Notasclasetermo Cap4 2011
Notasclasetermo Cap4 2011
Prefacio III
Índice de sı́mbolos IX
Bibliografı́a 104
4 Propiedades termodinámicas de la
materia
Fase sólida: se caracteriza por bajos volúmenes especı́ficos (densidades altas), que se
mantienen estables aun ante cambios elevados en la temperatura y la presión. Esta esta-
bilidad volumétrica hace que las capacidades calorı́ficas de los sólidos (calores especı́ficos)
a volumen y a presión constantes se representen bien por medio de un único valor, c. La
transferencia de calor al sólido ocasiona el aumento de su temperatura para valores casi
constantes del volumen especı́fico, hasta alcanzar el inicio de la zona de fusión (en la lı́nea
de fusión), como lo indica la lı́nea A − B en la Figura 4-1.
Zona de fusión: el sólido y el lı́quido coexisten durante la fusión, que ocurre a temper-
atura constante para presión constante (ver el cambio de estado B − C en la Figura 4-1).
La zona de fusión tiene como lı́mites la lı́nea de fusión del sólido y la lı́nea del inicio de
la solidificación del lı́quido.
Fase lı́quida: el volumen especı́fico de esta fase presenta una dependencia de la presión
ligeramente mayor que para la fase sólida. Los lı́quidos se ubican entre las zonas de fusión
y de vapor húmedo (entre los estados C − D en la Figura 4-1).
Zona de vapor húmedo: en esta zona se presenta la coexistencia de las fases lı́quida
y gaseosa; está limitada por las lı́neas del inicio de la evaporación del lı́quido (o lı́nea de
lı́quido saturado) y de condensación del gas (o lı́nea de vapor saturado), que se encuentran
en su parte superior en el punto crı́tico k. A este punto le corresponden valores crı́ticos
para la presión pk , el volumen especı́fico vk y la temperatura Tk , que son caracterı́sticos
de cada sustancia. El lı́mite inferior de la zona de vapor húmedo lo establece la lı́nea
4.1 Propiedades térmicas 55
triple, en la que coexisten los estados sólido, lı́quido y gaseoso. Esta zona se caracteriza
por cambios volumétricos elevados (p.e., entre los estados D − E en la Figura 4-1), que
disminuyen para temperaturas mayores. En el estado D (lı́quido saturado) se evapora la
primera gota de lı́quido y en el estado E (vapor saturado), la última. El cambio de fase
ocurre a temperatura constante para presión también constante. Los cambios de estado
que ocurren entre las fases lı́quida y gaseosa (o viceversa) para presiones y temperaturas
elevadas (mayores a las correspondientes al punto crı́tico k), no cruzan la zona de vapor
húmedo (ver el cambio de estado entre L − M en la Figura 4-1, p.e.). En estos casos
no hay frontera entre lı́quidos y sólidos; el equilibrio entre estas dos fases solamente se
presenta para temperaturas menores a la crı́tica, Tk .
56 4 Propiedades termodinámicas de la materia
Zona de sublimación: se ubica entre las fases sólida y gaseosa para presiones bajas
y está limitada por las curvas de sublimación, de ’desublimación’ y en la parte superi-
or, por la curva triple, donde coexisten las fases sólida, liquida y gaseosa en equilibrio
termodinámico. Un cambio de fase a través de esta zona se indica mediante los estados
G − H − I en la Figura 4-1; durante este cambio de fase la temperatura permanece con-
stante para procesos a presión constante.
donde la masa total del sistema bifásico esta compuesta por las masas de lı́quido y vapor
saturado:
m = ml + mv (4-2)
V = Vl + Vv . (4-3)
Al incluir los volúmenes especı́ficos para el lı́quido saturado vl y para el vapor saturado
vv , se obtiene:
V = ml vl + mv vv (4-4)
y,
V ml mv
v= = vl + vv (4-5)
m ml + mv ml + mv
Este tipo de relaciones se pueden expresar de manera general para un estado v dentro de
la zona de vapor húmedo a través de la regla de la palanca, ası́:
v − vl x mv
= = (4-7)
vv − v 1−x ml
En la región de vapor húmedo el cambio de fase entre lı́quido y vapor ocurre a temperatura
constante para presión constante. A partir de esta condición y de las Ecs. 2-45 y 3-9
(expresadas por unidad de masa), se obtiene:
dh = T ds + vdp = T ds (4-10)
De manera general la Ec. anterior permite establecer una relación entre los estados de
lı́quido saturado y otro cualquiera en la zona de vapor húmedo, ası́:
h − hl = T (s − sl ). (4-12)
La entalpı́a crece linealmente con la entropı́a para todo proceso isotérmico o isobárico en
la zona de vapor húmedo.
se conoce como función de estado. En el caso en que una función de este tipo tenga
unidades de energı́a, p.e. u(v, T ) o h(p, T ) se tiene una ecuación calórica de estado; en
cualquier otro caso se tiene una ecuación térmica de estado, p.e. v(p, T ).
Se asume que una función z(x, y) existe. A través de esta función z queda completamente
determinada. La diferencial exacta de z es:
µ ¶ µ ¶
∂z ∂z
dz = dx + dy (4-13)
∂x y ∂y x
Los subı́ndices indican las dimensiones que permanecen constantes en la diferenciación.
