1.
Introducción
La naranja es uno de los frutos cítricos más consumidos en el mundo. Su cultivo y estudio han
sido relevantes por su valor nutricional, económico y medicinal. Originaria del sureste asiático,
la naranja se ha convertido en una fruta clave en la alimentación humana, con múltiples
aplicaciones científicas y tecnológicas.
2. Características botánicas
La naranja proviene del árbol naranjo dulce (Citrus sinensis), perteneciente a la familia
Rutaceae. Es un árbol perenne de tamaño mediano, con flores blancas (azahares) y frutos
esféricos de color anaranjado. La cáscara y la pulpa contienen aceites esenciales, azúcares
naturales, ácidos y pigmentos.
Existen diversas variedades como: Valencia, Navel, Sevilla y Sanguina (naranja roja).
3. Composición nutricional
La naranja es muy rica en nutrientes esenciales, destacando:
Vitamina C (ácido ascórbico), antioxidante clave para el sistema inmune.
Ácido fólico, necesario en la formación de células.
Fibra soluble (pectina), que regula el tránsito intestinal.
Flavonoides y carotenoides, con efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
Minerales como potasio, calcio y magnesio.
100 g de naranja aportan unas 45 kcal, por lo que es una fruta ligera y saludable.
4. Beneficios para la salud
Diversas investigaciones científicas han demostrado que el consumo regular de naranja ayuda
a:
Fortalecer el sistema inmunológico.
Reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Prevenir el envejecimiento celular gracias a sus antioxidantes.
Regular la presión arterial y el colesterol.
Mejorar la digestión y proteger la microbiota intestinal.
Estudios también han asociado su consumo con la prevención de ciertos tipos de cáncer,
especialmente de colon y estómago, debido a la acción combinada de vitamina C, fibra y
flavonoides como la hesperidina.