CURSO:
Psicología Experimental
TEMA:
Informe de avance en la Investigación Experimental
“Prevalencia y Factores Relacionados con la Adicción al Alcohol en Adolescentes de
Piura”
DOCENTE:
García León, Tatiana
INTEGRANTES:
Piura
2025
Índice
1 Planteamiento del Problema 3
1.1 Descripción de la Situación Problemática 3
1.2 Formulación del Problema 5
1.3 Objetivos de la Investigación 6
1.4 Justificación de la Investigación 6
2 Marco Teórico 8
2.1 Antecedentes de la Investigación 8
2.2 Bases Teóricas 15
2.3 Definición de Variables 19
2.4 Formulación de Hipótesis 20
3 Referencias Bibliográficas 22
1 Planteamiento del Problema
1.1 Descripción de la Situación Problemática
El consumo de alcohol es un importante factor de riesgo para diversas consecuencias
adversas durante todo el ciclo vital; sin embargo, en la adolescencia cobra relevancia
especial por sus efectos negativos en el desarrollo físico y mental. El involucramiento en
el uso de bebidas alcohólicas por parte de los adolescentes se asocia, entre otros, con
efectos negativos en el desarrollo cerebral, menor rendimiento académico, relaciones
sexuales de riesgo, conductas delictivas, lesiones y accidentes, suicidio. En el Perú, el
alcohol es la droga más consumida entre los adolescentes. Recientemente, se ha estimado
que el 29,5% de los escolares de nivel secundario (alrededor de 438 000 adolescentes)
refiere haber usado alcohol alguna vez en la vida y el 17,5% (aproximadamente 259 000
estudiantes) reporta haber usado alcohol en los últimos doce meses Así mismo, el MINSA
informó que el 59,7% de las personas de 12 a 18 años ha consumido alcohol y el 87,3%
de los adultos jóvenes de 19 a 24 años. Piura no es ajena a esta realidad: se ha reportado
una alta prevalencia de consumo de alcohol en jóvenes entre 13 y 17 años, lo que genera
consecuencias negativas en su desarrollo físico, psicológico, social y académico. La
adolescencia es un período de búsqueda y cambios. En esta etapa, tienen una actitud
cuestionadora que se opone a las normas y surge un deseo de exploración de nuevas
experiencias. Entre ellas, el consumo de sustancias como el alcohol.
Los adolescentes solo son conscientes de las sensaciones agradables que produce su
consumo. Sin embargo, también se producen problemas relacionados con la memoria,
aprendizaje, planificación, toma de decisiones. Estos efectos son muchos más graves en
los adolescentes que en los adultos debido a que el cerebro de los primeros aún está en
desarrollo.
Los patrones de consumo de alcohol a esta edad se deben a una variedad de factores: la
familia, los amigos, los medios de comunicación, las normas culturales y la religión, así
como las políticas gubernamentales siendo las causas más comunes el formar parte de
grupo de amigos, divertirse más y sentirse bien, la posibilidad de desinhibirse y “quitarse
la vergüenza”, lo que les permite hacer cosas que de otra manera no harían y puede
explicarse por ser la adolescencia una etapa de transición y exposición al riesgo, por la
búsqueda de experimentación de nuevas conductas, sensaciones y emociones, que la
hacen creer que es una forma de adaptarse a la sociedad.
Ahora, en un estudio realizado por DEVIDA (2019), se dio a conocer que en una
comparación realizada en los diversos niveles de educación que consume bebidas
alcohólicas, el nivel de educación que registra mayor consumo es el nivel secundario,
donde aproximadamente 438 000 escolares adolescentes han consumido alguna vez
alcohol. Por otro lado, en el Perú, un estudio realizado por el MINSA en el año 2017,
llamado “Situación de salud de los Adolescentes”; donde indica que a diferencia del año
2010, donde un 62% de adolescentes que residen en zona rural que tenían entre 12 y 18
años habrían consumido bebidas alcohólicas; lo que en el año 2015 se redujo al 59,7%;
así mismo dejaron en evidencia que en comparación entre ambos sexos, son los hombres
quienes consumen en mayor porcentaje (60,9%), a diferencia de la personas de sexo
femenino (50,2); agregan también que se evidencia que en la zona rural aún predomina
el machismo, puesto que los progenitores les brindan un mayor acceso a los hijos varones
para que consuman alcohol.