Las propias derivadas parciales son en el caso general funciones de x y y, de tal manera
que es posible escribir la ecuación 4-13 de la siguiente forma:
dz = P (x, y)dx + Q(x, y)dy (4-14)
µ ¶ µ ¶ µ ¶
∂x ∂y ∂z
+ = −1 (4-17)
∂y z ∂z x ∂x y
Se asume que existe una ecuación de estado en la forma v(p, T ). Se tiene entonces la
diferencial exacta:
µ ¶ µ ¶
∂v ∂v
dv = dp + dT (4-18)
∂p T ∂T p
A partir de las primeras derivadas entre p, v, T se introducen los siguientes términos.
4.4 Modelo de gases ideales 63
Coeficiente de expansión:
µ ¶
1 ∂v
α= (4-19)
v ∂T p
Coeficiente de compresibilidad:
µ ¶
1 ∂v
χ=− (4-20)
v ∂p T
Coeficiente de tensión:
µ ¶
1 ∂p
β= (4-21)
p ∂T v
α = pβχ (4-22)
y empleando las ecuaciones 4-19 a 4-21 se puede escribir la ecuación 4-22 de la siguiente
forma:
R. Boyle (1662) y E. Mariotte (1679) encontraron que para gases, el producto pV para una
temperatura empı́rica t constante es igual a una constante, que solamente depende de la
temperatura y que es proporcional a la masa. Ası́ puede escribirse la siguiente expresión:
pV = mf (t) (4-25)
Posteriormente J.L. Gay-Lussac (1802) establece que para presión constante, el volumen
es una función lineal de la temperatura (empı́rica), de tal forma que puede escribirse:
1 ¡ ∂v ¢
α0 = (4-27)
v0 ∂T p
En una escala de temperatura en la cual la distancia entre el punto de congelación y el
punto de ebullición se divide en 100 partes, se obtiene a través de mediciones experimen-
tales que,
1 −1
α0 = K (4-28)
273
de tal forma que la relación dada por 4-26 puede escribirse como:
V = α0 V0 (273K + t) = α0 V0 T (4-29)
donde,
T = 273K + t (4-30)
De esta forma se define una escala de temperatura (empı́rica) llamada escala Kelvin, cuyo
punto cero es llamado el punto cero absoluto de la temperatura.
pV = mRT, (4-31)
4.4 Modelo de gases ideales 65
que es conocida como la ecuación de estado de los gases ideales. Aquı́ R representa la
constante de los gases, cuyo valor depende del tipo de gas. Es posible verificar experimen-
talmente la Ec. 4-31 en un intervalo amplio de temperatura. Sin embargo, se encuentran
factores de variación causados principalmente por las siguientes condiciones:
Las desviaciones generadas por los dos primeros factores se pueden disminuir a través del
incremento en la precisión de medición y del empleo de gases apropiados para presiones
suficientemente bajas, respectivamente. Bajo estas suposiciones es posible liberarse pos-
teriormente de los problemas que implica una escala empı́rica de temperatura y hacer de
la escala de temperatura termodinámica, aquella para la cual es válida exactamente la Ec.
4-31. Al dividir la Ec. 4-31 entre la masa se obtienen otras formas para la ecuación de
estado de los gases ideales:
pv = p/ρ = RT (4-32)
dp dv dT
+ = (4-33)
p v T
pV̄ = M RT (4-34)
pV̄
= M R = R0 (4-35)
T
donde R0 representa la constante universal de los gases. En la actualidad su valor más
preciso ha sido determinado como (CODATA, http://www.codata.org/):
66 4 Propiedades termodinámicas de la materia
J
R0 = (8, 314472 ± 0, 000015) (4-36)
mol K
De la relación mR = nR0 se sigue que R se puede identificar como la constante especı́fica
y R0 como la constante molar o universal de los gases.
R0 J
k= = (1, 3806505 ± 0, 0000024)10−23 , (4-37)
NA K
que puede interpretarse como la constante de los gases asociada a una sola parte del mis-
mo gas.
R0 T0 m3
V̄n = = (22, 41383 ± 0, 0070) (4-38)
pn kmol
El volumen especı́fico normalizado vn y su inverso, la densidad normal ρn tienen valores
diferentes para cada tipo de gas. El volumen normalizado Vn es proporcional a la masa y
a la cantidad de materia n, según la siguiente relación:
Para la reducción de un volumen V en el estado (p, T ) a las condiciones del estado nor-
malizado o estándar se utiliza la siguiente relación, según la Ec. 4-31:
p Tn
Vn = V (4-40)
pn T
En la práctica es corriente el uso del subı́ndice n para el estado normal asociado a la unidad
y no la magnitud correspondiente. Esto significa que en lugar de escribir Vn = 10 m3 , se
utiliza la notación 10 m3n y se llama a m3n el metro cúbico normal. Esto no significa que
el metro cúbico normal represente una unidad de medida diferente al metro cúbico.
4.4 Modelo de gases ideales 67
¡ ∂u ¢ ¡ ∂u ¢ ¡ ∂u ¢
du = v
dT + T
dv = cv dT + dv (4-41)
∂T ∂v ∂v T
A través de la primera ley, según la formulación dada por la siguiente ecuación:
δq = du + pdv (4-42)
£¡ ∂u ¢ ¤
δq = cv dT + T
+ p dv (4-43)
∂v
La relación (∂u/∂v)T se conoce como ’presión interna’ y es generada por las fuerzas mole-
culares.
