0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas6 páginas

Fallo

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió sobre el caso de Barbosa contra Galeno Aseguradora, donde se apelaron decisiones relacionadas con la competencia judicial y la aplicación de la ley 27.348. La aseguradora cuestionó la falta de cumplimiento de procedimientos previos y la fecha de cálculo de intereses, mientras que el actor impugnó el método de evaluación de incapacidad utilizado y la omisión de una compensación adicional. La sentencia confirmó la decisión de la instancia anterior, aplicando el criterio de capacidad restante y reconociendo la obligación de indemnizar desde el momento del daño.

Cargado por

Renata Scheitlin
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas6 páginas

Fallo

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió sobre el caso de Barbosa contra Galeno Aseguradora, donde se apelaron decisiones relacionadas con la competencia judicial y la aplicación de la ley 27.348. La aseguradora cuestionó la falta de cumplimiento de procedimientos previos y la fecha de cálculo de intereses, mientras que el actor impugnó el método de evaluación de incapacidad utilizado y la omisión de una compensación adicional. La sentencia confirmó la decisión de la instancia anterior, aplicando el criterio de capacidad restante y reconociendo la obligación de indemnizar desde el momento del daño.

Cargado por

Renata Scheitlin
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Poder Judicial de la Nación

CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -


SALA V
Expte. nº 51535/2016/CA1
SENTENCIA DEFINITIVA 84690
AUTOS: “BARBOSA MARCELO ALEJANDRO c/ GALENO ASEGURADORA DE
RIESGOS DEL TRABAJO S.A. s/ ACCIDENTE - LEY ESPECIAL” (JUZGADO Nº
24)

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina, a


los 21 días del mes de DICIEMBRE de 2020 se reúnen las señoras
juezas de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el
orden de votación que fue sorteado oportunamente, la Dra. BEATRIZ E. FERDMAN
dijo:
Contra la sentencia definitiva del 13/8/2020, que hizo lugar a la
acción por reparación sistémica, apelan la parte demandada y la actora a tenor de las
presentaciones digitales de fecha 21/8/2020, respectivamente, que surgen del sistema
Lex 100 y que merecieron réplica de la contraria a través de los escritos digitales del
25/8/2020.
I. Se agravia la aseguradora, en primer lugar, por la resolución
dictada a fs. 119/vta. que rechazó la excepción de incompetencia opuesta por la
accionada con fundamento en la ley 27.348 y declaró la competencia de esta Justicia
Nacional del Trabajo para entender en el expediente acumulado Nº 13.577/2017
“Barbosa Marcelo Alejandro c/ Galeno ART S.A. s/ accidente-ley especial” (v fs. 55),
decisión que fue apelada a fs. 120/123 y que se tuvo presente en los términos del art.
110 LO (v. fs. 124). Señala que, en oportunidad de contestar la acción, opuso excepción
de previo y especial pronunciamiento (v. fs. 90/92) atento que el demandante no
cumplió con el procedimiento de carácter previo y obligatorio previsto por la ley 27.348
y efectúa consideraciones sobre el nuevo diseño de acceso a la jurisdicción a partir de la
ley 27.348. También formula agravios respecto a la fecha de aplicación de los intereses
por entender que deberían correr desde la fecha de la sentencia porque la aseguradora no
se encontraba en mora. Por último, cuestiona las regulaciones de honorarios de todos los
profesionales intervinientes en autos por estimarlos elevados.
La parte actora formula agravios por la utilización en el caso del
método de la capacidad restante o fórmula de Balthazard y sostiene al respecto que la
Tabla de Evaluación de Incapacidades Laborales adoptó el criterio de la capacidad
restante porque no se pueden sumar los porcentajes calculados en forma autónoma y
superar el 100%. Señala que la finalidad de la fórmula de Balthazard era no permitir el
enriquecimiento sin causa de los trabajadores que sufran sucesivos accidentes de
trabajo, pero que la misma debería ser empleada únicamente para aquellos casos de
incapacidades múltiples sucesivas monofuncionales, lo que no sucedió en el caso. En

Fecha de firma: 21/12/2020


Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 1
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA

