República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria
Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda
Coro Edo Falcón
Área: Electiva I
Normativas y estándares
nacionales e
internacionales de
responsabilidad social.
Realizado por: Docente:
Rut Nava Alejandra Troconis
Santa Ana de Coro, 01 de Noviembre del 2024
Ensayo
En los últimos años la Responsabilidad Social Empresarial se está convirtiendo en
uno de los ámbitos de gestión más importantes, dado que a través de sus
diferentes modalidades (informes o memorias de sostenibilidad, reporte de
informes de actividad de la organización, etc.), las empresas pretenden
diferenciarse respecto a otras en cuestiones relacionadas, por ejemplo, con la
protección del medio ambiente, los derechos laborales, la conciliación de la vida
familiar y laboral y el respeto de los derechos humanos. Sin olvidar a las partes
interesadas que desean estar informadas.
A continuación se indican una serie de estándares y normas a los cuales las
organizaciones pueden acceder para implantar la Responsabilidad Social
Empresarial. Las normativas y estándares nacionales e internacionales actúan
como guías esenciales para que las empresas adopten prácticas responsables y
sostenibles.
Norma SA 8000: La norma SA 8000 surgió en 1997 en Estados Unidos con la
misión de “mejorar las condiciones de trabajo a nivel mundial”. Se elaboró por un
grupo de expertos reunidos por la Agencia de Acreditación del Consejo sobre
Prioridades Económicas (Council on Economic Priorities Acreditation Agency,
CEPAA), compuesto por individuos de organizaciones que representaban a
diversas partes interesadas. En 1998 se fundó la Social Accountability
Internacional (SAI) agencia de acreditación constituida por la CEPAA, para dirigir
la implementación de la SA 8000 y las actividades complementarias de formación.
Esta norma, a su vez, se basa en otras normas de derechos humanos
internacionales ya existentes, entre otros, por la Declaración Universal de los
Derechos Humanos de Naciones Unidas y la Convención Internacional sobre los
Derechos del Niño de la ONU y en las convenciones de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT). Las características fundamentales de este
estándar son:
Es una norma internacional.
Define los requisitos acerca de las prácticas de empleo sociales de
fabricantes y proveedores.
Es aplicable a instalaciones de cualquier tamaño y ámbito geográfico, así
como para todo tipo de sectores de actividad 1
Es uniforme y auditable por terceras partes.
AA1000: La serie de normas Accountability 1000 (AA1000) ha sido elaborada por
el ISEA (Institute for Social and Ethical Accountability), una organización
internacional sin ánimo de lucro fundada en 1996 con la participación de
multinacionales, organizaciones no gubernamentales, académicos y empresas
consultoras. Esta serie de normas ha sido elaborada para proveer a las
organizaciones de cualquier sector, tamaño y región de unos estándares de
mejora de la sostenibilidad. La última edición de esta norma data del año 2008.
Las características claves de la serie AA1000 son las siguientes:
Cubre todos los resultados de la organización, económicos, sociales
y ambientales, es decir, el “desempeño sostenible”.
Examina cómo una organización conoce, comprende e integra a los
diferentes grupos de interés.
Se centra de manera especial en las partes interesadas y en la
precisión de la información que se provee, así como en las políticas
de la organización y el cumplimiento de las regulaciones obligatorias.
Establece los criterios para el aseguramiento de las declaraciones
públicas, de forma que se fomente la credibilidad de los reportes de
sostenibilidad.
Evalúa la información proporcionada a las partes interesadas con
respecto la capacidad de la organización de dar respuesta a sus
inquietudes, puesto que interpreta la acción de reportar como
evidencia de un compromiso permanente con ellas.
ISO 26000: Esta norma publicada el pasado año 2010 y desarrollada por ISO
(International Standard Organization) tiene el objetivo de orientar a las
organizaciones sobre cómo implementar la Responsabilidad Social
Empresarial. ISO 26000 es una guía que indica directrices en materia de
Responsabilidad Social. El documento es el resultado del consenso entre
expertos internacionales representantes de los principales grupos de interés y
está diseñada para animar y fomentar la implantación de las mejores prácticas
de Responsabilidad Social a nivel internacional. La norma tiene la siguiente
estructura:
Introducción.
