0% encontró este documento útil (0 votos)
12 vistas4 páginas

Jesus La Navidad y Lamas One Ria

El documento explora la relación entre la figura de Jesús, la celebración de la Navidad y la historia de la Masonería, destacando cómo la Iglesia Católica adaptó festividades paganas para consolidar su fe. Se menciona que la fecha del 25 de diciembre fue elegida por el emperador Constantino en el siglo IV, coincidiendo con el Natalis Solis Invicti, y se discuten las similitudes entre Jesús y otros mesías de diversas culturas. A pesar de la fijación de esta fecha, persisten dudas sobre la veracidad de los cálculos relacionados con el nacimiento de Jesús.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
12 vistas4 páginas

Jesus La Navidad y Lamas One Ria

El documento explora la relación entre la figura de Jesús, la celebración de la Navidad y la historia de la Masonería, destacando cómo la Iglesia Católica adaptó festividades paganas para consolidar su fe. Se menciona que la fecha del 25 de diciembre fue elegida por el emperador Constantino en el siglo IV, coincidiendo con el Natalis Solis Invicti, y se discuten las similitudes entre Jesús y otros mesías de diversas culturas. A pesar de la fijación de esta fecha, persisten dudas sobre la veracidad de los cálculos relacionados con el nacimiento de Jesús.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

A L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.

S:.F:.U:.

Resp Log Simb FRANCISCO J MÚGICA No 


Jurisdiccionada a la Gran Logia Regular YORK de México.
De AA LL Y AA MM del R E A Y A
Or de Cuernavaca, Morelos a 16 de diciembre de 2024 E V
Tema:. Jesús, la Navidad y la Masonería Autor:. M:.M:. Sergio Villalobos Guzmán


En el discurso pronunciado durante la audiencia general del miércoles 23 de diciembre de 2009,
Benedicto XVI, dejo constancia de una realidad ampliamente conocida:

“En la cristiandad, la fiesta de navidad asumió una forma definida en el siglo


IV, cuando tomo el lugar de la fiesta romana del Sol Invictus, el Sol Invencible”

El inicio de la expansión de la iglesia católica por el continente europeo, no fue miel sobre
hojuelas, los papas no siempre pudieron imponer su fe por convicción, la mayoría de las veces
fue por la fuerza, y a pesar de eso no siempre tenían éxito; así que, a menudo también tuvieron
que utilizar la astucia, fingiendo tolerar algunos ritos paganos, aunque en realidad los infiltraban
y debilitaban, para progresivamente transformarlos, entremezclándolos con elementos
cristianos.

Ejemplo de lo anterior, fue la constancia que dejo el papa Gregorio I “El Grande” (590-604).
Quien normalmente ordenaba que los paganos fuesen sometidos a castigos y prisión si no se
convertían a la fe católica; en una carta escribe aconsejando al abad Mellitus durante su
conquista evangélica sobre los anglosajones lo siguiente:

“No hay que destruir los templos paganos de ese pueblo, sino únicamente los
ídolos que hay en los mismos; después de rociar esos templos con agua bendita,
erigir altares y depositar reliquias; porque si tales templos están bien construidos,
perfectamente pueden transformarse de una morada de los demonios, en casa
del Dios verdadero, de manera que si el mismo pueblo no ve destruidos sus
templos, deponga de su corazón el error, reconozca al verdadero Dios y ore y
acuda a los lugares habituales según su vieja costumbre”

Lo anterior demuestra que se aprovechaban las festividades ya existentes para hacerlas


coincidir con eventos que, para la iglesia católica, eran necesarios introducir en las creencias
de los nuevos evangelizados.

Tal es el caso del festejo del nacimiento de Jesús, el cual no aconteció en la fecha en que se
acostumbra conmemorar (25 de diciembre), fecha que ya desde mucho tiempo antes se había
elegido para dedicarla al Sol, al Astro Rey.

