En la calle
No tires basura en las calles.
Evita quemar basura, hojas y otros objetos, así como hacer fogatas en
bosques o en plena ciudad.
Riega las plantas durante la noche o muy temprano, cuando el Sol
tarda más en evaporar el agua. Reutiliza el agua que juntaste de la
regadera y de lavar las verduras para regar las plantas o el jardín.
En la escuela
educe la cantidad de residuos que generas, para tus bebidas en la
escuela o el trabajo utiliza contenedores que se puedan usar muchas
veces. Emplea productos en envases rellenables.
Reutiliza al máximo todos los artículos o productos antes de
deshacerte de ellos. Por ejemplo, usa las hojas de papel por ambos
lados; transforma las latas en lapiceros, joyeros o macetas. ¡Dale
vuelo a tu imaginación! Desecha sólo lo que ya no se pueda volver a
usar.
En el recreo procura comer frutas y verduras y bebe agua pura para
quitarte la sed.
Los residuos orgánicos, como cáscaras de frutas y verduras,
sobrantes de comida servilletas de papel, pasto, hojas, ramas, entre
otros, deberán ir en un contenedor especial.
Con la materia orgánica puede producirse composta, la cual sirve
como abono natural de hortalizas y árboles o para enriquecer el
suelo.
Clasifica los residuos inorgánicos en forma independiente según su
tipo; aplasta las latas de aluminio para reducir su volumen; junta y
aplasta todos los envases y botellas de plástico, esto facilita su
clasificación y reciclaje.
Enjuaga los envases usados de cartón y aplástalos para facilitar su
acopio.
En el hogar
Limpia pisos, paredes y vidrios con dos cubetas de agua; una para
limpiar y otra para enjuagar. No abuses de los productos de limpieza.
Aprovecha el agua jabonosa para lavar los escusados. Si la del
enjuague está libre de productos de limpieza, utilízala para regar las
plantas o el jardín.
Antes de lavar los trastos, retira los residuos orgánicos (comida) y
deposítalos en un bote o bolsa; no los arrojes por el drenaje ni los
revuelvas con los residuos inorgánicos.
Remoja los trastos de una sola vez; si tienen mucha grasa, utiliza
agua caliente. Enjabónalos con la llave cerrada y enjuágalos
rápidamente bajo un chorro moderado.
Cuida que la llave del fregadero no gotee. Cambia los empaques cada
vez que sea necesario.
Instala un economizador de agua. Es un dispositivo barato y fácil de
colocar.
Lava las verduras en un recipiente con agua; tállalas con los dedos o
con un cepillo y desinféctalas. Reutiliza esta agua para el escusado o
regar plantas.
Si lavas la ropa en el lavadero, no desperdicies el agua. Reutiliza el
agua con la que enjuagaste para remojar la siguiente tanda de ropa
sucia.
Utiliza la lavadora sólo para cargas completas. Esto ayuda a ahorrar
agua y energía eléctrica. Talla a mano o con cepillo las partes más
sucias de la ropa, para evitar dobles o triples lavadas.
Utiliza la mínima cantidad de jabón o detergente. Además de requerir
menos agua para enjuagarla, la ropa dura más.
En el trabajo
Apaga el equipo a tu cargo: CPU, monitor, impresoras, bocinas,
reguladores, etc., cuando no lo estés utilizando, y al finalizar tu
jornada verifica que tanto los equipos como las luces de tu área de
trabajo estén apagadas
En caso de que se requiera el uso de Aire Acondicionado: Optimízalo,
con mantenimiento preventivo y correctivo, evitando fugas o pérdidas
de calor.
Utiliza el papel prudentemente y aumenta el uso de archivos
electrónicos que permitan disminuir el almacenamiento de papel, con
apoyo de scanner.
Evita dentro de lo posible, el uso de desechables, principalmente el
unicel.
Evita dentro de lo posible, el uso de desechables, principalmente el
unicel.
Utiliza vegetación natural, para crear microclimas en espacios
interiores y siembra árboles al exterior, alrededor del edificio. Propicia
en tu oficina las compras verdes, estableciendo criterios ambientales.
Aprovecha al máximo la luz y ventilación natural.
En el transporte
Reduce el uso de tu automóvil en la medida de lo posible
Procura transportarte junto con otras personas y emplear más a
menudo el transporte público.
