LA DEPRESIÓN ESPIRITUAL EN EL CRISTIANO
DOCENTE: MARK JENKINS
ESTUDIANTE: BRAYAN CESAR POZO RIOS
MATERIA: CONSEJERÍA BÍBLICA
COCHABAMBA – BOLIVIA
1
INTRODUCCIÓN
Con este ensayo, se intentara dar un entendimiento apropiado sobre el tema que no
se menciona ni se habla muy a menudo en las congregaciones cristianas. Así que la
depresión espiritual está al alcance de todo creyente. De manera que es muy importante
responder las siguientes preguntas. Primero ¿Qué es la depresión espiritual? Segundo
¿Cuáles son las causas y consecuencias? Y por último ¿Cuál el remedio, la solución, la
cura que la Biblia ofrece?
2
I. DEFINICIÓN Y NATURALEZA DE LA DEPRESIÓN
ESPIRITUAL
Para empezar, es necesario marcar una diferencia entre lo que es la depresión
clínica, la cual padecen absolutamente todas las personas, con lo que solo las personas
nacidas de nuevo experimentan, esto es la depresión espiritual.
A. La depresión clínica
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la depresión es: “una enfermedad
muy común, caracterizado por una persistente tristeza o pérdida de interés en las
actividades que normalmente disfrutarías, acompañada por una incapacidad de realizar
actividades diarias”1. Para algunos teólogos cristianos reformados como Richard Baxter la
depresión es un estado de ánimo de desesperanza y sentimientos de incapacidad, muchas
veces con síntomas físicos como pérdida de apetito, insomnio, etc.2 El pastor Sugel
Michelen, dice que la depresión en sí, es una tristeza prolongada, es una tristeza aguda en la
que el individuo que la padece, apenas ve la luz al final del túnel3. Ambos concuerdan que
la depresión es un estado de, desconsuelo, frustración, tristeza, desesperanza, melancolía,
etc.
Sin embargo cuando hablamos de depresión espiritual, se debe tener en claro que
solo los verdaderos cristianos que en han creído en Cristo como su Señor y Salvador, la
padecen.
1
Catherine Scheraldi, «El cristiano y la depresión», Coalición por el Evangelio, 14 de noviembre de
2018, https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/cristiano-la-depresion/.
2
Richard Baxter, Depresión, ansiedad y vida cristiana, 5
3
Entendiendo los Tiempos # 31 “La Depresión”, min 13
3
B. Depresión espiritual
La depresión espiritual puede definirse como un estado de desánimo, duda, y
desconexión de Dios, que puede manifestarse a través de la tristeza profunda, la ansiedad, y
una sensación de lejanía de la presencia de Dios (sentirse lejos de Dios). A diferencia de la
depresión clínica, la depresión espiritual está relacionada directamente con la vida espiritual
del creyente. Según Lloyd-Jones, uno de los problemas de la depresión espiritual es que se
manifiesta de forma interna, afectando tanto los pensamientos como los sentimientos. El
creyente puede experimentar una sensación de vacío espiritual, en la que las verdades del
evangelio parecen perder su poder y sentido. Este tipo de depresión no necesariamente se
refleja en las emociones o en el estado físico, sino que afecta la comunión del creyente con
Dios y con su prójimo.
La depresión espiritual es la causante de que el creyente pierda el interés y la alegría
por la salvación y su Salvador. Así que en resumen, la depresión clínica es un trastorno del
estado de ánimo, mientras que la depresión espiritual es un estado de desconexión de Dios.
Ahora ¿Cuáles son las causas y consecuencias por el que el cristiano a traviesa por una
depresión espiritual?
4
II. CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LA DEPRESIÓN
ESPIRITUAL
La depresión espiritual puede tener causas externas e internas, y que sus
consecuencias igualmente afectan no solo la relación con Dios, sino también la vida
cristiana en general. A continuación, algunas de las principales causas y consecuencias,
teniendo en cuenta el enfoque teológico de Lloyd-Jones y otros pensadores reformados.
