JURISPRUDENCIA
Roj: SAN 848/2025 - ECLI:ES:AN:2025:848
Id Cendoj: 28079230052025100126
Órgano: Audiencia Nacional. Sala de lo Contencioso
Sede: Madrid
Sección: 5
Fecha: 26/02/2025
Nº de Recurso: 1800/2022
Nº de Resolución:
Procedimiento: Procedimiento ordinario
Ponente: EDUARDO HINOJOSA MARTINEZ
Tipo de Resolución: Sentencia
AUDIENCIANACIONAL
Sala de lo Contencioso-Administrativo
SECCIÓN QUINTA
Núm. de Recurso: 0001800/2022
Tipo de Recurso: PROCEDIMIENTO ORDINARIO
Núm. Registro General: 14543/2022
Demandante: D. Carlos Jesús
Procurador: SR. PASCUAL PEÑA, RODRIGO
Demandado: MINISTERIO DE DEFENSA
Abogado Del Estado
Ponente IImo. Sr.: D. EDUARDO HINOJOSA MARTINEZ
S E N T E N C I A Nº:
IIma. Sra. Pre sidente:
Dª. ALICIA SANCHEZ CORDERO
Ilmos. Sres. Magistrados:
D. EDUARDO HINOJOSA MARTINEZ
D. ENRIQUE GABALDON CODESIDO
Madrid, a veintiséis de febrero de dos mil veinticinco.
Esta Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional ha visto el
recurso contencioso-administrativo número 1800/2022, promovido por D. Carlos Jesús , representado por
el Procurador de los Tribunales D. Rodrigo Pascual Peña y defendido por el Letrado D. Fernando Castellanos
López, en relación con reclamación de responsabilidad patrimonial, habiendo sido parte demandada la
Administración del Estado, representada y defendida por el Sr. Abogado del Estado.
Es ponente el Ilmo. Sr. D. Eduardo Hinojosa Martínez,Magistrado de la Sección.
ANTE CEDENTES DE HECHO
PRIM ERO.- Resolución administrativa recurrida
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JURISPRUDENCIA
Con fecha de 20 de septiembre de 2021, el recurrente, Sargento Primero de la Guardia Civil, presentó
reclamación de responsabilidad patrimonial dirigida al Ministerio del Interior, de abono de la cantidad de
174.020,80 euros por los daños causados como consecuencia de la sanción disciplinaria que le fue impuesta,
anulada por los Tribunales de la jurisdicción militar.
La reclamación fue desestimada por la resolución de 10 de mayo de 2023, del Secretario General Técnico del
Ministerio del Interior, dictada por delegación del Ministro, con fundamento en la prescripción de la acción
ejercitada, resolución contra la que se dirige el presente recurso.
SEGU NDO.- Interposición del recurso, demanda y contestación
Interpuesto y turnado a esta Sección, el recurso fue admitido a trámite con reclamación del expediente
administrativo, del que, una vez recibido, se dio traslado al actor con su emplazamiento para formalizar la
demanda, lo que así hizo su representación mediante escrito en el que, tras exponer los hechos y fundamentos
de derecho que consideró oportunos, terminó suplicando a la Sala que "..dicte en su día sentencia por la
que se acuerde la revocación de la resolución administrativa recurrida dictada por el Ministro del Interior,
10 de mayo de 2023, por ser contraria al ordenamiento jurídico y, en consecuencia, reconozca el derecho
de mi representado, Don Carlos Jesús a ser indemnizado en aplicación del instituto de la responsabilidad
patrimonial en la suma que resulte, en ejecución de sentencia, o, en su defecto, en escrito de conclusiones, tras
la práctica de la prueba que quedará propuesta mediante otrosí en el escrito de demanda, habida cuenta de que,
como se viene indicando, la Administración no ha facilitado los elementos necesarios para su cuantificación;
o subsidiariamente si la Sala determina que no es procedente la cuantificación de la suma indemnizatoria en
ejecución de sentencia tras la práctica de prueba y adecuada cuantificación, se indemnice a mi representado
en la suma de ciento setenta y tres mil seiscientos veintitrés euros con treinta céntimos de euro (173.623,30€),
más los intereses legales correspondientes..".
