I.
DEFINICIÓN:
La disnea es el término médico que se refiere a la dificultad para respirar o la sensación de falta de aire. Esta condición puede
variar en severidad, desde una sensación leve de incomodidad hasta una dificultad respiratoria grave que puede interferir con
las actividades diarias normales. La disnea puede ser causada por problemas cardiopulmonares y puede manifestarse en
situaciones de esfuerzo o en condiciones patológicas.
Esta experiencia se origina a partir de interacciones en las que intervienen factores fisiológicos, psicológicos, sociales y
ambientales múltiples que pueden a su vez inducir, desde respuestas fisiológicas a comportamientos secundarios.
II. EXPRESIONES QUE REFIEREN UNA DISNEA: “Me falta el aire” “No puedo respirar todo el aire que quiero”, “se me
cierra el pecho”, “Tengo cansancio o fatiga”
La sensación de disnea resulta de la interacción entre el sistema respiratorio, cardiovascular y nervioso central. Existen varios
mecanismos que explican su aparición:
1. Alteraciones en el intercambio gaseoso
La hipoxia (disminución de oxígeno en sangre) y la hipercapnia (acumulación de dióxido de carbono) pueden
estimular receptores periféricos y centrales, generando una respuesta ventilatoria aumentada.
En condiciones como la insuficiencia respiratoria, la incapacidad de los pulmones para oxigenar la sangre
adecuadamente produce disnea.
2. Control neurológico y percepción de la disnea
El sistema nervioso central juega un papel crucial en la percepción de la dificultad respiratoria.
Los receptores en los músculos respiratorios, pulmones y vías aéreas envían señales al cerebro a través de nervios
como el vago.
Alteraciones en estas señales pueden causar una sensación de disnea, incluso cuando los niveles de oxígeno y dióxido
de carbono son normales.
3. Factores mecánicos
La resistencia aumentada en las vías aéreas debido a enfermedades como el asma o la enfermedad pulmonar
obstructiva crónica (EPOC) puede generar disnea.
Restricciones en la expansión pulmonar debido a fibrosis pulmonar o enfermedades neuromusculares también pueden
comprometer la función respiratoria.
IV. CAUSAS Y CONDICIONES ASOCIADAS
Diversas patologías pueden desencadenar disnea. Algunas de las más comunes incluyen:
1. Enfermedades pulmonares
EPOC y asma: generan resistencia al flujo de aire, atrapamiento aéreo y limitación ventilatoria.
Fibrosis pulmonar: restringe la expansión pulmonar y afecta el intercambio gaseoso.
Neumonía e infecciones: causan inflamación y disminuyen la función pulmonar.
2. Patologías cardiovasculares
Insuficiencia cardíaca congestiva: el acúmulo de líquido en los pulmones (edema pulmonar) dificulta el intercambio
gaseoso.
Enfermedad coronaria: puede generar disnea en respuesta al esfuerzo.
3. Otras condiciones
Anemia: disminuye la capacidad de transporte de oxígeno.
Enfermedades neuromusculares como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) pueden debilitar los músculos
respiratorios.
V. FORMAS CLÍNICAS DE PRESENTACIÓN
Según la velocidad de instauración:
1. Disnea Aguda
➢ Minutos a horas
➢ Motivo de consulta habitual (Urgencias)
➢ Causas: Ansiedad, asma bronquial, traumatismo torácico, embolia pulmonar, Neumotórax, edema de pulmón cardiogénico
y no cardiogénico, obstrucción por cuerpo extraño y asma cardiaca.
2. Disnea Crónica
➢ Semanas a meses
➢ Motivo de consulta externa
➢ Causas: EPOC, insuficiencia cardiaca crónica, enf. Intersticial pulmonar, obesidad, enf. Neuromusculares, anemia,
ansiedad.
Según la situación en la que se produce y su clase funcional:
3. Disnea de esfuerzo
➢ Manifestación más temprana y frecuente de una insuficiencia cardiaca izquierda.
➢ EPOC, anemia, ascitis, obesidad o alteraciones de caja torácica.
4. Disnea de reposo
➢ Asociada a edema pulmonar, TEP y neumotórax.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS Y EVALUACIÓN
1. Síntomas asociados
Sensación de asfixia, opresión en el pecho, respiración acelerada.
Puede acompañarse de tos, cianosis (coloración azulada de la piel por falta de oxígeno), fatiga y ansiedad.
2. Métodos diagnósticos
Evaluación clínica y anamnesis.
Gasometría arterial para evaluar oxigenación.
Espirometría y pruebas de función pulmonar.
Electrocardiograma y ecocardiografía en sospechas de origen cardíaco.
3. Evaluación de la severidad
Escalas como la Medical Research Council (MRC) permiten clasificar la gravedad de la disnea.
PUNTUACION INTENSIDAD
0 No disnea, salvo esfuerzo máximo
1 Disnea al correr en llano o subir una cuesta ligera
2 El paciente tiene que andar más de espacio que las personas de su edad
3 Solo es capaz de caminar pocos metros sin parar, menos de 100mts
4 Disnea al lavarse o levantarse, no puede salir de su casa
En casos graves, la disnea puede requerir oxigenoterapia o asistencia ventilatoria.
Conclusión
La disnea es un síntoma complejo con múltiples causas y mecanismos fisiopatológicos. Su adecuada evaluación y comprensión
permiten un mejor abordaje diagnóstico y terapéutico. La identificación precoz de las condiciones subyacentes es clave para
mejorar la calidad de vida de los pacientes.