De manera similar se obtiene a partir de una función h(T, p), según su diferencial total:
¡ ∂h ¢ ¡ ∂h ¢ ¡ ∂h ¢
dh = dT + dp = cp dT + dp (4-44)
∂T p ∂p T ∂p T
δq = dh − vdp (4-45)
se obtiene la relación:
£¡ ∂h ¢ ¤
δq = cp dT + T
− v dp (4-46)
∂p
experimento tampoco se transfiere trabajo hacia el exterior del sistema, la energı́a inter-
na de éste permanece constante de acuerdo a la primera ley. Se verifica que luego de la
estabilización del flujo se conserva la temperatura original del sistema, lo que implica que
para gases ideales se cumple la relación:
¡ ∂u ¢
=0 (4-47)
∂v T
Ası́ se tiene que la energı́a interna de los gases ideales no depende ni del volumen ni de
la presión. Posteriormente se indica la derivación de este comportamiento a partir de la
ecuación de los gases y según la segunda ley de la termodinámica, de tal forma que este
resultado no constituye una propiedad independiente de los gases.
El calor especı́fico cv de los gases ideales se puede establecer a partir de las Ec. 4-41 y
4-47, que al asociarlas con con la Ec. 2-65, permite obtener:
¡ ∂u ¢ du
cv = v
= (4-48)
∂T dT
Para la ecuación calórica de estado para la energı́a interna u se tiene:
Z
u= cv dT + u0 (4-49)
u = cv T + u 0 (4-50)
h = u + pv = u + RT (4-51)
dh du
= +R (4-52)
dT dT
y sustituyendo de acuerdo a las definiciones dadas para los calores especı́ficos:
4.4 Modelo de gases ideales 69
cp − cv = R (4-53)
Cp cp C̄p
κ= = = , (4-55)
Cv cv C̄v
se obtienen las siguientes relaciones de uso frecuente en la termodinámica cuando se
trabaja con gases ideales:
cp κ
= (4-56)
R κ−1
cv 1
= (4-57)
R κ−1
Para los gases ideales, κ depende básicamente del número atómico.
De manera similar se obtiene la ecuación calórica de los gases ideales para la entalpı́a h,
Z
h= cp dT + h0 (4-58)
h = cp T + h0 (4-59)
El calor especı́fico a presión constante se establece para los gases ideales como:
¡ ∂h ¢ dh
cp = = (4-60)
∂T p dT
La independencia de la entalpı́a de los gases ideales de la presión y el volumen se verifica a
través del experimento de estrangulamiento, de la forma en que lo realizan Joule y Thom-
son. Para una variación despreciable de la energı́a cinética, la temperatura permanece
constante antes y después del estrangulamiento, aunque la presión p y el volumen v han
70 4 Propiedades termodinámicas de la materia
Al hacer (∂u/∂v) = 0 y (∂h/∂p) = 0 en las Ec. 4-43 y 4-46, se obtiene la primera ley de
la termodinámica para gases ideales en las dos formas siguientes, que son de uso frecuente
en la termodinámica:
δq = cv dT + pdv (4-61)
δq = cp dT − vdp (4-62)
A continuación se analizan algunos cambios de estado simples de los gases ideales, en los
que una propiedad termodinámica del estado se mantiene constante o en los que no se
presenta transferencia de calor o trabajo. Se hace la suposición inicial de que el trabajo
solamente se presenta por variación volumétrica en el sistema. Se analizan los cambios de
estado indicados en la Tabla 4-1.
En esta sección se establecen las relaciones entre propiedades de estado calóricas y térmi-
cas para cambios de estado simple.
p1 T1
= (4-63)
p2 T2
4.4 Modelo de gases ideales 71
p2 2
T2
q1-2
p1 1
T1
V
Figura 4-5: Diagrama presión vs. volumen para un cambio de estado a volumen constante
o isocórico.
Z 2
q12 = u2 − u1 = cv dT (4-64)
1
v1 T1
= (4-66)
v2 T2
72 4 Propiedades termodinámicas de la materia
q1-2
p12
1 2
T2
w1-2
T1
V
v1 v2
Figura 4-6: Diagrama presión vs. volumen para un cambio de estado a presión constante
o isobárico.
