PSICOLOGÍA CULTURAL
DIAGNÓSTICO SOBRE UNA PROBLEMÁTICA SOCIOCULTURAL EN EL ÁMBITO
EDUCATIVO
DOCENTE:
Arrayan Bonett Sayda Magaly
SECCIÓN:
19934
INTEGRANTES:
- Baca Barrera, Katherin Alexandra
- Bregante Lecaros, Dayana Rosa
- Diaz Flores, Yenifer
- Pichihua Torres, Annieliz
- Torres Rojas, Juan Daniel
-
Lima, mayo de 2025
DIAGNÓSTICO SOBRE UNA PROBLEMÁTICA
INCIDENCIA DE LA CULTURA EN LA LABOR ESTUDIANTIL
UNIVERSITARIA
1. INTRODUCCIÓN:
La influencia de la cultura en la labor estudiantil universitaria es un tema de creciente interés en
el contexto de la educación superior, especialmente en entornos virtuales donde convergen
estudiantes de diversas regiones y bagajes culturales. Este informe explora cómo las
costumbres, valores y tradiciones de los estudiantes universitarios peruanos que cursan estudios
virtuales pueden impactar tanto en su desempeño académico como en su integración dentro de
la comunidad universitaria. El lector encontrará un análisis basado en encuestas y estudios
recientes que revelan que, aunque la mayoría de los estudiantes logra adaptar sus prácticas
culturales a las exigencias académicas, un porcentaje significativo enfrenta desafíos para
equilibrar sus responsabilidades familiares, festividades y normas culturales con las demandas
universitarias.
Diversos estudios han señalado que, si bien una mayoría de estudiantes logra adaptar sus
tradiciones a las exigencias académicas, existe un porcentaje significativo que enfrenta
dificultades para equilibrar sus responsabilidades familiares, festividades y normas culturales
con sus obligaciones universitarias. Por ejemplo, celebraciones familiares o religiosas pueden
coincidir con exámenes o entregas importantes, y ciertas costumbres, como el respeto a la
autoridad, pueden limitar la participación activa en clase. Estas situaciones pueden generar
estrés, aislamiento o dificultades de integración, especialmente cuando la universidad no
reconoce ni adapta sus métodos de enseñanza a la diversidad cultural de su alumnado.
Desde la perspectiva teórica, el capital cultural, según Pierre Bourdieu, desempeña un papel
fundamental en el éxito académico, ya que abarca conocimientos, valores, redes sociales y
formas de adaptación que influyen en la trayectoria educativa de los estudiantes. La valoración
de la equidad y la diversidad en el ámbito universitario es esencial para promover un entorno
inclusivo que reconozca y aproveche la riqueza cultural de sus miembros
Por ello, es fundamental que las instituciones educativas implementen estrategias inclusivas,
como la flexibilización de los métodos de enseñanza, la capacitación intercultural de docentes y
la creación de espacios de diálogo, para garantizar la equidad y el bienestar de todos los
estudiantes. Como señalan autores como Banks (2016) y García-Canclini (2015), gestionar
adecuadamente la diversidad cultural no solo fortalece la convivencia y el aprendizaje, sino que
también contribuye a la formación de comunidades universitarias más justas y cohesionadas
2. INFORMACION DE LA POBLACION:
La población elegida para realizar este trabajo está compuesta por estudiantes universitarios, que
estudian de forma virtual y son procedentes de distintas regiones del Perú, además los alumnos
de cada lugar representan diferentes costumbres, valores y maneras de relacionarse que
representan sus contextos locales, asimismo la educación que llevan a distancia hace que cada
uno realice sus actividades desde sus ciudades de origen, lo cual contribuye a mantener vivas
sus prácticas culturales, si bien la mayoría de los alumnos señala que sus tradiciones no afectan
en sus estudios, un grupo tiene complicaciones para equilibrar sus costumbres con las
obligaciones que tienen de la universidad.
3. DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA:
El principal problema identificado en este diagnóstico es cómo las costumbres culturales de los
estudiantes universitarios pueden influir en su desempeño académico. A partir de la encuesta
realizada a 70 estudiantes, se observa que la mayoría reflejado en un 70%, respondió que sus
costumbres culturales no han afectado su rendimiento académico. Sin embargo, un 30% sí
reconoce que, en algunos momentos, sus tradiciones, responsabilidades familiares o
celebraciones han interferido con sus estudios .Al respecto, varios estudiantes mencionaron que
las celebraciones familiares o religiosas a veces coinciden con exámenes o entregas importantes,
lo que les dificulta organizar su tiempo y cumplir con las exigencias académicas. Otros
señalaron que las responsabilidades en casa, cómo cuidar a sus hijos o ayudar en las tareas del
hogar, pueden quitarles tiempo para estudiar. Además, algunos estudiantes indicaron que, por
costumbre, en sus familias se da mucho valor al respeto a la autoridad y a no cuestionar a los
mayores, lo que al principio les dificulta participar activamente en clase o hacer preguntas a los
profesores.
Aunque la mayoría considera que ha logrado adaptarse, este 30% que sí ha sentido el impacto
de sus costumbres culturales representa una proporción importante que no debe ser ignorada. En
ese sentido, si la universidad no toma en cuenta estas diferencias culturales, pueden generar
desigualdades en el rendimiento académico, dificultades de integración y, a largo plazo, incluso
deserción universitaria. Además, la falta de adaptación puede llevar a que los estudiantes sientan
estrés o frustración al intentar conciliar sus tradiciones con las exigencias de la vida
universitaria.
Por lo tanto, es de suma importancia investigar y atender este problema porque, aunque no
afecta a todos por igual, sí existe un grupo significativo de estudiantes que podría mejorar su
experiencia y desempeño académico si la universidad implementa estrategias inclusivas y
flexibles. Además, como señala Banks (2016), la diversidad cultural es una riqueza que bien
gestionada, puede fortalecer la convivencia y el aprendizaje en la comunidad universitaria.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA:
¿Cómo influyen las costumbres culturales de los estudiantes universitarios en su desempeño
académico y en la integración dentro de la comunidad universitaria.
4. ANÁLISIS DE LAS CARACTERÍSTICAS PRODUCTO DE LA
RECOLECCIÓN DE DATOS:
Ante todo hemos de señalar que los datos recolectados son producto de una encuesta diseñada
por los miembros del grupo destinada a evaluar el impacto de la cultura de los estudiantes en su
labor estudiantil. El número de encuestados es de 70 personas. Se anexan los resultados de dicha
encuesta tanto en word como en el consolidado de excel que arroja la plataforma Google Forms.
La encuesta constó de 12 preguntas. Finalmente se llegaron a registrar 72 encuestas respondidas
pero solo se computaron a efectos del presente trabajo 70 por cuanto ese fue el número
alcanzado cuando se inició la compilación y análisis de los datos que arrojaron.
Características
Existe una marcada heterogeneidad cultural en la población elegida en tanto proviene de
diversas partes de nuestro país abordando casi por completo. Se aprecia que el instrumento
empleado para la recolección de datos es una encuesta virtual, la misma que se condice con la
población elegida que lleva cursos a distancia. El que la población elegida tenga la posibilidad
de llevar sus estudios universitarios a distancia ciertamente impacta en la problemática que se
presenta pues los resultados deben estar enmarcados en un contexto virtual en donde la
interacción humana es mucho más limitada. Siendo así, una de las principales características de
la problemática abordada está enmarcada en un contexto de virtualidad, de modo que los datos y
los resultados deben tener esa contextualización.
De los datos recopilados se tiene que la mitad de los estudiantes señalan que nunca han tenido
que modificar sus prácticas culturales para adaptarse a las exigencias académicas. y en un
porcentaje casi igual señalan que por el contrario esas costumbres han sido positivas para sus
estudios. De forma semejante casi la mitad de los encuestados ha señalado que sus valores y
tradiciones han influido en su socialización con los profesores y compañeros.
En consonancia con esa perspectiva positiva en la cual los alumnos en mayoría consideran
positivas las costumbres culturales que tienen en relación a su actividad estudiantil, han
señalado, esta vez en mayoría absoluta, que nunca se han sentido incómodos con el método de
enseñanza que consideran compatible y respetado tanto por docentes como por compañeros de
aula.
Esta mayoría absoluta continúa presente cuando se ha consultado respecto de su perspectiva
personal en relación a si sus expectativas culturales no han limitado ni condicionado sus
decisiones académicas, así como tampoco son un factor determinante en su proceso de
aprendizaje.
