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U2 Concursal

La Unidad 2 aborda los sujetos que pueden ser declarados en concurso, incluyendo personas humanas, jurídicas y patrimonios de fallecidos, así como las exclusiones específicas de ciertas entidades. Se detalla la competencia judicial para los procedimientos concursales, estableciendo criterios según la naturaleza y ubicación del deudor. Además, se discuten casos especiales como entidades financieras y deportivas, y la regulación del patrimonio fiduciario en relación con la ley concursal.

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U2 Concursal

La Unidad 2 aborda los sujetos que pueden ser declarados en concurso, incluyendo personas humanas, jurídicas y patrimonios de fallecidos, así como las exclusiones específicas de ciertas entidades. Se detalla la competencia judicial para los procedimientos concursales, estableciendo criterios según la naturaleza y ubicación del deudor. Además, se discuten casos especiales como entidades financieras y deportivas, y la regulación del patrimonio fiduciario en relación con la ley concursal.

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Unidad 2

Sujetos comprendidos en los procedimientos Concursales

 Art 2  Sujetos comprendidos. Pueden ser declaradas en concurso las personas de existencia visible, las
de existencia ideal de carácter privado y aquellas sociedades en las que el Estado Nacional, Provincial o
Municipal sea parte, cualquiera sea el porcentaje de su participación.
Se consideran comprendidos:
1) El patrimonio del fallecido, mientras se mantenga separado del patrimonio de los sucesores.
2) Los deudores domiciliados en el extranjero respecto de bienes existentes en el país.
No son susceptibles de ser declaradas en concurso, las personas reguladas por Leyes Nros. 20.091, 20.321
y 24.241, así como las excluidas por leyes especiales
 Conforme el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, las personas de existencia visible se denominan
"personas humanas", mientras que la de existencia ideal, personas jurídicas
 El art. 148 del CCCN dice que son personas jurídicas privadas:
a) Las sociedades,
b) Las asociaciones civiles,
c) Las simples asociaciones,
d) Las fundaciones,
e) Las iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas,
f) Las mutuales,
g) Las cooperativas,
h) El consorcio de propiedad horizontal, y
i) Toda persona contemplada en disposiciones del Código o en otras leyes cuyo carácter de tal se
establece o resulta de su finalidad y normas el funcionamiento
 Este artículo viene a despejar la duda respecto de la concursalidad del consorcio de propietarios, ya que
con anterioridad se discutió arduamente acerca de si el consorcio era o no un ente de derecho y si tenía o
no una personalidad distinta de los copropietarios y si ellos tenían o no una responsabilidad subsidiaria.
 Además, el art. 163, inc. e) del CCYC hace expresa mención a la posibilidad de quiebra o concurso
preventivo de estas personas jurídicas, en tanto una ley especial no prevea un régimen distinto.
 Personas humanas  No existen mayores problemas para determinar las personas de existencia física o
personas humanas concursables. Aunque reconocemos que se han planteado dudas anteriormente, pues
se discutía si el sujeto concursable requería o no capacidad para ejercer el comercio, superada la distinción
entre comerciantes y no comerciantes se han acabado dichas vacilaciones. Entonces quedan incluidas las
personas humanas, capaces e incapaces de hecho, incluida la persona por nacer
 Patrimonio del fallecido
 Podría decirse aquí que el art. 2º, inc. 1º, LCQ, regula un caso de concursamiento especial donde
el sujeto pasivo es la persona humana que ha dejado de existir, aunque habiendo dejado de
existir no podríamos afirmarlo jurídicamente tan así, conforme el art. 93, CCyCN que dispone
que la muerte produce el fin de la existencia de la persona.
 Y concretamente no es en realidad el patrimonio del fallecido lo que se concursa, sino el
patrimonio que constituye la herencia, en tanto se mantenga la separación de patrimonios que
la ley subraya (arts. 2317 y 2321, CCyCN), pues el patrimonio es un atributo de la personalidad y,
habiendo cesado ésta, no puede hablarse de su patrimonio.
 Éste es un caso en que no se concursa un sujeto, ya que éste no existe como persona; lo que se
concursa es la universalidad de bienes que formaban su patrimonio. El art. 2360, CCyCN, es
concordante con el concursamiento previsto en la norma.
 Deudores domiciliados en el extranjero
 En el inc. 2º del art. 2º, LCQ, se incluye el supuesto de deudores que tienen domicilio fuera del
país pero con bienes locales.
 La legislación admite una regla especial permisiva de la concursalidad circunscripta a los bienes
situados en el país.
 Se sustenta un foro de patrimonio, se trata de un concurso que recae sobre una porción del
patrimonio y puede dar el caso de pluralidad de concursos, que por política legislativa se
instaura en beneficio de los acreedores locales, es puesto en interés nacional y reivindicando la
soberanía sobre bienes en el territorio.
Unidad 2
 Lo determinante para la apertura de la jurisdicción internacional es que existan bienes, cuya
situación física esté en el país, habilitada sólo para ellos; aunque también resulta cierto que es
necesario que existan acreedores locales, créditos exigibles en el país, pues si no desaparecería
todo interés tutelable por la ley local para abrir el concurso.
 Si no existieran dichas acreencias, el juez local debería entregarlos al concurso en el extranjero
cuando así se lo solicitaran.
 El precepto es aplicable para las sociedades constituidas en el extranjero, siempre que tengan
bienes en el país, pues se trata de un caso de domicilio foráneo (Rivera).
 Sujetos excluidos
 En principio, debe destacarse que no existen razones conceptuales y legales para que se
produzcan las exclusiones que determina la ley en el tercer párrafo del art. 2º, LCQ; aquí sí
estamos frente a soluciones de mera política legislativa, creyéndose conveniente la liquidación
administrativa.
 Sin perjuicio de ello, la ley en vigencia excluye del marco concursal a las entidades aseguradoras
regidas por la ley 20.091 (incluso ART excluidas por ley 24.557); concordantemente, el art. 51de
la ley 20.091excluye la posibilidad de peticionar su concurso preventivo o declararlas en quiebra.
 Tampoco son sujetos concursables las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones
legisladas por la ley 24.241 (AFJP), donde se determina un proceso de liquidación administrativa
llevado a cabo por su Superintendencia; sin embargo, la ley específica nada dice sobre su
exclusión concursal.
 En cuanto a las mutuales regidas por la ley 20.321, excluidas en la ley concursal la reforma que
se hace sobre su régimen por la ley 25.374 hace que éstas queden comprendidas en la ley
24.522.
 El caso especial de las entidades financieras
 La cuestión fue zanjada con la reforma a la Ley de Entidades Financieras de 2003 por la ley
25.780.
 La antigua redacción del art. 50 de la ley 21.526 ha dado diversos criterios interpretativos.
 Todo por una "coma", en virtud de la cual se entendía que las entidades financieras no podían
solicitar la formación de concurso preventivo, ni solicitar su propia quiebra, ni ser declaradas en
quiebra a pedido de terceros, pero ello hasta la revocación de su autorización para funcionar.
 Sin dicha "coma", se sostenía que no podían formar su concurso preventivo ni pedir su propia
quiebra y los terceros podían solicitar la quiebra después de revocada su autorización.
 El artículo en cuestión rezaba textualmente que: "Las entidades financieras no podrán solicitar la
formación de concurso preventivo ni su propia quiebra, ni ser declaradas en quiebra a pedido de
terceros, hasta la revocación de su autorización para funcionar...".
 El problema lo suscitó la segunda de las "comas" existentes en el texto legal.
 Por un lado se entendía que revocada la autorización para funcionar, otorgada por el Banco
Central de la República Argentina (BCRA), se producía su autoliquidación, liquidación judicial,
quiebra o cese de la actividad reglada.
 Concretamente, los argumentos a favor de la posibilidad de presentación en concurso
preventivo por parte de las entidades financieras, eran la inexistencia en el art. 2º, LCQ, de una
referencia expresa a las entidades controladas por el BCRA, la redacción del art. 50 de la Ley de
Entidades Financieras que permite el concursamiento luego de la revocación de la autorización
para funcionar, la existencia de una tendencia a la aplicación de las normativas societaria y
concursal a las entidades financieras (art. 46, LEF), y el valor asignado al procedimiento del art.
36 bis, LEF, en defensa del sistema financiero.
 Además, se entendía que, revocada la autorización del BCRA, la entidad financiera pasa a ser una
sociedad "común" en liquidación concursable por el art. 5º, LCQ.
 En general se entendía a la entidad financiera no concursable preventivamente
 La jurisprudencia imperante no admitía el concurso de estos sujetos pero la cuestión comenzó a
variar en 2002, cuando se produjo la apertura de dos concursos preventivos de bancos cuya
autorización había sido revocada por el BCRA, el Banco de Suquía en Córdoba y el Banco Bisel de
Rosario.
 El fundamento de dichos fallos radica en que revocada la autorización no quedaban incluidos en
la Ley de Entidades Financieras.
Unidad 2
 El argumento contrario interpretaba que seguían contenidas en dicha norma porque el art. 1º
hablaba de intermediación regular entre oferta y demanda de recursos financieros, lo que haría
incluir a las financieras no reguladas por el BCRA. Dichos antecedentes jurisprudenciales
provocaron la reforma de la norma.
 Así, la situación ha variado con la modificación hecha en el art. 50 por la ley 25.780 de 2003, la
cual ahora dispone que "Las entidades financieras no podrán solicitar la formación de concurso
preventivo ni su propia quiebra. No podrá decretarse la quiebra de las entidades financieras
hasta tanto les sea revocada la autorización para funcionar...".
 En consecuencia, el cambio de la "coma" por un "punto" dejó en la historia aquellas
divergencias. Y en cuanto a la quiebra, ella sólo puede decretarse luego de revocada la
autorización por funcionar por el BCRA.
 Un caso particular es el de las "mesas de dinero" y la llamada "banca de hecho", donde existe
una actividad de intermediación no autorizada de productos financieros.
 Por fundamento moral no pueden presentarse en concurso preventivo, por su objeto y la
imposibilidad de las entidades financieras, pues se excluye al objeto de intermediación de
productos financieros; otro de los fundamentos es que está dado para honestos.
 Ello porque toda actividad que puede ser objeto de encuadramiento en la Ley de Entidades
Financieras veda, para el sujeto que la practica, el acceso al concurso preventivo.
 Casos especiales: patrimonio o propiedad fiduciaria
 El art. 1666 del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación dice que: "Hay contrato de
fideicomiso cuando una parte, llamada fiduciante, transmite o se compromete a transmitir la
propiedad de bienes a otra persona denominada fiduciario, quien se obliga a ejercerla en
beneficio de otra llamada beneficiario, que se designa en el contrato, y a transmitirla al
cumplimiento de un plazo o condición al fideicomisario".
 Consecuente, el fideicomiso es un contrato y no una persona jurídica
 El art. 1685 expresa que los bienes fideicomitidos constituyen un patrimonio separado del
patrimonio del fiduciario y de los bienes que adquiera con esos frutos.
 Por esa misma razón, los Registros correspondientes deben tomar razón de la calidad fiduciaria
de la propiedad a nombre del fiduciario
 Desde luego que el fiduciario, respecto de su patrimonio, el propio, posee amplias facultades de
administración y disposición; mientras que en lo que se refiere al patrimonio afectado al
fideicomiso, la administración y disposición a cargo del fiduciario, se encuentra limitada a los
términos y obligaciones por él asumidas en el contrato suscripto
 El problema radica cuando los bienes fideicomitidos no alcanzan para atender las obligaciones
asumidas en la ejecución del fideicomiso. El interrogante es: ¿puede o no ser sujeto concursal un
patrimonio fiduciario?
 En primer término, decimos que no, por cuanto el patrimonio fiduciario, tal como lo hemos
señalado, no se trata de una persona jurídica, o de existencia ideal tal la denominación del
código anterior y, consecuentemente no se encuentra enumerado por la ley concursal
 En segundo lugar, el art. 1687 es categórico cuando señala que la insuficiencia de bienes para
atender a las obligaciones originadas en la ejecución del fideicomiso no da lugar a la declaración
de su quiebra y, en tal supuesto corresponde su liquidación ante el juez competente que fijará
un procedimiento especial sobre la base de la ley concursal, en lo que sea pertinente
 Agregamos que, si bien el artículo citado nada refiere puntualmente al "concurso preventivo" y
solo alude a la quiebra, el mismo debe ser comprendido dentro de dicha normativa, por cuanto
el fracaso del concurso, inexorablemente lleva a la declaración de quiebra -indirecta-, lo que le
está vedado al patrimonio fiduciario.
 Entidades deportivas
 Las asociaciones civiles sin fines de lucro pueden ser declarados en concurso preventivo o
quiebra.
 La ley 25.284 prevé una especie de salvataje mediante una administración eficiente a cargo de
un órgano fiduciario colegiado -Fideicomiso de Administración- sujeto a control judicial,
prolongando de esta forma la vida de los clubes, en un proceso de liquidación por tres años, que
puede ser prolongado judicialmente y a criterio del juez, por otro período igual y hasta un
máximo de nueve años.
Unidad 2
 El objetivo de esta ley (art. 2) es la protección del deporte, la continuidad de la actividad
deportiva como un derecho social, sanear el pasivo mediante una administración fiduciaria
proba y controlada, garantizando el derecho de los acreedores.
 Tiene por fin superar el estado de insolvencia y recobrar el normal funcionamiento de la
institución.
 La quiebra dictada queda sin efecto.
 La semejanza del órgano fiduciario con la sindicatura es notoria, ya que en ambos casos las
decisiones adoptadas quedan supeditadas a la aprobación judicial
 Este procedimiento previsto para las Entidades Deportivas se consideró privilegiado y fue
criticado por una parte de la doctrina por cuanto se dijo que con esta ley se trató de torcer el
rumbo de quiebras ya decretadas que tuvieron un tratamiento cuanto menos bochornoso desde
la óptica del derecho concursal y, por cuanto se pone en cabeza de un juez, atiborrado de
infatigables tareas, emprendimientos generalmente faraónicos y fracasados
 Cumplido el objetivo, se dispone la elección de nuevas autoridades, mientras que si fracasa, se
debe decretar la quiebra, ya que la anterior si lo hubiera, quedó sin efecto por aplicación de esta
Ley 25.284

