ADAN Y EVA
Motivación: situaciones de pecado que el mundo vive Leer
CANTO: Si el pecado llega a tu corazón Genesis, 3
Leer: Génesis 3.
Dios creó el mundo y contempló cuanto había hecho y vio que
era muy bueno (Gn1,31).
Pero en este mundo armonioso, el pecado introduce la división: odio, injusticia, guerra,
muerte.
Adán y Eva, cediendo a la sugestión de la serpiente, desobedecen a Dios, pues quieren
"ser como Dios conocedores del bien y del mal" (Gn 3,5), es decir, ponerse en lugar de
Dios para decidir del bien y el mal, con autonomía absoluta de Dios.
Según Gn 2, la relación de Dios con el hombre no era una relación de
dependencia, sino sobre todo de amistad. Dios no había negado nada al hombre creado a su imagen; no se había
reservado nada para sí, ni siquiera la vida (Sb 2,23).
Pero por instigación de la serpiente, "la más astuta de los animales", Eva, y luego Adán, dudan de este, amor de
Dios: el precepto dado para el bien del hombre (Rm 7,10) es visto como un engaño de Dios para salvaguardar sus
privilegios; es la sospecha que insinúa el tentador al decir a Eva: "¿Cómo es que Dios os ha dicho: no comáis de
ninguno de los árboles del jardín?" (Gn 3,1).
Es como decir, si no puedes comer de un árbol es lo mismo que si no pudieras comer de ninguno, no eres libre, Dios
te limita, no es un Dios bueno, sino un Dios celoso de su poder. Y la advertencia añadida al precepto, según el
tentador, sería sencillamente una mentira, una amenaza para mantener al hombre sometido: "No, de ninguna manera
moriréis. Pero Dios sabe muy bien que el día en que comáis este fruto, se os abrirán los ojos y seréis como dioses,
conocedores del bien y del mal" (Gn 3,4)
El hombre cree a quien le adula y desconfía de Dios, a quien Considera su rival.
El pecado transforma la relación que unía al hombre con Dios. Todo cambia entre el hombre y Dios. Aún antes de
que Dios intervenga (Gn 3,23), Adán y Eva, que antes gozaban de la familiaridad divina (Gn 2,25), "se esconden de
Yahveh Dios entre los árboles" (3,8). La iniciativa es del hombre; es él quien ya no quiere nada con Dios, que le
tiene que buscar y llamar.
Esa es la historia que ha llegado hasta nosotros Adán es en realidad todo hombre. La rebelión de Adán es la
nuestra. Damos crédito al diablo, que "desde el comienzo es mentiroso y asesino" (Jn 8,44).
Leer y comentar
El pecado nos acecha una y otra vez, todos experimentamos lo que dice el profeta "Han dejado el
manantial de aguas vivas para construirse cisternas agrietadas incapaces de retener el agua" (Jr 2,13).
Cuantas veces tú y yo dejamos a Dios, manantial de agua viva y nos construimos dioses ¿qué ídolos son los que
actualmente se pone en el centro, en lugar de Dios? ¿verdad que son incapaces de saciar nuestra sed de felicidad y
amor?
El pecado comporta un daño, una destrucción para el hombre.
El salario del pecado es la muerte. La pretensión del hombre de alzarse por encima de Dios le hunde en el abismo (Gn
11,1-9). Al querer construir su vida con sus propias manos, se encuentra con el vacío interior radical (Jr 2,5- 19).
El hombre, en esta situación, se encuentra "vendido al poder del pecado" (Rm 7,14), capaz todavía de "simpatizar"
con el bien y hasta de "desearlo", - lo que prueba que no todo está en él corrompido-, pero incapaz de realizarlo y,
por tanto, necesariamente destinado a la muerte, salario, desemboque y remate del pecado (Rm 7,14-23).
El pecado no es sólo ni ante todo una ofensa de naturaleza personal que el
hombre hace a Dios, sino la autodestrucción de sí mismo, como consecuencia
de la ruptura de su relación con Dios, con los hombres y con la creación. Se
puede decir que el hombre, cuando peca, no ofende primordialmente a Dios,
sino a sí mismo.
Desde el primer pecado en el mundo experimentamos "injusticia, perversidad,
codicia y maldad; llenos de envidias, homicidios, discordias, fraudes,
depravación; son difamadores, calumniadores, hostiles a Dios, insolentes,
arrogantes, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres,
insensatos, desleales, sin entrañas, despiadados..." (Rm 1,29- 32).
El ser humano al destruirse a sí mismo, como obra e imagen de Dios, ofende a
Dios.
"Nosotros no ofendemos a Dios si no es por lo que hacemos contra nuestro bien". "Si pecas, ¿qué le haces? Si
multiplicas tus ofensas, ¿le haces algún daño?" (Jb 35,6).
Dios creó al hombre a imagen suya y le encomendó el universo entero, para que, dominara todo lo
creado. Y cuando por desobediencia perdió su amistad, no lo abandonó al poder de la muerte, sino
que, compadecido, tendió la mano a todos, para que le encuentre el que le busca. Y tanto amó al
mundo, que, al cumplirse la plenitud de los tiempos, nos envió como salvador su único Hijo... quien
se entregó a la muerte, y, resucitando, destruyó la muerte y nos dio nueva vida. Y a fin de que no
vivamos ya para nosotros mismos, sino para él, que por nosotros murió y resucitó, envió, Padre, al
Espíritu Santo como primicia para los creyentes, a fin de santificar todas las cosas, llevando a
plenitud su obra en el mundo.
OREMOS: Dios omnipotente, que rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en
nosotros la fuerza de tu amor para que cuidemos
la vida y la belleza. inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas sin
dañar a nadie. gracias porque estás con nosotros todos los días.
Repasa el tema tratado y responde: ¿Cuáles son las consecuencias del pecado en el hombre?
1. ¿Qué enseñanzas podemos sacar del pasaje del génesis que nos narra la caída de
Adán y Eva?
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2. ¿Por qué la Salvación de los hombres sólo puede venir de Dios?
Para memorizar. Escribe las palabras que faltan:
La era el más de todos los del campo que el Señor Dios
había hecho, y dijo a la : "¿Así que Dios les ordenó que no comieran de ningún
árbol del
?". La mujer le respondió: "Podemos comer los
_____________________________ de todos los árboles del jardín. Pero respecto del árbol que está en medio del
jardín, Dios nos ha dicho: ‘No coman de él ni lo toquen, porque de lo contrario quedarán sujetos a la ’".
La serpiente dijo a la mujer: "No, no morirán. Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman de
ese árbol, se les
los ojos y serán como ________________ , conocedores
del
y del ".
Cuando la mujer vio que el árbol era apetitoso para comer, ____________________ a la vista y deseable para
adquirir discernimiento, tomó de su fruto y ; luego se lo dio a su , que estaba con ella, y él también
. Entonces se abrieron los ojos de los dos y descubrieron que estaban desnudos. Por
eso se hicieron unos taparrabos, entretejiendo hojas de ______________.