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Bienes Tema 2

El documento aborda el concepto de dominio o propiedad, su origen, evolución y definiciones doctrinarias y legales. Se analizan las diferentes concepciones contemporáneas de la propiedad, incluyendo la liberal y la social, así como las facultades y caracteres del dominio. Además, se detallan las divisiones y clases de dominio, los modos de adquirirlo y la distinción entre extinción y pérdida del mismo.
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Bienes Tema 2

El documento aborda el concepto de dominio o propiedad, su origen, evolución y definiciones doctrinarias y legales. Se analizan las diferentes concepciones contemporáneas de la propiedad, incluyendo la liberal y la social, así como las facultades y caracteres del dominio. Además, se detallan las divisiones y clases de dominio, los modos de adquirirlo y la distinción entre extinción y pérdida del mismo.
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TEMA No 2

DEL DOMINIO

OBJETIVOS OPERACIONALES

Durante el proceso de estudio de la presente unidad, usted será capaz de:

• Describir el origen y la evolución de los términos dominio o propiedad.

• Exponer de manera apropiada las definiciones doctrinarias y legales de dominio.

• Comparar entre sí las concepciones sobre la propiedad diferenciadas en los


ordenamientos jurídicos contemporáneos bajo las influencias filosófica, política y social.

• Reconocer las facultades que la concepción clásica del Derecho Romano atribuye al
dominio.

• Precisar los caracteres que la doctrina los tiene asignado al dominio.

• Discriminar las divisiones del dominio.

• Distinguir las diferentes clases de dominio.

• Identificar los elementos reales y personales del dominio.

• Especificar los modos de adquirir el dominio, establecidos en el Código Civil,


considerando su clasificación.

• Destacar el Título y el Modo como elementos jurídicos necesarios para la transferencia


de dominio de los bienes.

• Detectar la diferencia entre extinción y pérdida del dominio.

• Conceptuar a los bienes nacionales y describir sus clases.

CONTENIDOS
1.- ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL DOMINIO O PROPIEDAD
2.- CONSIDERACIONES BÁSICAS
2.1.- ETIMOLOGÍA
2.2.- ALGUNAS DEFINICIONES DE DOMINIO
2.3.- DEFINICIÓN LEGAL
3.- CONCEPCIONES ACTUALES DEL DOMINIO
3.1.- CONCEPCIÓN LIBERAL
3.2.- CONCEPCIÓN SOCIAL
3.3.- CONCEPCIÓN MARXISTA-LENINISTA
4.- FACULTADES DEL DOMINIO
4.1.- FACULTAD DE USO (ius utendi)
4.2.- FACULTAD DE GOCE (ius fruendi)
4.3.- FACULTAD DE ABUSO O DISPOSICIÓN (ius abutendi)
5.- CARACTERES DEL DOMINIO
5.1.- REAL
5.2.- ABSOLUTO
5.3.- EXCLUSIVO
5.4.- PERPETUO
6.- DIVISIÓN DEL DOMINIO
6.1.- DOMINIO PLENO O PERFECTO
6.2.- DOMINIO IMPERFECTO O MENOS PLENO
7.- CLASES DE DOMINIO
7.1.- DOMINIO ABSOLUTO
7.2.- DOMINIO BONITARIO
7.3.- DOMINIO DIRECTO
7.4.- DOMINIO EMINENTE
7.5.- DOMINIO FIDUCIARIO
7.6.- DOMINIO FLUVIAL O MARÍTIMO
7.7.- DOMINIO PÚBLICO
7.8.- DOMINIO QUIRITARIO
7.9.- DOMINIO TERRITORIAL
8.- ELEMENTOS DEL DOMINIO
8.1.- ELEMENTOS PERSONALES DEL DOMINIO
8.2.- ELEMENTOS REALES DEL DOMINIO
9.- MODOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO
9.1.- DESCRIPCIÓN GENERAL
9.2.- CLASIFICACIÓN DE LOS MODOS DE ADQUIRIR
9.2.1.- ORIGINARIOS Y DERIVATIVOS
9.2.2.- A TÍTULO UNIVERSAL Y A TÍTULO SINGULAR
9.2.3.- POR ACTO ENTRE VIVOS O POR CAUSA DE MUERTE
9.2.4.- A TÍTULO GRATUITO Y A TÍTULO ONEROSO
9.2.5.- OTROS MODOS DE ADQUIRIR
10.- EL TÍTULO Y EL MODO
10.1.- EL TÍTULO
10.2.- MODO DE ADQUIRIR
11.- EXTINCIÓN Y PÉRDIDA DEL DOMINIO
11.1.- EXTINCIÓN DEL DOMINIO
11.2.- PÉRDIDA DEL DOMINIO
12.- BIENES NACIONALES
12.1.- EXPLICACIONES PRELIMINARES
12.2.- BIENES PÚBLICOS Y BIENES FISCALES
12.3.- DESCRIPCIÓN DE LOS BIENES DE DOMINIO PÚBLICO
12.3.1.- PLATAFORMA O ZÓCALO SUBMARINO
12.3.2.- PLAYA DE MAR
12.3.3.- DOMINIO PÚBLICO TERRESTRE
12.3.4.- DOMINIO PÚBLICO FLUVIAL Y LACUSTRE
12.3.5.- DOMINIO PÚBLICO AÉREO
12.3.6.- ÓRBITA SINCRÓNICA GEOESTACIONARIA

DESARROLLO PEDAGÓGICO

1.- ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL DOMINIO O PROPIEDAD


Al analizar la propiedad a través de la historia, encontramos que no ha sido un concepto
abstracto e inmutable, sino que, al decir de Gierke, es una “categoría histórica” cuyo contenido
y extensión han ido variando constantemente de acuerdo con los diferentes sistemas jurídicos,
sin que haya sido posible llegar a una sistematización jurídica, debido a que aún en estos días
existen diferencias doctrinales al respecto.

