BIBLIOGRAFÍA DE MARTIN HEIDEGGER.
INTRODUCCIÓN:
Martin Heidegger fue un filósofo alemán ampliamente reconocido como uno de los
pensadores más influyentes y radicales del siglo XX.
Su obra marcó un punto de inflexión en la filosofía occidental. Su pensamiento desafió
la tradición filosófica desde Platón hasta la modernidad, al replantear la pregunta
fundamental por el ser que, según él había sido olvidada por siglos. Heidegger se formó
en la Universidad de Friburgo bajo la influencia de Edmund Huss.
DESARROLLO:
Martin Heidegger nació el 26 de septiembre de 1889 en Messkirch, un pequeño pueblo
del estado de Baden, en el sur de Alemania. Este entorno rural y tradicional tendría una
gran influencia en su sensibilidad filosófica posterior, en especial en su conexión con la
tierra, el lenguaje popular y la vida no industrializada.
Desde pequeño, Martin Heidegger fue educado en un ambiente intensamente católico y
conservador. La misa, los rituales religiosos, la obediencia a la autoridad eclesial y la
visión trascendente de la vida impregnaban su cotidianidad. El propio paisaje de la
Selva Negra, con sus montes, nieblas, caminos rurales y estaciones del año bien
marcadas, despertó en él una sensibilidad por lo que luego llamaría la “esencia del
habitar”.
Durante su adolescencia, Heidegger desarrolló una vocación religiosa seria. Fue alumno
de seminario menor y durante algún tiempo, aspiró al sacerdocio católico. De hecho, en
1909 recibió una beca del seminario arquidiocesano de Friburgo, financiada por la
Iglesia, para estudiar teología. Esto le permitió ingresar a la Universidad de Friburgo
con esa orientación
Ingreso a la universidad de Friburgo: Martin Heidegger ingresó a la Universidad de
Friburgo de Brisgovia con el objetivo inicial de formarse como sacerdote católico.
Contaba con una beca otorgada por la Iglesia para estudiar en el seminario teológico
arquidiocesano, lo que le permitió acceder a estudios superiores pese a su origen
humilde. Este ingreso marcó el inicio de una transición vital e intelectual que lo alejaría
progresivamente del dogma católico y lo acercaría al pensamiento filosófico más radical
del siglo XX.
Su estancia en Friburgo lo introdujo por primera vez al ambiente académico
universitario alemán, en el que se respiraba un fuerte clima de erudición y debate
intelectual. Este nuevo entorno le permitió ampliar sus horizontes más allá del horizonte
eclesiástico y teológico en el que había sido educado.
Conceptos clave: El Dasein,ser-enel-mundo, angustia, temporalidad:
Ser y Tiempo es una ontología fundamental, es decir, una investigación sobre el sentido
del ser, algo que según Heidegger ha sido olvidado por toda la tradición filosófica desde
Platón. Para emprender esta tarea, Heidegger parte del análisis del Dasein, término
alemán que literalmente significa “ser-ahí”, y que él usa para referirse al ser humano en
su existencia concreta, no como un ente biológico o racional, sino como el único ser que
se pregunta por su propio ser
Dasein: Es el ente que se preocupa por su ser, que vive situado, en un mundo, y cuya
existencia es siempre un proyecto.
No es una cosa, sino una posibilidad abierta.
Ser-en-el-mundo (In-der-Welt-sein): El Dasein no está aislado, sino que está siempre
ya inmerso en un entorno significativo, en relaciones prácticas con objetos, personas y
circunstancias. Esta noción rompe con la distinción tradicional entre sujeto y objeto.
Angustia (Angst): A diferencia del miedo (que tiene un objeto), la angustia es una
experiencia existencial radical en la que el Dasein se enfrenta a la nada, a la posibilidad
pura, y con ello, a su libertad y finitud. La angustia revela la verdad del ser.
Temporalidad (Zeitlichkeit): El ser del Dasein no es estático ni espacial, sino
temporal. Existir es proyectarse hacia el futuro, comprenderse desde el pasado y actuar
en el presente. Heidegger introduce así una ontología del tiempo, donde el ser es
comprendido desde la finitud.