En Piura, en el 2020, el 66,3% de personas de 15 años y más consumieron alcohol en
algún momento de los últimos 12 meses. En el 2018 el consumo fue mayor (78,2%). Hay
una diferencia de 17,9 puntos porcentuales entre el área urbana (69,8%) y rural (51,9%).
Según el nivel de educación de las personas, el mayor porcentaje de consumo de alcohol
en los últimos 12 meses, se observa entre las personas con mayor nivel de educación. Se
puede apreciar una diferencia de 30,8 puntos porcentuales si se comparan los niveles
extremos de educación (superior 79,4% y primaria o menos 48,6%).
Considerando la situación planteada, se formula el siguiente problema científico: ¿Cuál
es la prevalencia y qué factores están relacionados con la adicción al alcohol en
adolescentes de Piura? El presente trabajo tiene como objetivo investigar la prevalencia
y los factores relacionados con la adicción al alcohol en adolescentes de Piura.
1.2 Formulación del Problema
a. Problema General:
- ¿Cuál es la prevalencia y qué factores están relacionados con la adicción al
alcohol en adolescentes de Piura?
b. Problemas Específicos:
- ¿Cuáles son los factores de riesgo que pueden influir en la adicción al alcohol
en adolescentes de Piura?
- ¿Cómo influye el entorno familiar en el desarrollo de adicción al alcohol en
adolescentes de Piura?
- ¿De qué manera el entorno social contribuye a la adicción al alcohol en
adolescentes piuranos?
1.3 Objetivos de la Investigación
a. Objetivo General:
- Determinar la Prevalencia y los factores relacionados con la adicción al
alcohol en adolescentes de Piura
b. Objetivos Específicos:
- Identificar cuáles son los factores de riesgos asociados al consumo de alcohol
en adolescentes de Piura.
- Identificar cuáles son los factores de protección frente a la adicción al alcohol
en los adolescentes de Piura.
- Analizar la influencia del entorno familiar en el desarrollo de la adicción al
alcohol en adolescentes piuranos.
- Analizar el impacto del entorno social en el comportamiento adictivo hacia el
alcohol entre los adolescentes de Piura.
1.4 Justificación de la Investigación
El consumo de alcohol en adolescentes representa una problemática de salud pública
significativa, especialmente en contextos vulnerables como el distrito de Santo Domingo,
Morropón, en la región Piura. La presente investigación tiene como objetivo determinar
la prevalencia y los factores asociados al consumo de alcohol en adolescentes que cursan
estudios en tres colegios nacionales de este distrito. Esta información es crucial para
entender la magnitud del problema en una zona específica del Perú y establecer estrategias
de intervención eficaces.
Según datos recientes proporcionados por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida
sin Drogas (DEVIDA), el alcohol continúa siendo la sustancia legal más consumida por
los escolares peruanos. Es alarmante que la edad de inicio en el consumo pueda darse
desde los 8 años, siendo la media los 13 años. Además, el 33,3% de los adolescentes ha
consumido alcohol o tabaco alguna vez, y un 10,7% reporta haberlo hecho en los últimos
30 días. Estas cifras indican una tendencia preocupante que podría estar relacionada con
múltiples factores como el entorno familiar, la presión social, la falta de supervisión o el
fácil acceso a estas sustancias.
