Universidad Guayaquil
Facultad de Odontología
Materia:
Operatoria Dental II
Docente:
Dr. Luis Villacrés Baquerizo
Tema:
Lesiones combinadas y multifactoriales de lesiones no cariosas
Grupo #2
Integrantes:
Paladinez Astudillo Nayely Jamileth
Barzola Alfonso Narcisa Elizabeth
Semestre: Sexto
Paralelo: 6 – 2
Año: 2025 – 2026 CI
Introducción
Las lesiones cervicales no cariosas (LCNC) constituyen un grupo de alteraciones
que afectan la estructura dentaria en la región del cuello del diente, sin la intervención
directa de caries. Estas lesiones, de etiología multifactorial, comprenden principalmente
la abrasión, erosión y abfracción, así como combinaciones entre ellas. Su estudio resulta
fundamental para el diagnóstico diferencial y la planificación de un tratamiento
odontológico adecuado.
En esta investigación, se analizan las distintas interacciones entre estas lesiones,
sus características clínicas y los factores etiológicos implicados, con el fin de
comprender su origen, evolución y manifestaciones. Además, se enfatiza la importancia
de considerar aspectos como los hábitos del paciente, la dieta, la técnica de cepillado y
la presencia de trastornos funcionales que puedan influir en la aparición y progresión de
estas patologías.
El abordaje integral de estas lesiones permitirá al profesional odontológico
aplicar medidas preventivas y terapéuticas más efectivas, mejorando así la salud bucal
del paciente.
Interacciones entre las distintas lesiones cervicales
Conociendo las características clínicas de cada una de las lesiones cervicales no
cariosas y su etiología, deberán tenerse en cuenta los siguientes parámetros para
efectuar un diagnóstico correcto de la lesión correspondiente.
• Si junto con la lesión cervical no cariosa existe una recesión
gingival en ausencia de parafunción oclusal, se pensará que la causa es el
cepillado y el diagnóstico será el de una abrasión.
• Si es un paciente con una ingesta de alimentos ácidos, con
trastornos de la conducta alimentaria, se estará en presencia de una erosión.
• Si es un paciente que presenta hábitos parafuncionales,
desarmonías oclusales con un buen soporte óseo y sin enfermedad periodontal,
se pensará en una abfracción.
Pueden presentarse las combinaciones de las lesiones del tercio cervical entre sí,
con lesiones que involucran el desgaste de la cara oclusal, como la atrición. La atrición
puede ser abrasiva, erosiva o la combinación de ambas.
Atrición-abfracción
Es la interacción entre el estrés flexural producido por la fuerza y el desgaste
provocado por el contacto diente con diente.
Atrición-abrasión
Es la interacción entre ambas, tal como en la masticación de dietas de grano
grueso y la utilización de materiales abrasivos para la higiene.
Atrición-erosión
Es la pérdida de estructura dentaria en áreas de contacto diente con diente en
combinación con sustancias ácidas.
Abfracción-abrasión
Es la pérdida de estructura dental en áreas que fueron sometidas a concentración
de estrés debido a fuerzas y donde actúa en forma sinérgica la fricción de un material.
Es el caso de la típica lesión en forma de cuña y el desgaste sobreagregado del cepillado
con pastas abrasivas.
Abfracción-erosión (corrosión por estrés)
Es la llamada corrosión por estrés, en la cual hay un efecto sinérgico de la acción
química de ácidos en áreas de concentración de estrés. La hipersensibilidad dentinaria
es una dolencia relativamente común en esta lesión. A nivel macroscópico, la dentina
que exhibe hipersensibilidad no parece ser diferente de la dentina sin sensibilidad.
Abrasión-erosión (abrasión química)
Es un fenómeno sinérgico de desgaste dental, caracterizado predominantemente
por un proceso de erosión por el consumo de frutas y bebidas cítricas que produce la
exposición de la dentina, y la abrasión dental causada por cepillado con un dentífrico en
forma inmediata de la ingesta parece ser un factor agravante secundario que además
puede actuar en forma potencial o conjunta con la erosión
Si como consecuencia de la abrasión por cepillado se produce la recesión del
margen gingival y queda expuesto el cemento, la pérdida de estructura dentaria será
mayor.
Los pacientes bulímicos son el claro ejemplo de la abrasión química; por un
lado, el ácido endógeno, por el otro, el cepillado enérgico inmediatamente después del
vómito. Existen pastas que en su composición poseen bicarbonato y esencia de limón,
por lo tanto ejercen una doble acción, abrasionan y su fórmula ácida, erosiona. La
utilización de estas pastas provoca más daño si actúan en un medio ácido. Los procesos
de abertura de los túbulos serían los responsables de iniciar la lesión y el cepillado con
este tipo de pastas determinaría las zonas de distribución de las lesiones.