Z 2
q12 = h2 − h1 = cp dT (4-68)
1
p1 v2
p1 v1 = p2 v2 = constante ó = (4-70)
p2 v1
p1 1
q1-2
2
p2
T
w1-2
V
v1 v2
Figura 4-7: Digrama presión vs. volumen para un cambio de estado a temperatura con-
stante o isotérmico
A partir de la formulación de la primera ley para gases ideales, Ec. 4-61 para dT = 0,
se obtiene:
Esta ecuación indica que para el cambio de estado isotérmico (reversible) de un gas
ideal, el calor suministrado al sistema se transforma completamente en trabajo (el
signo negativo para el trabajo indica que es trabajo realizado por el sistema):
74 4 Propiedades termodinámicas de la materia
dv dv
δq = −δw = −pdv = −pv = −RT (4-72)
v v
¡ V2 ¢ ¡ v2 ¢ ¡ p1 ¢
q12 = −w12 = −mRT ln = −p1 v1 ln = −p1 v1 ln (4-73)
V1 v1 p2
δq = cv dT + pdv = 0 (4-74)
Reemplazando la relación dada por la Ec. 4-57 en la Ec. 4-74 y a través de diferen-
ciación de la Ec. 4-32 se obtiene la siguiente expresión:
£ dT ¤ £ pdv + vdp ¤
R + pdv = + pdv = 0 (4-75)
κ−1 κ−1
dp dv
+κ =0 (4-76)
p v
ln p + κ ln v = constante (4-77)
o de manera equivalente,
p1 ¡ v2 ¢κ
p1 v1κ = p2 v2κ = constante ó = (4-78)
p2 v1
4.4 Modelo de gases ideales 75
T1 ¡ v2 ¢κ−1
T1 v1κ−1 = T2 v2κ−1 = constante ó = (4-79)
T2 v1
T1 T2 T1 ¡ p1 ¢ κ−1
κ−1 = κ−1 = constante ó = κ
(4-80)
p1 κ
p2κ T2 p2
El trabajo transferido por el sistema (signo negativo) por medio del cambio de estado
adiabático se determina a partir de la Ec. 4-74:
Z 2
−w12 = − pdv = cv (T1 − T2 ) (4-81)
1
cuando se considera cv constante. Finalmente se obtiene por medio de las Ec. 4-57,
4-32, 4-79 y 4-80 la siguiente expresión para el trabajo hecho por el sistema (signo
negativo):
p1 v1 ¡ T2 ¢ p 1 v1 £ ¡ v1 ¢κ−1 ¤ p1 v1 £ ¡ p2 ¢ κ−1 ¤
−w12 = 1− = 1− = 1− κ
(4-82)
κ−1 T1 κ−1 v2 κ−1 p1
En este cambio de estado el trabajo depende, además de las condiciones del estado
inicial, del tipo de gas y de las relaciones de temperatura, volumen o presión.
La pendiente en el diagrama p, v de las curvas correspondientes a los cambios de
estado adiabáticos es (∂p/∂v)ad = −κp/v y para las curvas de los cambios de estado
isotérmicos es (∂p/∂v)T = −p/v. Debido a que κ ≥ 1 para todas las sustancias de
trabajo, la pendiente de las curvas adiabáticas es mayor que la correspondiente a
las curvas isotermas. También es posible comprobar que la pendiente de las curvas
isotermas y adiabáticas en el diagrama p, v no puede ser negativa.
Las relaciones deducidas para los cambios de estado simples son válidas también
cuando el sistema se lleva del estado 2 al estado 1. En este caso se invierten los
signos para q21 y w21 indicando que se retira calor y se suministra trabajo al sistema.
76 4 Propiedades termodinámicas de la materia
p 1 ¡ v2 ¢n T1 ¡ v2 ¢n−1 ¡ p1 ¢ n−1
= ; = = n
(4-84)
p2 v1 T2 v1 p2
Z 2
p1 v1 £ ¡ v1 ¢n−1 ¤ p1 v1 ¡ p2 ¢ n−1 ¤
−w12 = − pdv = 1− = [1 − n
(4-85)
1 n−1 v2 n−1 p1
κ−1
−w12 = cv (T1 − T2 ) (4-86)
n−1
Para la transferencia de calor, a partir de la siguiente formulación de la primera ley:
du = mcv dT = δq + δwV , (4-87)
I I
δq = − δw, (4-91)
H
Para la energı́a interna se tiene que du = 0. La integral cerrada de la Ec. 4-91 significa
la suma algebraica de todos los flujos de calor y trabajo suministrados y retirados del
sistema. Normalmente se representa la suma de todos los flujos de calor suministrados al
sistema como qent y la suma de todos los flujos de calor retirados del sistema como qsal ,
de tal forma que puede escribirse:
El ciclo formulado por Sadi Carnot en 1824 tiene una importancia básica para la ter-
modinámica. Este ciclo esta compuesto por cuatro cambios de estado: dos isotérmicos
para T y T0 (con T > T0 ) y dos adiabáticos, como se ilustra en la Figura 4-8. El sumin-
istro de calor se hace a la temperatura T y el retiro de calor a la temperatura T0 , a través
de la conducción térmica con recipientes o fuentes térmicas de mayor capacidad que el
propio sistema. Para el cálculo de la eficiencia térmica se hace uso de las relaciones de la
sección 4.4.3, considerando los calores especı́ficos constantes, como se indica en la Tabla
78 4 Propiedades termodinámicas de la materia
4-2.
1
q1-2 =q ent
2
q=0 T
q=0
4 T0
q3-4 =q sal 3
V
a d b c
Figura 4-8: Diagrama del ciclo de Carnot con giro en sentido derecho (máquina de po-
tencia) para gases ideales como sustancia de trabajo.
