Bienes Tema 2
Bienes Tema 2
DEL DOMINIO
OBJETIVOS OPERACIONALES
• Reconocer las facultades que la concepción clásica del Derecho Romano atribuye al
dominio.
CONTENIDOS
1.- ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL DOMINIO O PROPIEDAD
2.- CONSIDERACIONES BÁSICAS
2.1.- ETIMOLOGÍA
2.2.- ALGUNAS DEFINICIONES DE DOMINIO
2.3.- DEFINICIÓN LEGAL
3.- CONCEPCIONES ACTUALES DEL DOMINIO
3.1.- CONCEPCIÓN LIBERAL
3.2.- CONCEPCIÓN SOCIAL
3.3.- CONCEPCIÓN MARXISTA-LENINISTA
4.- FACULTADES DEL DOMINIO
4.1.- FACULTAD DE USO (ius utendi)
4.2.- FACULTAD DE GOCE (ius fruendi)
4.3.- FACULTAD DE ABUSO O DISPOSICIÓN (ius abutendi)
5.- CARACTERES DEL DOMINIO
5.1.- REAL
5.2.- ABSOLUTO
5.3.- EXCLUSIVO
5.4.- PERPETUO
6.- DIVISIÓN DEL DOMINIO
6.1.- DOMINIO PLENO O PERFECTO
6.2.- DOMINIO IMPERFECTO O MENOS PLENO
7.- CLASES DE DOMINIO
7.1.- DOMINIO ABSOLUTO
7.2.- DOMINIO BONITARIO
7.3.- DOMINIO DIRECTO
7.4.- DOMINIO EMINENTE
7.5.- DOMINIO FIDUCIARIO
7.6.- DOMINIO FLUVIAL O MARÍTIMO
7.7.- DOMINIO PÚBLICO
7.8.- DOMINIO QUIRITARIO
7.9.- DOMINIO TERRITORIAL
8.- ELEMENTOS DEL DOMINIO
8.1.- ELEMENTOS PERSONALES DEL DOMINIO
8.2.- ELEMENTOS REALES DEL DOMINIO
9.- MODOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO
9.1.- DESCRIPCIÓN GENERAL
9.2.- CLASIFICACIÓN DE LOS MODOS DE ADQUIRIR
9.2.1.- ORIGINARIOS Y DERIVATIVOS
9.2.2.- A TÍTULO UNIVERSAL Y A TÍTULO SINGULAR
9.2.3.- POR ACTO ENTRE VIVOS O POR CAUSA DE MUERTE
9.2.4.- A TÍTULO GRATUITO Y A TÍTULO ONEROSO
9.2.5.- OTROS MODOS DE ADQUIRIR
10.- EL TÍTULO Y EL MODO
10.1.- EL TÍTULO
10.2.- MODO DE ADQUIRIR
11.- EXTINCIÓN Y PÉRDIDA DEL DOMINIO
11.1.- EXTINCIÓN DEL DOMINIO
11.2.- PÉRDIDA DEL DOMINIO
12.- BIENES NACIONALES
12.1.- EXPLICACIONES PRELIMINARES
12.2.- BIENES PÚBLICOS Y BIENES FISCALES
12.3.- DESCRIPCIÓN DE LOS BIENES DE DOMINIO PÚBLICO
12.3.1.- PLATAFORMA O ZÓCALO SUBMARINO
12.3.2.- PLAYA DE MAR
12.3.3.- DOMINIO PÚBLICO TERRESTRE
12.3.4.- DOMINIO PÚBLICO FLUVIAL Y LACUSTRE
12.3.5.- DOMINIO PÚBLICO AÉREO
12.3.6.- ÓRBITA SINCRÓNICA GEOESTACIONARIA
DESARROLLO PEDAGÓGICO
Es en la época del Derecho Romano Clásico donde aparece la idea de que la propiedad
consiste en la potestad plena sobre la cosa. Posteriormente los llamados comentadores del
Derecho Romano, son quienes, analizando las facultades del dominio, elaboran una definición
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que, con ciertas variantes de mayor o menor significación, fue acogida por las diversas
legislaciones de origen romano, y que consiste en que el dominio es el derecho real de usar,
gozar y abusar de la cosa conforme a derecho.
