Contaminación del agua
Te explicamos qué es la contaminación del agua, sus tipos, causas y
consecuencias. Además, una serie de ejemplos, soluciones posibles e
ideas para su prevención.
La contaminación del agua impacta en los ecosistemas y la salud
humana.
¿Qué es la contaminación del agua?
La contaminación del agua es la alteración de su composición
natural por la presencia de sustancias físicas, químicas o
biológicas que degradan su calidad y la hacen inadecuada para el
consumo humano y la vida acuática.
Este tipo de contaminación puede ser causada por la presencia de
desechos sólidos, vertidos industriales, aguas residuales sin tratar,
productos químicos agrícolas y contaminantes atmosféricos que se
depositan en los cuerpos de agua.
Las principales consecuencias de la contaminación del agua son la
pérdida de biodiversidad, la reducción de la disponibilidad de agua
potable y la propagación de enfermedades en las poblaciones
humanas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 2.000
millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua segura
para el consumo. Esto causa la muerte de aproximadamente un
millón de personas al año, en particular niños menores de cinco años.
Tipos de contaminación del agua
Los residuos sólidos son uno de los principales contaminantes físicos
del agua.
La contaminación del agua puede clasificarse en función de diferentes
criterios, como el origen de los contaminantes, su naturaleza, el
medio afectado o la fuente de contaminación.
Según el origen de los contaminantes
Contaminación natural. Es consecuencia de fenómenos
geológicos y biológicos, como por ejemplo la actividad
volcánica.
Contaminación por actividades humanas. Es consecuencia
de acciones humanas, como descargas de aguas residuales, uso
de agroquímicos o derrames industriales.
Según el tipo de contaminante
Contaminación química. Se produce por sustancias como
metales pesados, pesticidas, fertilizantes y residuos
industriales.
Contaminación biológica. Se produce por la presencia de
microorganismos patógenos, como bacterias, virus y parásitos.
Contaminación física. Se produce por la presencia de
residuos sólidos, especialmente plásticos.
Según el medio afectado
Contaminación de aguas superficiales. Tiene lugar en ríos,
lagos y océanos.
Contaminación de aguas subterráneas. Tiene lugar en los
acuíferos.
Según la fuente de contaminación
Contaminación puntual. Proviene de una fuente específica y
localizada, como una fábrica o una descarga de aguas
residuales.
Contaminación extendida. Proviene de múltiples fuentes.
Causas de la contaminación del agua
Los principales causas de la contaminación del agua son:
Los residuos sólidos. Diversos materiales sólidos como
desechos plásticos, metales, vidrios y otros elementos no
biodegradables que llegan a ríos, lagos y océanos afectan la
calidad del agua y ponen en riesgo la vida acuática. Además, la
acumulación de plásticos contribuye a la formación
de microplásticos, que pueden ser ingeridos por organismos
marinos.
Las aguas industriales no tratadas. Muchas industrias
descargan sus efluentes en cuerpos de agua sin un tratamiento
adecuado, lo que puede provocar la acumulación de
contaminantes que afectan tanto la vida acuática como a las
poblaciones que dependen de esas fuentes para su consumo.
Las aguas industriales no tratadas contienen sustancias
químicas, metales pesados y compuestos tóxicos que alteran la
calidad del agua y perjudican a los ecosistemas acuáticos.
La caída de polvo, cenizas y agua contaminada. Las
partículas en suspensión y los aerosoles presentes en el aire
suelen caer sobre cuerpos de agua a través de la lluvia. Estos
contaminantes, que incluyen metales pesados, ácidos y
productos químicos industriales, alteran la composición del
agua. Esto puede generar problemas como la acidificación de
lagos y la acumulación de toxinas que afectan a los
ecosistemas.
El uso de fertilizantes, pesticidas y herbicidas. La
utilización de sustancias químicas en la agricultura puede
provocar la contaminación del agua cuando estos productos son
arrastrados por la lluvia, el viento o el riego hacia ríos, lagos y
acuíferos subterráneos. Los fertilizantes ricos en nitratos y
fosfatos pueden generar eutrofización, un proceso que aumenta
la proliferación de algas y reduce el oxígeno presente en el
agua.
Los residuos cloacales sin tratar. Las aguas residuales
domésticas contienen materia orgánica, patógenos y productos
químicos que contaminan los cuerpos de agua. El vertido
directo de estas aguas en ríos y lagos favorece la proliferación
de bacterias y algas nocivas, lo que deteriora la calidad del
agua y genera riesgos para la salud humana y el equilibrio
ecológico.