A. Las causas de la depresión espiritual
La falta comunión con Dios. La causa más profunda y principal de la depresión
espiritual en el cristiano es la falta de una relación viva y personal con Dios. El teólogo
Martyn Lloyd Jones, en su obra “Depresión espiritual”4 argumenta que la depresión
espiritual a menudo surge cuando el creyente se distancia de la comunión constante con
Dios, ya sea por la negligencia en la oración, el estudio de la Palabra y la adoración. La
falta de esta relación puede hacer que el alma se vea sumida en la desesperanza, porque el
cristiano pierde de vista el gozo que proviene de la presencia de Dios.
El sufrimiento y las pruebas. El sufrimiento es una promesa en la vida del cristiano
(Juan 16:33). Por lo que el sufrimiento puede desencadenar una crisis espiritual. Martyn
Lloyd-Jones observa que el sufrimiento es una de las causas más comunes de la depresión
espiritual. Cuando el creyente enfrenta tribulaciones, dificultades, pruebas, etc, puede
llegar a cuestionar la bondad de Dios o su cercanía. Esto fue evidente en la vida de Job,
quien pasó por el sufrimiento de perder a su familia, su salud, y su fortuna, mientras
4
Martyn Lloyd Jones, Depresión Espiritual: un tratamiento pastoral, (Reforma, 2006), 45-50.
5
luchaba con la percepción de que Dios parecía distante. En su dolor, Job llegó a decir: ¿Por
qué se da luz al trabajado, y vida a los de ánimo amargado” (Job 3:20). Lloyd-Jones
sugiere que este tipo de sufrimiento puede llevar al creyente a sentir que está solo, pero la
verdad del evangelio recuerda que Cristo está cerca de los quebrantados de corazón (Salmo
34:18).
Paul Washer, en su libro “El poder y el mensaje del evangelio”5, señala que la idea
de que el cristiano siempre debe estar en un estado de felicidad es falsa. Dios usa el
sufrimiento para santificarnos y acercarnos a Él⁴. Sin embargo, cuando los creyentes no
comprenden esta verdad, pueden caer en un estado de desesperación espiritual.
Pecados no confesados. El pecado en la vida del creyente es otro factor crucial en la
depresión espiritual. La falta de arrepentimiento o la negación del pecado pueden llevar a
una desconexión emocional y espiritual. El pecado tiene la capacidad de provocar una
sensación de angustia y de condenación interna. Así como en el caso de David, su pecado
con Betsabé y su falta de arrepentimiento lo hundieron en una profunda tristeza espiritual,
como se evidencia en el Salmo 51. Así también en el salmo 32, David expresa cómo su
alma se vio agobiado por el pecado no confesado hasta que se reconcilio con Dios.
La falta de crecimiento Espiritual y la soledad. Lloyd-Jones también enfatiza la
importancia de una vida cristiana ferviente para prevenir la depresión espiritual. Un
creyente que no está creciendo espiritualmente a través de la oración, la meditación en la
5
Paul Washer, El poder y el mensaje del Evangelio, 78.
Scheraldi, Catherine. «El cristiano y la depresión». Coalición por el Evangelio, 14 de noviembre de 2018.
https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/cristiano-la-depresion/.
6
Palabra, y la comunión con otros cristianos está más propenso a caer en la depresión. Por
otro lado está la soledad espiritual, cuando un cristiano se aísla de la comunidad de
creyentes, puede agravar esta condición. La iglesia es el cuerpo de Cristo, y como tal, la
comunidad cristiana desempeña un papel crucial en el apoyo mutuo. Sin el apoyo de otros
creyentes, un cristiano puede sentirse abandonado o incluso perder la motivación para
seguir adelante en su vida cristiana.
Un creyente que no está en constante comunión con Dios y con su iglesia es más
propenso a caer en la desesperanza. Muchas veces el creyente no se da cuenta de que su
depresión espiritual es el resultado de no haber cultivado una relación continua con Dios.
La lectura diaria de las Escrituras, la oración constante, y la participación activa en la vida
de la iglesia son esenciales para combatir la depresión espiritual.