En los demás sistemas jurídicos ha sido disímil la evolución y sistematización del derecho de
propiedad.
Dominio proviene de la voz latina dominium derivada de dominus que significa señor o dueño.
a) En la doctrina clásica romana es el derecho de usar y abusar de una cosa, equivale al ius
utendi y al ius abutendi.
b) En las Siete Partidas es el poder que el hombre tiene en su cosa, de hacer de ella o en ella
lo que quisiere según Dios y según fuero.
e) Sánchez Román: Es el derecho constituido en cosa corporal que otorga a una persona el
poder exclusivo de su libre disposición y aprovechamiento, sin más limitaciones que las
establecidas por las leyes o por voluntad del transmitente.
El dominio ha sido definido de acuerdo con las legislaciones en consideración a las facultades
que éste las contenga, cuando así es definido se refiere a un concepto analítico, habiendo
también, por otro lado, definiciones sintéticas o cualitativas que caen en el campo de lo
abstracto, como en el caso de las Siete Partidas, en las que se dice que Señorío es el poder
que el hombre tiene en su cosa para hacer de ella o en ella lo que quisiere según Dios y según
fuero.
El artículo 599 del Código Civil Ecuatoriano nos da la siguiente definición: “El dominio, que se
llama también propiedad, es el derecho real en una cosa corporal, para gozar y disponer de
ella, conforme a las disposiciones de las leyes y respetando el derecho ajeno, sea individual o
social.
La propiedad separada del goce de la cosa, se llama mera o nuda propiedad”.
De lo dicho en este artículo tenemos que dominio es el poder de usar y disponer de lo propio.
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599 se dice “...es el derecho real en una cosa corporal...”, esto es, que según el artículo 595 es
un derecho que tenemos sobre una cosa sin respecto a determinada persona.
Si bien, en el Código Civil Ecuatoriano, dominio y propiedad son términos sinónimos, pues
designan el mismo concepto, sin embargo, desde el punto de vista científico el término
propiedad hace relación al campo económico-jurídico, en tanto que el dominio tiene un valor
exclusivamente jurídico.
Suele manifestarse que, de los derechos reales, el dominio es aquel derecho que otorga a la
persona el poder más amplio sobre una cosa, es el derecho fundamental para el desarrollo
jurídico en el mundo actual, pues, es aquel que nos sirve como camino para que el hombre
pueda satisfacer las exigencias humanas.
Está contenida en el Código Napoleónico que en el Art. 1544 dice: “La propiedad es el derecho
de gozar y disponer de las cosas de una manera absoluta”. Esta definición encuentra su
fundamento en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano del Año 1789. Este
concepto francés de la propiedad, a pesar de la facultad absoluta del titular del derecho de
dominio, sin embargo, no deja de reconocer que existen ciertas limitaciones que impiden el
ejercicio totalmente libre de la propiedad; y así, en el Código Francés encontramos
regulaciones que limitan el dominio absoluto como en el caso de las servidumbres prediales.
Según Kaden, la concepción social significa que “la propiedad, teniendo una función social, es
sin embargo un derecho real subjetivo, porque confiere a su titular una facultad, un poder
individual y le deja la iniciativa de su empleo”; es sólo a él (titular) a quien le corresponde
ejercer los derechos inherentes a la propiedad; la voluntad del titular, sus iniciativas y
decisiones son la causa para el uso que hará de la cosa, respetando la función y el interés de
la sociedad. Al respecto en el artículo 599 de nuestro Código Civil, se dice: “...conforme a las
disposiciones de las leyes y respetando el derecho ajeno, sea individual o social...”
