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Semana 17: Acto 2, Escena 5 3 4

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SEMANA 17

Ahora estamos en la cuarta semana del Acto 2, Escena 5, de la historia de las Escrituras. Esta semana
disminuiremos la velocidad en nuestra lectura de la historia de David, porque los pasajes narrativos en los
días 3–4 son muy importantes ya que ilustran que en el reinado de David la verdadera adoración al Señor
tomó el centro del escenario.

Esta semana también leeremos varios salmos y terminaremos las genealogías del cronista. Permite que
los salmos te ayuden a establecerte en una adoración más profunda a Dios. Aunque no es muy
emocionante leer las genealogías de la Biblia, continúa pensando en cómo comunican la idea de la
identidad del pueblo de Dios.

SEMANA 17

DÍA 1

SALMOS 81; 88; 92–93 ACTO 2 · ESCENA 5 · LECTURA 22

Hoy leeremos una variedad de salmos. Tómate el tiempo para pensar


profundamente sobre estos cantos.

♦ Lee el tema principal de cada salmo tal como lo entiendes. Luego úsalo como
una oración.

SALMO 81

Al músico principal; sobre Gitit. Salmo de Asaf.


1
Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra;

Al Dios de Jacob aclamad con júbilo.


2
Entonad canción, y tañed el pandero,

El arpa deliciosa y el salterio.


3
Tocad la trompeta en la nueva luna,

En el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.


4
Porque estatuto es de Israel,

Ordenanza del Dios de Jacob.


5
Lo constituyó como testimonio en José

Cuando salió por la tierra de Egipto.

Oí lenguaje que no entendía;


6
Aparté su hombro de debajo de la carga;

Sus manos fueron descargadas de los cestos.


7
En la calamidad clamaste, y yo te libré;

Te respondí en lo secreto del trueno;

Te probé junto a las aguas de Meriba.

Selah
8
Oye, pueblo mío, y te amonestaré.

Israel, si me oyeres,
9
No habrá en ti dios ajeno,

Ni te inclinarás a dios extraño.


10
Yo soy Jehová tu Dios,

Que te hice subir de la tierra de Egipto;

Abre tu boca, y yo la llenaré.


11
Pero mi pueblo no oyó mi voz,

E Israel no me quiso a mí.


12
Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón;

Caminaron en sus propios consejos.


13
¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo,

Si en mis caminos hubiera andado Israel!


14
En un momento habría yo derribado a sus enemigos,

Y vuelto mi mano contra sus adversarios.


15
Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido,

Y el tiempo de ellos sería para siempre.


16
Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo,

Y con miel de la peña les saciaría.

SALMO 88

Cántico. Salmo para los hijos de Coré. Al músico principal, para cantar sobre Mahalat. Masquil de Hemán ezraíta.
1
Oh Jehová, Dios de mi salvación,

Día y noche clamo delante de ti.


2
Llegue mi oración a tu presencia;

Inclina tu oído a mi clamor.


3
Porque mi alma está hastiada de males,
Y mi vida cercana al Seol.
4
Soy contado entre los que descienden al sepulcro;

Soy como hombre sin fuerza,


5
Abandonado entre los muertos,

Como los pasados a espada que yacen en el sepulcro,

De quienes no te acuerdas ya,

Y que fueron arrebatados de tu mano.


6
Me has puesto en el hoyo profundo,

En tinieblas, en lugares profundos.


7
Sobre mí reposa tu ira,

Y me has afligido con todas tus ondas.

Selah
8
Has alejado de mí mis conocidos;

Me has puesto por abominación a ellos;

Encerrado estoy, y no puedo salir.


9
Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción;

Te he llamado, oh Jehová, cada día;

He extendido a ti mis manos.


10
¿Manifestarás tus maravillas a los muertos?

¿Se levantarán los muertos para alabarte?

Selah
11
¿Será contada en el sepulcro tu misericordia,

O tu verdad en el Abadón?
12
¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas,

Y tu justicia en la tierra del olvido?


13
Mas yo a ti he clamado, oh Jehová,

Y de mañana mi oración se presentará delante de ti.


14
¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma?

¿Por qué escondes de mí tu rostro?


15
Yo estoy afligido y menesteroso;

Desde la juventud he llevado tus terrores, he estado medroso.


16
Sobre mí han pasado tus iras,
Y me oprimen tus terrores.
17
Me han rodeado como aguas continuamente;

A una me han cercado.


18
Has alejado de mí al amigo y al compañero,

Y a mis conocidos has puesto en tinieblas.

SALMO 92

Salmo. Cántico para el día de reposo.


1
Bueno es alabarte, oh Jehová,

Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo;


2
Anunciar por la mañana tu misericordia,

Y tu fidelidad cada noche,


3
En el decacordio y en el salterio,

En tono suave con el arpa.


4
Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras;

En las obras de tus manos me gozo.


5
¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová!

Muy profundos son tus pensamientos.


6
El hombre necio no sabe,

Y el insensato no entiende esto.


7
Cuando brotan los impíos como la hierba,

Y florecen todos los que hacen iniquidad,

Es para ser destruidos eternamente.


8
Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo.
9
Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová,

Porque he aquí, perecerán tus enemigos;

Serán esparcidos todos los que hacen maldad.


10
Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo;

Seré ungido con aceite fresco.


11
Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos;

Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.
12
El justo florecerá como la palmera;

Crecerá como cedro en el Líbano.


13
Plantados en la casa de Jehová,

En los atrios de nuestro Dios florecerán.


14
Aun en la vejez fructificarán;

Estarán vigorosos y verdes,


15
Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto,

Y que en él no hay injusticia.

SALMO 93
1
Jehová reina; se vistió de magnificencia;

Jehová se vistió, se ciñó de poder.

Afirmó también el mundo, y no se moverá.


2
Firme es tu trono desde entonces;

Tú eres eternamente.
3
Alzaron los ríos, oh Jehová,

Los ríos alzaron su sonido;

Alzaron los ríos sus ondas.


4
Jehová en las alturas es más poderoso

Que el estruendo de las muchas aguas,

Más que las recias ondas del mar.


5
Tus testimonios son muy firmes;

La santidad conviene a tu casa,

Oh Jehová, por los siglos y para siempre.

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