La pandemia por COVID-19 agravó este panorama, al desplazar el consumo de alcohol
de espacios públicos a entornos privados, como los hogares. Las medidas restrictivas
aplicadas en el país —como el toque de queda, la cuarentena y el cierre de locales
recreativos— no detuvieron el consumo, sino que lo transformaron en una práctica más
oculta y menos controlada. Este cambio podría haber incrementado el riesgo de consumo
entre los adolescentes, quienes se encontraron más tiempo en casa, muchas veces sin
acompañamiento adulto o con mayores niveles de estrés y ansiedad.
En este contexto, se hace indispensable realizar estudios de carácter cuantitativo que
permitan identificar con precisión la prevalencia del consumo de alcohol en adolescentes
y los factores que lo promueven o lo mantienen. Conocer estos aspectos permitirá a las
autoridades educativas, sanitarias y municipales diseñar programas de prevención,
detección temprana e intervención oportuna.
Finalmente, esta investigación no solo contribuirá al cuerpo académico y científico sobre
el tema, sino que tendrá un impacto directo en la mejora de políticas públicas,
fortalecimiento de programas escolares preventivos y protección del desarrollo integral
de los adolescentes piuranos. Invertir en esta población es asegurar el bienestar futuro de
la comunidad.
2 Marco Teórico
2.1 Antecedentes de la Investigación
I. Nacionales:
a. Cabanillas-Rojas, W. (2021): Consumo de alcohol y género en la población
adolescente escolarizada del Perú: evolución y retos de intervención.
- Metodología: Este artículo presenta un examen descriptivo y comparativo
sobre el consumo de alcohol en jóvenes estudiantes de Perú, tomando como
referencia los datos de estudios nacionales que DEVIDA realizó en 2007,
2009, 2012 y 2017. La investigación explora fuentes de instituciones, textos
científicos y datos oficiales, enfatizando las diferencias de consumo entre
chicos y chicas. También se consideran factores de riesgo distintos según el
género, así como recomendaciones sobre políticas públicas.
- Resultados: El estudio revela que, aunque el consumo anual de alcohol entre
jóvenes ha disminuido en los últimos diez años (50% en chicos y 32% en
chicas), en 2017 se observa una similitud de género: las chicas superan a los
chicos en consumo anual (19,5% frente a 15,5%). Además, tanto chicos como
chicas empiezan a consumir alcohol a edades tempranas (desde los 11 años) y
muestran patrones de consumo intenso, borracheras y consumo problemático,
aunque los chicos reportan más borracheras graves. Se distinguen factores de
riesgo específicos por género: los chicos suelen necesitar más alcohol para
sentir efectos y están más influenciados por amigos, mientras que las chicas
son más vulnerables fisiológica, emocional y socialmente al alcohol, y
avanzan más rápido hacia el consumo problemático. La publicidad y el cambio
en los roles de género también contribuyen a la creciente aceptación del
consumo en chicas jóvenes.
- Conclusiones: El estudio resalta que el consumo de alcohol en jóvenes
peruanos no solo sigue siendo elevado, sino que ha cambiado en su
distribución por género, lo que implica nuevos riesgos. El descubrimiento de
que las chicas superan a los chicos en consumo anual marca un cambio
importante en la forma de entender el problema, cuestionando ideas
tradicionales centradas en los chicos y mostrando la necesidad de un enfoque
más inclusivo y adaptable. La similitud de género en los patrones de consumo
requiere respuestas rápidas y basadas en datos, que incluyan aspectos
culturales, sociales y psicológicos del desarrollo adolescente. En este sentido,
el autor subraya que la salud pública debe actuar con políticas continuas, que
tengan en cuenta el género y coordinadas a varios niveles, para evitar que se
establezcan patrones de consumo que puedan durar hasta la edad adulta y
provocar consecuencias más serias.
b. Perú21 (2019): Consumo de alcohol aumenta entre las adolescentes peruanas
- Metodología: Este reportaje se basa en juntar relatos personales, charlas con
expertos y el empleo de datos estadísticos de entidades como DEVIDA,
CEDRO, la OMS y el Instituto Nacional de Salud Mental. Aunque no es un
estudio académico formal con una metodología científica definida, el texto
usa una perspectiva cualitativa-descriptiva al mostrar casos reales de jóvenes,
cifras oficiales y análisis de expertos en adicciones, salud mental y
prevención. Esta mezcla ayuda a tratar el tema del consumo de alcohol desde
un punto de vista informativo, testimonial y técnico, mostrando tanto el lado
personal como el social del asunto.