Juez Competente

 Art 3  Juez competente. Corresponde intervenir en los concursos al juez con competencia ordinaria, de
acuerdo a las siguientes reglas:
1) Si se trata de personas de existencia visible, al del lugar de la sede de la administración de sus negocios;
a falta de éste, al del lugar del domicilio.
2) Si el deudor tuviere varias administraciones es competente el juez del lugar de la sede de la
administración del establecimiento principal; si no pudiere determinarse esta calidad, lo que es el juez que
hubiere prevenido.
3) En caso de concurso de personas de existencia ideal de carácter privado regularmente constituidas, y las
sociedades en que el Estado Nacional, Provincial o Municipal sea parte -con las exclusiones previstas en el
Artículo 2 - entiende el juez del lugar del domicilio.
4) En el caso de sociedades no constituidas regularmente, entiende el juez del lugar de la sede; en su
defecto, el del lugar del establecimiento o explotación principal.
5) Tratándose de deudores domiciliados en el exterior, el juez del lugar de la administración en el país; a
falta de éste, entiende el del lugar del establecimiento, explotación o actividad principal, según el caso.
 El juez, como depositario del poder jurisdiccional del Estado, constituye la máxima autoridad del proceso
concursal, es figura preponderante en el concurso, y claramente la ley lo instituye como director del
proceso
 El juez es un exponente claro del principio de oficiosidad concursal que le permite impulsar el proceso sin
necesidad de petición de parte, lo que no significa que pueda sustituir el ejercicio de las pretensiones de
los interesados.
 Principalmente, no puede decretar la apertura de oficio por propia voluntad sino que debe hacerlo
siempre a petición de deudor o acreedor. No existe y nunca existió en la legislación nacional la quiebra ex
officio.
 Tampoco puede imponer la iniciación de incidentes, pues, como éstos implican el ejercicio de una
pretensión de partes, es necesario que sean incoados por el deudor o los acreedores y en limitados casos
por el síndico como funcionario.
 Sin embargo, ello no excluye las amplias facultades oficiosas de impulso procesal que tiene el juez del
concurso, las que se ven incrementadas con los poderes inquisitorios que la ley le confiere para llevar a su
conocimiento el verdadero status patrimonial que produjo la insolvencia, es decir, los poderes de
investigación
 Estas facultades-deberes que tiene el magistrado concursal no deben suplir la actuación que les compete
al concursado y a los acreedores, sino que siempre deben ser desarrolladas valorándose todos los
intereses en juego, armonizándolos, en busca de la verdad real.
 Otra limitación a las facultades del juez concursal la encontramos en el principio de congruencia, aunque
morigerado respecto de los procesos de corte dispositivo.
Unidad 2
 Ello porque la incongruencia subjetiva asume relevancia en el proceso concursal en cuanto no puede
reconocerse como acreedor a quien no lo ha solicitado; el juez y sus poderes inquisitivos no pueden suplir
la actividad del acreedor renuente.
 Sin embargo, existe una dimensión diferente respecto de la incongruencia objetiva, donde radica la
distinción con los procesos dispositivos, lo que lleva al juez a tener en cuenta hechos soslayados por las
partes y resolver en contra de los admitidos por éstas, aunque siempre en los límites de la petición de las
partes.
 Sin embargo, queda al juez solo respetar las pautas de razonabilidad, pues otorgando a sus decisiones
fuerza de convicción puede tomar medidas al margen de la ley, siempre fundándolas debidamente; puede
incluso decidir cuestiones contra la ley misma o puede declararla inconstitucional si tal cosa procediere;
así, el juez que puede obrar con cierto margen de oficiosidad y, malogradas las reglas procesales, se ve
dotado de poderes de relevancia en instancias claves
 En cuanto a las funciones del juez del concurso estamos convencidos de que éstas son plenamente
jurisdiccionales, pues él resuelve la litis concursal planteada en el proceso.
 Entre las funciones jurisdiccionales del juez concursal, la primordial actividad que le compete en el
proceso concursal es dictar la sentencia de apertura del concurso preventivo ante el pedido del deudor
(art. 14, LCQ); además, dictar la sentencia de quiebra ante el pedido del deudor o luego de resuelta la
instrucción prefalencial ante el pedido de un acreedor (art. 88, LCQ), resolver sobre los pedidos de
verificación realizados por los acreedores insinuantes (arts. 36, 56 y 280 y ss., LCQ), resolver sobre la
homologación del acuerdo arribado entre el deudor y la mayoría de sus acreedores en el concurso
preventivo (art. 52, LCQ), sin perjuicio de resolver las demás cuestiones que se planteen dentro del
proceso.
 En forma secundaria ejerce funciones administrativas.
 Las funciones administrativas del juez concursal son las destinadas a dirigir y vigilar el proceso. Las pocas
funciones administrativas, aunque no menos importantes, quedan resumidas a la etapa de continuación
de la empresa en quiebra (art. 189, LCQ), sin dejar de mencionar aquellas propias de cualquier proceso
judicial, como son la designación, el control y la sanción de los funcionarios que en él actuarán conforme
lo determina la ley (síndico, martillero, evaluador, etc.).
 También el juez, investido del poder jurisdiccional, controla a los demás órganos concursales.
 El proemio del art. 3º, LCQ, prescribe que la jurisdicción —"competencia", reza el artículo— recae sobre la
justicia ordinaria.
 Reglas de competencia
 En cuanto a la competencia territorial, el art. 3º, LCQ, dispone las reglas aplicables en materia
concursal, las cuales deben ser observadas por el juez ex officio como presupuesto procesal de
admisibilidad de la demanda concursal.
 También la ley contiene reglas especiales de competencia para los casos de concurso en caso de
agrupamiento (art. 67, párrafo primero, LCQ), concurso del garante (art. 68, LCQ) y cuando se
trate de una extensión de quiebra (art. 162, LCQ).
 Atento a que la materia concursal, incluida su competencia, es de orden público, no puede
prorrogarse la competencia territorial, resultando inaplicables las reglas locales al respecto
 En el supuesto de competencia territorial, si la incompetencia no se plantea oportunamente se
aplica el principio de la perpetuatio iurisdictionis, es decir que debe seguir entendiendo
válidamente el juez que previno, aunque de hecho no sea, en razón del territorio, el
competente.
 Igualmente, la competencia concursal es excluyente, pues ante el juez concursal se sustanciarán,
como principio, las cuestiones patrimoniales contra el concursado (vis attrativa), como así
también aquellas acciones contra terceros promovidas por el oficio concursal, haciéndose así
desplazamiento de los jueces ordinarios.
 La base de la competencia territorial está dada en general por el domicilio de los sujetos
procesales, en el concurso ello no varía.
 La principal pauta de competencia la configura el domicilio del concursado, aunque no precisa
concretamente el tema sobre el domicilio comercial o el domicilio civil o ni siquiera domicilios
legales, sino que se desarrolla el tema a partir de ciertas nociones especiales de domicilio
cuando no se refiere directamente al domicilio real.
Unidad 2
 También para atribuir competencia al concurso de las sociedades en que el Estado es parte, se
utiliza la noción de domicilio legal.
 Deudor persona humana
 En el inc. 1º del art. 3º, LCQ, se determina que en caso de personas de existencia visible —
personas humanas— la competencia en el concurso estará en cabeza del juez del lugar de la
sede de la administración de los negocios del deudor, y, a falta de éste, el del lugar de su
domicilio.
 Por domicilio del deudor debe entenderse el real. El inc. 2º del mismo artículo determina que si
fuesen varias las administraciones, entiende el juez del lugar de la principal y si ésta no pudiese
determinarse seguirá entendiendo el juez que previno.
 Por sede de la administración debe entenderse el lugar desde donde se dirigen los negocios del
deudor in malis, no la sede de sus negocios, pues una cosa es la administración del negocio y
otra el negocio en sí, como actividad económica, que sería el establecimiento principal, cuando
allí estuviese el mayor volumen negocial del concursado. Si hay varias administraciones, la
competencia corresponde al juez del lugar del establecimiento principal.
 En principio cabe advertir que debe resolverse una cuestión de hecho cuando existen varias
administraciones, y esto es determinar cuál es el establecimiento principal, pues es su
administración la que rige la competencia, cuestión que quizás no sea de fácil dilucidación.
 Entonces entre varias administraciones el legislador opta, en lugar de por la principal
administración, por la administración del establecimiento principal.
 El problema pareciera que no tiene solución cuando existe un solo establecimiento y varias
administraciones del mismo establecimiento, pues deberá aquí entender el juez que previno, sin
embargo, flexibilizando la ley y haciendo primar la idea de domicilio principal para la asignación
de competencia, debe entenderse que el juez competente es el del lugar de la administración
principal aunque no coincida con el único establecimiento.
 Si esto igualmente no fuese posible, o ante dudas, o ante posibilidades probatorias, atento
tratarse de cuestiones de hecho, entenderá el juez que previno, aunque mejor solución hubiese
sido aplicar subsidiariamente la regla del domicilio como se hace en el inc. 1º.
 Si no pudiese determinarse cuál es el principal, entenderá el juez que previno.
 No existe consenso en cuanto a determinar cuál es el juez que previno en el caso de varias
administraciones sin poderse determinar el establecimiento principal.
 Seguimos a la doctrina que sostuvo que es aquel magistrado que resolvió la apertura concursal,
pues dicha sentencia hace ejercer por aquél su jurisdicción en marco de su competencia.
 Deudor persona jurídica
 En los incs. 3º y 4º, el art. 3º, LCQ, sistematiza las reglas de competencia en el caso de personas
de existencia ideal —personas jurídicas—.
 Así, para las constituidas regularmente, incluidas aquellas en que el Estado sea parte, la
competencia corresponde al juez de su domicilio.
 En general, conforme el art. 152, CCyCN y en el caso de tratarse de sociedades, el domicilio, que
determinará la competencia concursal, es el dispuesto por el inc. 2º del art. 11, LGS, es decir, el
lugar —ciudad o pueblo— que figura en el estatuto o sede social. La sede social es la dirección
precisa (calle y número) de una determinada ciudad.
 Si existen sucursales, será competente, atento a la accesoriedad y el carácter secundario de
aquéllas, el juez que corresponda al lugar donde se encuentra la casa matriz, por lo que la
existencia de sucursales no afecta la competencia concursal (conf. art. 152, CCyCN).
 Cuando la persona jurídica no estuviese constituida regularmente entenderá el juez de su sede,
o en su defecto el del lugar del establecimiento o explotación principal.
 En el caso de personas jurídicas irregulares, es competente el juez del lugar de la dirección
principal de los negocios (sede) o donde se lleve a cabo la principal actividad de la sociedad
(establecimiento principal).
 En este supuesto, puede faltar la prueba preconstituida de la sede social, y, en su defecto, del
lugar del establecimiento o explotación principal, por lo que, provocada la cuestión de
competencia, incumbe al deudor el onus probandi, y frente a la ausencia de toda prueba puede
estarse a la afirmación del acreedor.
 Deudor domiciliado en el extranjero
Unidad 2
 El inc. 5º del art. 3º, LCQ, determina que en caso que el deudor se domicilie fuera del país, en el
concurso local que se abra, será competente el juez del lugar de su administración en el país y en
caso que no la tuviese, el del lugar del establecimiento, explotación o actividad principal, según
el caso.
 Coherentemente la ley modifica el criterio sustentado para los deudores locales, pues si bien
mantiene como norma principal la competencia del juez del lugar de la administración en el país,
la regla subsidiaria se modifica, pues carecería de sentido determinar que la competencia
corresponda al juez del domicilio pues éste estaría en el exterior.
 En el caso de varias administraciones se aplicará el inc. 2º del art. 3º, LCQ, pero se considerará la
principal en el país y en su defecto el establecimiento principal.
 Cuando no exista administración local o no pueda determinarse la administración principal en el
país cuando exista pluralidad de ellas, se aplicará la regla subsidiaria, pero cuando no existan o
no puedan determinarse, en caso de existir varios, el establecimiento, la explotación o la
actividad principal, indefectiblemente la competencia deberá recaer sobre el juez que previno.
 Una particular situación no contemplada es la del deudor sin actividad en el país, teniendo sólo
bienes, por lo que corresponde entender al juez del lugar de los bienes (lex rei sitie), pero si los
bienes se encuentran en diferentes jurisdicciones se aplicará el principio de prevención.
 Esta misma solución debe aplicarse para las sociedades off shore no inscriptas en el país y sin
actividad sino sólo con bienes en el territorio local.
 Concurso del patrimonio del fallecido
 Para el supuesto de concurso del patrimonio del fallecido, entendemos aplicables las mismas
reglas que para las personas humanas, aunque el causante haya dejado de serlo.
 Competencia en la quiebra indirecta y en la conversión
 Más allá de las reglas generales contenidas en el art. 3º, LCQ, la ley contiene algunas normas
especiales.
Así, determina que en los casos de quiebra indirecta decretada, estando en trámite un concurso
preventivo, por aplicación del principio de unidad se prescribe que seguirá actuando el mismo
juez.
 La misma solución se impone en la conversión de la quiebra en concurso preventivo, pues ésta
debe ser solicitada ante el juez que entiende en la falencia declarada.
 Competencia en caso de extensión de quiebra
 Siguiendo la regla de unidad procesal concursal, la competencia en los casos de quiebras
conexas por extensión se rige por el art. 162, LCQ, donde se determina que entiende, para
decidir la extensión, el juez de la quiebra principal y luego continuará tramitando ante el juez
que corresponda entender en el concurso donde se posea prima facie el activo más importante;
y en caso de duda sigue entendiendo el juez que previno.
 En el supuesto del art. 160, LCQ, la competencia para extender la quiebra corresponde al juez de
la quiebra principal sin tener en cuenta consideraciones particulares de los socios que pudiese
hacerla variar.
 Decretada la quiebra por extensión, entenderá en todos los procesos falenciales en aplicación
del principio de unidad, el juez que sea competente, según las reglas del art. 3º, LCQ, respecto
del sujeto que, prima facie, tenga el activo más importante.
 De común, y porque es la única forma que lo permite la práctica, se determinará el activo más
importante teniendo en cuenta, cuantitativamente la composición de dicho activo, es decir que
el que tuviese más bienes —[Link]. registrables— será el más importante, siendo así la única
solución prima facie que se le puede dar a la cuestión, pues no corresponde realizar tasaciones,
ni otro tipo de investigaciones.
 Y si tal conclusión no pudiese sacarse con los elementos existentes en autos, será competente el
juez que previno, es decir, el de la quiebra principal, que en nuestra opinión, de lege ferenda
debiera ser la regla general imperante para los casos de extensión de quiebra.
 En caso de dudas sobre el activo más importante seguirá entendiendo en todas las quiebras el
juez que previno, es decir el de la quiebra principal.
 Iguales reglas se aplican si aquellos a los cuales se les extiende la quiebra se encontraban ya
concursados.
 Competencia del concurso en caso de agrupamiento
Unidad 2
 Como excepción a las reglas del art. 3º, LCQ, el art. 67, primer párrafo, LCQ, determina la
competencia en este supuesto especial. Se prescribe que la competencia corresponde al juez
que debe entender en el concurso de la persona integrante del grupo que tuviese el activo más
importante conforme surja del último balance.
 Cuando ningún integrante del grupo esté obligado a llevar balances, entendemos que deberá
primar la regla del patrimonio más importante.
 En caso de dudas, debe entender el juez que previno.
 Concurso del garante
 Más allá de la remisión en cuanto al trámite que hace el art. 68, in fine, LCQ, el juez competente
en el concurso del garante es el del deudor principal, pues el mismo art. 68, LCQ, determina que
la petición, para que tramite junto con la de su garantizado, debe hacerse ante el juez ante el
cual tramita aquel concurso.