A lo largo de su historia, Roma conoció diversas formas de propiedad: individual, familiar y


colectiva.

Es en la época del Derecho Romano Clásico donde aparece la idea de que la propiedad
consiste en la potestad plena sobre la cosa. Posteriormente los llamados comentadores del
Derecho Romano, son quienes, analizando las facultades del dominio, elaboran una definición

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que, con ciertas variantes de mayor o menor significación, fue acogida por las diversas
legislaciones de origen romano, y que consiste en que el dominio es el derecho real de usar,
gozar y abusar de la cosa conforme a derecho.

En los pueblos germánicos, en la época anterior a la recepción del Derecho Romano,


mantuvieron formas de propiedad, variadas y complejas. Sobre los muebles se podía ejercer
propiedad individual, pero sobre los inmuebles, según los casos, la propiedad era familiar o
colectiva. Después de la recepción del Derecho Romano se produjo una adaptación de la
noción romana de la propiedad a los principios económicos y sociales.

En los demás sistemas jurídicos ha sido disímil la evolución y sistematización del derecho de
propiedad.

2.- CONSIDERACIONES BÁSICAS


2.1.- ETIMOLOGÍA

Dominio proviene de la voz latina dominium derivada de dominus que significa señor o dueño.

2.2.- ALGUNAS DEFINICIONES DE DOMINIO

a) En la doctrina clásica romana es el derecho de usar y abusar de una cosa, equivale al ius
utendi y al ius abutendi.

b) En las Siete Partidas es el poder que el hombre tiene en su cosa, de hacer de ella o en ella
lo que quisiere según Dios y según fuero.

c) En el Derecho Civil Francés es el derecho de gozar y disponer de las cosas de la manera


más absoluta, salvo las limitaciones impuestas por las leyes o los reglamentos.

d) Savigny dice: Es la extensión de la libertad individual o derecho a percibir la mayor suma de


utilidades que produzca la cosa.

e) Sánchez Román: Es el derecho constituido en cosa corporal que otorga a una persona el
poder exclusivo de su libre disposición y aprovechamiento, sin más limitaciones que las
establecidas por las leyes o por voluntad del transmitente.

El dominio ha sido definido de acuerdo con las legislaciones en consideración a las facultades
que éste las contenga, cuando así es definido se refiere a un concepto analítico, habiendo
también, por otro lado, definiciones sintéticas o cualitativas que caen en el campo de lo
abstracto, como en el caso de las Siete Partidas, en las que se dice que Señorío es el poder
que el hombre tiene en su cosa para hacer de ella o en ella lo que quisiere según Dios y según
fuero.

2.3.- DEFINICIÓN LEGAL

El artículo 599 del Código Civil Ecuatoriano nos da la siguiente definición: “El dominio, que se
llama también propiedad, es el derecho real en una cosa corporal, para gozar y disponer de
ella, conforme a las disposiciones de las leyes y respetando el derecho ajeno, sea individual o
social.
La propiedad separada del goce de la cosa, se llama mera o nuda propiedad”.

De lo dicho en este artículo tenemos que dominio es el poder de usar y disponer de lo propio.

En la Ciencia Jurídica, dominio significa la plenitud de facultades legalmente reconocidas sobre


una cosa; y, en nuestro Código Civil, dominio equivale a decir propiedad, ya que en el artículo

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599 se dice “...es el derecho real en una cosa corporal...”, esto es, que según el artículo 595 es
un derecho que tenemos sobre una cosa sin respecto a determinada persona.
Si bien, en el Código Civil Ecuatoriano, dominio y propiedad son términos sinónimos, pues
designan el mismo concepto, sin embargo, desde el punto de vista científico el término
propiedad hace relación al campo económico-jurídico, en tanto que el dominio tiene un valor
exclusivamente jurídico.

Suele manifestarse que, de los derechos reales, el dominio es aquel derecho que otorga a la
persona el poder más amplio sobre una cosa, es el derecho fundamental para el desarrollo
jurídico en el mundo actual, pues, es aquel que nos sirve como camino para que el hombre
pueda satisfacer las exigencias humanas.

3.- CONCEPCIONES ACTUALES DEL DOMINIO


En los ordenamientos jurídicos contemporáneos y bajo las influencias filosófica, política y
social, en la actualidad se pueden distinguir tres sistemas de propiedad, que son:

3.1.- CONCEPCIÓN LIBERAL

Está contenida en el Código Napoleónico que en el Art. 1544 dice: “La propiedad es el derecho
de gozar y disponer de las cosas de una manera absoluta”. Esta definición encuentra su
fundamento en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano del Año 1789. Este
concepto francés de la propiedad, a pesar de la facultad absoluta del titular del derecho de
dominio, sin embargo, no deja de reconocer que existen ciertas limitaciones que impiden el
ejercicio totalmente libre de la propiedad; y así, en el Código Francés encontramos
regulaciones que limitan el dominio absoluto como en el caso de las servidumbres prediales.

3.2.- CONCEPCIÓN SOCIAL

Es la tendencia jurídica más moderna y se orienta en el sentido de atribuir a la propiedad una


función social. Parte del principio que dice: “La propiedad es un derecho individual sin
individualismos, habida cuenta que la propiedad al otorgar facultades también impone
obligaciones”. Este concepto ya está incluido en los sistemas jurídicos de los países
escandinavos, Suiza, Dinamarca, Holanda, Suecia, Noruega, Irlanda; y, en los países
latinoamericanos, la legislación al respecto va camino en esta dirección.