La falta de sentimientos o experiencias espirituales. Muchos cristianos sienten que,
si no experimentan una emoción intensa durante en su relación con Dios, es decir, cuando
realizan sus devocionales significa que su fe está fallando. Sin embargo, Lloyd-Jones
sostiene que la vida cristiana no consiste ni depende de los sentimientos, sino de las
verdades objetivas y absolutas de la Palabra de Dios. El creyente no debe basar su
confianza en Dios en sus emociones, sentimientos o acciones, los cuales son inconstantes y
a menudo influenciados por factores externos. En vez de eso, debe aferrarse a la verdad
inmutable de las Escrituras.
La larga batalla con la duda y la incredulidad. La lucha constante contra las dudas
sobre la salvación, la fidelidad de Dios y el propósito divino es otra causa común. La falta
7
de certeza y la batalla con la inseguridad espiritual pueden sumergir al creyente en una
depresión profunda. Cuando las promesas de Dios parecen lejanas y el cristiano no pude
ver la luz en medio de la oscuridad, puede sentirse completamente perdido. Esta
inseguridad no es algo raro; teólogos como Richar Baxter6 reconocieron que los cristianos,
incluso lo más felices, pueden experimentar temporadas de duda y desánimo.
B. consecuencias de la depresión espiritual
Las consecuencias de la depresión espiritual no son solo internas, sino que también
afectan la vida del creyente y su relación con la comunidad cristiana. En sus escritos,
Lloyd-Jones enfatiza que la depresión espiritual, si no se aborda adecuadamente, puede
llevar a una pérdida de la vitalidad espiritual y una desconexión de los demás creyentes. A
continuación de las consecuencias más importantes:
La pérdida del gozo y la paz en Cristo. La Escritura nos dice que el gozo del Señor
es nuestra fuerza “…porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza” (Nehemías 8:10) pero la
depresión espiritual oscurece esta verdad. De manera que el creyente puede experimentar
una sensación de vacío (no siento, ni veo a Dios obrar en mi vida). Este vacío es la peor
sensación que pueden vivir todos aquellos que han experimentado el verdadero gozo de la
salvación (es como estar vivo pero a la vez muerto). Seguido de la ausencia de gozo esta la
falta de paz. Esta paz interior que proviene de la comunión con Dios se ve afectada durante
los períodos de depresión espiritual. El creyente pierde esa "paz que sobrepasa todo
entendimiento" (Filipenses 4:7), y puede comenzar a experimentar una ansiedad constante
6
Richard Baxter, La vida cristiana: Cómo vivir según la palabra de Dios, (Editorial Fundacion
Biblioteca Virtual, 2003), 234-238.
8
y una falta de consuelo espiritual. Esta paz es esencial para la vida cristiana, ya que es un
signo de la presencia activa de Dios en la vida del creyente.
Cuando se pierde estos dos elementos: el gozo y la paz, el cristiano puede sentir
que Dios está distante o que no hay esperanza en el este mundo.
La vida cristiana es afectada. La vida cristiana se caracteriza por el amor y servicio
a Dios y al prójimo, pero cuando un cristiano atraviesa por una depresión espiritual,
mantener la comunión con Dios y los demás se hace muy difícil. La depresión espiritual
afecta gravemente la capacidad del creyente para vivir conforme a la fe. Las disciplinas
espirituales se vuelven más difíciles, la oración se vuelve monótona o incluso vacía, y el
deseo de servir a otros disminuye, haciendo al creyente menos efectivo en su servicio hacia
los demás, dejando al cristiano incapaz de cumplir con las responsabilidades espirituales
que Dios le ha encomendado.
Aislamiento de la congregación. El aislamiento es una de las consecuencias más
dolorosas de la depresión espiritual. Ya que la iglesia tiene un papel vital en la sanidad del
creyente. La comunión con otros creyentes, la oración mutua, y el aliento en la fe son
fundamentales para superar las luchas espirituales. Sin embargo, cuando un cristiano cae en
la depresión espiritual, puede aislarse y alejarse de la iglesia, lo que solo aumenta su dolor.
