La teoría de las ideas de Platón mantiene la existencia de dos realidades ,el dualismo
ONTOLÓGICO.
Existen dos mundos, existe el mundo de los seres sensibles, también llamado mundo
sensible, mundo de las cosas, mundo aparente, son múltiples, sometidos al cambio,
movimiento. Y el mundo de los seres inteligibles, mundo inteligible, mundo de las ideas, y
mundo verdadero, son realidades entre sí, inmateriales eternas e inmutables. Estas dos
realidades están separadas por el "chōrismos", es decir, una separación ontológica entre lo
sensible y lo inteligible.
En el mundo inteligible se sitúan las realidades superiores (Las ideas), son entidades
inmateriales, absolutas, inmutables, universales e independientes del mundo físico.
Son las únicas realidades en sentido pleno. Y de ellas deriva todo lo que hay en el
mundo físico, no dependen en su ser de los seres físicos o sensibles, pero los seres físicos
y sensibles si dependen en su ser de las ideas, son imitaciones. Cada cosa o ser del mundo
físico es una copia de estas ideas inmutables.
En Platón, la mímesis es la imitación del mundo sensible, que ya es una copia del mundo de
las Ideas, por lo que el arte es una copia de una copia y nos aleja del conocimiento
verdadero. Por eso critica la poesía y la pintura, que sólo apelan a las emociones. En
cambio, la methexis es la participación de las cosas sensibles en las Ideas, lo que les da su
ser y permite que, a través de la razón, podamos conocer la verdad y alcanzar el mundo
inteligible.
Las ideas son eternas lo que es no puede dejar de ser, al contrario de las cosas sensibles
(copias) ya que nacen y mueren, pasan del ser al no-ser y viceversa.
El mundo de las ideas es un mundo jerarquizado, al igual que el mundo sensible, ya que es
una copia.
Hay tres tipos de ideas, la idea superior, es El Bien (su copia en el mundo físico es el sol),
las ideas estéticas y éticas COMO POR EJEMPLO -El Orden, Justicia Amor... y las ideas
inferiores, ideas de cosas sensibles como La Planta, El Fuego...
En Platón existe un paralelismo entre ontología y epistemología, contrapone dos formas de
conocimiento: el saber o ciencia (episteme) se refiere al mundo inteligible y la opinión
(doxa) se refiere al mundo sensible
Según el símil de la línea, estos conocimientos se dividen en cuatro grados. En el mundo
sensible están:
Eikasía (imaginación), basada en sombras, reflejos e imágenes,
Pistis (creencia), basada en los objetos físicos.
Estas dos forman la opinión(doxa)
En el mundo inteligible están:
Dianoia (pensamiento discursivo), que razona con hipótesis, como en matemáticas,
Noesis (inteligencia), que capta directamente las Ideas y especialmente la del Bien.
Estas dos forman la epistéme
El conocimiento más elevado se alcanza mediante la dialéctica, un método racional que
supera las hipótesis y permite ascender hasta la comprensión de las Ideas puras. Este
proceso es representado también en el mito de la caverna, donde el alma sale de la
oscuridad hacia la luz del conocimiento. Este ascenso solo es posible gracias a cuatro
fuerzas clave: la paideía (educación que guía el alma), el éros (amor al saber), el thánatos
(ruptura con la ignorancia) y la epistéme (conocimiento racional), que permiten alcanzar la
verdad y contemplar la Idea de Bien.
Así, Platón muestra cómo el alma debe ascender desde la apariencia hasta la comprensión
racional de la realidad.
La dialéctica ascendente, es el proceso desde la ignorancia hasta el conocimiento de las
ideas: La dialéctica es el conocimiento progresivo, desde lo inferior hasta la idea de El Bien.
Una vez alcanzado el conocimiento de El Bien se produce una purificación o catarsis
(transformación) completa de la persona: alcanza la virtud y la felicidad, es la dialéctica
descendente el filósofo se ve iluminado por el Bien y comprende que es la
a causa de todas las realidades que ha conocido y de todas las cosas justas y bellas.