Consecuencias de la contaminación del agua
Los costos de potabilización del agua son más elevados cuando está
muy contaminada.
Las principales consecuencias de la contaminación del agua son:
La pérdida de biodiversidad acuática. Peces, anfibios y
otras especies acuáticas se ven afectadas debido a la presencia
de productos químicos y desechos orgánicos que reducen el
oxígeno disponible en el agua.
La proliferación de algas tóxicas. El exceso de nitratos y
fosfatos en el agua genera un fenómeno denominado
eutrofización, en el cual se produce la proliferación de algas
tóxicas que afectan la vida animal y vegetal en lagos y ríos.
La presencia de metales tóxicos en la cadena
alimentaria. La acumulación de metales
como mercurio, plomo y cadmio en los tejidos de animales
acuáticos genera que estas sustancias se introduzcan en la
cadena alimentaria, de modo que pueden afectar a los seres
humanos que se alimentan de estos animales.
La presencia de plásticos en el agua. La presencia de
materiales plásticos en el agua afecta severamente a los
ecosistemas marinos. Se estima que más de 800 especies están
en riesgo debido a esto.
Las enfermedades. El consumo de agua contaminada provoca
enfermedades como cólera, disentería, hepatitis A y fiebre
tifoidea, que causan la muerte de más de un millón de personas
al año.
Las pérdidas económicas. Actividades como la pesca se ven
perjudicadas por la contaminación del agua, lo que afecta a las
comunidades costeras que dependen de estas prácticas para su
subsistencia.
El aumento del gasto estatal. La presencia de
contaminantes en el agua obliga a los gobiernos a destinar más
recursos para infraestructura y tecnologías de potabilización.
Prevención de la contaminación del agua
La prevención de la contaminación del agua se basa en la adopción
de prácticas que eviten el deterioro de los recursos hídricos, entre
ellas:
Gestión adecuada de residuos. En muchos lugares del
mundo, la contaminación del agua se vincula con la producción
de basura, por lo que la gestión adecuada de residuos es
fundamental, especialmente en áreas urbanas e industriales.
Implementar políticas de reducción, reutilización y reciclaje de
desechos también ayuda a evitar que los contaminantes lleguen
a las fuentes de agua.
Agricultura sostenible. La implementación de prácticas como
la agricultura sostenible y la reducción en el uso de fertilizantes
y pesticidas químicos contribuye a disminuir la presencia de
productos tóxicos en los ríos y lagos.
Legislación. Los gobiernos deben implementar leyes y
normativas para controlar el uso y vertido de sustancias
químicas peligrosas en cuerpos de agua y para mejorar las
infraestructuras destinadas a la gestión de residuos.
Inversión tecnológica. Las empresas deben realizar
inversiones para desarrollar tecnologías limpias que ayuden a
minimizar la contaminación que producen sus actividades.
Educación. La educación y sensibilización de la población,
empresarios y funcionarios públicos sobre el uso responsable
del agua puede contribuir a la prevención de su contaminación.
Soluciones para la contaminación del agua
Existen distintas soluciones para intentar recuperar la calidad del
agua una vez que está contaminada, entre ellas:
Uso de microorganismos. La biorremediación es una técnica
innovadora y efectiva que emplea microorganismos para
descomponer los contaminantes orgánicos en el agua. Esta
solución es particularmente útil en la limpieza de derrames de
petróleo.
Uso de sustancias químicas. Existen diversas sustancias
químicas que pueden añadirse al agua para neutralizar los
contaminantes. Este proceso se utiliza frecuentemente para
eliminar metales pesados como plomo y mercurio de aguas
industriales contaminadas.
Filtración y sedimentación. Esta técnica se utiliza para
remover elementos sólidos suspendidos y partículas
contaminantes del agua, con el objetivo de mejorar su claridad,
transparencia y calidad general.
Uso de productos contra algas tóxicas. En el caso de los
cuerpos de agua afectados por floraciones de algas nocivas
debido a la contaminación por nutrientes (como nitrógeno y
fósforo), se suelen aplicar productos químicos que inhiben el
crecimiento de estas algas, como el peróxido de hidrógeno o el
potasio.
Oxigenación. En los lagos y embalses se pueden instalar
sistemas de oxigenación para mejorar la circulación del agua y
reducir la cantidad de material orgánico en descomposición.
Esto ayuda a restaurar el equilibrio ecológico de los cuerpos de
agua y a reducir las posibilidades de aparición y proliferación de
organismos patógenos.