- Resultados: El texto muestra un aumento preocupante del consumo de alcohol
entre los jóvenes en el Perú, sobre todo entre las chicas, quienes a veces ya
superan a los chicos en las cifras de consumo. Se dice que la edad promedio
de inicio ha bajado a los 13 años, incluso con casos desde los 8 o 9 años, donde
el 30% de los estudiantes ya ha empezado a consumir y el 40% de ellos lo hizo
entre los 11 y 13 años, a menudo con el permiso o la participación de sus
padres. El 21.8% de las chicas en colegios solo para mujeres ya consume
alcohol, en comparación con el 19.5% en colegios mixtos y el 18.7% en
colegios solo para hombres, lo que indica un cambio en lo que se veía antes.
El estudio también resalta que el dejar hacer cultural, la falta de control al
vender a menores, la presión del grupo, la influencia de la publicidad y una
idea errónea de la igualdad de género contribuyen a este problema. Además,
se avisa que el consumo a temprana edad está ligado a problemas físicos,
psicológicos y neurológicos serios, como el daño cerebral, la adicción y el
síndrome de bestia, y que hay una gran chance de heredar la adicción si hay
familiares que la sufren. Las zonas con más consumo entre jóvenes son Lima
Provincias, Arequipa y el Callao. Por último, se indica que, aunque hay
programas como “Familia Fuerte”, no alcanzan a cubrir todo el problema.
- Conclusiones: El texto revela un cambio preocupante en las costumbres de
consumo de bebidas alcohólicas entre los adolescentes del Perú. Se observa
que las chicas jóvenes representan el sector donde este hábito se extiende con
mayor rapidez. Este suceso se debe a una combinación de elementos del
entorno social, la cultura y la propia organización de la sociedad, como la
tolerancia en las familias, la falta de supervisión por parte del gobierno, el
efecto de los anuncios publicitarios y una idea equivocada de lo que significa
la igualdad entre hombres y mujeres. Pese a las recomendaciones de
organizaciones como la OMS y las entidades sanitarias, el gobierno peruano
no logra implementar medidas eficaces y duraderas, sobre todo en lo que se
refiere a la prevención y los tratamientos. Aunque proyectos como Familia
Fuerte han logrado buenos resultados, no son suficientes para abarcar la
magnitud del problema. Se requiere una estrategia nacional más sólida, que
considere las diferencias de género, normas más severas, coordinación entre
los distintos sectores y una mayor inversión por parte del Estado, para impedir
que los adolescentes adopten costumbres que puedan generar problemas de
salud y sociales en el futuro.
II. Internacionales:
a. ASSCAT (2018): Exposición al alcohol en la adolescencia y daños cerebrales
- Metodología: Este trabajo examina investigaciones científicas y datos
neurobiológicos sobre cómo el alcohol impacta el cerebro de los adolescentes.
Se centra en los hábitos de consumo ocasional y continuo entre los jóvenes,
sus efectos en el cerebro, la cognición y el comportamiento, y cómo estos
daños influyen en la prevención en escuelas y hogares. Se incorporan datos de
neuroimágenes que revelan cambios estructurales en el cerebro.