Tras su debido emplazamiento, el Sr. Abogado del Estado contestó a la demanda por medio de escrito en el
que, con los fundamentos fácticos y jurídicos que estimó convenientes, pidió a la Sala que "..dicte sentencia
por la que se desestime el recurso, confirmando íntegramente la resolución impugnada por ser conforme a
derecho con imposición de costas a la parte recurrente..".
TERC ERO.- Prueba y terminación
Habiéndose acordado el recibimiento a prueba, con la práctica de la que declarada procedente pudo articularse
en el período probatorio, tras la presentación por las partes de sus conclusiones escritas, quedaron los autos
conclusos y pendientes de señalamiento para votación y fallo, que ha tenido lugar el día 25 de febrero de 2025.
FUND AMENTOS DE DERECHO
PRIM ERO.- Contenido de la resolución recurrida
Mediante la resolución de 10 de mayo de 2023, del Secretario General Técnico del Ministerio del Interior, dictada
por delegación del Ministro, se desestimó la reclamación presentada por el actor el día 20 de septiembre de
2021, de responsabilidad patrimonial de indemnización de determinados daños, por importe de 174.020,80
euros, causados por la resolución de la Dirección General de la Guardia Civil de 21 de agosto de 2018, de
imposición a aquel, Sargento Primero de la Guardia Civil, de sanción disciplinaria de suspensión de empleo
por término de dos años, por la comisión de una falta disciplinaria consistente en el abuso de atribuciones
causante de grave daño a los ciudadanos, a entidades con personalidad jurídica, a los subordinados o a la
Administración, confirmada en alzada por la de la Ministra de Defensa de 4 de febrero de 2019, resoluciones
ambas que fueron anuladas por la Sentencia 10 de junio de 2020, del Tribunal Militar Central, dictada en el
recurso contencioso disciplinario militar número 206/2018 contra ellas seguido.
De acuerdo con lo informado por el Consejo de Estado, la resolución ahora recurrida se basó en la
improcedencia de la vía elegida respecto los conceptos incluidos en la reclamación que pudieran quedar
incardinados en el ámbito de la ejecución de la sentencia mencionada, y en la prescripción de la acción
respecto del resto de los reclamados, por haberse presentado la reclamación aquel 20 de septiembre de 2021,
una vez transcurrido el plazo de un año establecido para ello computado desde el 17 de junio de 2020, cuando
se notificó la sentencia.
SEGU NDO.- Cues tiones planteadas por las partes
El actor expone en su demanda el relato de los hechos que precedieron a la reclamación formulada en términos
coincidentes con los hasta ahora expuestos, relacionado con el inicio frente a él del mencionado procedimiento
disciplinario por la comisión de la citada falta disciplinaria muy grave, así como con su terminación por
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JURISPRUDENCIA
la resolución mencionada, de imposición de una sanción de suspensión empleo por término de dos años,
resolución que fue confirmada en alzada según lo ya dicho.
Se refiere asimismo la demanda a la anulación de tales resoluciones por sentencia de los Tribunales de la
Jurisdicción Militar, con fundamento en la vulneración parcial del derecho a la presunción de inocencia del
actor y del principio de tipicidad, argumentando también el recurrente sobre la concurrencia en el caso de un
funcionamiento anormal de la Administración mediante una actuación carente de razonabilidad, y reclamando
partidas indemnizatorias por productividad estructural, de 10.618,30 euros, vacaciones no disfrutadas, de
11.205 euros, informe pericial psicológico-psiquiátrico, de 1.800 euros, y daños morales, de 150.000 euros. El
importe total reclamado en la demanda asciende a 173.623,30 euros.
En su contestación el Sr. Abogado del Estado expone también los antecedentes del supuesto en los términos
dichos, así como el régimen jurídico al que se somete la responsabilidad patrimonial por actos declarados
nulos, rechazando la pretensión actora al haberla ejercitado el recurrente fuera de la vía de ejecución de la
sentencia dictada por el Tribunal del orden militar, y por reiterar con ella la misma petición ya formulada y
rechazada en esa vía.