Cuando se les consultó de modo más extenso sobre las adaptaciones que podrían tener los
métodos de enseñanza a efectos de ser más inclusivos, la mayoría señaló que se debí fomentar
espacios de confraternización así como la mente abierta a la diversidad cultural. Como era de
esperarse en consonancia con los resultados de las preguntas de alternativas, cuando se les pidió
que expresaran si sus costumbres han afectado su desempeño académico, los encuestados
mayormente señalaron que no, y en algunos casos informaron sobre costumbres personales, no
culturales como lo puede ser la impuntualidad.
Barreras
Como barreras tenemos que la virtualidad limita grandemente la comunicación y la interacción
entre los estudiantes. Con ello, las manifestaciones culturales también se ven sumamente
disminuidas en su impacto. De este modo sólo mediante la implementación de eventos que
permitan la interacción personal se podría lograr una eficaz interculturalidad en la población
universitaria.
Oportunidades
Así como la virtualidad supone una barrera en cuanto a la eficacia de la comunicación, también
permite que está se produzca al menos en lo que al lenguaje verbal se refiere. De allí que
debemos explotar esa característica y hacer que los trabajos grupales tengan el plazo suficiente
así como la dinámica especialmente diseñada para nutrirse de los componentes culturales de los
alumnos que los desarrollan.
5. ESTABLECER LAS NECESIDADES:
Si bien los datos que arrojan los formularios no presentan exigencias acuciantes de cambio en la
dinámica universitaria por razón de la influencia de la cultura de los estudiantes, esto puede
deberse en gran medida al factor de virtualidad que evita el síndrome de Ulises en tanto los
estudiantes llevan su curso con profesores de diversos lugares del Perú pero sentados en sus
casas, en sus ciudades.
En este orden de ideas, la principal necesidad que identificamos es justamente la de hacer que la
cultura de los estudiantes enriquezca las clases virtuales. Normalmente el choque cultural se
analiza desde su perspectiva perjudicial para el individuo, pero en este caso en que los
estudiantes señalan que no se ven impactados negativamente, necesitamos hacer que su
participación en las clases esté orientada a poner de relieve sus elementos culturales que pueden
enriquecer a la clase virtual. Esto en consonancia con las ideas esbozadas por los encuestados al
señalar que se deben promover espacios de confraternización.
El análisis de los datos revela que, aunque la mayoría de los estudiantes logra adaptarse a la vida
universitaria, enfrentan desafíos significativos los cuales están relacionados con la conciliación
de responsabilidades familiares, festividades y normas culturales. Según la encuesta, un 70% de
los participantes reporta que sus costumbres culturales influyen en su experiencia educativa, sin
embargo, también hay un 30% que considera que estas no afectan su desempeño académico.
Esta desigualdad sugiere que, mientras algunos estudiantes encuentran formas efectivas de
integrar sus tradiciones con sus estudios, otros sienten que sus costumbres no son valoradas o
consideradas en el entorno universitario (Banks, 2016).
La preservación de prácticas culturales varía notablemente entre los estudiantes. Algunos logran
adaptarse sin dificultad, mientras que otros expresan malestar por la falta de adaptación cultural
en la universidad. Esta situación se ve reflejada en la necesidad de programas de apoyo
lingüístico y en la flexibilidad académica para atender festividades y responsabilidades
familiares. Actualmente, las redes de apoyo más efectivas son principalmente familiares y entre
pares, lo que pone de manifiesto la importancia de fortalecer los mecanismos institucionales que
respalden a los estudiantes. Comparado con comunidades universitarias más inclusivas, hay una
evidente necesidad de adaptar el currículo, crear espacios de diálogo intercultural y ofrecer
apoyo académico específico para estudiantes de diversas culturas (UNESCO, 2022).
Las principales limitaciones identificadas incluyen la falta de reconocimiento de la diversidad
cultural, la rigidez en los métodos de enseñanza y la escasa flexibilidad ante las
responsabilidades familiares o festividades tradicionales. Estas limitaciones no solo generan
actitudes de resignación y disminución en la participación en clase, sino que también dificultan
la expresión de opiniones, especialmente para aquellos que provienen de contextos donde
cuestionar a la autoridad no es habitual. Como resultado, algunos estudiantes desarrollan
comportamientos de aislamiento o experimentan estrés debido a la presión de equilibrar sus
obligaciones académicas con sus tradiciones culturales (García-Canclini, 2015).
6. ESTABLECER LAS PRIORIDADES:
Identificamos dos prioridades, la primera es la generalizar la convicción entre los alumnos de la
necesidad de interculturalidad; y la segunda generar espacios de confraternización que permita
hacer eficaz esa idea de interculturalización.
