante (una simple franja apaisada la revista Pulgarcito con una distribución
de papel) se crea la revista para niñas Mis abigarrada y con muchos fallos, son el germen
chicas, la primera revista infantil femenina de de lo que sería el exitoso modelo definitivo de
contenido variado publicada en la posguerra y, Pulgarcito en los años 50.
además, sirvió para abrir una nueva tendencia
editorial: la publicación de cuadernos de
historietas, en formato apaisado. Como hemos
visto, uno de los personajes más queridos de
esta revista fue Anita Diminuta, de Jesús
Blasco, que significó para las niñas lo que Cuto
para los niños, llegándose incluso a
comercializar una muñeca que competía con
Mariquita Pérez.

En 1940 se produce el resurgimiento de


Editorial Valenciana, que había parado su
actividad durante la Guerra Civil. Este
En Barcelona, la Editorial Bruguera, resurgimiento provocó la ruptura del
constituida en 1939, aglutina a un amplio monopolio de Madrid y Barcelona como
abanico de autores con títulos de gran centros editores nacionales y el nacimiento de
repercusión social. Aunque comienza con la la llamada Escuela Valenciana del Tebeo de
publicación de tebeos que ya eran populares gran importancia en las siguientes décadas.
antes de la guerra, va a cultivar también los dos Esta editorial publicará un cómic muy popular:
Roberto Alcázar y Pedrín, pero será El
Guerrero del Antifaz (1944) de Manuel Gago,
la serie con la que esta editorial alcance su
mayor éxito. Junto a estos cuadernos de
historietas, y de la mano de José Soriano
Izquierdo, nació la revista Jaimito, que incluía
las exitosas aventuras de este personaje, un
niño simpático y atrevido, creado por Martínez
Verlichi (Palmer). Jaimito fue un tebeo vertical
de 16 páginas de contenido predominantemente
humorístico.

Valenciana y Bruguera junto a Editorial


Buigas o Hispano Americana de Ediciones
(especializada en la edición regular de cómic
americano en nuestro país), supieron adaptarse
a las nueva realidad y lograron burlar con
eficacia los límites marcados por el régimen y
se estructuraron para poder obtener beneficios.
A pesar de los muchos requisitos de la nueva
Ley de Prensa, generaron un frágil tejido
industrial en el sector que soportó durante estos
años la edición de tebeo. Además,
Además, Hispano Americana de experimentaron, de manera algo confusa, con
ediciones vuelve a editar, tras el éxito de los diversos formatos y contenidos.
años 30, clásicos norteamericanos como Rip
A pesar de las dificultades, en esta década
Kirby, Agente secreto X-9, Flash Gordon,
se inscribe la denominada primera edad de
Merlín (Mandrake) o El jinete enmascarado
oro del cómic español, que se convirtió en un
(The lone ranger).
medio de denuncia crítica del régimen en clave
de humor, e impulsó la creatividad de lograron, de manera solapada, ser críticos con
importantes autores en las dos siguientes el sistema y, sobre todo, supusieron un soplo de
décadas. Todos estos tebeos, calladamente, aire fresco, incluso estético, en un panorama
estaban cambiando el panorama editorial, sin teñido de gris.
cambiar una letra de la Ley de Prensa. Y, por
En este sentido, Hispano Americana de
tanto, a espaldas de la cultura del régimen,
ediciones, publica Juan Centella una de la
consiguieron que estas manifestaciones de las
series que más caló en nuestro país. Se trataba
la cultura popular se convirtieran en cultura de
de la primera publicación de la editorial
masas.
después de la Guerra. En realidad, fue creado
en Italia en 1938 por Carlo Cossio y con
guiones de Baggioli donde narraba las
aventuras de un detective hispanoamericano
(traducción hispana de Dick Fulmine) que
desarticulaba bandas de mafiosos con altas
dosis de fantasía. El héroe fue uno de los
personajes favoritos de Mussolini.
4. CUADERNOS DE AVENTURAS
EN LOS AÑOS 40