La sabiduría trae consigo la liberación de las cadenas de la ignorancia, convirtiéndonos en
personas justas y felices. Cuando el filósofo alcanza el conocimiento del Bien se convierte
en un ser justo.
Platón mantiene el Intelectualismo moral de Sócrates: La virtud está en el conocimiento, que
procede del alma, quien conoce El Bien hace el bien, sólo la virtud nos conduce a la
felicidad.
Es posible conocer Las Ideas, aunque estén en otra realidad, porque aprender es recordar.
Esta teoría se denomina Anámesis (recuerdo) o Reminiscencia.
El alma posee en sí misma el conocimiento de las ideas,conocimiento que olvida en parte al
encarnarse en el cuerpo.
Las cosas del mundo sensible, estimulan el recuerdo de las ideas, ya que son copias
imperfectas de las ideas. Reconocemos las cosas del mundo sensible, porque nuestra alma
conoce sus ideas, porque las ha contemplado, el alma tiene la misma naturaleza que las
ideas: inmaterial e inmortal:
Su unión al cuerpo es transitoria y accidental, debe purificarse para volver a su mundo y
contemplar las Ideas, y solo puede purificarse mediante el control absoluto del cuerpo. Y
mediante el conocimiento intelectual. Si no se purifica, va transmigrando a otros cuerpos
hasta que lo consiga.
Debe ser el alma quien gobierne sobre el cuerpo, en la filosofía de Platón el cuerpo está
infravalorado, y el alma valorada. El cuerpo es físico y mortal, sensible e imperfecto,
despreciable, llena de impurezas el alma, esto dificulta su regreso al mundo de las ideas.
creemos estar aprendiendo, en realidad estamos recordando: Teoría de la
reminiscencia.
• Tras unirse con el cuerpo, el alma antes se ocupaba de la contemplación de las ideas,
ahora debe desdoblarse en tres funciones:
El alma concupiscible; gobernada por la razón (alma racional) com ésta debe ser virtuosa.
Sus virtudes: Templanza y moderación. Es mortal (producto del cuerpo) supervivencia y
reproducción. Se sitúa en el vientre. Representa el caballo negro, rebelde e impulsivo, DEL
MITO DEL CARRO ALADO
El alma Irascible; Debe ayudar a la parte racional a gobernar la parte concupiscible dando
valor y fuerza para no sucumbir a las pasiones y deseos concupiscibles y hacer lo que
manda la razón (alma racional) Es mortal y su deseo es el reconocimiento de gloria, de
prestigio, y se sitúa en el pecho. Representa el caballo blanco, noble pero con deseos
animales.
El alma racional, su función es gobernar a las otras dos, dirigiendo así la vida
humana. Sus virtudes son la sabiduría y la prudencia. Es inmortal. Se sitúa en la cabeza.
Representada por el auriga (el conductor) en el mito del carro alado.
Según Platón un ser humano es justo y sabio cuando una de las partes de su alma hace lo
que le corresponde. Cada parte debe adquirir sus virtudes propias.
Para Platón el estado ideal debe tener una estructura tripartita, es decir dividida en tres
clases sociales, que son las tres partes del alma. Igual que si tenemos las tres virtudes
(sabiduría, fortaleza y templanza), tenemos el alma equilibrada, el estado se compone de
productores (dedicados a la actividad económica), guardianes (defensa y orden) y
gobernantes (dirección racional y estable del estado).
Saber a cuál pertenecemos cada uno, según Platón, depende de la propia naturaleza, y el
carácter personal que nos hace aptos para un tipo de tarea. Los individuos no son iguales,
esta desigualdad se basa en que parte domina a cada individuo. Solo con un buen sistema
educativo se puede saber cuál es la naturaleza de cada persona
La justicia en el estado depende de los gobernantes, surge cuando hay un equilibrio en la
sociedad, de manera que gobierne la razón.
Platón reivindica la educación, es el elemento básico para hacer una sociedad mejor, tiene
que existir un nivel educativo obligatorio y común, para educar al cuerpo y al carácter, así se
consigue la virtud de la templanza o moderación. (tener los impulsos corporales bajo
control).
Los guardianes y gobernantes educan al cuerpo y estudian matemáticas y astronomía, y los
que no sigan estudiando se convierten en militares.