Concursos declarados en el extranjero.

 Art 4  Concursos declarados en el extranjero. La declaración de concurso en el extranjero es causal para


la apertura del concurso en el país, a pedido del deudor o del acreedor cuyo crédito debe hacerse efectivo
en la REPUBLICA ARGENTINA. Sin perjuicio de lo dispuesto en los tratados internacionales, el concurso en
el extranjero, no puede ser invocado contra los acreedores cuyos créditos deban ser pagados en la
REPUBLICA ARGENTINA, para disputarles derechos que éstos pretenden sobre los bienes existentes en el
territorio ni para anular los actos que hayan celebrado con el concursado.
Pluralidad de concursos. Declarada también la quiebra en el país, los acreedores pertenecientes al
concurso formado en el extranjero actuarán sobre el saldo, una vez satisfechos los demás créditos
verificados en aquélla.
Reciprocidad. La verificación del acreedor cuyo crédito es pagadero en el extranjero, y que no pertenezca a
un concurso abierto en el exterior, está condicionada a que se demuestre que, recíprocamente, un
acreedor cuyo crédito es pagadero en la REPUBLICA ARGENTINA puede verificarse y cobrar -en iguales
condiciones- en un concurso abierto en el país en el cual aquel crédito es pagadero.
Paridad en los dividendos. Los cobros de créditos quirografarios con posterioridad a la apertura del
concurso nacional, efectuados en el extranjero, serán imputados al dividendo correspondiente a sus
beneficiarios por causas de créditos comunes. Quedan exceptuados de acreditar la reciprocidad los
titulares de créditos con garantía real.
 En el orden local, actualmente, el concurso extranacional en la legislación argentina queda normado por el
art. 4º, LCQ, y por los Tratados de Montevideo de 1889 y 1940 (Tratado de Derecho Comercial
Internacional).
 La ley se enrola en un sistema de extraterritorialidad parcial de la sentencia concursal extranjera,
conjugado con el sistema de pluralidad de procesos, como veremos más adelante (art. 4º, primer párrafo,
primera parte, LCQ). La existencia de la sentencia concursal extranjera permite abrir el concurso en el país.
 Como rasgo típico de territorialidad se niega efectos al concurso extranjero frente a los acreedores locales,
se abra o no otro concurso en el país, salvo como presupuesto sustancial objetivo para su apertura.
 No puede el concurso extranjero incautar bienes en el país, ni pueden discutirse preferencias de
acreedores locales sobre bienes en el país y es válido el pago hecho al acreedor local.
 Las relaciones locales entre acreedores locales y deudor concursado se rigen exclusivamente por la ley
local. Ello, en virtud de que se considera al patrimonio del fallido existente en el país garantía exclusiva de
los acreedores locales.
 El efecto que produce la apertura de concurso en el exterior lleva implícito el reconocimiento de la
extraterritorialidad del hecho generador del concurso.
 No resulta necesaria para abrir el concurso en el país la comprobación de la existencia del estado de
cesación de pagos, cuando existe concurso abierto en el exterior; la sentencia resulta un presupuesto
objetivo de iniciación del concurso en el país (act of bankruptcy).
 Se trataría de una suerte de reconocimiento de origen único entre ambas quiebras, aunque no es una
unidad pura porque existe pluralidad de proceso y de juez; es una aplicación, aunque con
extraterritorialidad, del principio unitario en materia falimentaria.
 Dicha sentencia debe ser reconocida en el proceso nacional a través de los mecanismos procesales
estipulados (arts. 517 y ss., CPCCN), autenticidad, legalización y traducción en su caso, sin que ello
implique un exequatur
Unidad 2
 Es suficiente su existencia y comprobación como dato fáctico, pues no es la sentencia extranjera, una vez
reconocida, la que abre la quiebra local, sino la sentencia que dicta el juez local, siendo esta última y no
aquélla la que confiere por sí misma condición ejecutoria a la quiebra local.
 Respecto del tipo de proceso que debe ser abierto en el extranjero, entendemos que puede tratarse de
cualquiera tendiente a resolver la crisis patrimonial que tenga carácter concursal aunque su procedimiento
no sea legislado en el país. En cuanto al proceso a abrirse en el país, únicamente procede la quiebra.
 La legitimación activa para abrir una quiebra en el país invocando el concurso extranjero corresponde al
propio deudor y al acreedor cuyo crédito debe hacerse efectivo en el país (acreedor local).
 Al acreedor extranjero, si existen bienes de su deudor en el país, le queda la posibilidad de solicitar la
quiebra del mismo, acreditando la existencia del estado de cesación de pagos. Por el contrario para
Rouillon es indispensable la existencia de bienes en el país y de acreedores locales.
 En cuanto a la legitimación pasiva, debe tratarse de un sujeto concursable en el país conforme el art. 2º,
LCQ, y en el caso de que el domicilio del sujeto pasivo sea extranjero deberán además existir bienes en el
país (inc. 2º, art. 2º, LCQ).
 No procede la aplicación de la norma en los casos en que el concurso sea declarado en el extranjero
respecto de un deudor con bienes en el país pero sin créditos pagaderos en él, pues dándose dichas
circunstancias habrá una sola liquidación, pasando los bienes al concurso extranjero (Uzal).
 Regla de las preferencias nacionales y pluralidad de concursos
 Liminarmente, debe entenderse por acreedor extranjero aquel relacionado con el deudor a
través de un crédito que tiene exclusivo domicilio de pago en el extranjero
 Cuando existe domicilio de pago alternativo en el país, el crédito será considerado local. No
importan para ello, la nacionalidad, la ciudadanía, ni el domicilio del acreedor. Aquel crédito con
domicilio de pago exclusivo o alternativo en el país será considerado local.
 La regla de preferencias nacionales o la prioridad del acreedor local por sobre el extranjero, o la
disponibilidad internacional de los remanentes, ha ido variando en el derecho interno nacional.
 En principio, y hasta 1972, primaba el acreedor local por sobre todo acreedor (local o extranjero)
que estuviese dentro de un concurso abierto en el extranjero (pluralidad concursal necesaria);
con la ley 19.551 en 1972 esa preferencia se extendió a todo acreedor pagadero en el extranjero
y no a aquellos incluidos en concurso en el extranjero, pues no se exigía pluralidad concursal.
 Sin embargo, en 1976 (aplicándose al caso la ley 11.719), el Dr. Boggiano, en fallo de primera
instancia (in re "Lital") interpretó que aun con las leyes anteriores a la 19.551 la preferencia
nacional se aplicaba, existiera o no concurso en el extranjero, entendiendo que el fundamento
del privilegio no se relaciona con ningún concurso extranjero sino con la concurrencia de
créditos pagaderos en el extranjero y en el país, ante un concurso local.
 Con la reforma de 1983, en principio, existe dicha preferencia cuando el acreedor pertenece a un
concurso abierto en el extranjero, sea el crédito pagadero en el país o en el extranjero, y no para
todos los acreedores "extranjeros", entendiéndose que para aplicar la regla de las preferencias
nacionales es necesaria la existencia plural de concursos.
 Pero agregando la reforma la regla de reciprocidad para los acreedores pagaderos en el
extranjero no vinculados a concurso fuera del país, y cuando aquélla no quede acreditada,
igualmente jugará la preferencia local.
 Como primera medida, la regla de preferencia local se aplica siempre que exista pluralidad de
concursos internacionales.
 Aunque se sostuvo que sería positiva también su aplicación en el caso de quiebra única para que
el juez mantenga diversas masas procedentes de distintos países, separadas, a fin de asegurar la
preferencia de los acreedores locales en cada una de ellas (Uzal). Creemos que ello sólo sería
posible de lege ferenda.
 También debe afirmarse que la preferencia local sólo entra en juego cuando exista una quiebra
local y cuando ella culmina por pago total —único caso donde existe saldo— y no en el caso de
concurso preventivo donde no hay posibilidad de existencia de saldo alguno. Igualmente,
reconocemos que el caso tiene escasa o nula aplicación práctica, pues en la realidad las quiebras
liquidativas jamás tienen saldos.
 Y para hacer efectivo el derecho del acreedor perteneciente a un concurso extranjero sobre el
saldo de la quiebra local, es necesario que éste tenga la posibilidad de verificar su crédito para
Unidad 2
así pasar a ser acreedor concursal concurrente, controlar el procedimiento y finalmente cobrarse
sobre el saldo, en igualdad con los acreedores del concurso local.
 En una posición particular se afirmó que el juez del concurso extranjero podría pedir que el saldo
existente en la quiebra local le fuera transferido para distribuirlo en aquel concurso (Uzal).
 Entendemos que ello, sin perjuicio de la utilidad práctica que tendría, no podría ser así, pues
más allá de la existencia del concurso extranjero la norma establece una preferencia a favor del
acreedor local o una postergación de los créditos de aquel concurso que solamente podría ser
efectuada en la quiebra local como parte misma de la distribución de los fondos en ella
liquidados.
 No creemos que respecto de los acreedores pertenecientes a concursos extranjeros juegue el
principio de prior tempore potior in iure, es decir que queden sujetos a la prioridad en el
tiempo, según el momento en que se produzca la traba del embargo sobre el saldo.
 Entendemos, en cambio, que verificados los acreedores pertenecientes al concurso extranjero
en el concurso local, concurrirán a prorrata sobre el saldo de la quiebra local, conforme los
principios generales que rigen la materia concursal que excluyen la aplicación del principio de
derecho común de la preferencia del embargante.
 En cuanto a los créditos con garantía real sobre bienes locales pero con domicilio de pago en el
extranjero, se ha sostenido su inejecutabilidad falimentaria, aunque se la ha admitido en una
ejecución dentro de un concurso preventivo
 Resulta incomprensible la solución, atento a la facultad que le compete al acreedor con garantía
real de ejecutar la preferencia a través del concurso especial y lo impensable de posponerlo
frente a acreedores quirografarios.
 Sin embargo, la norma no diferencia, y sin perjuicio del posible planteo de inconstitucionalidad
que le pueda caber al segundo párrafo del art. 4º, LCQ, la regla de preferencias locales se aplica
también frente a créditos con garantías reales.
 Reciprocidad
 También el art. 4º, tercera parte, LCQ, impone una regla de reciprocidad por la cual sólo
actuarán en paridad con los acreedores en el concurso local créditos pagaderos en el extranjero
no vinculados con concurso en el extranjero, cuando el acreedor extranjero acredite que en el
lugar donde su crédito es pagadero la legislación no hace distingos por el origen del crédito
afectando a un acreedor pagadero en el país.
 La extraterritorialidad del derecho privado no se basa en el comitas gentium o cortesía de las
naciones, por motivo de conveniencia política, sino en el derecho inalienable del individuo de
que se aplique la ley que corresponda a la relación jurídica de que se trate con prescindencia
total de las relaciones entre Estados.
 Sin embargo, aquí se trata de un típico caso de aplicación del principio de retorsión aplicado por
el derecho internacional.
 En este caso no importa pluralidad o concurso único, pues lo que resulta relevante es que el
acreedor extranjero no pertenezca a un concurso abierto en el extranjero
 Estrictamente se sostuvo que en el caso en que el acreedor no se haya presentado a verificar o
su insinuación haya sido desechada, debe considerárselo perteneciente a un concurso en el
extranjero, pues pudo o puede ejercer sus derechos allí (Boggiano).
 En definitiva el acreedor extranjero que acredite reciprocidad de trato actuará en el concurso
local en igualdad de reglas con los acreedores locales.
 La reciprocidad puede constar en la ley extranjera, o incluso puede demostrarse a través de la
doctrina y jurisprudencia preponderantes y puede probarse a través de diversos medios de
prueba.
 En cuanto al onus probandi del derecho extranjero, la ratificación, hecha por Argentina, de la
Convención Interamericana sobre Normas Generales de Derecho Internacional Privado,
aprobada por Conferencia Especializada Interamericana sobre Derecho Internacional Privado en
Montevideo, 1979, ha posibilitado una interpretación amplia y flexible, aplicando los principios
en ella impuestos, y principalmente el de oficiosidad a través de la teoría del uso jurídico, aun
entre países no signatarios. Por lo que la acreditación de la reciprocidad pueden hacerla incluso
el juez o el síndico.
Unidad 2
 La aplicación de la regla de reciprocidad, es decir, la acreditación de ésta, puede hacerse tanto
en un concurso preventivo como en la quiebra, pero la inexistencia de reciprocidad sólo posterga
al acreedor extranjero respecto del local en el caso en que exista quiebra o cuando el concurso
preventivo termine en quiebra, pues solamente en ella es donde existirá saldo.
 En 1995 se incorpora la innecesariedad de acreditar reciprocidad alguna para los acreedores
extranjeros titulares de créditos con garantía real.
 Paridad de dividendos
 La cuestión de la paridad de los dividendos determinada por la última parte del art. 4º, LCQ,
regula el caso del acreedor verificado como quirografario en el concurso local que, después de
abierto el concurso, percibe parte de su crédito en el exterior.
 Se busca con la introducción de la norma equiparar a los acreedores que reclaman en la quiebra
local con aquellos que persiguen el cobro de su crédito también en el extranjero,
independientemente del concurso nacional.
 Y aquí no importa si el acreedor es local o extranjero; lo importante es el cobro de su crédito en
el exterior.
 Así, lo que el acreedor cobre en el extranjero, luego de abierto el concurso en el país, debe ser
imputado al dividendo a cobrarse, es decir que dicha suma se deduce de aquél
 La imprecisión del párrafo nos lleva también a plantearnos a qué tipo de cobro en el exterior se
refiere: al judicial, al extrajudicial o a cuál otro.
 Entendemos que no haciendo distinciones la ley debe aplicarse un criterio amplio y debe
permitirse que se emparde cualquier pago realizado en el extranjero y acreditado en el concurso
local.
 La hipótesis regulada es la del caso en que un acreedor fracciona su crédito, reclamando parte
en extraña jurisdicción y verificando el resto en el concurso abierto en el país, y si así este
acreedor obtiene ventajas, ellas deben retornar en beneficio de la comunidad de acreedores que
respetaron el procedimiento colectivo, por lo que se retendrá el dividendo correspondiente al
crédito verificado en la quiebra decretada en el país y se lo repartirá entre el resto de los
acreedores.
 No se produce el mismo efecto para el caso de que el pago se haya hecho antes de la apertura
del concurso local, porque ante dicha circunstancia queda reducido el crédito que se verifique en
el concurso.
 El sistema de paridad de dividendos sólo es aplicable en la quiebra liquidativa donde existe un
proyecto de distribución, porque allí es donde existe la posibilidad de dividendos que deban
empardarse
 La ley sólo se refiere a los acreedores quirografarios, aunque se ha entendido injusta la
limitación, impulsándose que la norma abarque a todo tipo de créditos (Uzal).
 La inequidad de la norma, preocupándose solamente de los quirografarios, se ve en los casos en
que exista concurrencia de acreedores privilegiados y ellos cobren a prorrata, pues adquiriría
una inusual ventaja aquel que haya cobrado parte de su crédito en el exterior.

Concurso Preventivo: Finalidad

 El concurso es un proceso tendiente a lograr un acuerdo entre el deudor y los acreedores para superar el
estado de cesación de pagos, permitiendo al deudor continuar con sus actividades, y evitando la
liquidación de su activo, es decir, la quiebra.
 El Dr. Rouillon se refiere al concurso preventivo como "el proceso concursal de prevención o
reorganización".
 El objetivo primordial del concurso preventivo es evitar la quiebra. ¿Y cómo se logra? Superando el estado
de cesación de pagos mediante un acuerdo con los acreedores.
 Ej.: Cybernet S.A. cae en estado de cesación de pagos. Ante la imposibilidad de pagar en tiempo y forma a
los acreedores, y con el objetivo de evitar el remate de sus activos -quiebra-, Cybernet S.A. solicita su
"concurso preventivo" y le propone a cada acreedor un acuerdo que consiste en pagar en 10 cuotas
mensuales el 80% de la deuda. Los acreedores, sabiendo que al rematarse los bienes en la quiebra
probablemente reciban menos de lo ofrecido por Cybernet S.A., aceptan el acuerdo.