Según Kaden, la concepción social significa que “la propiedad, teniendo una función social, es
sin embargo un derecho real subjetivo, porque confiere a su titular una facultad, un poder
individual y le deja la iniciativa de su empleo”; es sólo a él (titular) a quien le corresponde
ejercer los derechos inherentes a la propiedad; la voluntad del titular, sus iniciativas y
decisiones son la causa para el uso que hará de la cosa, respetando la función y el interés de
la sociedad. Al respecto en el artículo 599 de nuestro Código Civil, se dice: “...conforme a las
disposiciones de las leyes y respetando el derecho ajeno, sea individual o social...”

La doctrina católica en la Encíclica Mater et Magistrae del Papa JUAN XXIII contiene el
siguiente enunciado: “El derecho de propiedad de los bienes, aún de los productivos, tiene
valor permanente, precisamente porque es derecho natural fundado sobre la prioridad
ontológica y de finalidad de los seres humanos particulares respecto a la sociedad”; y, en la
Encíclica de PAULO VI Popularum Progressio, se enseña lo siguiente: “Que la propiedad
privada no constituye para nadie un derecho incondicional y absoluto, no hay ninguna razón
para reservarse en uso exclusivo lo que supera a la propia necesidad cuando a los demás les
falta lo necesario”.

Dejamos claro que el concepto de la función social o concepción social de la propiedad, en la


actualidad excluye un poder totalmente libre y arbitrario de su titular, de tal manera que, lo que
la ley protege en definitiva es el ejercicio racional de este derecho de dominio, en cuanto
concilie los supremos intereses del bien común.

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Lo dicho no impide que el dominio sea una potestad subjetiva, sea un derecho real que tiene
como objeto una cosa, sobre la cual se debe ejercer el poder; lo que se impide con esta nueva
concepción es que, a base de la facultad absoluta del dominio, se atente contra el derecho
social.

4.- FACULTADES DEL DOMINIO


La concepción clásica del Derecho Romano asigna tres facultades inherentes al dominio que
los romanos llamaron “USUS, FRUCTUS y ABUSUS” y que los comentaristas expresaron
como “IUS UTENDI, IUS FRUENDI Y IUS ABUTENDI”, que se refieren al uso, goce y
disposición del objeto de su dominio.

4.1.- FACULTAD DE USO (ius utendi)

Significa que el propietario puede utilizar o servirse de la cosa, según la naturaleza de la misma
(habitar la casa, vestir el traje, etc.).

4.2.- FACULTAD DE GOCE (ius fruendi)

Significa que el dueño puede beneficiarse con los frutos y productos de la cosa. La doctrina
siempre ha distinguido los productos de los frutos; éstos últimos son lo que la cosa da
periódicamente, con la ayuda o no de la industria humana y sin detrimento de la cosa
fructuaria; el producto carece de periodicidad y disminuye la cosa.

4.3.- FACULTAD DE ABUSO O DISPOSICIÓN (ius abutendi)

Deriva de su carácter absoluto y significa que el dueño puede disponer de la cosa según su
voluntad y arbitrariamente, salvo las limitaciones de la ley y del derecho ajeno.
Pueden distinguirse dos acepciones de esta facultad de disposición:

▪ Por una parte, el dueño puede disponer materialmente de la cosa, modificándola,


destruyéndola.

▪ Por otra, el dueño puede disponer jurídicamente de la cosa, celebrando negociaciones con
terceros respecto de ella, gravándola con prendas, hipotecas u otras limitaciones y, en fin,
enajenándola.

Actualmente podemos concluir que las facultades del dominio sobre la cosa abarcan
principalmente los siguientes derechos:

a) El de percibir todos sus frutos;


b) El de excluir a los demás del uso de la cosa;
c) El de enajenación;
d) El de transformación; y,
e) El derecho de gravar la cosa.

En la doctrina antigua, así como en la legislación, a estas facultades se agregaban, además,


las de abusar y destruir la cosa; en la actualidad como un hecho concomitante a la función
social de los bienes, la mayoría de las legislaciones han eliminado de los códigos las facultades
de abuso y destrucción de las cosas.

5.- CARACTERES DEL DOMINIO


Desde hace mucho tiempo, la doctrina tiene asignados al dominio los caracteres de ser:
derecho real, absoluto, exclusivo y perpetuo.

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5.1.- REAL

Es el derecho real por excelencia; se ejerce sobre una cosa sin respecto a determinada
persona, conforme dispone el artículo 595 del Código Civil, en el que además se enlistan los
otros derechos reales.

5.2.- ABSOLUTO

Confiere al titular la posibilidad de ejercitar sobre el objeto las más amplias facultades de
manera soberana e independiente.

El carácter absoluto tuvo su equivalente romano en el “ius abutendi” que confirió al dueño una
especie de soberanía, una potestad de obrar en la cosa, según los impulsos del propio querer.
El carácter absoluto que los romanos asignaron al dominio ha sido diversamente interpretado.
Para algunos, absoluto es lo mismo que ilimitado; otros intérpretes consideran que absoluto se
opone a relativo, de tal manera que propiedad absoluta no es sino propiedad oponible, no a
una sola persona, sino a todos.