- Resultados: Beber alcohol durante la adolescencia, sobre todo en borracheras,
perjudica el desarrollo cerebral, generando daños permanentes en áreas vitales
como el hipocampo (memoria y aprendizaje) y la corteza prefrontal
(formación de la personalidad y decisiones). El cerebro adolescente es más
sensible debido a su plasticidad y maduración, lo que aumenta la tendencia a
conductas peligrosas y al consumo conjunto de alcohol y otras drogas, como
la marihuana. Los jóvenes resisten más los efectos calmantes del alcohol, lo
que puede hacer que beban más y tengan lagunas mentales, elevando los
riesgos sociales y de salud. Se señalan creencias falsas y errores comunes en
el cuidado de jóvenes ebrios, mostrando la necesidad de mejorar la
información para prevenir males mayores. Además, el consumo suele ocurrir
en ambientes sociales y de ocio que fomentan beber rápido y en exceso.
- Conclusión: El desarrollo del cerebro adolescente es muy vulnerable a los
efectos dañinos del alcohol, y beber en esta etapa puede causar daños
duraderos que afectan la memoria, el aprendizaje y el control de las emociones
y el comportamiento. La prevención debe ser completa y ajustada a la vida de
los jóvenes, con el mensaje principal de posponer el consumo de alcohol tanto
como se pueda.
b. Fromm Bienestar (2019): Consumo de alcohol en adolescentes: causas y
consecuencias
- Metodología: Este texto ofrece una visión informativa sustentada en datos
estadísticos oficiales (provenientes del Gobierno de España, entre otros) y en
el análisis de patrones de conducta adolescentes desde perspectivas clínica y
psicológica. No se trata de un estudio científico regido por una metodología
formal, sino de un compendio analítico sobre los factores de riesgo, las
manifestaciones y las secuelas del consumo de alcohol en jóvenes, con
especial atención a su contexto familiar y social.
- Resultados: El alcohol destaca como la sustancia de mayor prevalencia entre
los adolescentes, superando al tabaco y al cannabis. Se reconocen distintos
detonantes del consumo, tales como la búsqueda de aceptación en grupos
sociales, la mera curiosidad, el anhelo de desinhibición, la regulación de las
emociones y el alivio del sufrimiento familiar. El inicio en el consumo
generalmente se sitúa alrededor de los 14 años, y a los 18 años un 92% ya ha
probado el alcohol en alguna ocasión. El consumo excesivo de alcohol puede
acarrear secuelas físicas (como náuseas, cefaleas y fatiga), emocionales
(irritabilidad, embotamiento afectivo, ánimo deprimido) y sociales
(aislamiento, roces familiares, bajo desempeño académico). Aunque el
alcoholismo es más común en la edad adulta, algunos adolescentes ya
evidencian indicios de dependencia psicológica, lo que transforma este
consumo precoz en un factor de riesgo elevado.
- Conclusión: El alcoholismo en la adolescencia representa un problema de
envergadura, a menudo soslayado debido a la normalización del consumo. El
comienzo temprano puede acarrear diversas consecuencias físicas,
emocionales y sociales, además de una dependencia gradual. La detección
precoz de los síntomas resulta fundamental para prevenir el desarrollo de una
adicción más severa en el futuro.
III. Locales:
a. Martínez García, J. J. (2016): Consumos de alcohol en las y los adolescentes
de una Institución Educativa del Distrito de Piura, 2015
- Metodología: Se realizó una investigación con un enfoque cuantitativo,
empleando un diseño observacional de corte transversal y de tipo descriptivo.
La muestra estuvo compuesta por 282 alumnos adolescentes (tanto chicos
como chicas) de la institución educativa Enrique López Albújar, localizada en
el distrito de Piura. Se administró el test AUDIT (Prueba de Identificación de
Trastornos por Uso de Alcohol), un instrumento validado internacionalmente
para identificar patrones de consumo de alcohol y sus niveles de riesgo. La
muestra se seleccionó de forma no probabilística e intencional, enfocándose
en estudiantes del nivel secundario.