Sujetos
Unidad 2
 Art 5  Sujetos. Pueden solicitar la formación de su concurso preventivo las personas comprendidas en el
Artículo 2, incluidas las de existencia ideal en liquidación.
 Este articulo resulta innecesario ya que se remite al art. 2º, aunque adiciona la posibilidad de que las
sociedades en liquidación soliciten su presentación en concurso preventivo.
 Es importante esta aclaración habida cuenta que algunos jueces han llegado a interpretar que en tales
supuestos no resultan susceptibles de concurso, toda vez que su voluntad de liquidación ha sido ya
exteriorizada.
 Que corresponde distinguir que la liquidación societaria nada tiene que ver con los concursos y se
presentan situaciones absolutamente diferentes en uno y otro supuesto.
 Por tal razón, independiente del estado de avance en que la liquidación se encuentre, la posibilidad de
formación de concurso está explícita en la ley y en modo alguno puede ser restringida.
 El principio de la amplitud de soluciones preventivas impone la admisión de este tipo de sociedades
independientemente de su estado de liquidación si se quiere tutelar adecuadamente el crédito, aunque la
empresa se encuentre en liquidación por disposición de un organismo de control.

Sociedades

 Art 6  Personas de existencia ideal. Representación y ratificación. Tratándose de personas de existencia


ideal, privadas o públicas, lo solicita el representante legal, previa resolución, en su caso, del órgano de
administración.
Dentro de los TREINTA (30) días de la fecha de la presentación, deben acompañar constancia de la
resolución de continuar el trámite, adoptada por la asamblea, reunión de socios u órgano de gobierno que
corresponda, con las mayorías necesarias para resolver asuntos ordinarios.
No acreditado este requisito, se produce de pleno derecho la cesación del procedimiento, con los efectos
del desistimiento de la petición.
 Cuando el sujeto insolvente sea una persona de existencia ideal o jurídica la incoación y continuación del
proceso de concurso preventivo debe ser realizada a través de órganos competentes para los fines
propuestos
 La petición o presentación en concurso preventivo de las personas de existencia ideal debe ser hecha por
el representante legal u orgánico y en su caso (cuando la representación-administración no sea
unipersonal) debe tener la previa resolución del órgano de administración.
 La decisión de continuar con el trámite debe adoptarse por el órgano de gobierno con las mayorías para
tratar asuntos ordinarios y debe ser acreditada en el proceso dentro de los treinta días hábiles y
perentorios (art. 273, incs. 1º y 2º, LCQ) de la fecha de la presentación.
 Quien posee la representación legal de una persona jurídica es quien se encuentra habilitado para solicitar
la formación de un concurso preventivo o quien debe otorgar el mandato suficiente para ello.
 En realidad ello no obedece a una imposición de índole concursal, sino propia de toda persona juridica que
se expresa a través de su representante legal.
 La ley impone una determinación previa del órgano de administración, ya que no se trata de un simple
acto de administración, sino una decisión de trascendencia que requiere la deliberación previa de dicho
órgano y consecuente resolución que se debe acompañar, de modo tal que no medie duda alguna
respecto de la determinación tomada por el órgano de administración.
 Ratificación
 También exige la ley, una determinación posterior, cual es la de que los socios, quienes deben
ratificar la decisión adoptada por órgano de administración de haber dispuesto la presentación
en concurso preventivo.
 En efecto, la persona jurídica con el solo pedido de su representante legal avalado por la decisión
del órgano de administración logra su concursalidad y obtiene la apertura del concurso
preventivo incluso; empero hasta acá ninguna participación tuvo el órgano de gobierno de la
sociedad, esto es la Asamblea de socios pertinente, que en definitiva es quien expresa la
voluntad societaria.
 Por ello, para que no quede en manos del órgano de administración tal determinación de
introducirse en un proceso concursal, es que se requiere tal ratificación posterior, la que no se
limita a lo actuado hasta el presente, sino además la de continuar con el trámite concursal.
 Se adoptó este temperamento de "ratificación" y no de exigir éste recaudo en forma previa,
habida cuenta que determinadas situaciones delicadas de una empresa no deben exceder del
Unidad 2
marco administrativo y solo resulta prudente que llegue a conocimiento de los asambleistas o
socios una vez acaecido el hecho y disuadido el peligro.
 Tal es lo que ocurre con una presentación en concurso preventivo, donde no resulta prudente
que se llame a asamblea -edictos mediante-para una decisión de esta naturaleza, donde se
anticipa a terceros la existencia de un estado de insolvencia o crisis extrema y posibilita incluso
el pedido de quiebra de algún acreedor, abortando una mejor y menos apresurada presentación.
 Es obvio que ésta ratificación no deviene exigible, cuando el órgano de administración
concuerda plenamente con la asamblea, órgano de gobierno, o socios, tal es el caso que
habitualmente acontece con las sociedades de responsabilidad limitada, en donde los gerentes
peticionantes y firmantes de la solicitud de apertura de concurso, son los únicos socios de la
sociedad.
 Tal exigencia constituiria un exceso ritual manifiesto.
 Doctrina
 "No puede darse curso a la convocatoria de acreedores de la Sociedad de Responsabilidad
Limitada, hecha por quien, según las constancias del Registro Público de Comercio y a raíz de la
cesión de cuotas y modificación del contrato social, no tiene la dirección técnica y administrativa
de la sociedad".
 "Sociedades Anónimas: la petición formulada por sus representantes legales, debe serlo en
forma conjunta si asi se le ha conferido la representación; están obligados también a presentar la
constancia de la decisión del Organo interno de administración, o sea, el Directorio" (Fassi-
Gebhardt-Concursos, pag. 44/45 Ed. Astrea, ed. 1993).
 "Se ha aclarado certeramente, que no se trata de una ratificación, sino de la decisión de
continuar el trámite. Es un acto de la sociedad que ha hecho un pedido de concurso y que, entre
otras consecuencias, debe soportar las costas de su presentación" (Alegria, La presentación y la
ratificación en el concurso preventivo de sociedades. JA, doctrina 1973-650).
 "El término de treinta días es perentorio, resultando extemporánea su posterior presentación"
(Alegria, conf ob. cit. 654)

Incapaces

 Art 7  Incapaces e inhabilitados. En casos de incapaces o inhabilitados, la solicitud debe ser efectuada
por sus representantes legales y ratificada, en su caso, por el juez que corresponda, dentro de los TREINTA
(30) días contados desde la presentación. La falta de ratificación produce los efectos indicados en el último
párrafo del artículo anterior.
 Como nada impide que se concurse a personas físicas o humanas incapaces o inhabilitadas, el art. 7º, LCQ,
determina la forma en que debe hacerse la presentación concursal y los requisitos para que ella continúe.
 Los incapaces de hecho o de ejercicio (art. 24, CCyCN), es decir, los por nacer, los menores de edad, los
declarados incapaces por sentencia judicial, necesariamente tienen una representación legal, ejercida,
según el caso, por padre, tutor (para incapaces menores o por nacer) o curador (este último caso para el
incapaz mayor de edad), por lo que la presentación concursal debe ser hecha por el representante, siendo
necesaria la ratificación judicial, previa vista al Ministerio Público (asesor de incapaces, doctr. art. 103,
CCyCN), quien deberá actuar también en el proceso concursal.
 Para Maffía, como en este caso se trata de una ratificación de la demanda concursal, hasta que ésta no sea
hecha por el juez que corresponda no debe abrirse el concurso.
 Igualmente, atento a que los efectos son los mismos (art. 31, LCQ), para nosotros resulta meramente
literal y académica la diferencia entre la decisión de continuar el trámite del art. 6º, LCQ, y la ratificación
de los arts. 7º y 8º, LCQ.
 En los concursos de incapaces debe ejercerse la representación promiscua de éstos, por el ministerio
pupilar —asesor de incapaces—, quien actuará en todas las etapas del procedimiento (Gebhardt).
 La ratificación judicial debe ser acreditada dentro de los treinta días hábiles y perentorios (art. 273, incs. 1º
y 2º, LCQ) de la presentación concursal, importando su omisión el efecto del desistimiento del proceso y
su cese inmediato.
 La ratificación debe ser solicitada ante el juez civil que corresponda cuando la presentación sea hecha por
el padre; y cuando el representante legal sea tutor o curador el juez competente para tomar dicha decisión
será el de la tutela o curatela. No sería necesaria tal ratificación si el representante legal hubiese obtenido
autorización anterior, del juez competente, para presentar a su pupilo en concurso preventivo.
Unidad 2
 En el caso de los inhabilitados por prodigalidad (art. 48, CCyCN), o por sentencia penal (art. 12, CPen.),
como no son incapaces, sino que a su respecto se producen los efectos del art. 48, CCyCN, es decir,
imposibilidad de disponer de sus bienes por sí, no tienen representación legal, sino un apoyo que los
asiste y con cuya conformidad deben constituirse aquellos actos (art. 49, CCyCN).
 Por ello, es suficiente a los fines de la presentación concursal que ésta sea hecha por el sujeto in malis
inhabilitado juntamente con el sujeto que actúa como su apoyo sin necesidad de ratificación judicial
alguna (Rivera), pues resulta suficiente la conjunción de ambas voluntades (persona inhábil y curador) sin
necesidad de intervención judicial.

Comerciante Fallecido

 Art 8  Personas fallecidas. Mientras se mantenga la separación patrimonial, cualquiera de los herederos
puede solicitar el concurso preventivo en relación al patrimonio del fallecido. La petición debe ser
ratificada por los demás herederos, dentro de los TREINTA (30) días. Omitida la ratificación, se aplica el
último párrafo del Artículo 6.
 Nos encontramos frente a una verdadera creación legislativa ya que solo son sujeto de concursalidad, en
principio -art. 2º- las personas de existencia visible, las de existencia ideal de carácter privado y aquellas
sociedades en las que el estado nacional o provincial o municipal sea parte.
 Ello así, por cuanto solo las personas son capaces de adquirir obligaciones.
 Sin embargo la ley considera comprendido el "patrimonio del fallecido".
 La ratificación debe ser efectuada por los demás herederos y si uno de ellos rechaza esta ratificación
corresponderá meritar sus razones, pudiendo el renuente incurrir en abuso de derecho y en consecuencia
el juez prescindir de su conformidad.
 Lo que si constituye un requisito insoslayable es que el patrimonio del fallecido se mantenga separado del
patrimonio de los herederos, por cuanto si ello no ocurre y dichos bienes se encuentran ingresados al
patrimonio de los herederos y por ende confundidos, estos responden con todos sus bienes por las deudas
del causante.
 Se pretende que los sucesores, sin perder el "beneficio de inventario", puedan encontrar solución
concursal al patrimonio del fallecido y sin que ello le implique la asunción de riesgos propios.
 Es loable la disposición ya que tiende a evitar que patrimonios comprometidos de personas fallecidas no
sean abandonados e intenten su recuperación y saneamiento.