#28673048#277134413#20201221084941877
segundo lugar, se agravia porque el juez a quo omitió condenar a la aseguradora a
abonar la compensación adicional de pago único dispuesta por el art. 14, ap. 2 inc. b) de
la ley 24.557, que al momento del accidente ascendía a $ 484.865, toda vez que la
incapacidad psicofísica del actor ha sido superior al 50% de la t.o.
II. En cuanto al primer agravio, es menester destacar que la
recurrente actualiza el recurso de apelación que a fs. 124 se tuvo presente en los
términos del art. 110 L.O expresando los agravios correspondientes que reproducen los
términos del recurso interpuesto a fs. 120/123.
En tal sentido, la apelante reitera el planteo articulado en el
responde señalando que, pese a haberse iniciado la demanda luego de vigencia de la ley
27.348, la actora pasó por alto el trámite allí previsto. Expuso que, más allá de dichas
consideraciones, las Comisiones Médicas a partir de las reglas del Título 1 de la ley
27.348 actúan como verdaderos tribunales administrativos, cuya validez y
compatibilidad con la garantía constitucional del debido proceso ha sido aceptada
reiteradamente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación conforme los precedentes
que cita. Sostiene que el diseño implementado por la ley 27.348 no se exhibe violatoria
de derechos constitucionales y que dichas normas establecen la obligatoriedad de
transitar por las Comisiones Médicas.
Ahora bien, atento las constancias probatorias de la causa y los
términos plasmados en el memorial recursivo, adelanto que la queja formulada por la
demandada no tendrá favorable acogida en mi voto.
Cabe memorar que el artículo 1 de la ley 27348 dispone que “la
actuación de las comisiones médicas jurisdiccionales creadas por el artículo 51 de la
ley 24241 y sus modificatorias, constituirá la instancia administrativa previa, de
carácter obligatorio y excluyente de toda otra intervención”
Al respecto, si bien resulta ser exacto que se ha sostenido en el
ámbito judicial que las normas procesales se aplican desde el momento mismo de la
vigencia porque como están dirigidas a regular la acción o las condiciones de su
ejercicio y no el fondo del asunto, son indiscutiblemente aplicables a todas las acciones
que aún no se han iniciado y que la presente demanda ha sido iniciada con posterioridad
a la vigencia de la ley 27.348 lo cierto es que el trámite previsto por la norma legal
citada es excluyente de toda otra intervención ya que otra decisión implicaría sumar
exigencias legales para acceder al ámbito judicial cuando la ley 27.348 evita,
explícitamente cualquier duplicación, tal como ocurre en la causa en que el actor
transitó el procedimiento previsto por la ley 24.635 anterioridad a la vigencia de la ley,
tal como surge de la documentación obrante a fs. 59 (fs. 3 del expediente acumulado, v.
fs. 55) que acredita el cierre del procedimiento de conciliación laboral obligatoria.

Fecha de firma: 21/12/2020


2 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
Firmado por:
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA

#28673048#277134413#20201221084941877
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA V
Esta circunstancia es relevante ya que tal como se señalara sería
inadmisible obligar al accionante a transitar una doble tramitación de una instancia
previa.
Sin perjuicio de lo expuesto, no puede perderse de vista que la
jueza de grado decidió rechazar la excepción de incompetencia y, ante lo cual, la
demandada efectuó oportunamente su apelación, la que se tuvo presente –reitero- en los
términos del art. 110 LO –aspecto que no mereció recurso de queja por parte de la
demandada en los términos del art. 105 LO- implicando ello la continuación de las
actuaciones y la sustanciación del procedimiento.
Luego, ante el dictado de la sentencia definitiva, esta parte vuelve a
reflotar aquél recurso pendiente de resolución, más allá de que también decide
agraviarse por otras cuestiones, lo que implicaría lisa y llanamente que todo lo actuado
en la instancia de grado quede sin efecto, lo que resulta ser diáfanamente un dispendio
jurisdiccional desacertado, máxime cuando estamos en situaciones fácticas como la
presente, en donde se reclamó la reparación de un infortunio sufrido por un trabajador.
Así pues, teniendo especialmente en cuenta el contexto fáctico
aludido y los agravios vertidos por la recurrente, estimo apropiado aplicar al caso el
criterio que atinadamente utilizó nuestro Máximo Tribunal en los autos “Cerigliano,
Carlos Fabián c/ Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires U. Polival de Inspecciones ex
Direc. Gral. De Verif. Y Control” del 19/04/2011, en el considerando 9), en tanto allí
estableció que era aconsejable que continúe la tramitación de esa causa ante la Justicia
Nacional del Trabajo “…dado su contenido alimentario y su más que avanzado estado
procesal…”.
La misma línea de pensamiento aplicó la CJSN en el fallo “Téllez,
María Esther c/ Bagala S.A” en la cual sostuvo –entre otras cuestiones- que “…la
aplicación en el tiempo de los nuevos criterios asentados ha de ser presidida por una
especial prudencia con el objeto de que los logros propuestos no se vean malogrados
en este trance”, lo cual luce congruente con lo enunciado posteriormente respecto a que
“…es necesario fijar la línea divisoria que bosquejaba Benjamín N. Cardozo para el
obrar de la nueva jurisprudencia apoyándola en razones de conveniencia, de utilidad y
en los más hondos sentimientos de justicia (Cardozo, Benjamín N., The Nature of the
Judicial Process, Universidad de Yale, 1937, p. 148 y sig”.
Por todo lo expuesto, propicio confirmar la decisión adoptada en
origen en este aspecto que decide.
III. También resulta cuestionada la fecha de cómputo de los
intereses, porque entiende que los mismos deberían ser calculados desde la fecha de la
sentencia y no la del accidente.
Sin embargo, el planteo articulado no podrá prosperar en mi voto.