Evita que se sobrellene el tanque de gasolina. Así se evitan derrames
y que se evaporen los compuestos de gasolina.
Procura afinar tu coche y llevarlo periódicamente al servicio.
Asegúrate de que los neumáticos tengan la presión de aire adecuada.
Esto mejorará el desplazamiento del vehículo y ayudará a ahorrar
gasolina.
No conduzcas a altas velocidades y evita frenar o arrancar
repentinamente, ya que esto genera un mayor consumo de
combustible.
Si tu familia piensa cambiar de coche o adquirir uno, convéncelos de
que sea uno con una tecnología que permita una reducción de las
emisiones de contaminantes.
Consumo responsable
Los productos o servicios que consumimos tienen su origen en los
recursos naturales. Estar conscientes de lo que compramos nos
permitirá tomar decisiones y consumir con responsabilidad.
Recuerda, entregar a las futuras generaciones un planeta donde
puedan tener una vida digna depende de lo que hagamos hoy.
Por eso, cuando compres:
Adquiere sólo lo que necesites; revisa la información en la etiqueta y
compara precios. Prefiere productos con empaques fabricados con
materiales reciclables; con ello contribuyes a que se consuman
menos recursos naturales.
Compra productos empacados de forma más sencilla y con menos
plásticos.
Reduce al mínimo el uso de productos desechables y elige envases
retornables.
Prefiere los productos cuyos envases de plástico tengan el logotipo de
reciclable o reciclado.
Reutiliza las bolsas del súper para las compras.
Compra limpiadores y productos de limpieza que en la etiqueta diga
que son biodegradables.
Si depositas el papel higiénico en el escusado, cómpralo blanco, ya
que el de color contamina el agua.
Compra de preferencia productos elaborados localmente.
Nunca compres productos derivados de especies en peligro de
extinción, como corales, carey, huevos de tortuga, plumas de aves o
pieles de animales.
No compres animales exóticos como mascota.
En Navidad, prefiere un árbol natural mexicano, revisa que haya sido
cultivado en plantaciones forestales y que cumpla la norma
establecida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales. De esta manera ayudas a conservar los bosques y a las
comunidades rurales del país.
Prefiere árboles con raíz para poder plantarlos más tarde en un jardín
o una maceta.
Bebe agua pura para quitarte la sed.
Enseña a tus hijos estos hábitos desde pequeños.
Manejo de residuos
La creciente generación de residuos y su manejo inadecuado
ocasionan problemas de salud, una desagradable imagen en los
campos y ciudades, así como la contaminación del suelo, el agua y el
aire.
Esto se debe principalmente al aumento de la población y a las
formas de producción y consumo basadas en una cultura de
desperdicio.
La basura se crea al mezclar los residuos sólidos de todo tipo
(orgánicos e inorgánicos). Todos podemos contribuir a reducir la
cantidad de basura si practicamos las 3R: reducir, reutilizar y reciclar.
La creciente generación de residuos
La creciente generación de residuos y su manejo inadecuado
ocasionan problemas de salud, una desagradable imagen en los
campos y ciudades, así como la contaminación del suelo, el agua y el
aire..
La basura se crea al mezclar los residuos sólidos de todo tipo
(orgánicos e inorgánicos). Todos podemos contribuir a reducir la
cantidad de basura si practicamos las 3R: reducir, reutilizar y reciclar.
Consejos sobre el consumo sustentable
Reduce la cantidad de residuos que generas. Prefiere lavar que
desechar: en fiestas y días de campo emplea utensilios lavables; para
tus bebidas en la escuela o el trabajo utiliza contenedores que se
puedan usar muchas veces. Emplea productos en envases
rellenables.
Reutiliza y usa los frascos de vidrio para guardar otras cosas; fabrica
juguetes con cajas usadas. ¡Dale vuelo a tu imaginación! Desecha
sólo lo que ya no se pueda volver a usar.
Aprovecha el agua jabonosa para lavar los escusados. Si la del
enjuague está libre de productos de limpieza, utilízala para regar las
plantas o el jardín.
Organiza ventas de garaje de los artículos que ya no te son útiles pero
que pueden servir a otras personas. La donación es una buena
práctica.
Reciclar es más fácil si separas tus residuos (orgánicos e inorgánicos).