Representación voluntaria

 Art 9  Representación voluntaria. La apertura del concurso preventivo puede ser solicitada, también por
apoderado con facultad especial.
 También la presentación concursal puede hacerse, tanto se trate de personas humanas o jurídicas, a través
del mandatario, es decir, por medio de una representación voluntaria.
 Por la trascendencia del acto a realizar es menester que quien actúe en representación de quien solicita la
formación de un concurso preventivo cuente con facultad especial, por lo que el poder general para juicio
aparece, en principio, como insuficiente, al menos que en el mismo se cuente con una cláusula especial,
que autorice al mandatario a solicitar el concurso preventivo del mandante.
 Lo importante es que el poder no dé lugar a duda alguna respecto de las facultades con que cuenta el
mandatario.
 Es necesario que el mandatario sea sujeto hábil para actuar en juicio a través de una representación
voluntaria, es decir, debe tratarse de un abogado o procurador matriculado.
 Al ser la ley tan precisa, debemos concluir que el simple poder general para juicios, el que normalmente
cuentan los abogados como otorgados por sus clientes, no resulta suficiente para la presentación en
concurso preventivo.
 Jurisprudencia
 "Poder especial: se trata de un poder otorgado en las condiciones y en los términos del art.
1881, C.C.. El poder especial puede estar contenido expresamente en un mandato general"
(C'NCom, Sala A. 28-7-70, ED, 37-148).
 "Gestores En materia de concurso preventivo, quiebra o concurso civil, no está permitida la
promoción por gestor, según la organiza el art. 48 del Cód. Proc." (CNCom., Sala B, 30-12-69, 11,
139-677)
Unidad 2
Presentación: Contenido

 Art 10  Oportunidad de la presentación. El concurso preventivo puede ser solicitado mientras la quiebra
no haya sido declarada.
 El fundamento de esta norma se encontraría en que, atento a que el estado de cesación de pagos no
aparece de un momento a otro, sino que, por el contrario, hay un cierto período que se ha denominado de
"incubación" de la falencia, en el cual el sujeto advierte las dificultades por las que atraviesa, tratando de
sortearlas, quedando expuesto a acciones de acreedores, puede darse la circunstancia de la coexistencia
de peticiones de diversos procesos falenciales.
 El concurso preventivo puede ser solicitado mientras no se haya declarado la quiebra.
 Debe dejarse a salvo el caso de conversión de la quiebra en concurso preventivo y considerarse que el
deudor no se encuentra en el período de inhibición del art. 59, in fine, LCQ, que impide su concursamiento
preventivo.
 El concurso preventivo puede solicitarse existiendo pedidos de quiebra pendientes; lo que impide la
presentación es la quiebra decretada, aunque no se encuentre firme.
 En caso de pedidos de quiebra pendientes al momento de la presentación concursal preventiva, debe
tenerse en cuenta el art. 31, in fine,LCQ, que deja de lado esta prevalencia concursal preventiva por el
término de un año cuando se tuvo por desistido o rechazado un concurso preventivo anterior.
 Pero si esa imposibilidad no existiese, la mera presentación de la demanda de concurso preventivo
suspende los pedidos de quiebra pendientes, sin necesidad de apertura concursal previa.
 Prevalencia del concurso preventivo
 En toda la ley aparece esta máxima "el concurso preventivo prevalece ante la quiebra"- y ha sido
éste el espíritu del legislador, el que se ve reflejado en el art. 90-conversión de quiebra en
concurso preventivo- y en éste mismo art. 10º, en el que posibilita el concurso mientras la
quiebra no haya sido declarada.
 La jurisprudencia predominante sostiene que cabe admitir la pretensión concursal cuando la
sentencia de quiebra haya sido recurrida, es decir no se encuentre firme por haber sido motivo
del recurso previsto por la misma ley -art. 94- recurso de reposición ante el mismo juez
sentenciante de la quiebra y en caso de ser el mismo denegado, interponer recurso de apelación
de acuerdo al art. 96, último párrafo.
 Es decir, siempre predomina el concurso preventivo ante la quiebra, por la simple razón que uno
implica continuidad, vida, permanencia de un patrimonio, mientras que el otro significa, por el
contrario, paralización, muerte y desaparición de un patrimonio
 Corresponde instar la conservación de la empresa, del patrimonio, no por el solo interés de su
propietario, sino de todos aquellos que se sirven de la empresa y que viven de ella o se
encuentran relacionados,
 Como consecuencia de lo antedicho, la sola presentación en concurso preventivo produce la
detención del proceso de quiebra, el que no debe avanzar hasta tanto se dicte resolución de
apertura o rechazo del mismo.
 A tal punto se mantiene este principio fundamental de preeminencia del concurso sobre la
quiebra, que dictada la misma, igualmente cabe la posibilidad de convertir ella en un concurso
preventivo, empero, mediante el procedimiento especial previsto por el art. 90.