Alcance.
Referencias normativas.
Términos y definiciones.
El contexto de Responsabilidad Social en el que opera la
organización.
Principios de Responsabilidad Social importantes para las
organizaciones.
Orientación sobre los temas/materias centrales de Responsabilidad
Social.
Orientaciones para implementar la Responsabilidad Social en las
organizaciones.
Anexos de orientación.
Bibliografía.
En definitiva, el texto recoge un acuerdo global sobre tres cuestiones claves:
1. Definiciones y principios de la Responsabilidad Social.
2. Las principales cuestiones que deberán ser consideradas en la
implementación de la Responsabilidad Social.
3. Orientación sobre cómo integrar la Responsabilidad Social en las
operaciones de la organización.
Norma SGE 2: En el año 2000 surge esta norma, desarrollada por Forética,
Asociación de Empresas y Profesionales de la Responsabilidad Social
Empresarial en España, cuyo fin es fomentar este ámbito de la gestión entre
las organizaciones. La norma SGE 21 nace de la demanda por parte de las
empresas para contar con herramientas que permitan asegurar un
alineamiento entre la gestión y los valores de cada organización. La última
versión de esta norma data del año 2008. Su característica principal es que es
una norma que permite establecer, implantar y evaluar en las organizaciones
un sistema de gestión ética y socialmente responsable. La norma SGE 21
incorpora criterios relativos a las relaciones de la empresa con sus grupos de
interés, como clientes y consumidores, proveedores, empleados, entorno
ambiental, accionistas, competencia, entorno social y Administración. Además
es aplicable a cualquier tipo de organización, independientemente de su
tamaño y sector de actividad. La norma está compuesta por una serie de
capítulos que la desarrollan. Los primeros cinco capítulos explican los
antecedentes y los aspectos generales del documento, siendo el capítulo seis
el que desarrolla los requisitos de la norma y, por lo tanto, en el que se basarán
tanto la implantación como la auditoría de la organización a evaluar. El capítulo
seis está estructurado en nueve áreas de gestión, las cuales exponen las
consideraciones teóricas orientativas del compromiso social a adquirir por las
organizaciones, y los requisitos que se consideran adecuados para demostrar
las evidencias de la implantación del Sistema de Gestión Ética. Las nueve
áreas de gestión son:
Alta Dirección
Clientes
Proveedores y Subcontratistas
Recursos Humanos
Entorno Social
Entorno Ambiental 4
Inversores
También se puede aplicar en diferentes contextos empresariales como:
Sector Tecnológico
Empresas como Google y Microsoft aplican estos estándares en sus políticas de
privacidad y derechos humanos, asegurando el respeto por el usuario y la
sostenibilidad en su cadena de suministro.
Industria Textil
Grandes firmas como H&M y Zara han adoptado prácticas de RSE para mejorar
las condiciones laborales en sus fábricas y reducir su impacto ambiental mediante
el uso de materiales sostenibles y el reciclaje.
Sector Alimentario
Empresas como Nestlé y Unilever implementan prácticas de RSE en toda su
cadena de suministro, asegurando prácticas agrícolas sostenibles y el respeto por
los derechos laborales.
El impacto que este tiene en la sostenibilidad ambiental y social es:
Mejora de las Condiciones Laborales
Las empresas que adoptan normativas de responsabilidad social suelen ofrecer
mejores condiciones laborales, lo que reduce la rotación de empleados y mejora la
productividad.
Reducción del Impacto Ambiental
La implementación de prácticas sostenibles ayuda a reducir el consumo de
recursos naturales y la emisión de contaminantes, contribuyendo así a la
conservación del medio ambiente.
Relación con la Comunidad
Las empresas socialmente responsables tienden a tener una mejor relación con
las comunidades donde operan, lo que puede traducirse en un mayor apoyo local
y una mejor reputación.
En conclusión, las normativas y estándares de responsabilidad social son
esenciales para guiar a las empresas hacia prácticas más sostenibles y éticas. Su
correcta aplicación en diversos contextos empresariales no solo mejora la
sostenibilidad social y ambiental, sino que también puede llevar a beneficios
económicos a largo plazo. Integrar estas prácticas es, sin duda, una inversión en
un futuro más justo y ecológicamente equilibrado.