Kaden anota, con razón, que los juristas romanos jamás tuvieron la idea de que el propietario
fuera, en principio, amo absoluto y soberano de una cosa y de que su poder solo estuviera
limitado excepcionalmente; las reglas de derecho, la moral y la religión restringían su poder. En
Roma todo propietario estaba obligado a ejercer sus derechos legalmente (MALITIS NO SIT
INDULGENDUN), a respetar los intereses de su familia, a considerar los intereses de sus
vecinos y a tener en cuenta, sobre todo, el interés público (SALUS PUBLICA SUPREMA LEX)

Los tratadistas modernos dicen: el carácter absoluto del dominio no es sino la posibilidad en
que se encuentra el dueño de aprovechar para sí la totalidad de las utilidades y servicios de
una cosa, sin más limitaciones que las exigidas por la concurrencia de otros derechos reales.

Algunos autores, como CASTAN por ejemplo, sustituyen el carácter absoluto con el de
“general”, por entender que este término es más adecuado para significar el alcance del poder
jurídico que el dueño ejerce sobre la cosa.

5.3.- EXCLUSIVO

El dominio es un derecho exclusivo y excluyente, se atribuye a un titular en forma privativa,


esto quiere decir que dos personas no pueden ser, a la vez, propietarias absolutas y
simultáneas de la misma cosa. Las operaciones de demarcación y cerramiento son
manifestaciones de la exclusividad del dominio.
Sin embargo, se ha observado que este carácter exclusivo existe solo de modo relativo; pues,
si bien el dueño, en virtud del carácter exclusivo de su derecho puede rechazar intromisiones
abusivas, puede aislar su predio, demarcándolo y cerrándolo, pero no puede sustraerse a la
multitud de restricciones, gravámenes, servidumbres, etc. que son impuestos, ya en beneficio
público, ya para la sola utilidad de los particulares; de tal manera que en el actual estado
jurídico-económico, es inconcebible un dominio estrictamente exclusivo.

5.4.- PERPETUO

Es una característica muy importante, significa que el dominio sobre una cosa persiste mientras
subsiste la cosa misma, no se extingue por el solo transcurso del tiempo o por el no ejercicio
del derecho; por lo mismo, su acción protectora, la reivindicatoria, no se extingue por el solo
transcurso del tiempo. Puede perder el titular el derecho y la acción cuando un tercero posee la
cosa y llega a ganarla por prescripción, teniendo lugar lo dispuesto en el artículo 2417 “Toda
acción por la cual se reclama un derecho se extingue por la prescripción adquisitiva del mismo
derecho”.

Se ha sostenido que el carácter perpetuo del dominio tiene excepciones y es posible concebir
el dominio limitado o eventualmente limitado, como es el caso de la propiedad fiduciaria.

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6.- DIVISIONES DEL DOMINIO
El dominio se divide en:

6.1.- DOMINIO PLENO O PERFECTO

Dominio pleno o perfecto, es cuando el dominio es perpetuo y no soporta gravamen alguno.

6.2.- DOMINIO IMPERFECTO O MENOS PLENO

El dominio imperfecto o menos pleno, es aquel que se adquiere o resuelve después de


transcurrir cierto tiempo o de cumplirse una condición, o porque la cosa esté gravada con un
limitante del dominio: por servidumbre, usufructo, hipoteca, prenda, anticresis, uso o habitación.

7.- CLASES DE DOMINIO


7.1.- DOMINIO ABSOLUTO

Que es la propiedad misma, es el dominio propiamente tal.

7.2.- DOMINIO BONITARIO

Esta es una institución del Derecho Romano, era una propiedad de segunda categoría; esta
propiedad bonitaria se reconocía en Roma a favor de los extranjeros, siempre que esta
persona gozare del ius commerci y que en Roma fuere actor o demandado en una litis.

7.3.- DOMINIO DIRECTO

Es aquel que se reserva para sí el propietario de la cosa cuando cede a favor de un tercero el
dominio útil de la misma cosa por anticresis o derecho real análogo. La persona titular del
dominio directo queda conservando únicamente el derecho a percibir ciertos frutos o pensiones
en dinero (usufructo).

7.4.- DOMINIO EMINENTE

En el Derecho Público son todas aquellas facultades y atribuciones que tiene el Estado para
ejercer, como soberano, el dominio supremo sobre todo su territorio nacional.

7.5.- DOMINIO FIDUCIARIO

Es el que se adquiere en virtud de un contrato de fideicomiso, dominio que tiene como


condición a durar el tiempo fijado en ese contrato o plazo resolutivo, o el tiempo que sea
necesario para que se cumpla una condición resolutiva.

7.6.- DOMINIO FLUVIAL O MARÍTIMO

Comprende la propiedad relativa a los ríos navegables, a las costas, playas, puertos, bahías,
radas, etc.

7.7.- DOMINIO PÚBLICO

Es el que corresponde privativamente al Estado sobre bienes destinados al uso público como
los caminos, calles, puentes, ríos, lagos, etc.

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7.8.- DOMINIO QUIRITARIO

También es institución romana y consistía en la propiedad romana privilegiada en la condición


jurídica; así tenemos que para ejercer el dominio quiritario era necesario el concurso de
circunstancias jurídicas materiales y personales especiales, por ejemplo se requería ser cives
(ciudadano romano), vivir en ager romanus (tierra romana), ser titular del ius fruendi y del ius
commercii, es decir tener derecho a gozar y comerciar la cosa, y en tratándose de los
inmuebles el predium debía estar ubicado en ager romanus. La transmisión o tradición de este
dominio podía hacérsela por la mancipatio o la in jure-cessio, que consistía en la transferencia
del dominio quiritario, siempre que el TRADENS o transferente fuere legítimo dueño.

7.9.- DOMINIO TERRITORIAL

Está fundamentado en los principios de la soberanía que ejerce el Estado sobre su territorio, y
en el Derecho Internacional se extiende a los principios de la soberanía jurisdiccional.

