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Video Orina Moo

La orina es un producto vital del cuerpo que se forma en los riñones y es clave para eliminar desechos y mantener el equilibrio de agua y sales. Su análisis, junto con pruebas de sangre como urea, creatinina y electrolitos, proporciona información esencial sobre la función renal y el estado de salud general. Mantener una buena hidratación y realizar chequeos médicos regulares son fundamentales para la salud renal y la detección temprana de enfermedades.
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La orina es un producto vital del cuerpo que se forma en los riñones y es clave para eliminar desechos y mantener el equilibrio de agua y sales. Su análisis, junto con pruebas de sangre como urea, creatinina y electrolitos, proporciona información esencial sobre la función renal y el estado de salud general. Mantener una buena hidratación y realizar chequeos médicos regulares son fundamentales para la salud renal y la detección temprana de enfermedades.
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Introducción

Jordan:
Hola a todos, bienvenidos. Hoy vamos a hablar sobre un tema fundamental para
entender cómo funciona nuestro cuerpo: la orina. A simple vista, puede parecer algo
sin importancia, pero en realidad es una herramienta clínica vital. La orina se forma
en los riñones como resultado del proceso de filtración de la sangre. Su propósito es
eliminar desechos y mantener el equilibrio de agua y sales.

Aurora:
Los riñones filtran alrededor de 180 litros de sangre por día y producen entre 1 y 2
litros de orina. Este proceso se lleva a cabo en estructuras llamadas nefronas, donde
ocurre la filtración, reabsorción y secreción de distintas sustancias. Al final, la orina
se elimina por los uréteres, se almacena en la vejiga y es expulsada por la uretra.

Linsi:
¿Y qué contiene exactamente la orina? En su composición normal, encontramos un
95% de agua y un 5% de solutos. Los principales solutos son: urea, creatinina, ácido
úrico, amoníaco, sodio, potasio, cloro, fosfato, sulfato y otros compuestos. La
composición puede cambiar según lo que comemos, cuánto bebemos, si hacemos
ejercicio o si hay alguna enfermedad.

Ricardo:
La urea, por ejemplo, es uno de los desechos más importantes en la orina. Se
produce en el hígado cuando el cuerpo descompone proteínas. La creatinina
proviene del metabolismo del músculo, y el ácido úrico es el resultado de la
descomposición de purinas, que se encuentran en ciertos alimentos como carne roja
o mariscos.

Cristina:
Cuando analizamos la orina, también revisamos si hay sustancias anormales. En
condiciones normales, no debería haber glucosa, proteínas, cetonas, sangre ni
bilirrubina. Si aparecen, puede indicar enfermedades como diabetes, daño renal,
infecciones o trastornos hepáticos.

Janet:
Para entender mejor cómo están funcionando los riñones, usamos varias pruebas
bioquímicas. Una de las más comunes es la urea sérica, Proviene del catabolismo
(descomposición) de aminoácidos, especialmente de las proteínas que ingerimos
en la dieta., sus valores normales están entre 7 y 20 mg/dL.
Fernanda:
También tenemos la creatinina en sangre, que es muy útil porque se produce de
manera constante. Se forma a partir de la creatina fosfato muscular, y se libera
constantemente en la sangre en proporción a la masa muscular de la persona. Luego
es eliminada por los riñones.

Valores de referencia en sangre:

• Hombres: 0.7 – 1.3 mg/dL

• Mujeres: 0.6 – 1.1 mg/dL

Creatinina elevada: Indica deterioro de la función renal, ya que los riñones no


eliminan adecuadamente este desecho. Puede ser un signo de insuficiencia renal
aguda o crónica.

Creatinina baja: Rara vez tiene importancia clínica, pero puede verse en personas
con poca masa muscular, ancianos, o en casos de malnutrición severa.

Yamileth:
Otra prueba es el nitrógeno ureico en sangre (BUN). Este mide la cantidad de
nitrógeno presente en la sangre en forma de urea. El rango normal está entre 8 y 25
mg/dL.

BUN alto: Aparece en falla renal, deshidratación, sangrado gastrointestinal (porque


las proteínas sanguíneas se absorben y generan urea), fiebre, infecciones o dieta alta
en proteínas.

BUN bajo: Puede encontrarse en falla hepática, malnutrición, embarazo o


sobrehidratación.

Almada:
El ácido úrico, por su parte, tiene valores normales en sangre entre 3.4 y 7.0 mg/dL en
hombres y 2.4 a 6.0 mg/dL en mujeres. Se forma a partir de la degradación de
purinas en el hígado y se elimina principalmente por los riñones (y una pequeña parte
por el intestino). Cuando estos valores están elevados, puede haber riesgo de gota,
cálculos renales o problemas metabólicos. Si está bajo, puede indicar problemas
hepáticos o enfermedades raras.
Adrián:
Además de estas pruebas en sangre, también se puede hacer la depuración de
creatinina, que es una prueba más completa. Consiste en recolectar toda la orina
producida en 24 horas y tomar una muestra de sangre para comparar los niveles de
creatinina. Con eso se calcula cuánto plasma está siendo depurado por los riñones
en un minuto.

