CLASE 37: Personal Trainer
Consulta y evaluación del estado de salud del cliente
Propósito de la consulta y de la evaluación de la salud
Los entrenadores personales son profesionales del fitness y la salud que utilizan un enfoque
individualizado para evaluar, motivar, educar y entrenar a clientes según sus necesidades de salud y
condición física; diseñan programas de ejercicio seguros y eficaces y ejercen de guía para ayudar a
los clientes a alcanzar sus objetivos personales; además, responden adecuadamente a situaciones de
emergencia; y, siendo conscientes de los límites de su área de conocimiento, derivan al cliente a un
profesional de la salud cuando es necesario
El objetivo de la consulta y de la evaluación de la salud del cliente coincide plenamente con el
ámbito de actuación del entrenador personal. Cinco acciones describen el papel y las
responsabilidades del entrenador personal en el proceso de evaluación de la salud previo a la
participación: motivar, evaluar, entrenar, educar y derivar.
El principio más importante en el que se basa la consulta y el proceso de evaluación del estado de
salud es el sondeo del cliente para determinar factores de riesgo y síntomas de enfermedades crónicas
cardiovasculares, pulmonares, metabólicas y ortopédicas, para optimizar así la seguridad durante las
pruebas de esfuerzo y durante la participación
Consulta del cliente
Aunque no parece existir un proceso uniforme de administración
reconocido, sí que hay consenso respecto al valor de una entrevista inicial
como primer paso en la consulta del cliente para obtener y compartir
información imprescindible asociada con el proceso de implementación del
programa. La entrevista inicial es una cita concebida para intercambiar
información cuyos objetivos previstos son evaluar la compatibilidad entre
cliente y entrenador, hablar de los objetivos y elaborar un acuerdo cliente-
entrenador
Evaluación de la compatibilidad entre cliente y entrenador Como primer
paso para determinar la compatibilidad entre cliente y entrenador, el
entrenador personal proporciona al cliente una descripción detallada de los
servicios disponibles. La información importante que se debe comunicar al
posible cliente incluye una explicación sobre la formación y certificados del
entrenador, su experiencia profesional y sus especializaciones, además de la
exposición de los objetivos, la tasa de éxito y las características concretas de
la ejecución del programa. Otros componentes importantes que pueden
afectar a la idoneidad incluyen aspectos logísticos sobre dónde y cuándo
disponer de los servicios.
El entrenador personal también podría necesitar evaluar el estado de
preparación para la práctica de ejercicio del cliente mediante una valoración de
su motivación y su compromiso. Para predecir el grado de cumplimiento del
cliente se puede empezar hablando con él sobre sus experiencias pasadas, su
gusto por el ejercicio, si cuenta con apoyo, cómo gestiona el tiempo y si tiene
capacidad de organización, así como sobre posibles obstáculos que puedan
afectar a la fidelidad al ejercicio.
Si durante la entrevista inicial se descubren aspectos que confirmaran una
incompatibilidad, es importante que el entrenador personal proporcione al
cliente la opción de recibir estos servicios derivándolo a otro profesional
Discusión de objetivos
Si se ha confirmado la compatibilidad, la adecuación y la idoneidad,
el siguiente paso puede ser la discusión de objetivos. La función
principal de la identificación de los objetivos es determinar y fijar una
dirección en cuanto al propósito y a la motivación. Desarrollar
objetivos que sean específicos, medibles, orientados a la acción,
realistas y limitados en el tiempo supone una ciencia y un arte, y es
un elemento imprescindible del proceso de entrenamiento.
Evaluación del estado de salud previo a la participación
El propósito de la evaluación del estado de salud previo a la participación en un
programa de ejercicio es identificar enfermedades conocidas y factores de riesgo
positivos asociados a enfermedades arteriales coronarias, evaluar factores
relacionados con el estilo de vida e identificar a aquellos individuos que puedan
requerir la derivación a un médico antes de empezar el programa
Los instrumentos de evaluación del estado de salud son herramientas mediante
las cuales se recopila y evalúa información del cliente para valorar la adecuación
de los distintos niveles de ejercicio y la posible derivación. Un instrumento de
uso habitual es el Cuestionario de Aptitud para la
Actividad Física y un cuestionario médico de salud.