8.- ELEMENTOS DEL DOMINIO


8.1.- ELEMENTOS PERSONALES DEL DOMINIO

Al ser el dominio un derecho real que va de un sujeto a un objeto, entonces el sujeto investido
de poder jurídico constituye el elemento personal del dominio.

En nuestro sistema legal pueden ser IN ABSTRACTO titulares del derecho de dominio todas
las personas naturales o jurídicas; sin embargo, para la adquisición y el ejercicio del dominio se
requiere determinados actos jurídicos, por lo que la titularidad concreta o actual está vinculada,
en cuanto a su ejercicio, a la capacidad de la persona y a las formalidades exigidas por la ley.

8.2.- ELEMENTOS REALES DEL DOMINIO

El elemento real del dominio es todo aquello que, según la técnica jurídica, tiene la calidad de
bien.

Nuestro Código Civil, de inspiración romana, dice en el artículo 599 que “El dominio…...es el
derecho real en una cosa corporal...”, y el artículo 600 agrega que “Sobre las cosas
incorporales hay también una especie de propiedad...”. Es decir, según estos dos artículos, son
elementos reales del dominio las cosas corporales y las incorporales, sabiendo que, conforme
establece el artículo 594, las cosas incorporales son derechos reales o personales.

Por otra parte, al igual que otras legislaciones, el Código incluye en el régimen de la propiedad
las producciones del talento o del ingenio que pertenecen a sus autores.

Las marcas de fábrica son también elementos reales del dominio. La Ley de Marcas de Fábrica
las define como todo signo, emblema, palabra, frase o designación especial y característica
usada para distinguir artículos y demostrar su procedencia.

Los anteriores son ejemplos de los llamados bienes inmateriales sobre los que se ejerce
dominio, de conformidad con lo establecido en el Art. 601.

9.- MODOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO


9.1.- DESCRIPCIÓN GENERAL

Conforme lo dispuesto en el artículo 603 del Código Civil, los modos de adquirir el dominio son:
la ocupación, la accesión, la tradición, la sucesión por causa de muerte y la prescripción.

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Se dice que una persona adquiere un derecho cuando lo hace propio, es decir cuando tal
derecho llega a formar parte de su acervo patrimonial. Esclarecer como ocurre este
importantísimo fenómeno jurídico es tarea de la teoría de los modos de adquirir que ocupa
considerable espacio en los distintos ordenamientos del Derecho Civil.

Modo de adquirir es la causa inmediata que incorpora un derecho al patrimonio personal;


generalmente es un hecho al cual la ley le atribuye la virtud de generar derechos.

A cada uno de los modos de adquirir corresponde un hecho típico que lo caracteriza y lo
distingue de los demás; así, el hecho propio de la ocupación es la toma de posesión de una
cosa sin dueño; el de la accesión es la unión de dos cosas pertenecientes a diferentes dueños,
una de las cuales es principal y otra accesoria; el de la tradición es la entrega-recepción de una
cosa; el de la sucesión por causa de muerte es el fallecimiento de una persona; y, el de la
prescripción es la posesión de una cosa durante cierto lapso de tiempo y con los requisitos
determinados en la ley.

No se puede adquirir un derecho por varios modos. Esto se debe a que, realizada la
adquisición por uno de ellos, los otros no pueden obrar porque es imposible adquirir lo que ya
está en el patrimonio.

Los hechos que producen la adquisición de derechos son pues, hechos jurídicos. Algunos se
producen naturalmente, como la unión de las cosas en la accesión; el fallecimiento en la
sucesión por causa de muerte y el transcurso del tiempo en la prescripción; otros son hechos
voluntarios ejecutados por el hombre con la intención de producir un efecto jurídico, como la
toma de posesión en la ocupación y la entrega-recepción en la tradición. Todos estos hechos
son relevantes para el derecho porque producen como consecuencia la adquisición de los
derechos reales y en algunos casos también de los personales.

9.2.- CLASIFICACIÓN DE LOS MODOS DE ADQUIRIR

9.2.1.- ORIGINARIOS Y DERIVATIVOS. - El modo es originario si permite adquirir la propiedad


independientemente del derecho de su anterior titular. Son modos originarios de adquirir: la
ocupación, la accesión y la prescripción.

El modo es derivativo si por él se adquiere el dominio que es traspasado de otro titular que por
ello es el antecesor. Se produce traslación o paso del derecho de un patrimonio a otro; hay dos
patrimonios trabados en sus calidades de antecesor y sucesor en un mismo derecho. La
traslación de derechos puede provenir de la entrega-recepción como en la tradición, o del
fallecimiento de una persona, como en la sucesión por causa de muerte.

9.2.2.- A TÍTULO UNIVERSAL Y A TÍTULO SINGULAR. - Se clasifican así, según se puedan


adquirir con ellos universalidades jurídicas o bienes determinados. La ocupación y la accesión
permiten adquirir sólo bienes específicos, son modos de adquirir a título singular. Por la
sucesión por causa de muerte se pueden adquirir bienes determinados (legados de especie o
cuerpo cierto) y universalidades (herencias). La tradición y la prescripción son modos de
adquirir generalmente a título singular, pero excepcionalmente lo son también a título universal.

9.2.3.- POR ACTO ENTRE VIVOS O POR CAUSA DE MUERTE. - Según presuponga o no la
muerte del titular del derecho para que el modo opere. La clasificación tiene lugar debido
precisamente a la existencia de un modo de adquirir que se configura a la muerte del causante,
la denominada sucesión por causa de muerte; todos los demás son modos de adquirir por
actos entre vivos.