En los 40 surgen los cuadernos de


aventuras, de formato apaisado, con interiores
en blanco y negro y cubiertas en color. Se
trataba de una nueva forma de entender los
tebeos que se impondrá en esta y en la siguiente
década. De precio económico, implantó la
fórmula de la aventura por entregas con el
“continuará”, que propició la venta masiva de De la Editorial Valenciana tenemos que
ejemplares. El reclamo de la cubierta, a color, destacar a Roberto Alcázar y Pedrín que
muy diferente a las abigarradas páginas empezó a publicarse en 1940, en un contexto de
interiores, en blanco y negro, invitaba a grandes marcado componente ideológico, de la mano de
aventuras. Sin embargo, en muchos casos, las Eduardo Vañó y Juan B. Puerto. Narra las
tramas eran de escasa calidad, con personajes aventuras de un detective español, Roberto
maniqueos y un marcado componente político Alcázar, y su joven ayudante, Pedrín,
y social. No obstante, en muchos casos enfrentados a siniestros enemigos del crimen
internacional por todo el mundo. La violencia (peligrosas sorpresas, violencia, héroes
está presente en la mayoría de las viñetas: musculosos, situaciones imposibles…). La
bofetadas, tortazos, coscorrones y zancadillas. colección se inicia en el momento en el que los
Y multitud de chascarrillos y expresiones Reyes Católicos asediaban el Reino de Granada
prendieron rápidamente en el lenguaje infantil y mezclaba novelas de aventuras con el cómic
y han perdurado hasta hoy: ¡Ostras Pedrín!, realista norteamericano.
¡Chúpate Esa! O ¡Te voy a dar un poco de
jarabe de palo! El paso del tiempo ha
consagrado a la serie como un producto fascista
de manera injusta porque era una serie de
aventuras que, como todas las de su tiempo,
empleaba a otras etnias como tontos enemigos,
pero nunca hizo apología del régimen
franquista. De hecho, su primer guionista, José
Jordán Jover, fue represaliado tras la Guerra
Civil.

Esta intensidad dramática impactó a los


niños de la posguerra española, ofreciendo
mucho más que la tradicional historieta
española. Con un dibujo, enérgico y rasgueado,
influencia de Alex Raymond, Manuel Gago
invitaba a soñar y a evadirse. Se editaron 668
entregas durante 22 años. Inició una saga de
personajes, muy parecidos entre sí, con los que
se identificaron rápidamente los muchachos en
las calles incorporándolos a sus juegos en una
Y El guerrero del Antifaz, paladín de la
época en la que los chavales jugaban a ser
justicia y defensor de la cristiandad, que vio la
futbolistas, ciclistas o toreros. En paralelo Gago
luz en 1943 en Valencia, y en 1944 en el resto
lanzó otras series como El pequeño luchador.
del país. Nació de las inquietudes artísticas del
irrepetible Manuel Gago, que logró combinar
ingredientes clásicos de la aventura (acción,
amor y deseo, riesgo, codicia, amistad, odio...)
con momentos más propios de la épica
Narra la historia de un atormentado personaje que busca la redención tras un disfraz. Cristiano de nacimiento, fue criado por el árabe Alí Kan que le
creía su hijo y, desconociendo su condición, lucha en su juventud en las filas de los invasores árabes. Tras conocer su auténtico origen de los labios de su
madre, poco antes ser asesinada por su raptor, promete luchar contra los musulmanes hasta conseguir pruebas que le permitan volver junto a su verdadero
padre, el Conde de Roca.

La Editorial Toray lanzó Hazañas


Bélicas, de Boixcar, en 1948. Fue la colección
estrella del género bélico y se reeditó en varios
álbumes y almanaques alcanzando su etapa más
fructífera en la década de los 50. Eran
cuadernos apaisados que narraban distintas
aventuras guerreras sin un personaje fijo. Se
narraban hechos reales o ficticios mezclando
escenas violentas con viñetas llenas de
humanidad y paz en medio de la batalla.
Curiosamente es el único tebeo tras la Segunda En esta época, el gran logro de editoriales
Guerra Mundial que retrata a los alemanes como Bruguera fue la adquisición de los
como “buenos”, junto a los americanos frente a derechos sobre los cómics de los estudios
rusos y japoneses. Disney. Ello permitió lanzar muchas
colecciones de cuadernos, divididos en varias
series y protagonizadas por personajes de los como Máscara Negra, El encapuchado, Billy
cortometrajes de Disney que se proyectaban el Niño, Mac Larry o el propio Coyote basado
como complemento a los programas de cine en en la serie de novelas homónimas creada por
toda España. Los formatos de estas series eran José Mallorquí en 1943 que realiza su
muy variados: unos en formato gigante, como adaptación al tebeo con los dibujos de
en los años 30 y otros en tamaño más pequeño. Francisco Batet.

Por último, destacar al editor de novela


popular, Germán Plaza quien lanzó el tebeo de
aventuras El Coyote, tebeo publicado por
Ediciones Cliper entre 1947 y 1955, con
historietas protagonizadas por personajes de
novelas populares de gran éxito en la época
Además, animado por el éxito de “El Florita y Editorial Valenciana, Mariló.
Coyote”, lanza Nicolás, segunda de sus También Consuelo Gil se vio obligada a
revistas, pero de humor, en la línea de sustituir Mis Chicas por Chicas, dirigida a
Pulgarcito. lectoras de más edad.

Y en 1949 publica Florita, como revista


independiente, aprovechando el éxito del
personaje de Roso en El Coyote. Por
imposición de la censura, la protagonista, una
sensual mujer adulta, pasa a ser una joven de
edad indefinida que consiguió competir con
Mis chicas gracias a un concepto menos
edulcorado de cuaderno de historietas para
niñas. Se convirtió en el tebeo femenino de
mayor popularidad de principios de los años
´50.

Dado su éxito, la propia editorial Clíper


lanzó Lupita como prolongación del éxito de

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