Subsidiariamente, la contestación a la demanda descarta la concurrencia en el caso de los presupuestos
impuestos al surgimiento de la responsabilidad patrimonial por acto nulo, negando concretamente que la
actuación administrativa anulada fuese totalmente irrazonable o arbitraria, rechazando asimismo la inclusión
en el monto indemnizatorio de las partidas reclamadas por el actor por resultar improcedentes o por referirse
a daños cuya efectividad no habría sido acreditada.
TERC ERO.- Régi men jurídico de la responsabilidad patrimonial de la Administración
Como es obligado, la resolución de las anteriores cuestiones debe sustentarse en las previsiones de la propia
Constitución española ( artículo 106.2) y de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector
Público (artículos 32 y siguientes), sobre el reconocimiento en favor de los ciudadanos del derecho a ser
indemnizados por toda lesión que sufran en sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor,
siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos, y ello con un sistema
de responsabilidad basado en la lesión patrimonial, equivalente a daño o perjuicio, en la doble modalidad de
daño emergente o lucro cesante, que ha de ser real, concreta, susceptible de evaluación económica e ilegítima
o antijurídica, es decir que el particular no tenga el deber de soportar, precisándose asimismo la existencia de
un nexo causal adecuado entre la acción u omisión administrativa y el resultado lesivo, así como, finalmente,
la ausencia de fuerza mayor.
Cuando la actuación administrativa dañosa consiste en actos administrativos los presupuestos de la
responsabilidad se modulan legal y jurisprudencialmente, estableciéndose incluso por la Ley 40/2015, que
su anulación no presupone "..por sí misma, derecho a la indemnización.." ( artículo 32.1.2º; artículo 142.4
de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre), sino que, según viene sosteniendo de forma reiterada el Tribunal
Supremo, mantiene el obligado cumplimiento de los requisitos legalmente establecidos, esto es, el daño
efectivo, individualizado y evaluable económicamente, el nexo causal entre el acto de la Administración y el
resultado dañoso, y la lesión antijurídica en el sentido de ausencia del deber jurídico del administrado de
soportar el resultado lesivo.
Como afirma el Tribunal Supremo en su Sentencia de 20 de febrero de 2012 (casación 6864/2010), la
declaración de nulidad de las resoluciones administrativas "..puede generar derecho a indemnización en
aquellos casos en que la anulación produjo unos perjuicios individualizados y evaluables económicamente
que el ciudadano no viene obligado a soportar, no siendo, por tanto, el aspecto subjetivo del actuar antijurídico
de la Administración el que debe exigirse para sostener el derecho a la indemnización, sino el objetivo de la
ilegalidad del perjuicio, en el sentido de que el ciudadano no tenga el deber jurídico de soportarlo, pues, en tal
caso, desaparecería la antijuridicidad de la lesión. Es decir, el examen de la antijuridicidad no debe hacerse
desde la perspectiva del juicio de legalidad del acto que fue anulado, cuya antijuridicidad resulta patente por
haber sido así declarada por el Tribunal correspondiente, sino desde la perspectiva de sus consecuencias
lesivas en relación con el sujeto que reclama la responsabilidad patrimonial, en cuyo caso, ha de estarse a la
inexistencia de un deber jurídico de soportar dichas consecuencias lesivas..".
Por tanto, de acuerdo con la tesis sostenida por el Alto Tribunal, esta antijuridicidad del daño debe medirse no
ya por la ilegalidad del acto, sino por la irrazonabilidad del actuar administrativo dañoso. La Sentencia de 17 de
abril de 2012 (casación 2934/2010) desarrolla este punto con referencia a otras anteriores, como la de 24 de
enero de 2006, centrándose en el examen de la actuación administrativa causante de los daños y concluyendo
en que, si la Administración ha actuado dentro de los márgenes razonados y razonables exigibles, no cabe la
calificación de lesión antijurídica. Dice el Tribunal Supremo que "...la Administración al adoptar la resolución
de deslinde anulada, integrando el concepto jurídico indeterminado señalado, se ha mantenido dentro de
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JURISPRUDENCIA
los márgenes razonados y razonables que exige la jurisprudencia para entender que desaparece el carácter
antijurídico del daño o lesión, faltando así ese requisito exigido para el nacimiento de la responsabilidad
patrimonial..".