eficiencia térmica de un ciclo de Carnot (de giro derecho) operando con un gas ideal como
sustancia de trabajo:
qsal T0 T − T0
ηC = 1 − =1− = (4-96)
qent T T
Este resultado significa que para un ciclo de Carnot de giro en sentido derecho (para
máquinas de potencia) funcionando con un gas ideal, la relación entre calor retirado
y suministrado al sistema se comporta de manera equivalente a las temperaturas ter-
modinámicas de las dos isotermas. Haciendo q34 = −qsal se puede escribir:
q12 q34
+ =0 (4-97)
T T0
o de manera general,
Xq
=0 (4-98)
T
Para el caso de ciclos de Carnot con giro izquierdo se le suministra calor al sistema a
la temperatura menor T0 a través del suministro de trabajo; este calor es retirado del
sistema a la temperatura mayor T . Si T representa la temperatura ambiente, entonces se
tiene un ciclo de refrigeración, con la temperatura T0 en el cuarto frı́o. En este caso se
tiene el siguiente coeficiente de operación βR :
qent T0
βR = = (4-99)
w T − T0
El calor qent representa el calor que se retira del cuarto frı́o a las sustancias allı́ almacenadas
y se transfiere a la sustancia de trabajo (o refrigerante) del sistema. Si la máquina trabaja
80 4 Propiedades termodinámicas de la materia
qsal T
βBC = = = 1 + βR (4-100)
w T − T0
Debido a que los coeficientes de operación βR y βBC pueden ser mayores que la unidad,
se evita el uso del término eficiencia, que se deja sólo para las máquinas de potencia.
µ ¶ µ ¶
∂u ∂s
cv = =T (4-107)
∂T v ∂T v
Estas ecuaciones permiten establecer las pendientes de las curvas isobaras e isocoras en
un diagrama T − s para cualquier sustancia:
µ ¶
∂T
= T /cp (4-108)
∂s p
µ ¶
∂T
= T /cv (4-109)
∂s v
La pendiente de las curvas isocoras es mayor que la de las curvas isobaras debido a la
relación entre los calores especı́ficos cp > cv . Ambos tipos de curvas tienen sólamente
pendientes positivas en el diagrama T − s y en el caso lı́mite tienen pendiente cero, 0.
De las ecuaciones 4-106 y 4-107 se tiene que en el diagrama T − s el área bajo las curvas
isobaras representa la variación de la entalpı́a y el área bajo las curvas isocoras la variación
de la energı́a interna para cualquier sustancia, ası́:
Z 2
h2 − h1 = T ds, para p = constante (4-110)
1
Z 2
u2 − u1 = T ds, para v = constante (4-111)
1
1 K = Tt /273, 16 (4-112)
donde Tt es la temperatura termodinámica del punto triple del agua pura, que es la tem-
peratura de equilibrio del sistema trifásico conformado por hielo, agua y vapor. Este valor
se elige de tal manera que se tengan 100 K entre el punto de evaporación y el punto de
82 4 Propiedades termodinámicas de la materia
La temperatura termodinámica, cuyo punto cero coincide con el llamado punto cero ab-
soluto de la temperatura, también se llama temperatura Kelvin. Debido a los valores
elevados que se obtienen con esta escala de temperatura alrededor de las temperaturas
ambientales, también se utiliza una escala con un punto cero desplazado. Esta escala se
conoce como temperatura Celsius:
T − T0 = t (4-113)
Tabla 4-3: Termómetros empleados según los intervalos de temperatura para la Escala
Internacional de Temperatura (ITS-90)
Intervalo de temperatura Tipo de termómetro
−272, 51 ◦ C - −248, 59 ◦ C Termómetro de presión de vapor (He) y termómetro de gas (He)
−259, 36 ◦ C - 961, 78 ◦ C Termómetro de resistencia de platino
961, 78 ◦ C < t Pirómetro espectral
4.7 Tercera ley de la termodinámica 83
En los casos en que se emplean gases rarefactos (gases con densidad baja), como el
hidrógeno o el helio, es posible obtener para presiones suficientemente pequeñas un in-
dicativo de la temperatura que es independiente de la sustancia del termómetro. Sola-
mente una medición de este tipo, independiente de las propiedades de las sustancias del
termómetro, es utilizable para las deducciones termodinámicas, porque de esta manera
son válidas para cualquier tipo de materia.
du = T ds − pdv (4-114)
dh = T ds + vdp (4-115)
(∂u/∂s)v = T (4-116)
(∂u/∂v)s = −p (4-117)
(∂h/∂s)p = T (4-118)
(∂h/∂p)s = v (4-119)
f = u − Ts (4-120)
g = h − Ts (4-121)
df = −sdT − pv (4-122)
En muchos casos ni siquiera es posible establecer las ecuaciones térmicas de estado, por lo
que se debe recurrir a la representación por medio de diagramas o valores tabulados. Una
excepción en este campo la constituyen los gases a presiones no muy elevadas (o bajas
densidades) y a temperaturas no muy bajas, que presentan una ecuación de frontera,
válida para todos los gases:
pv = RT o pV = R0 T (4-128)
Esta ecuación también se expresa por medio del factor de gases reales o factor de compre-
sibilidad Z, que representa la desviación del gas especı́fico del comportamiento del caso
lı́mite de los gases ideales, ası́:
pv pV
Z= = =1 (4-129)
RT R0 T
A partir de esta ecuación se formula la ecuación del virial, con la que se puede describir
el comportamiento de los fluidos reales en la región de los gases. Esta ecuación es un
desarrollo en serie del factor de gases reales según la densidad de partı́culas d = 1/V0 :
86 4 Propiedades termodinámicas de la materia
B(T ) C(T )
Z =1+ + 2
+ ... = 1 + B(T )d + C(T )d2 + ... (4-130)
V0 V0
donde las funciones de la temperatura B(T ), C(T ), ... se identifican como segundo, ter-
cero, ... coeficientes del virial. Esta ecuación se plantea inicialmente (en 1901) como una
representación empı́rica del comportamiento de los gases reales. Su estructura también se
puede deducir a partir de análisis teóricos moleculares. Bajo consideraciones especı́ficas
sobre las fuerzas entre moléculas se puede relacionar el segundo coeficiente del virial con
las fuerzas entre pares moleculares; el tercer coeficiente del virial C(T ) con las interac-
ciones moleculares entre tres grupos, etc.