La doctrina católica en la Encíclica Mater et Magistrae del Papa JUAN XXIII contiene el
siguiente enunciado: “El derecho de propiedad de los bienes, aún de los productivos, tiene
valor permanente, precisamente porque es derecho natural fundado sobre la prioridad
ontológica y de finalidad de los seres humanos particulares respecto a la sociedad”; y, en la
Encíclica de PAULO VI Popularum Progressio, se enseña lo siguiente: “Que la propiedad
privada no constituye para nadie un derecho incondicional y absoluto, no hay ninguna razón
para reservarse en uso exclusivo lo que supera a la propia necesidad cuando a los demás les
falta lo necesario”.
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Lo dicho no impide que el dominio sea una potestad subjetiva, sea un derecho real que tiene
como objeto una cosa, sobre la cual se debe ejercer el poder; lo que se impide con esta nueva
concepción es que, a base de la facultad absoluta del dominio, se atente contra el derecho
social.
Significa que el propietario puede utilizar o servirse de la cosa, según la naturaleza de la misma
(habitar la casa, vestir el traje, etc.).
Significa que el dueño puede beneficiarse con los frutos y productos de la cosa. La doctrina
siempre ha distinguido los productos de los frutos; éstos últimos son lo que la cosa da
periódicamente, con la ayuda o no de la industria humana y sin detrimento de la cosa
fructuaria; el producto carece de periodicidad y disminuye la cosa.
Deriva de su carácter absoluto y significa que el dueño puede disponer de la cosa según su
voluntad y arbitrariamente, salvo las limitaciones de la ley y del derecho ajeno.
Pueden distinguirse dos acepciones de esta facultad de disposición:
▪ Por otra, el dueño puede disponer jurídicamente de la cosa, celebrando negociaciones con
terceros respecto de ella, gravándola con prendas, hipotecas u otras limitaciones y, en fin,
enajenándola.
Actualmente podemos concluir que las facultades del dominio sobre la cosa abarcan
principalmente los siguientes derechos:
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5.1.- REAL
Es el derecho real por excelencia; se ejerce sobre una cosa sin respecto a determinada
persona, conforme dispone el artículo 595 del Código Civil, en el que además se enlistan los
otros derechos reales.
5.2.- ABSOLUTO
Confiere al titular la posibilidad de ejercitar sobre el objeto las más amplias facultades de
manera soberana e independiente.
El carácter absoluto tuvo su equivalente romano en el “ius abutendi” que confirió al dueño una
especie de soberanía, una potestad de obrar en la cosa, según los impulsos del propio querer.
El carácter absoluto que los romanos asignaron al dominio ha sido diversamente interpretado.
Para algunos, absoluto es lo mismo que ilimitado; otros intérpretes consideran que absoluto se
opone a relativo, de tal manera que propiedad absoluta no es sino propiedad oponible, no a
una sola persona, sino a todos.
Kaden anota, con razón, que los juristas romanos jamás tuvieron la idea de que el propietario
fuera, en principio, amo absoluto y soberano de una cosa y de que su poder solo estuviera
limitado excepcionalmente; las reglas de derecho, la moral y la religión restringían su poder. En
Roma todo propietario estaba obligado a ejercer sus derechos legalmente (MALITIS NO SIT
INDULGENDUN), a respetar los intereses de su familia, a considerar los intereses de sus
vecinos y a tener en cuenta, sobre todo, el interés público (SALUS PUBLICA SUPREMA LEX)
Los tratadistas modernos dicen: el carácter absoluto del dominio no es sino la posibilidad en
que se encuentra el dueño de aprovechar para sí la totalidad de las utilidades y servicios de
una cosa, sin más limitaciones que las exigidas por la concurrencia de otros derechos reales.
Algunos autores, como CASTAN por ejemplo, sustituyen el carácter absoluto con el de
“general”, por entender que este término es más adecuado para significar el alcance del poder
jurídico que el dueño ejerce sobre la cosa.