Requisitos Formales

 Art 11  Requisitos del pedido. Son requisitos formales de la petición de concurso preventivo:
1) Para los deudores matriculados y las personas de existencia ideal regularmente constituidas, acreditar la
inscripción en los registros respectivos. Las últimas acompañarán, además, el instrumento constitutivo y
sus modificaciones y constancia de las inscripciones pertinentes.
Para las demás personas de existencia ideal, acompañar, en su caso, los instrumentos constitutivos y sus
modificaciones, aun cuando no estuvieran inscriptos.
2) Explicar las causas concretas de su situación patrimonial con expresión de la época en que se produjo la
cesación de pagos y de los hechos por los cuales ésta se hubiera manifestado.
Unidad 2
3) Acompañar un estado detallado y valorado del activo y pasivo actualizado a la fecha de presentación,
con indicación precisa de su composición, las normas seguidas para su valuación, la ubicación, estado y
gravámenes de los bienes y demás datos necesarios para conocer debidamente el patrimonio. Este estado
de situación patrimonial debe ser acompañado de dictamen suscripto por contador público nacional.
4) Acompañar copia de los balances u otros estados contables exigidos al deudor por las disposiciones
legales que rijan su actividad, o bien los previstos en sus estatutos o realizados voluntariamente por el
concursado, correspondientes a los TRES (3) últimos ejercicios. En su caso, se deben agregar las memorias
y los informes del órgano fiscalizador.
5) Acompañar nómina de acreedores, con indicación de sus domicilios, montos de los créditos, causas,
vencimientos, codeudores, fiadores o terceros obligados o responsables y privilegios. Asimismo, debe
acompañar un legajo por cada acreedor, en el cual conste copia de la documentación sustentatoria de la
deuda denunciada, con dictamen de contador público sobre la correspondencia existente entre la
denuncia del deudor y sus registros contables o documentación existente y la inexistencia de otros
acreedores en registros o documentación existente. Debe agregar el detalle de los procesos judiciales o
administrativos de carácter patrimonial en trámite o con condena no cumplida, precisando su radicación.
6) Enumerar precisamente los libros de comercio y los de otra naturaleza que lleve el deudor, con
expresión del último folio utilizado, en cada caso, y ponerlos a disposición del juez, junto con la
documentación respectiva.
7) Denunciar la existencia de un concurso anterior y justificar, en su caso, que no se encuentra dentro del
período de inhibición que establece el artículo 59, o el desistimiento del concurso si lo hubiere habido.
8) Acompañar nómina de empleados, con detalle de domicilio, categoría, antigüedad y última
remuneración recibida. Deberá acompañarse también declaración sobre la existencia de deuda laboral y
de deuda con los organismos de la seguridad social certificada por contador público. (Inciso incorporado
por art. 1º de la Ley Nº 26.684 B.O. 30/06/2011)
El escrito y la documentación agregada deben acompañarse con DOS (2) copias firmadas.
Cuando se invoque causal debida y válidamente fundada, el juez debe conceder un plazo improrrogable de
DIEZ (10) días, a partir de la fecha de la presentación, para que el interesado dé cumplimiento total a las
disposiciones del presente artículo.
 Tiene especial importancia por cuanto del cumplimiento de estos requisitos depende que la presentación
en concurso preventivo sea aceptada por el juzgado y se decrete la apertura del mismo.
 El no cumplimiento de estos recaudos produce el rechazo del pedido.
 Por el contrario su cumplimiento impone al juzgado la apertura del concurso preventivo sin que
corresponda otra exigencia formal.
 Como claramente lo indica el último párrafo, el interesado al momento de pedir la formación de concurso
preventivo debe dar cumplimiento total a las disposiciones del presente artículo. Es decir, nos
encontramos frente a una enumeración taxativa y no meramente enunciativa.
 El pedido de apertura de un concurso preventivo, constituye una verdadera demanda judicial, toda vez
que su presentación da lugar a un proceso judicial específico o tipico y su admisión -apertura y publicación
de edictos- causa efectos no solo al presentante sino y fundamentalmente a los terceros acreedores que
ven, entre otras consecuencias, paralizarse los juicios por ellos iniciados en contra del concursado.
 Si estos acreedores pretenden introducir sus derechos a este proceso, concurso preventivo, deben
inexorablemente recurrir al especial procedimiento de verificación de créditos previsto por esta ley (art.
32).
 El proceso de verificación de créditos es la forma cómo el acreedor se incorpora en el proceso concursal.
Todo ello sin perjuicio de las excepciones previstas por el art. 21
 Identificación del concursado (Inciso 1)
 La identificación de la persona -humana o juridica- que solicita el concurso preventivo resulta
indispensable, motivo por el cual debe acreditar y acompañar la documentación
correspondiente que la acredite suficientemente.
 Si nos encontramos frente a una simple persona fisica, corresponderá acompañar su documento
de identidad.
 Para evitar falsas identidades, corresponderá acompañar, en todos estos supuestos, la
documentación debidamente certificada que permita una correcta individualización y evite la
confusión fundamentalmente con homónimos.,
Unidad 2
 Si es comerciante acompañará la constancia de su matriculación, y si se trata de una persona
juridica, corresponderá adjuntar la documentación que pruebe su inscripción ante el registro
correspondiente, y las modificaciones alli registradas o constancias que en cada caso
correspondiere.
 Cesación de pagos (Inciso 2)
 Un proceso de semejante trascendencia impone "ab initio" explicar en forma clara y terminante
los motivos que impulsaron al presentante a solicitar la formación de concurso preventivo.
 La explicación resulta necesaria para que el juez, que va a decidir acerca de la apertura del
concurso, tenga conocimiento puntual de las razones que llevaron al estado de cesación de
pagos.
 Desde luego que esta explicación debe resultar consecuente con la evolución e involución
plasmada en la documentación contable acompañada.
 El estado de cesación de pagos constituye un presupuesto indispensable (art. 1°) para la
apertura del concurso, por lo que el mismo debe ser probado, no solo a través de la
manifestación inequívoca del presentante de que se encuentra en dicho estado de impotencia
patrimonial, sino además, a través de la documentación que asi lo corrobore.
 Si, quien se presenta no se encuentra en estado de cesación de pagos, la apertura no resulta
juridicamente posible y corresponderá el rechazo de la presentación.
 Por ello deviene imprescindible no solo manifestar el estado de insolvencia sino además
corroborarlo mediante algún hecho revelador previsto en el art. 79.
 Osvaldo Mafia, en articulo publicado dice: "La mera declaración formulada por un peticionario,
su propia confesión, no puede ser la única prueba de dicha situación, pues si es un presupuesto
objetivo para entrar en el concurso, no se lo pude acreditar con una mera apreciación subjetiva
del interesado".
 Estado de situación patrimonial (Inciso 3)
 Esta exigencia se estatuye para que, desde la oportunidad en que se efectúa la presentación en
concurso preventivo se tenga un cabal conocimiento acerca de cuál es la situación actual
patrimonial del deudor, como está compuesto su activo, cual es el pasivo y la forma en que el
mismo ha sido confeccionado.
 La forma en que tanto uno -activo- como otro -pasivo- son valorados, técnicamente inadmisible,
da lugar a la incertidumbre de su real composición.
 Esta exigencia de acompañar un estado detallado y valorado del activo y del pasivo, tiene por fin
brindar transparencia y seriedad e impone la presentación de datos fidedignos, de modo tal que
desde el comienzo de éste excepcional procedimiento, los interesados tengan una noción
aproximada de la real situación patrimonial del concursado y puedan evaluar sus posibilidades
de cobro futuro.
 Es de importancia reseñar que la diferencia entre activo y pasivo, por sustancial que fuere, no
incide en la determinación que el juez habrá de tomar al momento de resolver acerca de la
apertura del concurso preventivo, puesto que son los acreedores quienes decidirán acerca de la
suerte que correrá el presentante, porque son los mismos quienes apoyarán o no al concursado,
según cual fuere la propuesta de pago que en su momento se formule, y cuales sean las
posibilidades que ellos interpreten que tiene el concursado de salir airoso.
 Consideramos importante resaltar en este inciso que "Este estado de situación patrimonial debe
ser acompañado de dictamen suscripto por contador público nacional" por cuanto hace a la
labor específica y puntual que debe desarrollar el Contador Público Nacional al preparar la
documentación necesaria para la presentación en concurso.
 El Contador Público Nacional debe emitir un "dictamen" de la situación patrimonial, lo que
impone la necesidad previa de una auditoría contable, ya que el dictamen implica la
constatación en los libros y documentación del concursado, de la veracidad de cuanto en él se
indica, y no la simple manifestación de que se pronuncia en virtud de la documentación puesta a
su alcance lo que sería una simple "certificación".
 De alli la trascendencia y responsabilidad profesional de cuanto se dictamina.
 Dictamen y certificación
o El dictamen, según el diccionario de la Real Academia Española, implica opinión y
juicio que se forma o emite sobre una cosa.
Unidad 2
o Dictamen es sinónimo de opinión y según la misma fuente, opinión es: concepto o
parecer que se f roma de una cosa cuestionable.
o Es decir que la opinión implica un punto de vista. En este caso, el punto de vista es el
de un profesional experto en contabilidad y auditoria y formado luego de una
investigación. La opinión lleva carga de subjetividad.
o La certificación, nos enseña el Informe 5 del Área Auditoria, que se aplica a ciertas
situaciones de hecho o comprobaciones especiales, a través de la constatación con los
registros contables y otra documentación de respaldo y sin que la manifestación del
contador Público al respecto, represente la emisión de un juicio técnico acerca de lo
que se certifica.
o En la certificación se trata de decir, de afirmar, de asegurar de dar por cierta
determinada información. situación o documentación.
o Se asegura, más allá de toda duda que es tal como se expone, ni mas ni menos, ni
parecido, ni similar, solo igual porque [Link] los elementos tenidos en cuenta.
 Dictamen en los pequeños concursos y quiebras
o El dictamen aludido en la norma no resulta exigible en los casos de los pequeños
concursos y quiebras (art. 288), en donde se excluye tal recaudo.
o En efecto, el art. 289 indica: "En los presentes procesos -refiriéndose pequeños
concursos y pequeñas quiebras- no serán necesarios los dictamenes previstos en el art.
11, incisos 3 y S...".
o Como vemos la intención del legislador ha sido la de flexibilizar y facilitar estos
pequeños procesos, evitando de esta forma mayores costos para procesos
"supuestamente" de menor importancia y para un sujeto que no se encuentra en
condiciones de pagar.
o Decimos procesos "supuestamente" de menor importancia y ello en la realidad puede
no ser así, toda vez que la redacción del art. 288 permite arribar a conclusiones
inesperadas. Veamos:
o En efecto, nos encontramos frene a un pequeño concurso o quiebra cuando se
presentan en forma indistinta cualquiera de las siguientes circunstancias:
a) Que el pasivo denunciado no alcance la suma de $ 100.000.
b) Que el proceso no presente más de veinte acreedores quirografarios.
c) Que el deudor no posea más de veinte trabajadores en relación de dependencia.
o Como la ley dice "cuando se presentan en forma indistinta cualquiera de las siguientes
circunstancias", que son las tres antes enumeradas, podemos encontrarnos frente a
una empresa (financiera, para que el ejemplo resulte más grosero) que tiene un pasivo
