Placas Tectónicas
Temas abordados
Placas Tectónicas
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Las dorsales oceánicas son las estructuras más extensas debido a su formación continua mediante el proceso de expansión del fondo oceánico. Este proceso, que resulta del ascenso de magma en el manto superior, crea cadenas montañosas bajo el mar que se extienden a lo largo de miles de kilómetros, como la dorsal Mesoatlántica que va desde el Polo Norte hasta las islas Bouvet .
El fenómeno de subducción es clave en el volcanismo terrestre. Ocurre cuando una placa tectónica se sumerge bajo otra, interactuando con el magma del manto. Esto no solo genera volcanes en la zona de subducción por la fusión de los materiales, sino también intensifica la actividad sísmica cerca de las placas convergentes .
Las cordilleras submarinas o dorsales oceánicas se forman por el ascenso de rocas fundidas desde el manto terrestre que rompen la corteza oceánica. Este proceso está acompañado de intenso volcanismo e incrementa la altura del fondo marino. Ejemplos destacados incluyen la dorsal Mesoatlántica, la dorsal del Pacífico Oriental, y la dorsal de Nazca .
El campo magnético terrestre es dipolar, constante en cambio con polos magnéticos no coincidentes con los geográficos. Su intensidad varía, siendo mayor en los polos y menor en el ecuador. Este campo es crucial para la habitabilidad de la Tierra, protegiendo el planeta del viento solar y la radiación ultravioleta, que podría dañar el ADN de los seres vivos y destruir la capa de ozono .
Las colisiones entre placas oceánicas pueden crear fosas oceánicas y cadenas de islas volcánicas cuando una de las placas se subduce. En cambio, una colisión entre una placa oceánica y una continental provoca la subducción de la placa oceánica y la formación de arcos volcánicos. Cuando dos placas continentales colisionan, el proceso no involucra subducción; se forman montañas debido a la compresión y deformación vertical de ambas placas .
Las placas tectónicas presentan tres tipos principales de movimientos. Los movimientos divergentes ocurren cuando dos placas se separan, dando lugar a la formación de dorsales oceánicas. Los movimientos convergentes suceden cuando dos placas se aproximan y colisionan, pudiendo formar montañas, generar terremotos o dar lugar a la subducción de una placa bajo otra, creando así volcanes. Por último, el movimiento de falla transformante se produce cuando las placas se deslizan horizontalmente una al lado de la otra, ocasionando principalmente terremotos debido al acumulado de tensión que se libera al superar la fricción .
La fricción es alta en colisiones entre placas, porque no se deslizan suavemente. Esta fricción genera compresión que conecta temporalmente las placas, acumulando tensión. Al liberarse, induce deformación geológica, como sismos o montañas, dependiendo de si es una colisión entre placas continentales u oceánicas .
El movimiento de metales líquidos en el núcleo de la Tierra genera corrientes eléctrico-magnéticas responsables del campo geomagnético. Este proceso, conocido como dínamo terrestre, es fundamental para la creación y sustentación del campo magnético, que a su vez protege la biosfera de radiaciones solares e influye en fenómenos como auroras polares .
El campo magnético terrestre permite la orientación mediante brújulas al alinear su aguja con los polos magnéticos. Crucialmente, también actúa como escudo contra radiaciones solares e ionizadas, protegiendo la atmósfera y, en particular, la capa de ozono que filtra la radiación ultravioleta dañina para el ADN, lo cual es esencial para la vida .
Las placas oceánicas están completamente bajo el océano; son densas y principalmente involucradas en subducción y expansión del fondo oceánico. Las placas continentales sostienen los continentes, siendo menos densas, pero más gruesas. Las placas mixtas combinan elementos de ambas, interactuando en el manto a través de procesos como colisiones, subducción y formación de orogénesis en zonas limítrofes .