Universidad Tecnológica del sur del
Estado de México
Nombre de la carrera:
TÉCNICO SUPERIOR UNIVERSITARIO EN CONTADURÍA
Nombre de la materia:
DERECHO MERCANTIL Y CIVIL.
Nombre de la actividad:
LA NUEVA JERARQUIA DE LAS LEYES DONDE SE SUPONE QUE
LOS TRATADOS INTERNACIONALES QUEDAN EN
PRIMER TERMINO.
Nombre del alumno:
DE LA PAZ VELAZQUEZ ESTRELLA.
Lugar y fecha:
SAN MIGUEL DE IXTAPAN,
TEJUPILCO, MEXICO.
DERECHO MERCANTIL Y CIVIL
16 DE ENERO DE 2025.
LOS TRATADOS INTERNACIONALES COMO FUENTE DE
DERECHO NACIONAL.
En mayo de 1999, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció una tesis con la
que modificó la interpretación sobre la jerarquía normativa que ocupan los tratados internacionales
en el sistema jurídico mexicano. En esta decisión, la Suprema Corte abandonó el criterio según el
cual las leyes federales y los tratados internacionales contaban con la misma jerarquía, para
establecer que éstos se ubican por encima tanto de las leyes federales como de las locales.
La definición sobre la posición en la que se ubican los tratados internacionales en nuestro orden
jurídico, ha partido tradicionalmente del análisis del artículo 133 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos. Esta disposición reconoce a los tratados internacionales como parte
integrante del Derecho nacional estableciendo que junto con las leyes federales son la Ley Suprema
de la Unión, pero no define con claridad el nivel jerárquico que ocupan dentro del orden jurídico.
México ha celebrado tratados internacionales desde el inicio de su vida como nación independiente y
éstos han desempeñado siempre un papel importante en las relaciones del país con el exterior.
Los tratados internacionales regulan algunas materias que tienen un impacto directo en el Derecho
nacional como es el comercio, los derechos humanos, las relaciones contractuales, el medio
ambiente, etcétera. Además, ciertos agentes externos tienen interés directo en el cumplimiento de
las obligaciones internacionales de México, generando así un mayor escrutinio, incluso presión, para
lograr tal fin. Por todo lo anterior, el peso específico de los tratados internacionales en el Derecho
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DERECHO MERCANTIL Y CIVIL
mexicano es cada vez mayor. Dado que el Congreso de la Unión realiza la función de elaborar las
leyes, es necesario analizar las relaciones entre el Derecho Internacional y el Derecho Interno para
precisar el lugar del Derecho Internacional en el ordenamiento jurídico interno y la articulación entre
ellos.
TRATADOS INTERNACIONALES.
Concepto y denominaciones de los tratados internacionales.
Tratado internacional, es un acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados y regido por el
Derecho Internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y
cualquiera que sea su denominación particular. (Art. 2 primer párrafo de la Convención de Viena).
Se utilizan muchos nombres para designar a los tratados, aunque esto no es relevante desde el
punto de vista jurídico, ya que la Convención de Viena señala “... cualquiera que sea su
denominación.” Esta multiplicidad de nombres se debe a que los tratados internacionales presentan
entre sí características muy diversas según la materia a que se refieren, las partes que intervienen
en la celebración, la formalidad o solemnidad con que se concluyen, etc.
La Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados respeta expresamente los usos de los
Estados partes en lo que se refiere a la terminología acerca de los tratados al decir, en el párrafo 2º
de su artículo 2: “Las disposiciones del párrafo i sobre los términos empleados en la presente
Convención se entenderán sin perjuicio del empleo de esos términos o del sentido que se les pueda
dar en el derecho interno de cualquier Estado”.
Los tratados como fuente de Derecho Internacional Público y Derecho Interno.
El artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia con relación a las fuentes de Derecho
Internacional señala: "La Corte cuya función es decidir conforme al derecho internacional las
controversias que les sean sometidas, deberá aplicar:
a. Las convenciones internacionales, sean generales o particulares, que establecen las reglas
expresamente reconocidas por los Estados litigantes;
b. La costumbre internacional como prueba de una práctica generalmente aceptada como derecho;
c. Los principios generales de derecho reconocidos por las naciones civilizadas;
d. Las decisiones judiciales y las doctrinas de los publicistas de mayor competencia de las distintas
naciones, como medio auxiliar para la determinación de las reglas de derecho, sin perjuicio de lo
dispuesto en el Artículo 59."
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Este precepto tiene dos perspectivas, la primera que indica las fuentes de derecho internacional y la
segunda cuando se establece que esa normatividad será la que utilicen los jueces para fundar sus
sentencias.
De este precepto se desprende que los tratados internacionales, la costumbre internacional y los
principios generales de derecho son fuentes autónomas; las decisiones judiciales y la doctrina son
medios auxiliares, éstas asisten a las fuentes autónomas para su mejor aplicación.
El artículo 133 constitucional señala: "Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que
emanen de ella y todos los Tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se
celebren por el Presidente de la República, con aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de
toda la Unión. Los jueces de cada Estado se arreglarán a dicha Constitución, leyes y tratados, a
pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las Constituciones o leyes de los
Estados."
Este precepto constitucional reconoce a los tratados internacionales como Ley Suprema en toda la
Unión, por lo que se les reconoce como fuente de Derecho.
La jerarquía normativa en México ha sido objeto de análisis y evolución, especialmente en relación
con la posición de los tratados internacionales dentro del orden jurídico nacional.
Jerarquía Normativa en México:
Tradicionalmente, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se ha reconocido como
la norma suprema del país, seguida por las leyes federales, locales y, en su caso, los tratados
internacionales. El artículo 133 constitucional establece que la Constitución, las leyes del Congreso
de la Unión que emanen de ella y todos los tratados que estén de acuerdo con la misma serán la Ley
Suprema de toda la Unión.
Posición de los Tratados Internacionales:
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha interpretado este artículo en diversas
ocasiones. En mayo de 1999, la SCJN estableció que los tratados internacionales se ubican
jerárquicamente por debajo de la Constitución, pero por encima de las leyes federales y locales.
Este criterio fue reiterado en 2007, enfatizando que los tratados internacionales son parte integrante
de la Ley Suprema de la Unión y se sitúan por encima de las leyes generales, federales y locales.
Tratados Internacionales y Derechos Humanos:
En materia de derechos humanos, los tratados internacionales adquieren especial relevancia. La
reforma constitucional de 2011 en derechos humanos fortaleció la protección de estos derechos,
estableciendo que todas las autoridades deben promover, respetar, proteger y garantizar los
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derechos humanos conforme a los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y
progresividad. Esto implica que, en caso de existir una norma internacional más protectora que la
nacional, debe aplicarse la que otorgue una mayor protección al individuo.
Debate Doctrinal:
A pesar de estos avances, persiste el debate sobre la exacta posición de los tratados internacionales
en la jerarquía normativa. Algunos juristas sostienen que, en casos específicos, ciertos tratados
podrían tener una jerarquía similar a la constitucional, especialmente cuando se refieren a derechos
humanos. Sin embargo, la postura predominante es que la Constitución mantiene su supremacía, y
los tratados internacionales se ubican inmediatamente después, siempre que no contravengan lo
dispuesto en la Ley Fundamental.
La jerarquía normativa en México sitúa a la Constitución como la norma suprema, seguida por los
tratados internacionales que estén de acuerdo con ella, y posteriormente las leyes federales y
locales. Esta estructura busca garantizar la coherencia del orden jurídico y el cumplimiento de las
obligaciones internacionales asumidas por el Estado mexicano, especialmente en la protección y
promoción de los derechos humanos.