LA DOCTRINA
La doctrina inspira y justifica decisiones y actitudes frente a la vida, moral o problemas
sociales. Las instituciones del derecho existen gracias a la doctrina, los juristas han
aportado e influido en la creación de estas mediante la interpretación, análisis y estudio
de las normas jurídicas. Las doctrinas jurídicas son fundamentales porque nos ayudan a
entender cómo se aplica el derecho en la vida real, se trata de ideas que guían a jueces,
abogados y legisladores a enfrentar casos complejos, evita errores o ideas
contradictorias, favoreciendo la fidelidad a un conjunto coherente de verdad o saber.
Asimismo, otorga legitimidad al vincular las instituciones con principios éticos y
valores sociales, evitando que se conviertan en meros formalismos desconectados de la
realidad.
Por lo tanto, la doctrina no solo explica el derecho, sino que lo enriquece y humaniza,
asegurando que las instituciones cumplan su fin último: la justicia.