millonario, con cientos de acreedores y tan solo con veinte empleados en relación de
dependencia.
o En este caso concreto, nos encontraremos frente a un pequeño concurso o quiebra.
 Balances (Inciso 4)
 La presentación de los balances proporciona una información indispensable para conocer la
evolución y el estado empresarial del sujeto concursado.
 El requerimiento de la presentación de los balances de los últimos tres ejercicios sólo es
destinado a las personas jurídicas o quienes realizan actividad económica organizada y en
general quien lleve contabilidad.
 Queda eximido de ello el comerciante que no llegue a los tres años de actividad, quien sólo
deberá presentar los balances de los ejercicios transcurridos.
 Por supuesto que dichos balances deben cumplir con los requisitos administrativos de
rubricación y autorización (art. 323, CCyCN) y los legales de conformación (arts. 321, 323 a 327,
CCyCN), e incluso los internos de aprobación cuando se trate de una sociedad, donde debe
presentarse el informe del órgano fiscalizados.
 También el balance debe acompañarse con los estados de resultados y las memorias
correspondientes (art. 326 CCyCN).
 En el caso del control societario debe presentarse el balance consolidado (art. 62, LGS).
 Requisitos 3 y 4  No se necesita que el balance este aprobado. El estado de situación patrimonial sirve
para corroborar el estado patrimonial entre el cierre del ejercicio y la fecha en que se presenta aquel
Unidad 2
 Nómina y legajos de acreedores (inc. 5º)
 La nómina de acreedores debe estar formulada en la forma que indica la norma, esto es con el
detalle de sus domicilios, monto de sus créditos, causas, vencimientos, con la indicación si
existen fiadores o terceros obligados, codeudores y privilegios, si existieren.
 La indicación del domicilio constituye un elemento necesario para que el sindico pueda
comunicar por correspondencia a los acreedores la presentación en concurso del deudor y
fundamentalmente, la fecha hasta la cual podrán solicitar sus pedidos de verificación de
créditos.
 Incorpora la obligatoriedad del acompañamiento de los legajos individuales de cada acreedor
que son las carpetas que por cada acreedor debe confeccionar el concursado, en la que
identifique al mismo, detalle su deuda - capital, intereses hasta a fecha de presentación en
concurso preventivo y privilegio y la documentación en la que se sustenta la deuda y el
dictamen, a cargo del Contador Público Nacional.
 Este recaudo se considera de suma importancia porque va a ser la carpeta o legajo a la que se le
adicionará en su oportunidad el pedido de verificación de créditos de ese acreedor, las
impugnaciones que eventualmente se formulen, y el Informe Individual del sindico, que no es
otra cosa que la opinión fundada de la sindicatura acerca de la procedencia o improcedencia del
crédito cuya verificación se solicita.
 Libros de comercio (Inciso 6)
 En el caso de que el deudor que se presente en concurso realice una actividad económica, debe
denunciar los libros contables o de otra naturaleza y ponerlos a disposición del juez junto con la
documentación respaldatoria, indicando el último folio utilizado en cada caso.
 Los libros de comercio a que se refiere la norma son los libros contables exigidos por el Código
Civil y Comercial es decir, libro diario y libro de inventario y balance (art. 322, CCyCN), más
aquellos libros contables no obligatorios que también lleve el sujeto ([Link]: caja, bancos, mayor).
 También deben agregarse los libros sociales en su caso como el libro de actas de directorio y de
asamblea, el de registro de acciones; los exigidos impositivamente, cuando sean obligatorios,
como los libros de IVA —compras y ventas—.
 A ello, deben agregársele los libros exigidos por la legislación laboral, como el libro de sueldos o
el registro de empleados
 La enumeración de los libros de comercio, con indicación de su último folio utilizado, y posterior
presentación al juzgado, tiene un fin esencialmente precautorio, cual es el de evitar la
incorporación o asientos de operaciones no denunciadas en oportunidad de la presentación en
concurso.
 Concretamente, evitar que se puedan falsear, modificar o alterar de alguna forma operaciones o
asientos.
 Esta imposición normativa, hace a la seguridad de los acreedores quienes pretenden no ser
burlados por su deudor y que la contabilidad de éste refleje la realidad.
 Por ello se impone la intervención del juzgado por el actuario en la última foja utilizada, como el
cierre de todos los espacios en blanco.
 La intervención en la última foja utilizada, consiste en que el juzgado, bajo firma del Secretario,
deja constancia de ello en el último folio ocupado, mientras que el llenado de los espacios vacíos
consistirá en un rayado oblicuo de los mismos
 Concurso anterior (Inc. 7)
 Tiene una finalidad esencial que es la de evitar la coexistencia de dos procesos concursales, que
por ser universales no resultan posibles.
 El otro objetivo es el de evitar que el sujeto concursado no solicite un nuevo concurso preventivo
dentro del plazo previsto por el art. 59, último apartado, en donde prohibe al deudor presentar
una nueva petición de concurso hasta después de transcurrido el plazo de un año contado a
partir de la fecha de declaración judicial de cumplimiento del acuerdo preventivo anterior.
 Si el deudor no se encuentra en condiciones de solicitar la formación de un nuevo concurso
preventivo por expresa inhibición de la ley, es obvio que frente a un pedido de quiebra tampoco
podrá solicitar la conversión de la misma en concurso, por cuanto ello importara vulnerar la
prohibición aludida.
Unidad 2
 El periodo de un año, se denomina de inhibición para solicitar la formación de un nuevo
concurso preventivo.
 Intenta con esto la ley, evitar que un sujeto se mantenga en forma permanente en estado
concursal, postergando sistemáticamente a sus acreedores a la conclusión de un nuevo proceso
concursal.
 Se considera que dicho sujeto, por su manifiesta y continua inoperancia no debe ser beneficiado
con un proceso concursal, al cual recientemente tuvo acceso.
 La ley refiere también al desistimiento del concurso, que puede realizarse durante todo el
periodo de verificación de creditos
 Nómina de empleados y detalle de deuda laboral y previsional (inc. 8º)
 La ley 26.684 incorpora como recaudo de la demanda de concurso preventivo, la necesidad de
acompañar, un detalle de los empleados de la concursada, con indicación de domicilio,
categoría, antigüedad y última remuneración percibida.
 La finalidad de la incorporación es lograr, con mayor información, el resguardo de los derechos
de los trabajadores.
 También, en redundancia con la exigencia del inc. 5º, se requiere se declare la existencia de
deuda laboral y con los organismos de seguridad social.
 Pareciera que con la especificidad se pretende poner más atención a los créditos nacidos a partir
de las relaciones laborales, aunque estamos convencidos que con la previsión del inc. 5º era
suficiente, la repetición no asegura eficiencia en la protección que se busca.
 Tal requisito queda cumplido con certificación contable, la cual debe ser acompañada incluso en
los pequeños concursos, por no estar excluida en el art. 289, LCQ.
 Así, se les confieren a los trabajadores una serie de derechos que antes no contaban o se les
otorgaba de manera menos efectiva, tal es el caso del pronto pago.
 Requisitos formales de la demanda
 Los recaudos formales hacen a las características rituales que debe contener la demanda de
concurso preventivo. El art. 11, LCQ los contiene en sus dos últimos párrafos.
 Copias
o Habida cuenta de la existencia de un expediente que se denomina "principal" y otro
denominado "legajo", la documentación que se presenta, en todos los casos y a lo
largo de todo el proceso, debe ser por duplicado para la incorporación a ambos
expedientes.
o El expediente denominado "legajo" se utiliza para la consulta de los distintos
acreedores, de la sindicatura y del propio concursado, por lo que es éste expediente el
que se exhibe en forma permanente en Mesa de Entradas de los juzgados, y se facilita
para su fotocopiado o incluso se otorga en préstamo en situaciones que el juzgado
estima que corresponde para el adecuado ejercicio de derechos de los interesados.
o Constituye falta grave del secretario la omisión de mantener el "legajo" idéntico al
"principal"-art. 279, in fine, lo que sucede a menudo, y de allí los inconvenientes
prácticos que se presentan para un adecuado control, por cuanto las providencias -
decretos que los juzgados dictan y en las que se hacen referencia a escritos o
proveídos dictados a determinadas fojas del principal, no coinciden con las del legajo.
o Por ello, los escritos no presentados por duplicado ante el juzgado, no deben ser
admitidos por falta de una formalidad esencial
 Plazo de gracia
o En éste último apartado, prevé la posibilidad de que el pedido de apertura de concurso
preventivo se formule aun cuando falten alguno de los recaudos antes expuestos,
debiendo en tal caso solicitar prórroga para completar los mismos.
o Dicha solicitud de prórroga debe ser suficientemente justificada en causal válida
o Esta posibilidad de solicitar una prórroga para completar los requisitos que una
inmediata presentación, que ocurre habitualmente, toda vez que la presentación de
urgencia se realiza, en la mayoría de los casos, al solo efecto de evitar un daño
inminente, como la subasta de un bien de propiedad del concursado, peticionándose la
suspensión del remate en la acción individual, en donde, de prosperar la venta judicial,
Unidad 2
solo éste acreedor se vería favorecido en detrimento de los restantes acreedores que
concurrirán al concurso con un patrimonio disminuido
o Por esta razón vemos como es práctica generalizada que las presentaciones en
concurso preventivo se formalizan los mismos días fijados para la subasta o próximos a
ésta, y los juzgados, en la mayoría de los casos, dictan la cautelar de urgencia
suspendiendo los remates.
o Ello, en razón de encontrarse en juego, no solo la preservación de la empresa o el
patrimonio, sino, además, la defensa de los restantes acreedores.
o Que estas cautelares, en principio devienen procedentes, por cuanto el concursado
pretende con ello salvar su empresa y con el producido de esta pagar sus deudas.
o Desde luego, corresponderá meritar adecuadamente cada caso en particular a fin de
evitar conductas abusivas por parte del deudor, como asimismo, también
corresponderá evaluar si nos encontramos frente a un acreedor quirografario o bien
ante un acreedor que cuenta con garantia real.
o Que, la interposición de la cautelar por el concursado no resulta, desde luego
obligatoria para el juzgado, el que valorará la misma y en definitiva resolverá
disponiendo o no la suspensión de la subasta.
o Ello es así, no solo porque constituye una facultad de todo juez, sino y además, porque
hemos visto cómo con llamativa asiduidad, se pretende frustrar una acción individual
con la formación de un concurso preventivo.
o Obsérvese que se ha dicho que la cautelar impone la radicación del juicio ante la
apertura del concurso o inminente apertura concursal.
o La ley anterior se referia a la suspensión de aquella acción individual, por la sola
apertura del concurso, ahora no es así, se impone además la publicación de edictos.
 Falta de cumplimiento con los recaudos de ley
 Corresponde rechazar el pedido de presentación en concurso preventivo si no se da
cumplimiento, en tiempo oportuno, con los requisitos legales establecidos por la norma.
 Se ha dicho, que no se debe abrir el concurso cuando los recaudos permanecen incumplidos, ni
tampoco cuando se completan las exigencias fuera de las oportunidades procesales
correspondientes.
 Por ello, existen fallos que deniegan la posibilidad de completar los requisitos del art. 11 en
segunda instancia, durante el trámite de apelación.
 El plazo para la satisfacción de los requisitos se computa desde la fecha de presentación del
concurso preventivo y es improrrogable (Cam. Nac. Com.. Sala A. Textil Favi SA, 8-5-95, Morello
[Link], pág. 207).