9.2.4.- A TÍTULO GRATUITO Y A TÍTULO ONEROSO. - Según signifiquen o no una


contraprestación pecuniaria para el adquirente. Pertenecen a la primera clase: la ocupación, la
accesión, la prescripción y la sucesión por causa de muerte. La tradición por su especial
naturaleza tiene un carácter que lo determina el título que le sirve de antecedente; si ese

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antecedente es un acto gratuito (como una donación), será un modo a título gratuito; y, si es un
acto oneroso (como una compra-venta), lo será a título oneroso.

9.2.5.- OTROS MODOS DE ADQUIRIR. - En la práctica jurídica se dan adquisiciones que no


encuadran en el mecanismo de ninguno de los modos de adquirir enumerados en el artículo
603. Así, el poseedor de buena fe se hace dueño de los frutos percibidos antes de la citación
con la demanda reivindicatoria (Art. 951, inc. 3ro.); el padre de familia adquiere el usufructo
sobre ciertos bienes del hijo (Art. 780, numeral 1); las producciones del talento o de ingenio son
propiedad de sus autores (Art. 601).

Los anteriores son ejemplos de las llamadas adquisiciones EX LEGE, producidas por la sola
disposición de la ley, la cual viene a desempeñar el papel de causa inmediata de la adquisición.
En este sentido, la ley es modo de adquirir.

10.- EL TÍTULO Y EL MODO


Por una concepción antigua, que viene desde la última época del Derecho Romano, en muchas
legislaciones, entre ellas en la nuestra, para la transferencia del dominio y demás derechos
reales, y aún personales, se exige la concurrencia de dos elementos jurídicos: un título y un
modo de adquirir.

Según las ideas que inspiran nuestra legislación civil la adquisición de un derecho real no se
realiza en un instante, sino que consiste en una operación compleja integrada por dos
momentos o causas eficaces en derecho, con propia sustantividad jurídica, vinculadas entre sí,
con conexión causal y que se denominan título y modo.

10.1.- EL TÍTULO

Es el hecho o acto jurídico que sirve de antecedente para la adquisición del dominio. Es la
causa mediata o remota, la IUSTA CAUSA TRADITIONIS.

10.2.- MODO DE ADQUIRIR EL DOMINIO

Es el hecho o acto jurídico que produce efectivamente la adquisición del dominio. Es la causa
inmediata o próxima que tiene la virtualidad de producir la adquisición de un derecho.

Tratándose de la adquisición derivativa las dos causas están diferenciadas. Para que valga la
tradición, dice el artículo 691, se requiere de un título traslativo de dominio como el de venta,
permuta, donación, etc. Pero en la adquisición originaria, según el Código, un mismo
acontecimiento sirve a la vez de título y de modo, las dos causas se confunden. La ocupación,
la accesión y la prescripción son modos de adquirir según el artículo 603, y son títulos
constitutivos de dominio de acuerdo con el artículo 718.

11.- EXTINCIÓN Y PÉRDIDA DEL DOMINIO


Uno de los caracteres peculiares del dominio consiste en que es perpetuo. El carácter de
perpetuidad, sin embargo, no pertenece a la esencia de este derecho, de tal manera que se
encuentran casos en que desaparece o se extingue, o simplemente se pierde para su titular.
La terminación del dominio puede considerarse bajo doble perspectiva: unas veces la extinción
es absoluta y otras desaparece para su titular, pero subsiste radicado en otro patrimonio.

11.1.- EXTINCIÓN DEL DOMINIO


La extinción del dominio es absoluta cuando la cosa sobre la que recae desaparece o se
destruye, pues entonces sobreviene completa imposibilidad de que el derecho vaya a otro
titular, por ejemplo, según el numeral 3 del artículo 776, el fideicomiso se extingue por la

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destrucción de la cosa en que está constituido; y, de acuerdo con el artículo 821, el usufructo
se extingue por la destrucción completa de la cosa en que está constituido.

11.2.- PÉRDIDA DEL DOMINIO

La pérdida del dominio ocurre cuando desaparece para su titular, pero va a radicar en otro
sujeto. Esto sucede en los diversos casos de enajenación voluntaria o forzada, de
expropiación, de accesión, de prescripción, etc.

El abandono también produce la pérdida del dominio, aunque su alcance no siempre es


idéntico.

El abandono de un bien corporal mueble confiere a la cosa el carácter de RES NULLIUS, de tal
manera que puede ser ocupada por cualquiera, así, según el artículo 640, se adquieren por
ocupación las cosas cuya propiedad abandona su dueño, como las monedas que se arrojan
para que las haga suyas el primer ocupante. El abandono del derecho de medianería, en los
términos del artículo 894, trae como consecuencia que el cerramiento pasa a ser propiedad
exclusiva del otro dueño.

12.- BIENES NACIONALES


12.1.- EXPLICACIONES PRELIMINARES

En primer lugar, en el artículo 604 encontramos la definición que dice: “Se llaman bienes
nacionales aquellos cuyo dominio pertenece a la Nación toda”.

En la misma forma se hace una distinción, cuando se determina que los bienes nacionales son
de uso público y por eso adquieren el nombre de bienes públicos, y especialmente porque el
uso de estos bienes pertenece a todos los habitantes de la nación, y como ejemplo señala las
calles, las plazas, los puentes, los caminos, el mar adyacente y las playas.

Igualmente, en el artículo 604 se determina que los nevados perpetuos y las zonas de territorio
que están ubicadas sobre los 4.500 metros de altura sobre del nivel del mar, son bienes
nacionales de uso público y el dominio pertenece a toda la Nación.

Pero, además en esta norma se da otra categoría a los bienes nacionales, en tanto se refiere a
aquellos bienes propios del Estado, llamados bienes fiscales, pero que en el uso no pertenecen
a los habitantes de la Nación.