De acuerdo con expertos en el tema, en el Concilio de Nicea (S. IV), durante dos meses y doce
días se establecieron las bases ideológicas del cristianismo; hay quienes afirman que los
evangelios fueron redactados en ese momento. Hasta el concilio de Nicea, existían diversas
modalidades de cristianismo, y el emperador romano Flavio Constantino I, decidió homogenizar
las doctrinas cristianas, lo que dio lugar a lo que hoy conocemos como los evangelios
canónicos. Constantino debía resolver los numerosos conflictos que tenía en su vasto imperio,
la mayoría de ellos relacionados con las diversas creencias que profesaban sus súbditos, cada
una de ellas con un Dios particular (Zeus, Horus, Júpiter, Krishna, Baal, Apolo, Minerva,
Mithra…). Constantino encontró en el cristianismo (una religión nueva) el medio idóneo que le
permitía reagrupar su imperio bajo la unidad de una sola religión estatal y un solo Dios, en el
cual podían fundirse todos los Dioses del imperio, Jesús el Cristo.

Debemos recordar que Jesús no es el primero ni único mesías que adquiere forma humana,
tenemos también a Krishna en el hinduismo, Osiris y Horus en Egipto, Mithra en Persia,
Tammuz en Siria, Attis en Frigia entre otros. A todos ellos se les atribuyen grandes milagros y
algunos de ellos, al igual que Jesús, nacieron de una virgen.

Así pues, sabemos que la figura de Jesús no fue oficialmente aceptada como perteneciente a
la propia naturaleza de Dios, sino hasta el año 325. Ordenando el emperador Constantino a
todos los obispos asistentes al Concilio de Nicea, aceptar el dogma de que el Padre y el Hijo
compartían la misma sustancia divina.

Y fue así que, en el Siglo IV, cuando la figura de Jesús el Cristo, se había posicionado por
encima de los Dioses solares jóvenes precristianos, que se decidió fijar una fecha de nacimiento
concreta, acorde a su nueva concepción mítica. Siendo que a Jesús se le había adjudicado
toda la carga legendaria que caracterizaba a su máximo competidor en aquellos tiempos, el
Dios Mithra, lo lógico fue hacerle nacer el mismo día en que se celebraba el nacimiento de ese
joven Dios.

Durante el pontificado de Liberio (352-366), se tomó por fecha indiscutible la noche del 24 al 25
de diciembre, día en que los romanos celebraban el Natalis Solis Invicti. Algunos historiadores
dudan de que Constantino promulgara una fe verdadera hacia el cristianismo, y que como ya
se ha hecho ver en líneas anteriores, este cambio de fe fuera puramente político, esto debido
a que Constantino solo fue bautizado horas antes de su muerte en 337.

El origen de la navidad católica lo tenía muy claro San Agustín (354-420) ya que el exhorto a
los creyentes de aquellos tiempos, a que ese día no lo dedicaran al Sol, sino, al creador del Sol.

A pesar de haberse fijado ya como inmutable la fecha del 25 de diciembre -o quizá por esa
misma razón-, las especulaciones en torno al natalicio de Jesús prosiguieron durante muchos
siglos después. El papa Juan I (523-526), decidido a averiguar la verdad, le encargó una
investigación al monje Dionysius Exiguus (Dionisio el Pequeño) que, tras un curioso proceso de
razonamiento concluyó que el año de la Encarnación había sido el 754 de la fundación de
Roma, y que la Encarnación misma había tenido lugar el 25 de marzo y el nacimiento el 25 de
diciembre, eso es después de una gestación matemáticamente exacta de nueve meses.

La peculiar datación de Dionisio el Pequeño también dejó en herencia otra fecha famosa, la de
los 33 años de Jesús en el momento de ser crucificado, pero hoy ya está bien demostrado que
los cálculos del monje romano fueron errados hasta en lo más evidente y que Jesús tenía entre
41 y 45 años cuando fue ejecutado En el siglo XVI, un erudito como José Scaligero aún se
ocupó del asunto y afirmó que Jesús había nacido a finales de septiembre o principios de
octubre.

Más prudente, el gran sabio y teólogo Bynaeus (1654-1698), después de analizar todo lo escrito
al respecto, concluyó que “puesto que la Escritura calla sobre esto, callemos también nosotros”.
La fecha del 25 de diciembre, ya era inamovible para el orbe católico (aunque no fuese aceptada
por las Iglesias cristianas orientales que siguen celebrando el natalicio de Jesús en el 6 de
enero)

Es cuanto.
Referencias:

Enciclopedia Cristiana
Mitos y Ritos de la Navidad. Pepe Rodríguez
Mentiras fundamentales de la Iglesia Católica. Pepe Rodríguez
El misterio de Jesucristo. Jesús Zatón

M MSergio Villalobos Guzmán Autorizado 

También podría gustarte