Fecha de firma: 21/12/2020


Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 3
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA

#28673048#277134413#20201221084941877
En efecto, el art. 2 de la ley 26.773 dispone que “(…) El derecho a
la reparación dineraria se computará más allá del momento en que se determine su
procedencia y alcance, desde que acaeció el evento dañoso (…)”, de lo que se sigue
que la extensión del crédito dinerario se retrotrae a las oportunidades previstas por la
norma. Por este motivo la sentencia de origen debe ser confirmada en este punto,
aclarando que la determinación de la incapacidad al momento del alta médica o con
posterioridad a la misma, no hace existir la incapacidad, sino que simplemente la
declara, por lo que el daño es siempre preexistente a ésta y en consecuencia el
reconocimiento de pérdidas e intereses corresponde desde el momento en que se
produjo el daño, fecha en que por otra parte se calcula la prestación. Siendo ello así el
reconocimiento de pérdidas e intereses corresponde desde el momento en que se
produjo ese daño en tanto el cómputo de los intereses debe hacerse desde el momento
del evento dañoso, hecho que da nacimiento a la obligación de indemnizar (cfr. art.
1748 del CCC antes art. 1083 Código Civil).
Por lo expuesto, sugiero confirmar la sentencia en este aspecto
cuestionado.
IV. En relación al primer agravio de la parte actora, el juez de la
instancia anterior aplicó el método de la capacidad restante readecuando los porcentajes
de incapacidad laboral establecidos en el informe pericial médico porque se trataba de
siniestros sucesivos (v. fs. 144 y 185).
En dichos términos, adelanto que comparto lo resuelto por el Sr.
Juez de grado porque en el caso se da el supuesto de siniestros sucesivos que tornan
aplicable lo normado por el art. 45 inc. c) de la ley 24.557.
En efecto, como consecuencia del accidente de trabajo sufrido el 10
de marzo de 2016 el actor sufrió una deformación permanente del rostro que le ocasiona
una incapacidad parcial y permanente del 10% de la total obrera y por el infortunio del
9 de noviembre de 2016 tiene una hernia de disco operada con secuelas clínicas y
electromiográficas y un cuadro psíquico compatible con estrés postraumático grado II
que le originan una minusvalía del orden del 40% de la total obrera.
Desde tal perspectiva, el método de la capacidad restante ha sido
correctamente aplicado por el juez de grado en tanto la norma citada encomienda al
Poder Ejecutivo de la Nación el dictado de normas complementarias entre otras materias
de sucesión de siniestros (cfr art. 45 inc. c) de la ley citada). A tal fin, el art. 14 del
decreto 491/97 estableció las reglas complementarias que reclama tal hipótesis
procurando evitar el riesgo de que se considere que cuando un trabajador previamente
incapacitado sufra una contingencia en virtud de la cual tenga derecho a las prestaciones
de la LRT se tome como referencia para determinar el grado de incapacidad una
hipótesis de capacidad plena, sin descontar las incapacidades anteriores.