Impacto en el pensamiento europeo: Ser y Tiempo tuvo un impacto inmediato y
generó reacciones intensas, tanto de admiración como de incomprensión. Husserl se
mostró escéptico, pues Heidegger parecía alejarse de la fenomenología intencional hacia
una ontología más existencial.
Karl Jaspers reconoció la originalidad de la obra, aunque difería de sus presupuestos
filosóficos.
Jean-Paul Sartre, Maurice Merleau Ponty y otros filósofos franceses acogieron con
entusiasmo el pensamiento heideggeriano, especialmente en su dimensión existencial, lo
que influyó directamente en el surgimiento del existencialismo francés
Hans-Georg Gadamer, discípulo de Heidegger, desarrolló a partir de sus ideas la
hermenéutica filosófica, profundizando la noción de comprensión como modo
fundamental del ser.
En Italia, España, América Latina y Japón también se estudió con profundidad su
filosofía, muchas veces con interpretaciones diversas. A pesar de su dificultad estilística
y conceptual, la obra se volvió una referencia clave para toda la filosofía continental
posterior. La manera en que abordó la existencia, el tiempo, el lenguaje, la muerte y el
mundo cambió radicalmente el rumbo de la filosofía del siglo XX.
A partir de 1935 Heidegger da un giro ontológico decisivo: Ya no se enfoca tanto en
el Dasein como en Ser y Tiempo, sino en el ser mismo como un acontecer (Ereignis).
El Ereignis no es un evento concreto, sino una forma en que el ser se revela y retira al
mismo tiempo, escapando a todo intento de dominio técnico o conceptual. Este enfoque
lleva a lo que Heidegger llama el "pensamiento del ser", distinto del pensar calculador y
científico.
Publicaciones tardías y Obras póstumas: Durante las décadas de 1950 y 1960,
Heidegger publicó varios textos breves que recogen el giro definitivo de su pensamiento
hacia el lenguaje, la poesía y la meditación ontológica.Holzwege (literalmente:
"caminos del bosque")
Título que alude a sendas que no llevan a ninguna parte definida, una metáfora del
pensar como búsqueda sin garantías ni método científico.
Retoma y reformula los temas centrales: Ser y Tiempo (1927) pero desde una
perspectiva más madura y menos antropocéntrica. Heidegger propone una meditación
sobre la temporalidad, no como propiedad del sujeto humano, sino como modo de
apertura del ser.
Introduce con más claridad el concepto de Ereignis (acontecimiento apropiador) que
sustituye al Dasein como centro de su ontología.
El ser ya no aparece como "algo que está" sino como lo que se da y retira en el tiempo
un acontecimiento históricolingüístico.
Este texto marca el abandono definitivo del existencialismo en su pensamiento, su
transición a un estilo más ontoógico y místico.
Controversia por su afiliación al partido nazi: Heidegger se afilió oficialmente al
Partido Nacionalsocialista Alemán (NSDAP) en mayo de 1933, decisión que generó una
gran controversia, tanto en su tiempo como entre los estudiosos posteriores. Algunos
puntos clave: Su participación fue activa, al menos durante su rectorado, aunque
renunció al cargo en abril de 1934, menos de un año después.
Mantuvo su afiliación formal al partido hasta 1945, pero se retiró progresivamente de la
vida política activa. Nunca emitió una autocrítica pública directa, lo que reforzó las
acusaciones de simpatía con el régimen. El hallazgo en 2014 de sus Cuadernos Negros
(Schwarze Hefte), escritos personales, reveló comentarios antisemitas filosóficos y
estructurales, lo que ha llevado a muchos estudiosos a replantear su compromiso
ideológico real con el nazismo
Los cuadernos negros: Entre 1931 y 1976, Heidegger escribió decenas de pequeños
cuadernos personales, redactados a mano, que bautizó como “Cuadernos negros” por el
color de sus tapas que no fueron concebidos para ser publicados. En ellos aparece una
mezcla de anotaciones filosóficas, reflexiones personales, críticas a la modernidad y
comentarios polémicos sobre el judaísmo, el cristianismo, la técnica, la prensa, etc.
Muerte en 1976 y entierro en Messkirch: Heidegger murió el 26 de mayo de 1976 en
Freiburg, Alemania. Fue enterrado en su ciudad natal, Messkirch, en la región de Bade
Württemberg. Su muerte marcó el fin de una era en la filosofía, pero su legado sigue
siendo objeto de estudio y debate, especialmente por sus ideas revolucionarias.