El ejemplo más típico de esta lesión combinada se la encontrará en pacientes con
disturbios alimentarios –bulimia– por la presencia de jugo gástrico con un pH de 2 y el
cepillado en forma inmediata al vómito, muchas veces acompañado con pastas
abrasivas. El tejido dental es susceptible a injurias físicas cuando al pasar el cepillo más
el dentífrico elimina la superficie reblandecida por los ácidos en una magnitud de 3 a 5
micrones.
Se sugiere que el cepillado debe efectuarse antes de las comidas, sobre todo para
aquellos pacientes con disturbios alimentarios. Addy establece que un litro de refresco
por día es igual a la pérdida de un milímetro en 2 a 20 años, según la erosividad de la
sustancia y de la abrasividad de los dentífricos. Proponen que si a las bebidas se les
agregara calcio y se les aumentaria el pH, serían menos erosivas. Una superficie
acondicionada (desmineralizada por ácidos) pierde resistencia y es más susceptible a los
efectos mecánicos de abrasión y atrición. Otros autores demostraron que el cepillado
aumenta la velocidad con que avanza la pérdida de tejido dentario cuando es aplicada la
técnica indebidamente luego de haber consumido bebidas ácidas. Se sugiere postergar el
cepillado hasta por lo menos una hora después de la ingestión de ácidos o, en el caso de
los bulímicos, después de haber vomitado.
Abfracción-biocorrosión
Es la pérdida patológica de estructura dentaria por un proceso de caries asociada
a un área en la cual se produjo una ruptura y pérdida micromecánica y fisicoquímica por
concentración de estrés (abfracción–caries). Los mecanismos combinados no cariosos
aceleran el proceso de pérdida de estructura dentaria ante la presencia de ácidos
provenientes de la placa bacteriana. Un lugar común de aparición de estas lesiones es la
región cervical, donde se manifiesta como caries de cemento en dientes o apical a
coronas.
Conforme a la bibliografía consultada, todos los autores coinciden en que la
etiología es compleja o, por lo menos, tratar de comprenderla y que los diferentes
factores causales pueden tener diferentes acciones, lo que hace que el aspecto clínico
sea distinto. Esto explicaría la dificultad de diagnóstico en algunos pacientes. La
velocidad de avance es variable, individual y acorde a su etiología. Es igualmente claro
que este diagnóstico no es absoluto. Índices para medir la pérdida de estructura dentaria.
1. Tooth wear index: es un índice numérico para cuantificar las
pérdidas de tejido dentario. Es subjetivo; por lo tanto, podría considerarse en
cierta forma inexacto.
2. Medidas ultrasónicas: no siempre es factible porque si el espesor
del esmalte es menor a 0,5 mm, este valor no es suficiente para la medición. Otra
dificultad que ofrece es que en las zonas curvas no puede alinearse la
aparatología.
Diagnóstico diferencial
La única lesión cervical no cariosa, cuyo margen es subgingival, es la
abfracción, ya que tanto la abrasión como la erosión se ubican a nivel supragingival. En
la abrasión, con la consiguiente pérdida de estructura dentaria, se produce la retracción
del margen gingival. En la erosión, la acción de los ácidos siempre se manifiesta por
fuera del margen gingival. Para contribuir al esclarecimiento del diagnóstico diferencial
realizamos un trabajo sobre la base de impresiones de siliconas de las lesiones
cervicales no cariosas para observar sus perfiles. La finalidad de este estudio fue evaluar
la forma de cada una de ellas, dado que algunas eran anguladas y otras redondeadas. Se
dividieron en cuatro grupos: lesiones puras de abrasiones, erosiones, abfracciones, y una
combinada, corrosión por estrés.
La abrasión: concuerda con lo mencionado en la literatura que es en forma
cóncava (plato abierto), poco profunda y puede observarse la superficie muy lisa
La erosión: casi no pueden detectarse en las impresiones las microrrugosidades
de la superficie erosionada, pero sí su forma redondeada, ligeramente cóncava, abierta y
amplia.
La abfracción: se observó la lesión angulada, pero se la dividió en dos grupos:
a. aquellas que presentaban sólo un ángulo, profundo las que tenían escalones.
Corrosión por estrés: presentaba la parte interna del ángulo redondeada al
igual que cuando había varios escalones; cada uno de ellos se encontraba redondeado.
Referencias
Calle, F. (2022). Frecuencia de las lesiones cervicales no cariosas. Revisión
bibliográfica. Uleam. https://repositorio.uleam.edu.ec/handle/123456789/4562
Cuniberti, N., & Rossi, G. (2009). Lesiones Cervicales no Cariosas. Ed. Médica
Panamericana.
Ramírez Cortez, C. E., Dubón Vásquez, S., Madrid Castro, M. A., & Sánchez Rivera, I.
M. (2020). Lesiones dentales no cariosas: etiología y diagnóstico clínico.
Revisión de literatura. Revista científica de la Escuela Universitaria de las
Ciencias de la Salud, 7(1), 42–55. https://doi.org/10.5377/rceucs.v7i1.10948