Solo los que vayan a ser gobernantes abordarán el estudio de las Ideas hasta los 35
Platón proclama la igualdad entre hombres y mujeres. Y sólo los productores podrán tener
familia y propiedad privada, los demás no, Esto tiene una función moral, para evitar el
egoísmo y la corrupción entre los gobernantes y guardianes. Promover el sentimiento de
igualdad. Los hijos de los guardianes son comunitarios, que deben vivir como una gran
familia. El objetivo es garantizar la honestidad de aquellos que van a tener el poder militar y
político.
Los gobernantes deben ser los mejores preparados para hacer el bien, porque poseen
sabiduría y conocimiento de justicia, esto se basa en el intelectualismo moral de Sócrates.
Frente al sistema de gobierno perfecto, que para Platón era el aristócrata, se encuentran
cuatro sistemas políticos más, pero están degenerados. Porque una clase no hace lo que le
corresponde . La timocracia, oligarquía, democracia, tiranía
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se conoce como dualismo ontológico. Por un lado, está el mundo sensible, también llamado
mundo aparente o mundo físico, que se caracteriza por la multiplicidad, el cambio y la
imperfección. Por otro lado, está el mundo inteligible, también llamado mundo de las Ideas o
mundo verdadero, compuesto por realidades inmateriales, eternas e inmutables. Estas dos
realidades están separadas por el "chōrismos", es decir, una separación ontológica entre lo
sensible y lo inteligible.
Las Ideas son las únicas realidades auténticas y plenas, independientes del mundo físico.
Cada cosa sensible es una copia imperfecta de una Idea. Por ejemplo, todas las flores del
mundo físico participan de la Idea de Flor, que es perfecta, inmutable y universal. Esta
relación se explica mediante dos conceptos fundamentales:
Mímesis: es la imitación. El mundo sensible imita el mundo de las Ideas, por tanto, los
objetos físicos son copias de las Ideas. Cuando creamos arte o poesía, lo que hacemos es
imitar algo que ya es una copia, por lo que el arte es una imitación de segundo grado. Esta
es la razón por la que Platón critica el arte, especialmente la poesía y la pintura, ya que no
nos conducen al conocimiento verdadero, sino que nos alejan de él al apelar a las
emociones y no a la razón.
Methexis: es la participación. Los objetos del mundo sensible participan de las Ideas, es
decir, tienen algo de realidad gracias a que se relacionan con las Ideas. Esta participación
es lo que permite que conozcamos la verdad a través de la razón, ya que las cosas
sensibles reflejan en parte la verdad de las Ideas.
El mundo de las Ideas está jerarquizado. En la cúspide está la Idea del Bien, que es la
causa de todas las demás Ideas, así como de su existencia y su inteligibilidad. Platón
compara la Idea del Bien con el sol en el mundo sensible: así como el sol da luz y permite
ver los objetos, el Bien ilumina el conocimiento y permite comprender la verdad. Por debajo
del Bien están las Ideas éticas y estéticas (Justicia, Belleza, Amor, Orden...), y en el nivel
inferior se hallan las Ideas de objetos físicos (Planta, Fuego, Animal...).
Existe un paralelismo entre ontología (el ser) y epistemología (el conocer). Platón distingue
entre dos formas de conocimiento:
Epistéme: conocimiento verdadero, racional y científico, que se refiere al mundo inteligible.
Dóxa: opinión o creencia, que se refiere al mundo sensible, basado en lo que captamos por
los sentidos.
En el símil de la línea, Platón expone los cuatro grados de conocimiento, divididos en dos
grandes bloques:
Mundo sensible (dóxa):
Eikasía (imaginación): se basa en sombras, reflejos e imágenes. Es el conocimiento más
bajo, pura ilusión.
Pistis (creencia): se basa en la percepción de objetos físicos. Aunque parece más firme,
sigue siendo opinión.
Mundo inteligible (epistéme):
3. Dianoia (pensamiento discursivo): se refiere al razonamiento matemático, que usa
hipótesis y estructuras racionales.
4. Noesis (inteligencia): es el conocimiento puro, intuitivo y directo de las Ideas,
especialmente la del Bien.
