1.
¿Cómo describe Kant a la conciencia moral y por qué nos dice que es
"como la presencia de lo absoluto en el hombre"?
Kant no usa literalmente la frase “la presencia de lo absoluto en el hombre”, pero describe
la conciencia moral como la expresión más elevada de la razón práctica, es decir,
como la capacidad que tenemos los seres humanos de autolegislarse una ley moral
universal, sin depender de inclinaciones, deseos o recompensas externas.
Kant sostiene que la conciencia moral se manifiesta como el respeto por la ley moral:
“El deber es la necesidad de una acción por respeto a la ley”.
Este respeto no nace de los sentimientos, sino que:
“es espontáneamente oriundo de un concepto de la razón”.
Por eso se puede decir que la conciencia moral es como la presencia de lo absoluto, ya
que esta ley no depende de nada exterior, sino que vale en sí misma, de forma universal e
incondicionada, lo que le da un carácter absoluto.
2. ¿Por qué Kant considera que la buena voluntad es intrínsecamente
buena?
Para Kant, la buena voluntad es el único bien que no necesita nada más para ser bueno.
No es buena por lo que causa, por sus efectos o resultados, sino que es buena por el solo
hecho de querer el bien:
“La buena voluntad no es buena por lo que efectúe o realice [...] es buena en sí
misma”.
Incluso si una buena acción no logra nada, sigue teniendo valor:
“...aun cuando no pudiera llevar a cabo nada y sólo quedase la buena voluntad
[...], sería esa buena voluntad como una joya brillante por sí misma”.
Es decir, la buena voluntad tiene un valor moral absoluto, sin necesidad de éxito, utilidad o
aprobación. Este valor no es relativo a intereses humanos: es incondicional.
3. ¿Cuál es la fórmula del imperativo categórico y cuál es su papel en la
determinación del deber moral?
La fórmula fundamental del imperativo categórico es:
“Obra sólo según aquella máxima por la cual puedas querer que al mismo
tiempo se convierta en ley universal”.
Esto quiere decir que antes de actuar, uno debe preguntarse: ¿podría querer que todos
actúen como yo en esta situación? ¿Mi regla de acción podría ser una ley válida para
todos?
Esta fórmula permite evaluar si una acción es moral porque nos obliga a abstraer nuestros
intereses personales y pensar desde una perspectiva universal. Si la máxima de tu acción
no puede ser universalizada sin contradicción (como mentir para salir del paso), entonces
es inmoral.
Ejemplo kantiano:
“...si bien puedo querer la mentira, no puedo querer, empero, una ley universal
de mentir; pues [...] mi máxima, tan pronto como se tornase ley universal,
destruiríase a sí misma”.
4. ¿A qué se refiere Kant cuando dice que el imperativo categórico
manda de modo incondicionado?
El imperativo categórico es incondicionado porque no depende de ningún objetivo,
deseo o resultado. No es como un imperativo hipotético ("si quieres salud, haz ejercicio"),
sino que manda por sí mismo, por ser racional y universal.
Kant lo define como un mandato que obliga independientemente de las consecuencias:
“Una acción realizada por deber tiene que excluir por completo el influjo de la
inclinación [...] no queda, pues, otra cosa que pueda determinar la voluntad, si
no es, objetivamente, la ley”.
Por eso es una ley moral universal, que se aplica siempre, no solo cuando me conviene.
5. ¿Qué significa para Kant que el deber tiene prioridad sobre las
inclinaciones en la toma de decisiones éticas?
Para Kant, las inclinaciones (deseos, pasiones, intereses personales) no pueden ser la
base de una acción moral. La única fuente legítima del deber es la razón. Cuando se
actúa por inclinación, se actúa por lo que me agrada o me conviene; pero eso no tiene
valor moral.
Kant lo deja claro:
“Una acción hecha por deber tiene su valor moral, no en el propósito que por
medio de ella se quiere alcanzar [...] sino meramente del principio del querer”.
Y en otro ejemplo:
“Conservar su vida conformemente al deber, sí; pero no por deber”.
La prioridad del deber implica que una acción solo es moralmente buena si se hace por
respeto a la ley moral, incluso cuando eso va en contra de nuestras inclinaciones.
6. ¿Qué diferencia hay entre las acciones motivadas por el deber y
aquellas que están de acuerdo al deber?
Kant hace una distinción central:
● Una acción motivada por el deber se hace porque es moralmente correcta,
independientemente de si me gusta o no. Tiene valor moral verdadero.
● Una acción conforme al deber es externa o formalmente correcta, pero se hace por
interés, conveniencia o inclinación. No tiene valor moral.
Ejemplo del texto:
“...acciones que, siendo realmente conformes al deber, [...] las lleva a cabo
porque otra inclinación le empuja a ello [...] no ha sucedido ni por deber ni por
inclinación inmediata, sino simplemente con una intención egoísta”.
El valor moral solo está presente cuando se actúa por deber, no cuando coincide
casualmente con una inclinación.
7. ¿Qué significa que el deber no es más que una buena voluntad “si
bien bajo ciertas restricciones y obstáculos subjetivos”?
Kant dice que el concepto del deber contiene el de una buena voluntad, pero:
“...bajo ciertas restricciones y obstáculos subjetivos”.
Esto significa que la buena voluntad se enfrenta a limitaciones humanas: deseos,
emociones, intereses, ignorancia. A pesar de esas trabas, la razón puede imponerse.
Y lo interesante es que, para Kant, es justamente en ese contraste donde brilla con más
claridad el valor moral del deber. Es decir, cuando el ser humano lucha contra sus
inclinaciones y actúa por deber, ahí muestra su verdadera dignidad moral.
8. ¿Qué implica, entonces, para Kant que una acción sea moralmente
buena?
Cita textual y explicación detallada:
“Una acción hecha por deber tiene su valor moral, no en el propósito que por
medio de ella se quiere alcanzar, sino en la máxima por la cual ha sido
resuelta”.
Explicación:
Una acción es moralmente buena cuando se hace por respeto a la ley moral, no por el
resultado ni por lo que se quiere lograr. El valor no depende del éxito, ni de hacer el bien por
compasión, ni del beneficio para uno mismo o para otros.
La moralidad no se mide por el resultado de la acción, sino por el principio que la
motiva, es decir, por la máxima (la regla subjetiva de acción). Si esa máxima puede valer
como ley universal, entonces la acción es moral.
En resumen: moralmente buena es una acción que deriva de una buena voluntad, que
actúa por deber, guiada por una ley universal que uno mismo se da racionalmente.