Las emociones no resueltas pueden hacer que el cristiano se vuelva distante, y aunque la
iglesia está diseñada para ser un refugio, la persona deprimida puede sentirse aislada o
incomprendida por lo demás.
9
El testimonio cristiano es afectado. La depresión espiritual también puede afectar el
testimonio cristiano. El creyente que vive en un estado constante de angustia y
desesperanza puede no reflejar adecuadamente el gozo y la paz que deberían caracterizar a
los hijos de Dios (Filipenses 4:6-7). Esto no significa que la lucha espiritual deba ser
ignorada, pero sí que la forma en que un cristiano enfrenta la adversidad tiene un impacto
en cómo los demás ven la fe.
El carácter de Dios es distorsionado. La depresión espiritual puede distorsionar la
forma en el que el creyente percibe a Dios. En lugar de verlo como un Padre amoroso que
está cerca, el cristiano puede comenzar a verlo como distante, indiferente o incluso severo.
Esta falsa percepción de Dios solo aumenta la desesperación y aleja al creyente de la
verdad de su Amor y fidelidad. Por lo cual, la depresión espiritual puede llevar a una visión
errónea de Dios, alejando al cristiano de la paz que encuentra en la fe en las promesas y
carácter inmutable de Dios.
III. LA ESPERANZA EN CRISTO: RESPUESTAS BÍBLICAS A
LA DEPRESIÓN ESPIRITUAL
Recordar el carácter y las promesas de Dios. . Una de las primeras respuestas a la
depresión espiritual es recordar quién es Dios y lo que ha prometido. Cuando el creyente se
siente abatido, debe volver a las verdades inmutables de la Palabra de Dios. Por ejemplo la
fidelidad de Dios es uno de los pilares fundamentales para superar la depresión espiritual.
Como señala Lloyd-Jones, los creyentes deben aferrarse a las promesas de Dios, incluso
10
cuando sus emociones no lo respaldan. En el Salmo 42:11, el salmista se recuerda a sí
mismo: "¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios". Esta
es una llamada a aferrarse a la verdad de que Dios nunca abandona a sus hijos, aunque la
experiencia emocional pueda sugerir lo contrario. Martyn Llody7 Jones enfatiza que el
creyente debe predicarse la verdad a sí mismo en lugar de escuchar su propio corazón, el
cual tiende a ser engañoso cuando está desanimado.
El Arrepentimiento y la confesión de pecado. El arrepentimiento es crucial para
restaurar la comunión con Dios. Lloyd-Jones enfatiza que el arrepentimiento no debe ser
visto como un acto de desesperación, sino como un medio para regresar a la paz con Dios.
El arrepentimiento genuino trae restauración y consuelo, tal como se refleja en los Salmos y
en la vida de David. El pecado no confesado puede ser una causa de la depresión espiritual.
La Biblia muestra que cuando el creyente encubre el pecado, su alma se ve afligida, pero la
confesión trae restauración.
En el salmo 32:3-5, David expresa su angustia que experimento tras no confesar su
pecado y el alivio que su alma sintió cuando lo hizo…“Mientras callé, se envejecieron mis
huesos en mi gemir todo el día. […] Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad; dije:
Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado.” Richard
Baxter enfatizaba8 que una conciencia tranquila es esencial para experimentar la paz de
Dios, por lo que el arrepentimiento genuino es clave para superar la depresión espiritual.
7
Martyn Lloyd-Jones, Depresión Espiritual: Un Tratamiento Pastoral (Reforma, 2006), 20-23.
8
Richard Baxter, La Vida Cristiana: Cómo Vivir Según la Palabra de Dios (Editorial Fundación
Biblioteca Virtual, 2003), 245.
11
La Oración y la Lectura de las Escrituras. La oración y la meditación en la Palabra
de Dios son fundamentales para la sanidad espiritual. Lloyd-Jones subraya que, en medio
de la depresión espiritual, el cristiano debe recordar la verdad objetiva de las Escrituras y
orar de acuerdo con esas promesas. La oración no solo es un medio de comunicación con
Dios, sino también una forma de restaurar nuestras emociones y pensamientos hacia la
verdad divina, mediante el cual el creyente puede derramar su corazón ante Dios. John
Piper9 enfatiza que la oración nos ayuda a recordar que Dios está en control y nos dirige a
Su amor en tiempos de debilidad.