Cuestionarios sobre el estilo de vida
Pese a que los cuestionarios sobre el estilo de vida varían en formato, contenido y
profundidad, suelen consistir en una serie de preguntas para evaluar las elecciones personales
y los patrones de los clientes en relación con la ingesta dietética, la gestión del estrés, el nivel
de actividad física y otras prácticas que puedan afectar a su salud
Aunque es posible que los beneficios concretos de los resultados de estos cuestionarios no
estén del todo claros, sí podría resultar útil evaluar cualitativa y cuantitativamente aquellas
conductas del cliente que puedan tener un impacto positivo o negativo en la facilitación del
cambio en la salud y la condición física. El entrenador personal puede utilizar un
cuestionario sobre el estilo de vida para ampliar la información recopilada previamente y
poder así clarificar y confirmar cuestiones personales posiblemente percibidas como ventajas
o trabas de cara al éxito del cliente. Además, los resultados de estos cuestionarios pueden
proporcionarnos una valiosa información que será útil en el desarrollo de objetivos.
Estratificación de riesgos inicial
La habilidad para estratificar el riesgo proporciona al entrenador
personal una base para determinar si es adecuado evaluar y
entrenar a un individuo o si lo acertado es derivarlo a un médico
para que lo examine y le dé la autorización médica.
Autorización médica
En los casos en que la derivación se considere necesaria, el entrenador
personal debe aconsejar al cliente que lo más seguro y razonable es obtener
una autorización médica. No se debe considerar, sin embargo, que cuando
un entrenador personal recomienda a un cliente que consulte a un médico
antes de participar en un programa de ejercicio está eximiendo su
responsabilidad, sino que la derivación debe considerarse como un esfuerzo
conjunto para obtener información valiosa y orientación profesional para
garantizar la seguridad y la protección de la salud del cliente.
Recomendaciones para el programa
Las recomendaciones del médico ofrecen al entrenador personal pautas y directrices
relativas a los problemas y necesidades específicos de un cliente y a los programas
adecuados para este. Según los resultados obtenidos durante la revisión médica diagnóstica
y las pruebas de esfuerzo, un médico puede recomendar un programa de ejercicio no
supervisado, supervisado o supervisado por un médico. Un programa no supervisado suele
estar recomendado en personas aparente o presuntamente sanas y sin riesgos aparentes. Este
tipo de programa reconoce los beneficios positivos para la salud que proporciona una
actividad física regular.
Un programa supervisado puede estar recomendado en personas con limitaciones o
enfermedades preexistentes que restrinjan el grado de implicación pero no limiten la
participación Estos programas están normalmente dirigidos por un profesional , como un
entrenador personal , que supervisa la intensidad y modifica la actividad para cumplir con
las necesidades especiales del cliente
Un programa supervisado por un médico puede estar recomendado en
personas que presentan un riesgo potencial más alto debido a una
enfermedad predisponente, a múltiples factores de riesgo o a una
enfermedad no controlada. Estos programas están dirigidos y supervisados
por profesionales de la salud en centros médicos con capacidad de respuesta
inmediata en caso de emergencia.
Conclusión
El proceso de consulta del cliente y evaluación del estado de salud coincide
plenamente con el ámbito de actuación del entrenador personal en cuanto a
la motivación, la evaluación, el entrenamiento, la instrucción y la derivación
(cuando sea necesario). Para poder desarrollar programas de ejercicio que
acaben cumpliendo de forma segura y eficaz los objetivos de un cliente, el
entrenador personal debe recopilar información y documentación
pertinentes que utilizará para evaluar el estado de salud y los posibles
riesgos existentes y, cuando sea necesario, para derivar al cliente a un
médico que dé su autorización para la práctica de ejercicio.