Constitución de domicilio

 Art 12  Domicilio procesal. El concursado y, en su caso, los administradores y los socios con
responsabilidad ilimitada, deben constituir domicilio procesal en el lugar de tramitación del juicio. De no
hacerlo en la primera presentación, se lo tendrá por constituido en los estados del juzgado, para todos los
efectos del concurso.
 El domicilio que se ordena constituir es el domicilio procesal, donde serán válidas las notificaciones.
 En caso de no haberlo hecho en oportunidad de la presentación, podrá efectuarlo con posterioridad. Esta
omisión no tiene sanción alguna.
 En todo juicio se debe constituir domicilio procesal y en caso de no hacer lo, las notificaciones se realizan
en la secretaría del juzgado.
 Es una exigencia formal que debe imperar en todo proceso.
 La validez de esta notificación en la secretaría del juzgado es absoluta como consecuencia de lo expuesto
en ésta norma.
 Si éste artículo no existiese, las notificaciones practicadas en un lugar diferente a donde vive el concursado
o tiene su administración, carecerían de todo valor y en consecuencia la nulidad de la o las notificaciones
resultarian incuestionables.
 Nos encontramos frente a una exigencia ritual, es un recaudo que si el concursado no cumple con
denunciar el domicilio procesal- no obsta a la apertura del concurso preventivo, empero las notificaciones
Unidad 2
se realizarán por el sistema "ministerio legis", esto es, en el Juzgado, donde se notifica a todos aquellos
que no constituyeron domicilio o se encuentran en rebeldía.
 Esta solución supletoria, está prevista en todos los Códigos de Procedimientos.
 Lo característico de esta norma, es que impone la constitución de domicilio a terceros involucrados en el
proceso concursal, tal es el caso de los administradores y socios con responsabilidad ilimitada, por cuanto
ellos pueden ser solicitados por el juzgado para dar las explicaciones que se requieran o bien -para los
socios de responsabilidad ilimitada- por su responsabilidad patrimonial en el proceso.

Pequeños Concursos

 En el derecho italiano se estableció el procedimiento sumario y en Francia el proceso simplificado para


este tipo de concursos. Su finalidad era la reducción del procedimiento y el abaratamiento de los costos
judiciales
 En cambio, en nuestro país no existe procedimiento análogo al italiano, porque en 1933 se buscaba
diferenciar a los pequeños deudores de la gran empresa, para que no estuviesen sometidos a los mismos
gravámenes e inevitables inconvenientes que se presentaban en el concurso en general (Castillo).
 Se tomó como modelo la ley italiana de 1903, que ponía como base para determinar si existía pequeña
quiebra al pasivo del deudor, haciéndose caso omiso de la advertencia hecha en la Comisión
Parlamentaria, proponiéndose que se considerara el activo, como así ya lo aconsejaban en ese momento
la comisión reformadora de la ley italiana que se convirtió en ley en 1942, y la en aquella época vigente,
ley inglesa de 1913, que aplicaba el mismo sistema propuesto en Italia.
 En la actualidad INSOL ha presentado un informe dirigido al endeudamiento de personas físicas
consumidores (consumer debts) distinguiendo las causas de las obligaciones y considerando las
consecuencias sociopsicológicas de la insolvencia de personas físicas, buscándose para ello una rápida
rehabilitación. Se propone tomar medidas de prevención, injerencia estatal y auxilio de asociaciones de
consumidores
 En nuestro medio, sin que existan normas concursales la Ley de Defensa al Consumidor es un avance sobre
el tema.
 Caracteres
 La ley 24.522 utiliza un sistema plural, no acumulativo, de requisitos que indistintamente
constituyen los pequeños concursos, pudiendo darse cualquiera de las circunstancias para
configurarlos, ya sea el pasivo, los acreedores quirografarios o los trabajadores en relación de
dependencia
 Art 288  Concepto. A los efectos de esta ley se consideran pequeños concursos y quiebras
aquellos en los cuales se presente, en forma indistinta cualquiera de estas circunstancias:
1. Que el pasivo denunciado no alcance el equivalente a trescientos (300) salarios mínimos
vitales y móviles.
2. Que el proceso no presente más de veinte 20) acreedores quirografarios.
3. Que el deudor no posea más de veinte (20) trabajadores en relación de dependencia sin
necesidad de declaración judicial.
 Inciso 1
o En este caso el denunciado, que no debe alcanzar el equivalente a 300 salarios
mínimos vitales y móviles
o Requisito que puede ser conocido en el concurso preventivo y en la quiebra solicitada
por el deudor en el mismo momento de la presentación, pero en el caso de quiebra a
pedido del acreedor recién podrá conocérselo luego de concluida la etapa de
verificación tempestiva
o Creemos que al momento de dictarse la sentencia de verificación del art. 36, LCQ, el
juez está en condiciones de estimar el pasivo como para clasificar la quiebra en
pequeña o no, sin necesidad de esperar al informe sindical.
 Inciso 2
o El inc. 2º del artículo citado determina que cuando el proceso no presente más de
veinte acreedores quirografarios será considerado pequeño.
o El juez conocerá tal circunstancia al presentar el síndico los informes individuales del
art. 35, LCQ
 Inciso 3
Unidad 2
o El tercer requisito que indistintamente puede generar el pequeño concurso es el de no
poseer más de veinte trabajadores en relación de dependencia
o La forma de determinar tal recaudo es similar a las anteriores con la diferencia de que
en la quiebra pedida por acreedor podrá conocerse recién cuando el síndico presente
el informe general del art. 39, LCQ.
 Más allá de los momentos donde el juez puede conocer con certeza la concurrencia de alguna de
las circunstancias aludidas por la ley, lo cierto es que necesariamente el juez debe calificar el
concurso al momento de abrirlo sin perjuicio de que en cualquier momento del estadio procesal
pueda modificar su decisión, cuando hayan cambiado las circunstancias que tuvo en cuenta o el
conocimiento sobre éstas
 Tramite
 Si bien no contiene mayores diferencias procedimentales, el art. 289, LCQ, determina algunas
pocas para el concurso preventivo y sólo una aplicable a la quiebra.
 Pequeño concurso preventivo
o No existen muchas distinciones entre uno y otro proceso, pues el deudor que se
presenta en concurso preventivo y reúne alguna de las características del art. 288, LCQ,
queda exento de acompañar los dictámenes contables sobre su estado de situación
patrimonial y sobre sus acreedores y deudas (incs. 3º y 5º del art. 11, LCQ), y no se
constituirá obligatoriamente en su concurso el comité de control ni podrá aplicarse el
sistema de salvataje del art. 48, LCQ.
o El fracaso de estos pequeños concursos preventivos desemboca necesariamente en la
quiebra indirecta, aunque se trate de los sujetos individualizados por el art. 48, LCQ.
o La ley 26.684 de 2011 incluyó una nueva certificación contable en la demanda de
concurso preventivo (la referida a las deudas laborales y previsionales) la cual no fue
excluida para los pequeños concursos.
o La exclusión de presentar los dictámenes o certificaciones contables, produce una
economía en los costos del trámite concursal, no así la del comité de control, pues en
el caso de que se le reconozca honorarios, cuando no se constituya, éstos serán
devengados por el síndico como controlador del acuerdo.
o En cuanto al procedimiento del art. 48, LCQ, si bien simplifica el trámite, es una
solución que resulta incompatible ab initio con los pequeños concursos porque tiene
que ver la magnitud de la empresa que es directamente proporcional a la importancia
de su viabilidad económica.
o Respecto del comité de control, atento que la ley determina que no será necesaria su
constitución, creemos que la ley quita su obligatoriedad, lo que no excluye que
facultativamente el juez, de oficio o a petición del interesado, determine su
constitución.
o Supletoriamente, y en concordancia con lo expuesto, el art. 289, LCQ, dispone que si
no se constituye dicho comité, el contralor del acuerdo estará a cargo de la sindicatura,
la cual no cesará en sus funciones y tendrá las mismas atribuciones que aquél.
 Pequeñas quiebras
o La única exclusión en el procedimiento que dispone la ley para el caso de las quiebras
es la constitución facultativa del comité de control, pues las referidas a los dictámenes
o certificaciones contables sólo tienen importancia en la quiebra pedida por el mismo
deudor, pero como la omisión no obsta a la quiebra (art. 86, LCQ), tales exigencias,
cuando no encuadre la quiebra en el art. 288, LCQ, carecen de relevancia.

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