5.3.- EXCLUSIVO
5.4.- PERPETUO
Es una característica muy importante, significa que el dominio sobre una cosa persiste mientras
subsiste la cosa misma, no se extingue por el solo transcurso del tiempo o por el no ejercicio
del derecho; por lo mismo, su acción protectora, la reivindicatoria, no se extingue por el solo
transcurso del tiempo. Puede perder el titular el derecho y la acción cuando un tercero posee la
cosa y llega a ganarla por prescripción, teniendo lugar lo dispuesto en el artículo 2417 “Toda
acción por la cual se reclama un derecho se extingue por la prescripción adquisitiva del mismo
derecho”.
Se ha sostenido que el carácter perpetuo del dominio tiene excepciones y es posible concebir
el dominio limitado o eventualmente limitado, como es el caso de la propiedad fiduciaria.
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6.- DIVISIONES DEL DOMINIO
El dominio se divide en:
Esta es una institución del Derecho Romano, era una propiedad de segunda categoría; esta
propiedad bonitaria se reconocía en Roma a favor de los extranjeros, siempre que esta
persona gozare del ius commerci y que en Roma fuere actor o demandado en una litis.
Es aquel que se reserva para sí el propietario de la cosa cuando cede a favor de un tercero el
dominio útil de la misma cosa por anticresis o derecho real análogo. La persona titular del
dominio directo queda conservando únicamente el derecho a percibir ciertos frutos o pensiones
en dinero (usufructo).
En el Derecho Público son todas aquellas facultades y atribuciones que tiene el Estado para
ejercer, como soberano, el dominio supremo sobre todo su territorio nacional.
Comprende la propiedad relativa a los ríos navegables, a las costas, playas, puertos, bahías,
radas, etc.
Es el que corresponde privativamente al Estado sobre bienes destinados al uso público como
los caminos, calles, puentes, ríos, lagos, etc.
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7.8.- DOMINIO QUIRITARIO
Está fundamentado en los principios de la soberanía que ejerce el Estado sobre su territorio, y
en el Derecho Internacional se extiende a los principios de la soberanía jurisdiccional.
Al ser el dominio un derecho real que va de un sujeto a un objeto, entonces el sujeto investido
de poder jurídico constituye el elemento personal del dominio.
En nuestro sistema legal pueden ser IN ABSTRACTO titulares del derecho de dominio todas
las personas naturales o jurídicas; sin embargo, para la adquisición y el ejercicio del dominio se
requiere determinados actos jurídicos, por lo que la titularidad concreta o actual está vinculada,
en cuanto a su ejercicio, a la capacidad de la persona y a las formalidades exigidas por la ley.
El elemento real del dominio es todo aquello que, según la técnica jurídica, tiene la calidad de
bien.
Nuestro Código Civil, de inspiración romana, dice en el artículo 599 que “El dominio…...es el
derecho real en una cosa corporal...”, y el artículo 600 agrega que “Sobre las cosas
incorporales hay también una especie de propiedad...”. Es decir, según estos dos artículos, son
elementos reales del dominio las cosas corporales y las incorporales, sabiendo que, conforme
establece el artículo 594, las cosas incorporales son derechos reales o personales.
Por otra parte, al igual que otras legislaciones, el Código incluye en el régimen de la propiedad
las producciones del talento o del ingenio que pertenecen a sus autores.
Las marcas de fábrica son también elementos reales del dominio. La Ley de Marcas de Fábrica
las define como todo signo, emblema, palabra, frase o designación especial y característica
usada para distinguir artículos y demostrar su procedencia.
Los anteriores son ejemplos de los llamados bienes inmateriales sobre los que se ejerce
dominio, de conformidad con lo establecido en el Art. 601.
Conforme lo dispuesto en el artículo 603 del Código Civil, los modos de adquirir el dominio son:
la ocupación, la accesión, la tradición, la sucesión por causa de muerte y la prescripción.
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Se dice que una persona adquiere un derecho cuando lo hace propio, es decir cuando tal
derecho llega a formar parte de su acervo patrimonial. Esclarecer como ocurre este
importantísimo fenómeno jurídico es tarea de la teoría de los modos de adquirir que ocupa
considerable espacio en los distintos ordenamientos del Derecho Civil.