Para conformar el esquema de estudio citamos la norma del artículo 605, la misma que servirá
a posteriori en el análisis de los modos de adquirir el dominio; este artículo dispone que: “Son
bienes del Estado todas las tierras que, estando situadas dentro de los límites territoriales,
carecen de otro dueño”.

12.2.- BIENES PÚBLICOS Y BIENES FISCALES

De lo dicho y aplicando la doctrina encontramos la diferencia entre bienes nacionales, y así


tenemos:

a) Existen bienes nacionales que son de naturaleza pública, de uso público general y que se
llaman bienes públicos; y,

b) Bienes nacionales de naturaleza pública, pero privativos en cuanto a la propiedad, al


destino, al uso y aprovechamiento del Estado de manera exclusiva, porque el uso no pertenece
a los habitantes, y se llaman bienes fiscales.

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La doctrina sostiene que son bienes públicos aquellos que, en cuanto a la propiedad,
pertenecen a todos los habitantes de la nación, de un pueblo, provincia o cantón, y en cuanto al
uso y goce pertenecen a todos los individuos; a estos bienes la doctrina suele denominarlos de
dominio público.

Cabe señalar que también suelen llamarse bienes públicos los patrimoniales del Estado y de
las corporaciones civiles, aunque en cuanto al uso sean privados en relación con el Estado y
con dichas corporaciones.

A continuación, encontramos en la doctrina que existen bienes públicos a los que se agrega
son del Estado y reciben este nombre aquellos bienes que:

a) Están dentro de la categoría de bienes de dominio público.


b) Son de uso público pero que por disposición expresa de las leyes pertenecen al Estado.

La doctrina acostumbra incluir dentro de los bienes públicos del Estado los mares adyacentes
al territorio, como en nuestro caso las doscientas millas marinas de distancia, los mares
internos, en caso de haberlos, las bahías, las radas, ensenadas, puertos, ancladores, los ríos y
sus cauces, playas de mar, lagos y lagunas, y las islas existentes o que llegaren a formarse en
el mar territorial. En cuanto a estos bienes públicos del Estado, los particulares tienen el uso y
goce, obviamente con las limitaciones previstas en las leyes y ordenanzas.

En el artículo 606 se estipula que el Estado es dueño de plataformas o zócalos submarinos


continental e insular, adyacentes a las costas del territorio, así como es dueño de las riquezas
que se encuentran en ellos.

El Estado también es dueño de todas las minas y yacimientos conforme lo determinado por las
leyes especiales respectivas, según el artículo 607.

Cuando existan en el territorio del Estado puentes y caminos que han sido construidos a
expensas o bajo el gasto de personas particulares y en propiedades o tierras que pertenecen a
estos particulares, no se considerarán bienes nacionales, a pesar de que los dueños de esos
puentes y caminos hayan permitido el uso y goce de todos.

Son bienes nacionales de uso público los ríos y todas las aguas que corran por los cauces
naturales, también son bienes nacionales de uso público las vertientes que nacen y mueren
dentro de una misma heredad. Para el uso de ríos, aguas, lagos naturales y vertientes habrá
que sujetarse a leyes específicas.

En el artículo 614 y siguientes de nuestro Código Civil, encontramos regulaciones respecto al


uso y goce de los bienes nacionales de uso público, cuando dice que estarán sujetos a las
disposiciones de este Código, a las leyes especiales y a las ordenanzas generales o locales
que sobre la materia se promulguen; y, así tenemos que: ninguna persona puede realizar
construcciones u obras sobre calles, puentes, plazas, playas, terrenos fiscales y territorios de
propiedad nacional; así, también se prohíbe de ocupar espacios, por más pequeños que estos
sean en las calles, plazas, caminos y demás lugares de propiedad nacional, así sirvan para la
comodidad y ornato de los edificios; no se pueden construir columnas, gradas, umbrales,
pilastras, para ello hay que estar sujetos a la observancia de las ordenanzas o
reglamentaciones municipales.

12.3.- DESCRIPCIÓN DE LOS BIENES DE DOMINIO PÚBLICO

12.3.1.- PLATAFORMA O ZÓCALO SUBMARINO. - Se considera plataforma o zócalo


submarino las tierras sumergidas y que se hallan contiguas al territorio ecuatoriano que se
encuentran cubiertas como máximo hasta por doscientos metros de agua.

Las plataformas o zócalos submarinos continental e insular adyacentes a las costas


ecuatorianas y las riquezas que en ellas se encuentran pertenecen al Estado, según estipula
claramente el artículo 606 del Código Civil.

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12.3.2.- PLAYA DE MAR.- Tenemos que remitirnos al artículo 611 que dice: “Se entiende por
playa de mar la extensión de tierra que las olas bañan y desocupan alternativamente hasta
donde llegan en las más altas mareas”.

La definición del artículo citado no guarda relación con el concepto elaborado por el Derecho
Romano; históricamente así debió ser, pues las leyes romanas se remitieron o tomaron como
referencia el Mar Mediterráneo, en donde propiamente no podemos hablar de mareas, sino
más bien diferencias de nivel del agua, así mismo variables en las distintas estaciones.

12.3.3.- DOMINIO PÚBLICO TERRESTRE. - En general decimos que el patrimonio público


terrestre involucra a los lugares que están situados en la superficie del espacio territorial y que
como destino tienen el uso general para todos los habitantes. Concretamente, son los casos
determinados en el artículo 604: calles, plazas, puentes y caminos, parques, etc.