- Resultados: Los datos revelaron que el 19% de los adolescentes mostró un
consumo de riesgo, el 11% un consumo dañino y el 1% síntomas que podrían
indicar dependencia al alcohol. Esto sugiere que aproximadamente un tercio
de los participantes ya manifestaba algún tipo de problema relacionado con el
consumo de bebidas alcohólicas. Al analizar el consumo según la edad, se
observó que el 59% de los estudiantes se encontraba en la adolescencia
temprana (entre 12 y 14 años) y el 41% en la adolescencia tardía (de 15 a 17
años). Los niveles de consumo de riesgo fueron más altos en la adolescencia
tardía (12%), pero también se hallaron casos preocupantes en la etapa
temprana (7%), lo que apunta a un inicio prematuro del consumo en ciertos
casos. Respecto al sexo, el 56% de la muestra eran hombres y el 44% mujeres.
Curiosamente, el estudio halló que las mujeres presentaban un consumo de
riesgo ligeramente superior (11%) al de los hombres (8%), aunque los
hombres registraron porcentajes más elevados de consumo perjudicial (9%) y
dependencia (1%), en comparación con las mujeres (2% y 0%,
respectivamente).
- Conclusiones: El estudio subraya la notable presencia de consumo de alcohol
entre los adolescentes de Piura, incluso a edades muy jóvenes, lo que
representa una señal de alerta para la comunidad educativa, las familias y las
autoridades competentes. Además, revela que tanto el género como la etapa
del desarrollo adolescente ejercen una influencia en los patrones de consumo.
Estos hallazgos refuerzan la necesidad de crear y poner en práctica estrategias
preventivas centradas en el entorno escolar, con la participación activa de los
docentes, los padres y el sector de la salud. Este trabajo resulta especialmente
relevante para el estudio actual, ya que aborda la misma problemática, en la
misma región (Piura) y dentro de un contexto escolar similar, lo que permite
considerarlo como una referencia local directa sobre la prevalencia y las
características del consumo de alcohol en adolescentes que asisten a la
escuela.
2.2 Bases Teóricas
Se examinan de manera crítica las perspectivas, teorías o modelos esenciales vinculados
al tratamiento dado al problema del alcoholismo en jóvenes desde diversas ópticas
psicológicas. En este apartado se toman en cuenta los modelos explicativos que han
ejercido mayor influencia en la comprensión de la conducta adictiva en la adolescencia,
así como las contribuciones de diversos autores que han estudiado las causas, efectos y
mecanismos latentes de este fenómeno. Igualmente, se fija la postura teórica que guía el
presente trabajo investigativo.
a. Teoría del Aprendizaje Social – Albert Bandura
Uno de los enfoques más destacados en el estudio del consumo de alcohol en
jóvenes es el modelo del aprendizaje social planteado por Albert Bandura. Esta
teoría plantea que gran parte de las conductas humanas, incluyendo el consumo
de sustancias, se aprenden mediante la observación e imitación de modelos
relevantes. En el contexto adolescente, estos modelos pueden ser padres, amigos,
figuras públicas o incluso personajes ficticios. Bandura acuñó el concepto de
“autoeficacia percibida”, es decir, la creencia de un individuo en su capacidad para
ejercer control sobre su conducta y entorno. Una baja autoeficacia puede
predisponer al joven a recurrir al alcohol como un modo de afrontar situaciones
difíciles o emociones negativas. Así, la teoría del aprendizaje social explica cómo
el contexto social y las relaciones interpersonales inciden de manera directa en la
iniciación y mantenimiento del consumo de alcohol.
b. Enfoque psicodinámico – Sigmund Freud y Anna Freud
Desde el enfoque psicodinámico, el consumo de alcohol puede interpretarse como
una expresión de conflictos internos irresueltos. Sigmund Freud, aunque no
estudió de manera directa el alcoholismo en jóvenes, planteó que los actos
compulsivos están ligados a pulsiones reprimidas del inconsciente. En el caso de
los jóvenes, el uso de sustancias podría ser una forma de canalizar ansiedades
propias del desarrollo psicosexual, o una respuesta a carencias afectivas en etapas
tempranas. Por su parte, Anna Freud profundizó en los mecanismos de defensa
del yo durante la adolescencia. El consumo de alcohol puede representar un
intento de evasión o negación de realidades que el joven no está preparado para
enfrentar. La represión, la proyección y la regresión son mecanismos
frecuentemente activados en estos casos, según este enfoque.