En el mismo sentido se pronuncian las Sentencias de 9 de julio (casación 289/2007) y de 17 de septiembre de
2008 ( casación 324/2007), de 9 de diciembre de 2015 ( casación 1661/2014), de 4 de mayo de 2017 ( casación
3333/2015) o de 4 de noviembre de 2022 (casación 6834/2021), en las que Tribunal Supremo mantiene su
criterio consistente en que si el acto administrativo se produce dentro de los márgenes de lo razonable y de
forma razonada, el administrado queda compelido a soportar las consecuencias perjudiciales que para su
patrimonio jurídico derivan de la actuación administrativa, desapareciendo así la antijuricidad de la lesión.
En definitiva, para apreciar si el detrimento patrimonial ocasionado al administrado constituye una lesión
antijurídica, ha de analizarse la índole de la actividad administrativa y si responde a los parámetros de
racionalidad exigibles; esto es, si pese a su anulación, la decisión administrativa refleja un ejercicio razonable
de la potestad ejercitada y de las normas que la regulan, enderezada a satisfacer los fines para los que se
ha atribuido.
Se modula también para estos casos el cómputo del plazo para el ejercicio de la acción de responsabilidad
patrimonial, que, según la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de
las Administraciones Públicas, "..prescribirá al año de haberse notificado la resolución administrativa o la
sentencia definitiva.." (artículo 67.1.2º).
CUAR TO.- Pare cer de la Sala sobre la inclusión de la pretensión actora en el ámbito de la ejecución de la
sentencia de la jurisdicción militar y sobre la decisión ya alcanzada en esa sede
En términos análogos a los empleados para el orden contencioso-administrativo por la Ley 29/1998, de 13
de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (artículo 31), para el recurso contencioso-
disciplinario militar la Ley Orgánica 5/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial (artículo 2.1), establece que cuando
la sentencia lo estime, además de anular total o parcialmente el acto recurrido, pronunciamiento de anulación,
"..reconocerá la situación jurídica individualizada y adoptará cuantas medidas sean necesarias para el pleno
restablecimiento de la misma..", pretensión de plena jurisdicción, tal y como sucedió en el presente caso al
declarar la Sentencia de 10 de junio de 2020, del Tribunal Militar Central, dictada en el recurso contencioso
disciplinario militar número 206/2018, la nulidad de la resolución que impuso al actor la mencionada sanción
disciplinaria de suspensión de empleo y de aquella otra que la confirmó en alzada, añadiendo además, que
"..por los órganos competentes de la Guardia Civil se procederá al abono de las retribuciones dejadas de
percibir a causa de la ejecución de la sanción anulada, así como de cualesquiera gastos derivados de ella que
se acrediten en período de ejecución de sentencia, con el interés legal desde el día de la materialización de
dicha sanción hasta la fecha del efectivo reintegro..", añadiendo que "..se procederá, asimismo, a la eliminación
de los efectos administrativos que, a tenor del artículo 13 de la LORDGC, hubieran producido los actos
anulados..".
Por lo tanto, a ese ámbito, el del pronunciamiento judicial de la jurisdicción militar, no puede alcanzar
la potestad administrativa relacionada con el reconocimiento de la responsabilidad patrimonial de la
Administración como consecuencia de la declaración de nulidad de las mencionadas resoluciones, que, de
forma muy distinta, cae dentro del ámbito de la potestad jurisdiccional como aquella que corresponde a Jueces
y Magistrados, de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado ( artículo 117.3), incluidos los órganos de la jurisdicción
militar según establece la Ley Orgánica 2/1989, de 13 de abril, Procesal Militar (artículo 3.2).