Existe además una ley especial, la Ley de Caminos, la misma que, en el artículo 1 manifiesta:
“Son caminos públicos todas las vías de tránsito terrestre construidas para el servicio público o
declarados de uso público…”; también se consideran como públicos los caminos privados,
siempre que hayan sido usados por los habitantes de una zona por más de quince años.

12.3.4.- DOMINIO PÚBLICO FLUVIAL Y LACUSTRE. - Habíamos mencionado ya la


existencia de una ley especial, la Ley de Aguas que estuvo vigente desde el 20 de mayo de
1972, esta ley corroboraba lo que señalaba el artículo 612 del Código Civil, en cuanto a la
extensión del dominio en lo relativo a la ribera de los ríos, aguas y lagos, cuando dice que se
estará a lo que dispongan las leyes especiales.

En la Ley de Aguas se disponía que las aguas de los ríos, lagos, lagunas y manantiales que
nacen y mueren en una misma heredad, de nevados, caídas naturales, otras fuentes y las
subterráneas afloradas o no son bienes nacionales de uso público y están fuera del comercio
porque su dominio es inalienable e imprescriptible, por lo tanto, no son susceptibles de
posesión, accesión o cualquier otro modo de apropiación. En esta misma ley se estipulaba que
no se reconocían derechos de dominio sobre las aguas y los que han existido ya, se limitarán
sólo al uso, siempre que estén acordes con la Ley de Aguas. Estos enunciados de la Ley de
Aguas tenían como finalidad dejar claramente establecido que ningún particular puede
apropiarse de las aguas, cualquiera que sea su origen o condición.

De acuerdo con la referida Ley de Aguas, el uso de las mismas estaba atribuido a los
particulares, que podían emplearlo en diversos menesteres. Este derecho de uso, no es de
carácter civil, es un derecho de uso administrativo, por ello el nombre de derecho de
aprovechamiento de las aguas.
En el artículo 5 de la Ley de Aguas se explicaba lo que es el derecho de aprovechamiento y se
decía: “Es la autorización administrativa intransferible para el uso de las aguas” y solamente
por la concesión de este derecho de aprovechamiento se pueden utilizar las aguas, con
excepción de las destinadas al uso doméstico inmediato. Al momento, para mayor
conocimiento sobre esta temática, se sugiere revisar la actual Ley de Recursos Hídricos, Usos
y Aprovechamiento del Agua, recientemente aprobada en la Asamblea Nacional.

12.3.5.- DOMINIO PÚBLICO AÉREO. - Al respecto debemos en primer momento aclarar que el
derecho público aéreo es de dominio nacional y constituye el espacio aéreo correspondiente al
territorio del Estado incluida toda la extensión de mar territorial.

El espacio aéreo es una frontera que encierra lo que en la técnica jurídica se llama espacio-
volumen que está formado por una barrera imaginaria constituida por líneas rectas que,
saliendo desde la tierra ascienden en el aire hasta el infinito; estas líneas siguen el trazado
exacto de la frontera lineada formando en el aire un límite imaginario.

En la doctrina se ha hecho también una distinción entre el aire con el espacio atmosférico,
porque generalmente se confunde el espacio aéreo con la zona de aire. La doctrina nos
explica: el aire es un elemento químico indispensable para la vida en general, que en el uso
corresponde de manera absoluta y libre a todos los individuos; en cambio el espacio
atmosférico es una extensión que circunda el territorio y es de mucha utilidad para los estados

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por el gran desarrollo de las comunicaciones y la transportación aérea. En la actualidad el
espacio atmosférico importa al Estado, pues sobre éste ejerce su soberanía.

En el año de 1919 se reunió la Convención de París y se estableció por parte de los estados
signatarios de este convenio, que cada Estado estatuye soberanía completa y exclusiva en el
espacio atmosférico ubicado sobre su territorio y aguas territoriales adyacentes.

Entre otras de las cláusulas de esta Convención se determina que en tiempos de paz cada
Estado acordará la libertad de pasaje inofensivo sobre su territorio a favor de aeronaves de
otros estados también contratantes; a la vez que los estados tienen el derecho de prohibir, por
razones militares o de seguridad pública, el vuelo de aeronaves sobre zonas determinadas de
su territorio.

En el año de 1944, en Chicago, se realizó la Convención Internacional de Aviación Civil, en


donde se ratificó que todos los países ejercen soberanía sobre su respectivo espacio
atmosférico, y no se señala un límite en cuanto a lo infinito. Al parecer la Convención de
Chicago se proyectó al adelantamiento científico que se veía venir sobre vuelos espaciales, y
los juristas sobrepasaron la consideración del espacio atmosférico y miraron el espacio
exterior. Esa misma Convención nos explica que el espacio aéreo y espacio exterior, no fijan
los límites en sentido vertical. La doctrina jurídica trata de aclararnos, así tenemos que la
frontera celeste está constituida por la línea en la que el valor matemático del campo de
gravedad terrestre no existe, es decir, donde cesa la atracción terrestre, este sería el límite
extremo del territorio de todo Estado.

12.3.6.- ÓRBITA SINCRÓNICA GEOESTACIONARIA. - Con este nombre se conoce a una


órbita circular que yace en el plano ecuatorial terrestre; el radio de dicha órbita es de 42.164
kilómetros y su altura es de 35.786 kilómetros.

La órbita sincrónica geoestacionaria constituye un recurso natural sobre el que los estados
ejercen plena soberanía, esta órbita favorece a los países ecuatoriales, es decir por donde
cruza la línea ecuatorial.

Ecuador y Colombia en la Declaración de Bogotá acordaron que los segmentos de la órbita


sincrónica geoestacionaria que yacen sobre los estados ecuatoriales son parte integrante del
territorio sobre el cual esos estados ejercen su soberanía nacional.

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