c. Teoría humanista – Carl Rogers y Abraham Maslow
Desde la psicología humanista, Carl Rogers plantea que todo individuo posee una
tendencia hacia la autorrealización, pero esta puede verse bloqueada por
condiciones de vida desfavorables. En jóvenes con entornos familiares
disfuncionales o con carencias emocionales, la falta de aceptación incondicional
puede generar un auto concepto negativo que los impulse a buscar escapes en el
alcohol. Desde la perspectiva de Abraham Maslow, el acto de consumir podría
entenderse como un intento de llenar vacíos existentes en su famosa pirámide de
necesidades. Cuando un joven no siente que sus necesidades fundamentales de
seguridad, afecto o valía personal están satisfechas, es común que trate de
compensarlo recurriendo al consumo de sustancias. Por lo tanto, la terapia debería
enfocarse en devolverle al individuo el respeto propio, la valoración personal y un
sentido a su existencia.
d. Modelo cognitivo-conductual – Aaron Beck y Albert Ellis
El modelo cognitivo-conductual goza de gran aceptación para entender y tratar el
alcoholismo. Aaron Beck, mediante su teoría cognitiva de la depresión, indica que
las distorsiones cognitivas pueden generar patrones de pensamiento negativos y
dañinos. En jóvenes, ideas como “no soy valioso”, “nadie me comprende” o “da
igual lo que haga” pueden alentar el consumo de alcohol como vía de escape.
Albert Ellis, con su Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), sugiere que
las emociones no las causan los hechos, sino las creencias irracionales sobre ellos.
Así, un joven que siente que todos deben quererlo y aceptarlo podría beber si se
siente rechazado o aislado. La reestructuración cognitiva, por ende, es crucial en
el tratamiento.
e. Perspectiva sistémica – Salvador Minuchin
La perspectiva sistémica, personificada por Salvador Minuchin, expone que la
dinámica familiar influye en el comportamiento individual. El joven alcohólico
quizá expresa un síntoma que revela problemas en la familia, como relaciones
malas, límites confusos o jerarquías cambiadas. Por ello, el tratamiento debe
incluir a toda la familia, no solo al individuo. Minuchin ideó la terapia estructural
para reorganizar las relaciones familiares. Un joven que bebe alcohol podría
actuar como “chivo expiatorio”, desviando la atención de conflictos maritales o
de los padres más serios.
f. Neuropsicología del consumo – Nora Volkow
Desde una visión neuropsicológica, la Dra. Nora Volkow ha estudiado mucho los
efectos del alcohol en el cerebro, sobre todo en etapas clave como la adolescencia.
Sus estudios de neuroimagen muestran que el consumo excesivo de alcohol en
jóvenes altera el sistema dopaminérgico, afectando la toma de decisiones, el
control de impulsos y la regulación emocional. Estos datos ayudan a entender que
el consumo de alcohol no solo tiene un lado conductual o emocional, sino que
también causa cambios estructurales y funcionales en el cerebro en desarrollo.
Esto subraya la necesidad de actuar pronto y de usar enfoques integrales que
aborden lo psicológico y lo neurobiológico.
g. Enfoques integradores y actuales
Hoy en día, hay enfoques que juntan elementos de varias corrientes para tratar el
alcoholismo adolescente. El modelo bio-psico-social, por ejemplo, ve el consumo
como resultado de la mezcla de factores biológicos (genes), psicológicos
(autoestima, trauma, ansiedad) y sociales (presión de grupo, cultura, entorno
escolar).
La psicología positiva también ha dado ideas útiles, centrándose en desarrollar fortalezas
personales, resiliencia y bienestar como formas de evitar el consumo problemático.