La dialéctica es el método filosófico que permite ascender desde la opinión hasta el
conocimiento verdadero. A través del diálogo racional, se superan las hipótesis y se accede
al conocimiento de las Ideas puras. El proceso de conocimiento es ascendente y culmina en
la contemplación del Bien. Pero también es descendente: una vez que el filósofo ha
conocido la verdad, debe regresar al mundo sensible para poner su conocimiento al servicio
de la comunidad.
Este proceso se ilustra en el mito de la caverna. Los prisioneros representan a los seres
humanos atrapados en el mundo sensible. Solo uno se libera y asciende hacia la luz (el
conocimiento verdadero), gracias a cuatro fuerzas fundamentales:
Paideía: la educación que guía al alma hacia la verdad.
Éros: el amor al saber, el deseo de conocer.
Thánatos: ruptura con la ignorancia, con las falsas creencias.
Epistéme: el conocimiento racional que permite acceder al mundo inteligible.
Según Platón, el alma es inmortal y preexiste al cuerpo. Antes de encarnarse, contemplaba
las Ideas, pero al unirse al cuerpo olvida ese conocimiento. Por eso, conocer es recordar:
esta es la teoría de la anámnesis (reminiscencia). Aprender no es adquirir algo nuevo, sino
recordar lo que el alma ya sabía. Las cosas del mundo sensible activan ese recuerdo,
porque son copias imperfectas de las Ideas.
El alma debe purificarse del cuerpo para volver al mundo inteligible. El cuerpo es mortal,
imperfecto y fuente de deseos, por lo que debe ser controlado por el alma. Solo a través de
la razón y del conocimiento puede el alma liberarse y alcanzar su plenitud.
Platón describe el alma en tres partes:
Alma racional: situada en la cabeza. Es inmortal, su función es gobernar. Virtudes: sabiduría
y prudencia. Representada por el auriga (el conductor) en el mito del carro alado.
Alma irascible: situada en el pecho. Es mortal. Busca el honor, el reconocimiento. Su virtud
es la valentía. Representa el caballo blanco, noble pero con deseos animales.
Alma concupiscible: situada en el vientre. Es mortal. Desea el placer, la comida, la
reproducción. Su virtud es la templanza. Representa el caballo negro, rebelde e impulsivo.
Un ser humano es justo cuando cada parte del alma cumple su función y la racional
gobierna sobre las otras. La virtud es, entonces, equilibrio. Platón hereda de Sócrates el
intelectualismo moral: quien conoce el Bien, lo hace; el mal es producto de la ignorancia.
Por tanto, solo el conocimiento nos conduce a la virtud y a la felicidad.
Este modelo se refleja en la estructura del Estado ideal. La sociedad también debe estar
compuesta por tres clases, cada una correspondiente a una parte del alma:
Productores: dedicados a la actividad económica (concupiscible). Virtud: templanza.
Guardianes: encargados de la defensa y el orden (irascible). Virtud: valentía.
Gobernantes: dirigen el Estado con sabiduría (racional). Virtud: prudencia.
Cuando cada clase cumple su función, el Estado es justo. La justicia consiste en que cada
uno haga lo que le corresponde. Platón defiende que esta organización debe basarse en la
naturaleza de cada individuo, determinada por la parte del alma que predomina. La
educación es esencial para descubrir esa naturaleza y asignar a cada uno su función
adecuada.
Platón defiende la igualdad entre hombres y mujeres, y establece que solo los productores
pueden tener propiedad y familia. Los guardianes y gobernantes deben vivir en comunidad
para evitar la corrupción y el egoísmo. Sus hijos serán criados por el Estado como una gran
familia.
Finalmente, Platón propone que los gobernantes deben ser los filósofos, los únicos capaces
de conocer el Bien. El filósofo-rey es quien ha ascendido hasta la contemplación de las
Ideas y puede gobernar con justicia. Solo con una formación completa en matemáticas,
dialéctica y educación moral puede alguien gobernar con sabiduría.
Frente al sistema perfecto de gobierno (la aristocracia, gobierno de los mejores), Platón
identifica cuatro formas degeneradas de