En consecuencia, en dicho ámbito era correcto que la resolución administrativa no emitiera pronunciamiento
alguno sobre la pretensión indemnizatoria del recurrente, aspecto este en el que debe considerarse incluida,
desde luego, la petición de aquel sobre el abono por la Administración de cantidades en concepto de
productividad estructural, de vacaciones no disfrutadas o de gastos por la obtención de cierto informe
psicológico-psiquiátrico también reclamados, todo ello, precisamente, según entendió el propio actor al
reclamar tales conceptos en ejecución de la sentencia dictada, según puede verse en la documentación
aportada por el Sr. Abogado del Estado.
Es más, por medio de Auto de 23 de noviembre de 2021, el Tribunal militar entró a conocer de la petición
del recurrente en relación con el abono en ejecución de sentencia de tales cantidades, entendiendo que las
correspondientes a la productividad estructural y a vacaciones no disfrutadas no podían ser acogidas por
improcedentes, sin admitir tampoco la indemnización del gasto soportado por aquel informe psicológico-
psiquiátrico.
Es más, el actor reclamó también en esa sede la indemnización que pidió también en vía de responsabilidad
patrimonial de la Administración, en concepto de daños morales derivados de la suspensión de funciones
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declarada nula, petición que, como las anteriores, fue desestimada por el citado auto del Tribunal militar por
razones de fondo, basadas en el efecto reparador que en tal sentido producía ya la sentencia dictada.
Según indicó el Sr. Abogado del Estado, tanto el mencionado auto como el de 27 de enero de 2022, que
lo confirmó en súplica, quedaron firmes, extremo este que, como los anteriores, no ha sido discutido por el
recurrente, que, en realidad, tampoco ha mencionado siquiera ninguna de las razones en que la resolución
administrativa recurrida basó su decisión desestimatoria, decisión que, ciertamente, habrá de ser asumida
como válida al venir excluida la reclamación del actor por el pronunciamiento previo de los órganos de la
jurisdicción militar.
QUIN TO.- Sobr e la prescripción de la acción administrativa para reclamar
En cualquier caso, de acuerdo con lo observado por la Administración, la acción administrativa para reclamar
conceptos no vinculados con la ejecución de sentencia, habría prescrito al haber transcurrido al tiempo
de la presentación de la reclamación el 20 de septiembre de 2021, el plazo del año establecido para ello,
computado, como establece la Ley 39/2015 (artículo 67.1.2º) desde la fecha de notificación de la sentencia
de la jurisdicción militar, es decir, desde el día 17 de junio de 2020.
Como los anteriores, tampoco este extremo ha sido siquiera mencionado por el recurrente, que, según lo
dicho, se limita en su demanda a invocar la concurrencia de razones de fondo para considerar procedente
el reconocimiento de su derecho a obtener la indemnización reclamada, obviando en realidad el verdadero
fundamento de la resolución recurrida.
SEXT O.- Conc lusión de la Sala
En consecuencia, según todo lo dicho, el recurso debe ser íntegramente desestimado, y ello, de conformidad
con lo establecido al respecto por la Ley Jurisdiccional (artículo 139.1), con la obligada condena del recurrente
al pago de las costas causadas en esta instancia.
VISTOS los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación,
FALL AMOS
PRIM ERO.-Desestimar el recurso contencioso-administrativo interpuesto por D. Carlos Jesús , en relación
con la resolución de 10 de mayo de 2023, del Secretario General Técnico del Ministerio del Interior, dictada por
delegación del Ministro, desestimatoria de reclamación de responsabilidad patrimonial de la Administración.
SEGU NDO.- Cond enar al recurrente al pago de las costas causadas en esa instancia.
Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
Recursos:La presente sentencia es susceptible de recurso de casación que deberá prepararse ante esta Sala
en el plazo de 30 días contados desde el siguiente al de su notificación; en el escrito de preparación del recurso
deberá acreditarse el cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 89.2 de la Ley de la Jurisdicción
justificando el interés casacional objetivo que presenta, así como la constitución del depósito de 50 euros, en
caso preceptivo, en la cuenta del B. Santander 2605000000, con indicación del número de procedimiento y año.