2.3 Definición de Variables
a. Variable independiente
Factores relacionados con la adicción al alcohol en adolescentes: Se refiere a los
distintos elementos del entorno familiar, social, psicológico, educativo y personal
que pueden influir en la conducta de consumo de alcohol en adolescentes. Entre
ellos destacan:
- Entorno familiar: nivel de supervisión parental, comunicación, consumo de
alcohol en casa, conflictos familiares (Minuchin, 1974).
- Entorno social: presión de grupo, accesibilidad al alcohol, normalización del
consumo en espacios públicos (Bandura, 1986; Volkow et al., 2011).
- Factores psicológicos: baja autoestima, ansiedad, impulsividad, búsqueda de
aceptación social (Beck, 1976; Ellis, 1995).
- Medios de comunicación: influencia de la publicidad y redes sociales sobre el
consumo (ASSCAT, 2018).
Tipo de variable: Categórica nominal y ordinal (según cada subfactor)
b. Variable dependiente
Adicción al alcohol en adolescentes: La adicción al alcohol se refiere al patrón
persistente y problemático de consumo de bebidas alcohólicas que interfiere
significativamente en la vida diaria del adolescente. Puede medirse a través de
criterios clínicos como los establecidos por el test AUDIT o por el DSM-5 (APA,
2013). Este consumo se caracteriza por:
- Tolerancia creciente
- Síntomas de abstinencia
- Incapacidad para controlar la ingesta
- Uso continuado a pesar de consecuencias negativas
Tipo de variable: Cuantitativa ordinal (niveles de consumo: sin consumo,
consumo de riesgo, consumo perjudicial, dependencia).
2.4 Formulación de Hipótesis
A continuación, se presentan hipótesis fundamentadas, de carácter general y específico,
sustentadas teóricamente:
a. Hipótesis general
- Los factores sociales, familiares y psicológicos están significativamente
relacionados con la prevalencia de adicción al alcohol en adolescentes de la
región de Piura.
Sustento: Según la perspectiva sistémica de Minuchin (1974), el
comportamiento adictivo juvenil puede ser una expresión de desajustes
familiares; la teoría del aprendizaje social de Bandura (1986) resalta la
influencia del entorno inmediato; y el enfoque neuropsicológico de Volkow
(2011) subraya la vulnerabilidad del cerebro adolescente frente al alcohol.
b. Hipótesis específicas
- Los adolescentes con mayor exposición a contextos familiares disfuncionales
tienen mayor probabilidad de presentar consumo problemático de alcohol.
Justificación: Estudios han demostrado que la ausencia de supervisión
parental y la presencia de consumo familiar están asociados a un mayor riesgo
de adicción (Martínez García, 2016; Fromm Bienestar, 2019).
- La presión del grupo de pares influye significativamente en el inicio y
mantenimiento del consumo de alcohol en adolescentes.
Justificación: El modelo del aprendizaje social plantea que los adolescentes
adoptan conductas observadas en sus grupos sociales, buscando aceptación o
imitación (Bandura, 1986; Cabanillas-Rojas, 2021).
- Los adolescentes con baja autoestima y dificultades emocionales presentan
mayor propensión al consumo de alcohol como mecanismo de afrontamiento.
Justificación: El enfoque cognitivo-conductual (Beck, 1976; Ellis, 1995)
resalta que creencias negativas sobre uno mismo favorecen comportamientos
de riesgo como el consumo.
3 Referencias Bibliográficas
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of mental disorders (5th ed.).
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(2018). Exposición al alcohol en la adolescencia y daños cerebrales.
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- Bandura, A. (1986). Social foundations of thought and action: A social
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- Beck, A. T. (1976). Cognitive therapy and the emotional disorders.
International Universities Press.
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Peruana de Investigación en Psicología, 5(2), 45–62.
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- Fromm Bienestar. (2019). Consumo de alcohol en adolescentes: causas y
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