La ecuación de estado del virial es apropiada para la reproducción precisa del compor-
tamiento en la región de los gases porque se incluye la dependencia de la densidad por
medio de consideraciones teóricas. La dependencia de la temperatura de los coeficientes
del virial también se considera a través de funciones, que incorporan el desarrollo del
potencial de las fuerzas intermoleculares entre las moléculas. En la mayorı́a de los casos
se debe determinar la dependencia de la temperatura de los coeficientes del virial a través
de ajustes a valores experimentales. Para densidades bajas es suficiente la consideración
hasta del segundo coeficiente del virial.
Se han desarrollado ecuaciones térmicas de estado que tienen validez únicamente para
lı́quidos, considerándolos sustancias incompresibles (para bajas presiones y temperaturas
no muy elevadas), es decir, su volumen especı́fico se considera constante. Este modelo
para sustancias incompresibles se describe con mayor detalle en una sección posterior.
4.9 Gases reales 87
p T v
pred = Tred = vred = , (4-131)
pk Tred vred
En muchas ocasiones se hace uso del volumen especı́fico pseudo-reducido, que se obtiene
a partir de los valores de la presión y la temperatura reducidas, ası́:
vreal
vpsred = (4-132)
RTred /pred
J.D. van der Waals formula la hipótesis de que todos los fluidos tendrı́an la misma ecuación
térmica de estado reducida y, por ello, ningún parámetro especı́fico para cada sustancia.
Esta suposición se designa con el nombre del principio de los estados correspondientes
e implicarı́a que para todos los fluidos con valores iguales para la temperatura reducida
y el volumen especı́fico reducido, se obtendrı́a la misma presión reducida. En este caso,
únicamente se requerirı́a determinar esta función a través de mediciones para una sus-
tancia y se obtendrı́an las ecuaciones térmicas de estado para las demás sustancias, al
medir sus datos crı́ticos (pk , vk , Tk ) y calcular con ellos las propiedades p, v, T utilizando
las propiedades reducidas.
Esta expectativa, sin embargo, no se cumple. Por ello se establece el principio extendido
de los estados correspondientes, que integra el comportamiento cualitativo similar de las
sustancias a través de la consideración de un parámetro especı́fico para cada sustancia,
como se describe brevemente en la siguiente sección.
En la Figura 4-9 se muestra, como un ejemplo, la variación del factor de gases reales
o factor de compresibilidad Z para el hidrógeno en función de la presión para diversas
temperaturas constantes. Para otros gases se obtienen gráficas cualitativamente similares,
que al considerar un parámetro especı́fico para cada sustancia permite desplazar las co-
ordenadas de las curvas obtenidas para representar las curvas de varias sustancias en un
mismo sistema de coordenadas. De esa manera se obtiene la gráfica del factor generalizado
de gases reales o factor generalizado de compresibilidad, que se muestra en la Figura 4-10
para un grupo de diez gases diferentes. Es importante notar que Z tiende a la unidad
para todas las temperaturas cuando la presión tiende a cero y también para todas las
presiones, cuando las temperaturas son elevadas.
35K
100K 50K
60K
200K
300K
Figura 4-9: Variación del factor de gases reales o de compresibilidad Z para el hidrógeno
(H2 ) para diversas temperaturas constantes.
4.9 Gases reales 89
Figura 4-10: Gráfica del factor generalizado de gases reales o factor generalizado de com-
presibilidad para 10 especies de gases (tomado de .Engineering Thermodi-
namics”de Moran y Shapiro, 3ra. edición).
El uso de este tipo de gráficas para los gases ofrece las ventajas de la simplicidad com-
binada con la exactitud. Sirve para obtener estimaciones aproximadas en ausencia de los
datos más precisos, que pueden arrojar las tablas de datos o los programas de computador.
La exactitud con la que pueden reproducirse los valores p, v, T para diversos fluidos por
medio de una ecuación de estado generalizada, depende de su estructura. Las ecuaciones
cúbicas de estado se pueden generalizar de manera relativamente simple; éstas se emplean
para simular con una aproximación aceptable el comportamiento de fluidos para los cuales
se cuenta con pocas mediciones experimentales.
valores experimentales.
RT a(T )
p= − 2 , (4-133)
v − b v + ubv + wb2
donde u y w son magnitudes adimensionales. En la mayorı́a de las ecuaciones, a depende
únicamente de la temperatura; las magnitudes b, u y w se consideran constantes. El
primer término de la ecuación con el co-volumen b se asocia con las fuerzas de choque
entre las moléculas y el segundo término describe las fuerzas de atracción moleculares.
Para valores muy altos de v se convierte esta ecuación en el caso lı́mite de los gases ideales.
Para valores que se aproximan al co-volumen b, la presión se hace infinitamente grande; la
ecuación presenta aquı́ una singularidad. Esta condición describe las pendientes elevadas
de las isotermas en la región de lı́quidos. En la Tabla 4-5 se presentan algunas ecuaciones
cúbicas de estado, que son casos especiales de la Ec. 4-133.