Frases célebres:
1. “La angustia es la disposición fundamental que nos coloca ante la nada.”
En Ser y Tiempo Heidegger distingue la “angustia” (Angst) de otros estados
emocionales: no se dirige a un objeto concreto, sino que desvela al Dasein (el “ser-ahí”)
su propio ser-posible, arrojándolo a la conciencia de la nada y abriéndolo a la auténtica
posibilidad de ser – una experiencia que rompe con la cotidianidad y permite el paso
hacia la “propia existencia”.
2. “Sólo hay mundo donde hay lenguaje.”
Para Heidegger el lenguaje no es un mero instrumento de comunicación, sino aquello
que “abre” el mundo al Dasein, haciéndolo habitable. Sin lenguaje no habría mundo tal
como lo entendemos: las palabras revelan y sostienen las posibilidades de sentido en las
que existimos.
3. “La ‘esencia’ del existir consiste en su existencia.”
Traduciendo la célebre fórmula alemana “Das ‘Wesen’ des Daseins liegt in seiner
Existenz” (lit. “La esencia del Dasein radica en su existencia”), Heidegger subraya que
el ser humano no tiene una naturaleza prefijada (ousia), sino que se define por el hecho
mismo de existir: el Dasein se encarna en posibilidades que va eligiendo y realizando.
4. “Donde hay peligro, crece también lo que salva.”
Extraída de Unterwegs zur Sprache (1959), esta frase contrapone riesgo y salvación
como inseparables: la crisis expone al Dasein a su desarraigo (“peligro”) pero
simultáneamente abre un espacio para la auténtica revelación y el cuidado (la
“salvación”), mostrando que el peligro mismo llama a una nueva comprensión del ser.
5. “El hombre es un ser que se encuentra en el mundo, y el mundo no es una
colección de cosas, sino un entrelazamiento de relaciones y significados.”
Esta frase sintetiza su discurso sobre el “ser-en-el-mundo”: nuestra existencia no
acontece frente a objetos neutrales, sino en una red de significados ya interpretados y
compartidos. El Dasein nunca está aislado, sino inmerso en un horizonte de sentidos que
lo precede y lo configura.
CONCLUSIÓN:
Martin Heidegger (1889–1976) fue una figura clave en la filosofía del siglo XX, cuyo
pensamiento revolucionó la comprensión del ser, la existencia y la experiencia humana.
Su vida personal y profesional estuvo marcada por una profunda tensión entre la
búsqueda de autenticidad y las controversias éticas y políticas que rodearon su figura.
Desde sus inicios como estudiante y luego profesor universitario, Heidegger se dedicó a
explorar las raíces del ser en su obra magna “Ser y Tiempo” (1927), donde introdujo
conceptos fundamentales como el Dasein (el “serahí”) y la temporalidad como
dimensión esencial de la existencia humana. Este trabajo sentó las bases para la
fenomenología y la filosofía existencial contemporánea, influyendo en múltiples
disciplinas desde la psicología hasta la hermenéutica.
Heidegger no fue un filósofo recluido solo en la academia. Su amor por la naturaleza y
la vida sencilla se manifestó en su retiro frecuente a la cabaña en Todtnauberg un
espacio donde el caminar filosófico se convirtió en un modo de meditación activa.
Heidegger se afilió oficialmente al Partido Nacionalsocialista Alemán (NSDAP) en
mayo de 1933, decisión que generó una gran controversia, tanto en su tiempo como
entre los estudiosos posteriores.
Su participación fue activa, al menos durante su rectorado, aunque renunció al cargo en
abril de 1934, menos de un año después. Mantuvo su afiliación formal al partido hasta
1945, pero se retiró progresivamente de la vida política activa. Nunca emitió una
autocrítica pública directa, lo que reforzó las acusaciones de el hallazgo en 2014 de sus
Cuadernos Negros (Schwarze Hefte) escritos personales que revelaron comentarios
antisemitas filosóficos y estructurales, lo que ha llevado a muchos estudiosos a
replantear su compromiso ideológico real con el nazismo.