Fecha de firma: 21/12/2020


4 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
Firmado por:
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA

#28673048#277134413#20201221084941877
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA V
Desde tal perspectiva de análisis, el art. 14 establece que en caso de
sucesión de siniestros la aseguradora responsable de la última contingencia deberá
abonar las prestaciones dinerarias correspondientes a la incapacidad incremental, salvo
las excepciones que allí enumera, las que no resultan aplicables a la causa, y que “se
entenderá por incapacidad incremental a la diferencia que surja entre el porcentaje de
incapacidad integral y el de la incapacidad previa a la producción de la última
contingencia. El porcentaje de incapacidad integral surgirá de sumar las
incapacidades resultantes de cada contingencia aplicando el criterio de capacidad
restante (…)”
En consecuencia, por lo expuesto precedentemente, sugiero
confirmar lo resuelto en la sentencia de origen.
V. En cuanto a los agravios de la parte actora por la compensación
adicional de pago único prevista en el art. 14, ap. 2 inc. b) LRT, considero que asiste
razón al apelante dado que, en atención al porcentaje de incapacidad integral que porta
el trabajador como consecuencia de los accidentes por los que acciona (56,33%, v. fs.
185 in fine) y en función de lo establecido por el art. 14 inc. a) del Decreto 491/97,
reglamentario del art. 45 de la ley 24.557, le corresponde percibir al trabajador una
suma en concepto de compensación dineraria adicional de pago único que, de acuerdo a
lo dispuesto por los arts. 11 inc. 4) apartado a) LRT y 1º de la Resolución 387/16 de la
S.S.S., a la fecha del segundo accidente (9 de noviembre de 2016) su monto alcanzaba a
$ 484.865.
Por ello, en razón de la incapacidad integral que porta el actor,
corresponde admitir la queja en la forma indicada precedentemente lo que implica que
el trabajador damnificado debe percibir, junto a las indemnizaciones dinerarias previstas
en la LRT (indemnización por incapacidad permanente + suma de pago único), el
adicional previsto por el art. 3 de la ley 26.773 que, como lo establece dicha norma,
debe computarse sobre la suma de ambos conceptos.
Ello implica elevar el monto de condena -respecto del segundo
accidente- a la suma de $ 1.315.582,68 (611.453,90 + 484.865= $ 1.096.318,90 +
adicional art. 3 ley 26773 $ 219.263,78), importe que devengará los intereses dispuestos
en la instancia anterior, que llegan firmes a esta alzada, hasta su efectivo pago.
VI. En cuanto a los honorarios de todos los profesionales
intervinientes en autos, que resultan cuestionados por altos por la demandada, teniendo
en cuenta la calidad y extensión de las tareas desarrolladas, así como lo dispuesto por
las normas arancelarias vigentes (ley 21.839, art. 38 L.O., art. 13 de la ley 24.432 y
leyes arancelarias vigentes), encuentro que dichos honorarios resultan equitativos y
ajustados a derecho, por lo que propiciaré confirmarlos.
VII. En virtud del resultado de los recursos en esta instancia,

Fecha de firma: 21/12/2020


Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 5
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA

#28673048#277134413#20201221084941877
sugiero imponer las costas de alzada a cargo de la demandada vencida en lo principal
(conf. art. 68 del C.P.C.C.N.) y regular los honorarios de la representación letrada de las
partes intervinientes en alzada en el 30%, de lo que, en definitiva, le corresponda a cada
una de ellas por sus labores en la sede anterior (ley 27.423).

LA DOCTORA MARÍA DORA GONZÁLEZ manifestó: Que por análogos


fundamentos adhiere al voto de la Sra. Juez de Cámara preopinante.

En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL


RESUELVE: 1º) Modificar parcialmente la sentencia apelada y elevar el monto de
condena respecto del segundo accidente a la suma de PESOS UN MILLÓN
TRESCIENTOS QUINCE MIL QUINIENTOS OCHENTA Y DOS con sesenta y ocho
centavos ($ 1.315.582,68.-) importe que devengará los intereses dispuestos en la
sentencia de grado y hasta su efectivo pago; 2º) Declarar las costas y honorarios de
alzada como se lo sugiere en el punto VII del primer voto; 3º) Regístrese, notifíquese,
cúmplase con el art. 1 de la ley 26.856, Acordadas C.S.J.N. 15/13 punto 4) y 24/13 y
devuélvase. Con lo que terminó el acto, firmando las señoras juezas por ante mí, que
doy fe. Se deja constancia que la Doctora Graciela Liliana Carambia no vota en virtud
de lo dispuesto por el art. 125 de la ley 18.345.
(AD)

Beatriz E. Ferdman María Dora González


Juez de Cámara Juez de Cámara

Fecha de firma: 21/12/2020


6 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
Firmado por:
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: MARIA DORA GONZALEZ, JUEZ DE CAMARA

#28673048#277134413#20201221084941877

También podría gustarte