Esta ecuación define la constante de los gases para la mezcla RM , que se obtiene a partir
de la relación:
P
m 1 R1 + m 2 R2 mi Ri
RM = = (4-135)
m1 + m2 m
donde el signo de la sumatoria se puede extender de dos componentes a la cantidad
P
deseada o necesaria i de componentes (i = 1, 2, 3...) y m = mi representa la masa total
4.10 Mezclas de gases ideales 91
Tabla 4-5: Ecuaciones de estado (Tomado de Baehr & Kabelac, Thermodynamik; 13.
edición, 2006)
RT a(T )
Van der Waals (1873) p= v−b
− v2
0 0
RT a(T )
Redlich-Kwong (1949) p= v−b
− v(v+b)
1 0
RT a(T )
Peng-Robinson (1976) p= v−b
− v(v+b)+v(v−b)
2 -1
RT a(T )
Schmidt-Wenzel (1980) p= v−b
− v 2 +ubv+(1−u)b2
u 1-u
RT a(T )
Iwai-Margerum-Lu (1988) p= v−b
− v 2 +ub(v−b)
u -u
RT a(T )
Guo-Du(1989) p= v−b
− v(v+c)+c(v−b)
2c/b −c/b
RT a(T ) a(T )
Schreiner (1986) p= v−b
− v−c
+ v−d
*
RT a(T ) c 2
Trebble-Bischnoi (1987) p= v−b
− v 2 +(b+c)v−bc−d2
1+ b
− bc+d
b2
del sistema. A través de la cantidad de materia n es posible indicar los resultados de este
experimento de manera simplificada:
pi V = pVi (4-137)
Considerando que para cada componente en la mezcla se tiene que cumplir la ecuación
de los gases ideales:
pi V = ni R0 T, (4-138)
X X
pi V = ni R0 T (4-139)
m1 + m2 + ...
MM = (4-140)
n1 + n2 + ...
Con las ecuaciones anteriores es posible establecer una relación para la constante de los
gases de la mezcla, de manera análoga a la Ec. 4-34:
R0
RM = (4-141)
MM
X X X
UM = Ui = m i ui = ni Ūi (4-142)
4.10 Mezclas de gases ideales 93
X X X
HM = Hi = mi hi = ni H̄i (4-143)
Relación volumétrica: Vi /V
Densidad parcial: ρi = mi /V = ni Mi /V
Concentración molar: ci = ni /V
A partir de las ecuaciones 4-137 y 4-139 se establece que para gases ideales las tres primeras
relaciones de concentraciones anteriores son idénticas, ası́ que para gases ideales se tiene:
Vi pi ni
= = = γi (4-144)
V p n
Adicionalmente se tiene por definición:
X X
γi = 1 ξ=1 (4-145)
Finalmente se pueden escribir las siguientes relaciones para las propiedades especı́ficas y
molares de las mezclas:
P P
uM = ξi ui ŪM = γi Ūi
P P
hM = ξi hi H̄M = γi H̄i
P P
cv,M = ξi cv,i C̄v,M = γi C̄v,i
P P
cp,M = ξi cp,i C̄p,M = γi C̄p,i
P
MM = γi Mi
94 4 Propiedades termodinámicas de la materia
El aire húmedo lo componen aire seco y vapor de agua. El aire seco se analiza en este
caso como un único gas, conformado por todos los componentes indicados en la Tabla 4-6.
El estudio del comportamiento termodinámico del aire húmedo es importante para los
análisis meteorológicos; para el diseño y optimización de sistemas de climatización y
acondicionamiento del aire para edificaciones y automóviles; en las labores de construcción
para evitar problemas asociados con la humedad; en aplicaciones para el enfriamiento del
agua mediante torres de enfriamiento y en los sistemas de combustión, que utilizan el aire
para el suministro del oxı́geno requerido en el proceso. Los gases de combustión emitidos
también contienen humedad, cuya condensación debe evitarse normalmente.
El contenido del vapor de agua en el aire húmedo es variable; puede disminuir por su
condensación o aumentar por la evaporación de más agua (lı́quida). Los lı́mites para el
contenido de vapor de agua en el aire están determinados por las condiciones de presión
y temperatura de la mezcla de gas-vapor, de tal manera que puede tenerse desde aire
completamente seco hasta aire húmedo saturado. Este último estado corresponde a la
máxima capacidad del aire para contener agua en estado de vapor.
Para las condiciones atmosféricas normales el aire seco se encuentra en un estado sobre-
calentado, distante de sus condiciones crı́ticas; por ello no se condensa. El vapor de agua
también se encuentra como vapor sobrecalentado, pero más cercano de la zona de vapor
húmedo del agua. En la Figura 4-11 se muestra un estado tı́pico 1 para el vapor de agua
en una mezcla de aire húmedo.
2T
1
2p
2T
1 2T
1
2p
2p
Figura 4-11: Estado tı́pico del vapor de agua en una mezcla de aire húmedo (estado 1).
El vapor de agua inicia su condensación si la mezcla se enfrı́a a presión
constante hasta alcanzar la temperatura de saturación a esa temperatura
(estado 2p ). El estado 2T corresponde a la presión de saturación para la
temperatura de la mezcla de aire húmedo y representa la máxima cantidad
de vapor de agua que puede contener el aire húmedo para la temperatura
en el estado inicial.