Jordan:
Los valores normales de la depuración de creatinina son:

• En hombres: entre 97 y 137 mL/min

• En mujeres: entre 88 y 128 mL/min


Una cifra por debajo de estos valores puede indicar insuficiencia renal crónica
o aguda. Esta prueba es muy útil para monitorear pacientes con enfermedades
renales.

Aurora:
Es importante mencionar que esta prueba utiliza dos muestras biológicas: orina de 24
horas y una muestra de sangre. A diferencia de la creatinina sérica sola, la depuración
nos da una idea más precisa del grado de función renal.

Linsi:
Ahora hablemos de los electrolitos, que son minerales que transportan carga
eléctrica. Estos incluyen el sodio, potasio, cloro, calcio, magnesio, y fosfato. Son
esenciales para funciones como la contracción muscular, la conducción nerviosa, el
equilibrio ácido-base y la regulación del volumen sanguíneo.

Ricardo:
Los electrolitos se clasifican en:

• Cationes (carga positiva): Sodio (Na⁺), Potasio (K⁺), Calcio (Ca²⁺), Magnesio
(Mg²⁺)

• Aniones (carga negativa): Cloro (Cl⁻), Bicarbonato (HCO₃⁻), Fosfato (PO₄³⁻)

Cristina:

El equilibrio de estos electrolitos se regula principalmente a través del riñón, que


ajusta la reabsorción o excreción de iones según las necesidades del cuerpo.
También participan hormonas como la aldosterona, hormona antidiurética (ADH) y
hormona paratiroidea.
Janet:
Cuando hay un desequilibrio electrolítico, pueden ocurrir síntomas graves. Por
ejemplo:

• Hiponatremia: sodio bajo, que puede causar confusión, convulsiones o


coma.

• Hiperkalemia: potasio elevado, que puede provocar arritmias cardíacas.

• Hipocalcemia: bajo calcio, lo que lleva a espasmos musculares y alteraciones


neuromusculares.

Fernanda:
También hay hipermagnesemia, que puede producir depresión del sistema nervioso
central, y hipofosfatemia, que puede afectar la producción de energía celular. Por
eso es tan importante el control de estos iones, especialmente en pacientes
hospitalizados o con enfermedades renales.

Yamileth:
Las pruebas para medir electrolitos se hacen generalmente en sangre, y su
interpretación requiere correlacionarla con síntomas, historial clínico y otros análisis.
Una alteración en uno solo de ellos puede tener efectos en todo el organismo.

Almada:
En resumen, tanto el análisis de orina como los estudios de función renal y
electrolitos ofrecen una visión integral del estado interno del cuerpo. Son
herramientas diagnósticas esenciales en medicina clínica, y su interpretación
adecuada puede prevenir complicaciones graves.

Adrián:
Así es. Cuidar los riñones, mantener una buena hidratación, una dieta equilibrada y
realizar chequeos médicos regulares puede ayudarnos a conservar el equilibrio
interno del cuerpo y detectar enfermedades a tiempo.

Jordan:
Después de todo lo que aprendimos hoy, queda claro que la orina es mucho
más que un desecho. Es una herramienta diagnóstica poderosa que refleja
cómo está funcionando nuestro cuerpo por dentro.

Aurora:
Exacto. Conocer su composición nos permite entender cómo los riñones
regulan el equilibrio químico del cuerpo, eliminan toxinas y mantienen nuestra
salud en buen estado.
Linsi:
Y no solo se trata de la orina. Las pruebas en sangre como la urea, creatinina y
ácido úrico también nos dan una visión directa de la función renal y del
metabolismo.

Ricardo:
Lo importante es que cada uno de estos analitos —urea, BUN, creatinina,
ácido úrico— proviene de un proceso natural del cuerpo. Su alteración puede
ser la primera señal de que algo no anda bien.

Cristina:
Por eso, no debemos esperar a tener síntomas graves. Un análisis de sangre y
orina rutinario puede detectar enfermedades en etapas tempranas, muchas
veces antes de que aparezcan signos clínicos.

Janet:
Además, los electrolitos nos muestran cómo se comporta el cuerpo ante la
deshidratación, enfermedades renales, desequilibrios hormonales o
problemas metabólicos.

Fernanda:
Es increíble cómo una simple muestra de orina o sangre puede reflejar tanto
sobre nuestra alimentación, hidratación, estado hormonal e incluso el
funcionamiento del corazón.

Yamileth:
Todo está conectado. Cuidar nuestros riñones es cuidar nuestro equilibrio
interno. Una alimentación balanceada, buena hidratación y chequeos
médicos periódicos son claves para mantenerlos sanos.

Almada:
Y no olvidemos que muchas enfermedades renales son silenciosas. Prevenir
es mucho más fácil que tratar. ¡La información es nuestra mejor defensa!

Adrián:
Así es. Aprender sobre estos temas no solo es útil para profesionales de la
salud, sino para todos. Conocer nuestro cuerpo nos empodera. ¡Gracias por
acompañarnos en este viaje hacia adentro!

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