El "patrimonio del Estado" se refiere al conjunto de bienes, derechos y
obligaciones que pertenecen al Estado y que son gestionados para el
cumplimiento de sus funciones y fines públicos. Este patrimonio puede
incluir bienes inmuebles, muebles, recursos financieros, derechos de
propiedad intelectual, entre otros.
En términos más específicos, el patrimonio del Estado se divide en dos
categorías principales:
Bienes de dominio público:
Son aquellos bienes que están destinados al uso general de la ciudadanía o a
un servicio público, como calles, plazas, parques, playas, etc.
Bienes de dominio privado:
Son aquellos bienes que pertenecen al Estado, pero que no están destinados
al uso público, como terrenos no urbanizados, edificios no utilizados para
servicios públicos, o participaciones en empresas.
El manejo del patrimonio del Estado es un aspecto importante de la
gestión pública, ya que implica la administración de recursos que son
fundamentales para el funcionamiento del Estado y la prestación de
servicios a la población.
Además, el concepto de patrimonio del Estado también puede referirse a
los estados financieros que reflejan la situación económica del Estado,
incluyendo sus activos, pasivos y patrimonio neto.