La suma de las presiones parciales del aire y del vapor de agua corresponde a la presión
de la mezcla de aire húmedo, como se indicó en las secciones anteriores para las mezclas
96 4 Propiedades termodinámicas de la materia
de gases ideales:
El retiro adicional de calor a una mezcla de aire húmedo saturada ocasiona el inicio de la
condensación del vapor de agua. Bajo estas condiciones la mezcla de aire húmedo puede
contener, además del aire y el vapor de agua saturado, agua en estado lı́quido (neblina
y/o condensado). Cuando el enfriamiento ocurre para temperaturas menores a 0 ◦ C, se
puede obtener una composición de aire, vapor de agua saturado y agua en estado sólido
(escarcha y/o hielo).
Al ser igual el volumen que ocupan ambos componentes de la mezcla, la humedad rela-
tiva también se puede expresar en función de la relación de densidades o de volúmenes
especı́ficos, ası́:
pas
φ = 1, 608ω . (4-153)
pS,H2O
Este fenómeno de condensación del vapor de agua presente en el aire es el que sucede,
por ejemplo, en las madrugadas frı́as cuando la temperatura atmosférica disminuye y la
presión permanece constante; el vapor de agua se condensa en superficies como las hojas
de los árboles o las ventanas de casas y autos. Esto significa que la temperatura de rocı́o
es la temperatura de saturación correspondiente a la presión de la mezcla de aire y vapor
de agua,
al dividir por la masa de aire seco, se obtiene la entalpı́a especı́fica de la mezcla por unidad
de masa del aire seco para la temperatura T de la mezcla de aire húmedo:
mH2O
h = has + (hH2O ) = has + ωhH2O (4-159)
mas
Los valores de la entalpı́a para el vapor de agua sobrecalentado a bajas presiones es aprox-
imadamente igual a la entalpı́a del vapor de agua saturado a la misma temperatura, de tal
manera que hH2O en la ecuación anterior se puede aproximar a hS,H2O , a la temperatura
de la mezcla. Se utilizan los valores de las tablas de vapor y no los valores de tablas de
gas ideal para el vapor de agua, porque estas utilizan valores de referencia diferentes para
la entalpı́a cero; esto puede generar errores al considerar sistemas que contienen además
del vapor de agua, agua en estados lı́quido o sólido. Para la entalpı́a del aire sı́ se pueden
emplear las tablas que lo consideran un gas ideal, porque el aire permanece como gas en
las aplicaciones consideradas.
La energı́a interna especı́fica del aire húmedo se puede estimar de manera análoga al
cálculo de la entalpı́a especı́fica.
Figura 4-12: Esquema de un saturador adiabático con dos entradas y una salida de masa.
Con las suposiciones anteriores se establecen los balances de masa y energı́a para el sat-
urador.
Balance de energı́a Se establece para los flujos másicos de aire húmedo que ingresa y
de agua que se evapora en el equipo y para el flujo de aire saturado que sale, ası́:
0 = ṁas has,1 + ṁH2O,1 hH2O,1 + ṁH2O,f hH2O,f − ṁas has,2 − ṁH2O,1 hH2O,2 − ṁH2O,f hH2O,2 .
Al dividir esta expresión por el flujo másico de aire seco, ṁas , se obtiene:
0
0 = (has,1 − has,2 ) + (hH2O,1 − hH2O,2 )ω + (hH2O,f − hH2O,2 )ω
0 0
(has,2 − has,1 ) + (hH2O,2 − hH2O,f )ω has (Tsa ) − has (T ) + [hv−H2O (Tsa ) − hf −H2O (Tsa )]ω
ω= = ,
(hH2O,1 − hH2O,2 ) [hv−H2O (T ) − hf −H2O (Tsa )]
(4-163)
donde las entalpı́as se evalúan para cualquier temperatura de entrada de los flujos de aire
y de vapor (T ) y para la temperatura de saturación adiabática (Tsa ) para el agua saturada
(f − H2O) y para el vapor saturado (v − H2O).
Los diagramas psicrométricos tienen en el eje de las abscisas la temperatura ordinaria del
aire húmedo o temperatura de bulbo seco en ◦ C; en el eje de las ordenadas se tiene la
humedad especı́fica del aire, con unidades de kg de agua / kg de aire seco o en g de agua
/ kg de aire seco.
Las curvas de volumen especı́fico en m3 /kg de aire seco también se incluyen en estos
diagramas e indican el volumen que ocupa cualquiera de los dos componentes del aire
húmedo, cuando se supone que ocupan el volumen completo de la mezcla.
4.12. Resumen
Se han estudiado las relaciones entre las propiedades termodinámicas a través de
las ecuaciones de estado térmica y calórica; por medio de gráficas y diagramas y en
forma tabulada para las sustancias de trabajo en sus diferentes fases.
Se ha presentado el modelo de gases ideales y los sistemas con cambios de fase, con
énfasis en los sistemas vapor-lı́quido para el agua.
4.12 Resumen 103
[2] Joule, J. P.: On the Calorific Effect of Magneto-Electricity, and on the Mechanical
Value of Heat. En: Philosophical Magazine 23 (1843), p. 263–276; 347–355
[3] Mayer, J. R.: Bemerkungen über die Kräfte der unbelebten Natur. En: Justus Liebigs
Annalen der Chemie 42 (1842), p. 233–240