La depresión espiritual a menudo se alimenta de pensamientos erróneos sobre Dios
y sobre nosotros mismos. La Escritura nos manda a renovar nuestra mente con la verdad de
Dios. Como lo dice Romanos 12:2 “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por
medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena
voluntad de Dios, agradable y perfecta.” John MacArthur10 destaca que meditar en la
Palabra de Dios nos permite corregir pensamientos erróneos y recuperar el gozo en el
Señor.
La Comunidad Cristiana como Fuente de Apoyo. Finalmente, la comunidad
cristiana es indispensable para el bienestar espiritual del creyente. Como señala el autor de
Hebreos: "Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no
9
John Piper, Cuando No Sabes Qué Decir: La Esperanza en la Angustia (Editorial Vida, 2018), 90.
10
John MacArthur, Viviendo con un Corazón Afligido: Cómo Encontrar Paz en Tiempos de Dolor
(Editorial Portavoz, 2017), 115.
12
dejando de congregarnos" (Hebreos 10:24-25). La iglesia, al ser el cuerpo de Cristo, tiene la
responsabilidad de apoyar a los creyentes que atraviesan la depresión espiritual, orando por
ellos y alentándolos en la fe.
Y por ultimo debemos recordar que el sufrimiento tiene un propósito redentor. El
sufrimiento y la aflicción no son sin sentido. Dios usa las pruebas para santificar a Sus hijos
y llevarlos a una mayor confianza en Él (Romanos 8:28). Piper11 enfatiza que el sufrimiento
tiene un propósito redentor en la vida del creyente, llevándolo a depender más de Dios y a
conformarse a la imagen de Cristo.
11
John Piper, Cuando No Sabes Qué Decir: La Esperanza en la Angustia, (Editorial Vida, 2018),
120.
13
CONCLUSIÓN
Sin duda a depresión espiritual es una lucha real presente en la vida del creyente.
Sin embargo el cristiano no está solo en esta batalla, la Biblia ofrece una rica esperanza
para aquellos que luchan con ella. A través de la fidelidad de Dios, el arrepentimiento, la
oración, y el apoyo de la comunidad cristiana, el creyente puede superar la depresión
espiritual y restaurar su relación con Dios. Recordar el carácter de Dios, confesar el pecado,
acudir a la oración, renovar la mente con la Escritura, permanecer en la iglesia y entender el
propósito redentor del sufrimiento son los medios divinos para restaurar el gozo en el
creyente. Estas verdades deben ser aplicadas con fe y dependencia en la gracia de Dios,
sabiendo que Él es fiel para fortalecer a Sus hijos en medio de la aflicción.
Cristo ha prometido estar cerca de los quebrantados de corazón y sanar a los que
están destrozados de espíritu A través de la fe en Cristo, el arrepentimiento, la comunidad
cristiana y la confianza en las promesas divinas, el creyente puede superar esta batalla.
Como dice el Salmo 42:11…“¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro
de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.” Cristo es
suficiente, incluso en nuestros momentos de mayor oscuridad.
14
BIBLIOGRAFÍA
Lloyd-Jones Martyn, Depresión Espiritual: Un Tratamiento Pastoral (Reforma,
2006).
Baxter Richard, La Vida Cristiana: Cómo Vivir Según la Palabra de Dios (Editorial
Fundación Biblioteca Virtual, 2003).
Piper John, Cuando No Sabes Qué Decir: La Esperanza en la Angustia (Editorial
Vida, 2018).
John MacArthur, Viviendo con un Corazón Afligido: Cómo Encontrar Paz en
Tiempos de Dolor (Editorial Portavoz, 2017).
Catherine Scheraldi, «El cristiano y la depresión», Coalición por el Evangelio, 14 de
noviembre de 2018, https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/cristiano-la-
depresion/.
15