Establecer prioridades es un paso clave para dirigir nuestros esfuerzos hacia lo que más
necesitan los estudiantes. Para hacerlo, primero analizamos la situación actual, lo que nos ayuda
a identificar qué problemas requieren atención inmediata y cuáles pueden solucionarse más
adelante. A continuación, se presentan las prioridades que hemos identificado, teniendo en
cuenta su importancia, el tiempo que tomará resolverlas y las expectativas de los estudiantes
como agentes de cambio.
Una de las prioridades más importantes es adaptar los métodos de enseñanza y crear un
ambiente inclusivo. Según la encuesta, un 70% de los estudiantes siente que sus costumbres
culturales afectan su experiencia académica. Esto resalta la necesidad de reconocer y valorar la
diversidad cultural en el entorno educativo. Cuando no se hace esto, y se utilizan enfoques
rígidos en la enseñanza, se afecta la participación y el rendimiento de los estudiantes. Esta
situación es crítica, ya que incluir a todos no solo mejora el aprendizaje, sino que también ayuda
a que los estudiantes se sientan parte de la comunidad y emocionalmente bien (Banks, 2016).
Ignorar estas necesidades puede llevar a un entorno donde algunos estudiantes se sientan
excluidos.
Realizar cambios en el currículo y capacitar a los docentes es un proceso que, aunque puede
llevar tiempo, debe comenzar de inmediato. Se recomienda establecer un plan de acción a corto
y mediano plazo que priorice la capacitación de los docentes y la creación de espacios para el
diálogo intercultural. También es fundamental ser flexibles en la programación académica para
considerar festividades y responsabilidades familiares. Estos problemas son comunes y afectan
la vida diaria de los estudiantes, por lo que abordarlos rápidamente puede hacer una gran
diferencia en su experiencia educativa y bienestar general (UNESCO, 2022). Al atender estas
necesidades de manera oportuna, no solo se mejora el rendimiento académico, sino que también
se crea un ambiente donde todos los estudiantes se sientan valorados y respetados.
Las expectativas de los estudiantes son una fuerza poderosa para el cambio. Muchos desean un
entorno educativo que respete y valore sus tradiciones culturales. Fomentar su participación en
la toma de decisiones y en la creación de iniciativas culturales puede ayudarles a sentirse más
conectados y empoderados. Estas expectativas colectivas, que buscan una comunidad más
inclusiva, pueden ser la base para avanzar en políticas y prácticas más justas. La voz de los
estudiantes es crucial en este proceso, ya que su participación activa no solo les da un papel
importante, sino que también contribuye a la creación de un ambiente más comprensivo
(García-Canclini, 2015). Involucrar a los estudiantes en el diseño de políticas asegura que sus
necesidades y deseos sean escuchados y atendidos.
7. PROPUESTAS DE MEJORA:
- Promover fiestas de confraternización y trabajos grupales con periodos de entrega
largos que permitan a los estudiantes interactuar fuera del horario de clase.
- Capacitaciones interculturales a los docentes y para todos los coordinadores, con el
objetivo de sensibilizar las creencias y que los estudiantes tengan un rendimiento
académico positivo.
- Adquisición de habilidades para un buen diálogo y comunicación entre los estudiantes
(Role playing, saber escuchar y expresar respeto).
- Realizar dinámicas en grupo, compartir valores y escuchar el de los demás y que todos
los estudiantes puedan realizar opiniones positivas sobre esos nuevos conocimientos.
8. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS:
De acuerdo a los datos obtenidos y al establecimiento de prioridades se concluye que los
estudiantes no se sienten seguros al mostrarse o expresarse de acuerdo a sus creencias
culturales, ya que en muchas situaciones académicas deben adaptarse al método de enseñanza
de los docentes y a las costumbres de su entorno.
9. CONCLUSIONES:
10. RECOMENDACIONES:
11. ANEXOS:
12.BIBLIOGRAFÍA:
- Banks, J. A. (2016). Cultural diversity and education: Foundations, curriculum,
and teaching. Routledge.
- García-Canclini, N. (2015). Culturas híbridas: Estrategias para entrar y salir de
la modernidad. Grijalbo.
- UNESCO. (2022). Global education monitoring report 2022: Inclusion and
education: All means all. UNESCO Publishing.
- Rojas Ruiz, G. Estrategias para fomentar actitudes interculturales positivas en
el aula. Educrea.
[Link]
n-el-aula/