A cada uno de los modos de adquirir corresponde un hecho típico que lo caracteriza y lo
distingue de los demás; así, el hecho propio de la ocupación es la toma de posesión de una
cosa sin dueño; el de la accesión es la unión de dos cosas pertenecientes a diferentes dueños,
una de las cuales es principal y otra accesoria; el de la tradición es la entrega-recepción de una
cosa; el de la sucesión por causa de muerte es el fallecimiento de una persona; y, el de la
prescripción es la posesión de una cosa durante cierto lapso de tiempo y con los requisitos
determinados en la ley.
No se puede adquirir un derecho por varios modos. Esto se debe a que, realizada la
adquisición por uno de ellos, los otros no pueden obrar porque es imposible adquirir lo que ya
está en el patrimonio.
Los hechos que producen la adquisición de derechos son pues, hechos jurídicos. Algunos se
producen naturalmente, como la unión de las cosas en la accesión; el fallecimiento en la
sucesión por causa de muerte y el transcurso del tiempo en la prescripción; otros son hechos
voluntarios ejecutados por el hombre con la intención de producir un efecto jurídico, como la
toma de posesión en la ocupación y la entrega-recepción en la tradición. Todos estos hechos
son relevantes para el derecho porque producen como consecuencia la adquisición de los
derechos reales y en algunos casos también de los personales.
El modo es derivativo si por él se adquiere el dominio que es traspasado de otro titular que por
ello es el antecesor. Se produce traslación o paso del derecho de un patrimonio a otro; hay dos
patrimonios trabados en sus calidades de antecesor y sucesor en un mismo derecho. La
traslación de derechos puede provenir de la entrega-recepción como en la tradición, o del
fallecimiento de una persona, como en la sucesión por causa de muerte.
9.2.3.- POR ACTO ENTRE VIVOS O POR CAUSA DE MUERTE. - Según presuponga o no la
muerte del titular del derecho para que el modo opere. La clasificación tiene lugar debido
precisamente a la existencia de un modo de adquirir que se configura a la muerte del causante,
la denominada sucesión por causa de muerte; todos los demás son modos de adquirir por
actos entre vivos.
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antecedente es un acto gratuito (como una donación), será un modo a título gratuito; y, si es un
acto oneroso (como una compra-venta), lo será a título oneroso.
Los anteriores son ejemplos de las llamadas adquisiciones EX LEGE, producidas por la sola
disposición de la ley, la cual viene a desempeñar el papel de causa inmediata de la adquisición.
En este sentido, la ley es modo de adquirir.
Según las ideas que inspiran nuestra legislación civil la adquisición de un derecho real no se
realiza en un instante, sino que consiste en una operación compleja integrada por dos
momentos o causas eficaces en derecho, con propia sustantividad jurídica, vinculadas entre sí,
con conexión causal y que se denominan título y modo.
10.1.- EL TÍTULO
Es el hecho o acto jurídico que sirve de antecedente para la adquisición del dominio. Es la
causa mediata o remota, la IUSTA CAUSA TRADITIONIS.
Es el hecho o acto jurídico que produce efectivamente la adquisición del dominio. Es la causa
inmediata o próxima que tiene la virtualidad de producir la adquisición de un derecho.
Tratándose de la adquisición derivativa las dos causas están diferenciadas. Para que valga la
tradición, dice el artículo 691, se requiere de un título traslativo de dominio como el de venta,
permuta, donación, etc. Pero en la adquisición originaria, según el Código, un mismo
acontecimiento sirve a la vez de título y de modo, las dos causas se confunden. La ocupación,
la accesión y la prescripción son modos de adquirir según el artículo 603, y son títulos
constitutivos de dominio de acuerdo con el artículo 718.
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destrucción de la cosa en que está constituido; y, de acuerdo con el artículo 821, el usufructo
se extingue por la destrucción completa de la cosa en que está constituido.
La pérdida del dominio ocurre cuando desaparece para su titular, pero va a radicar en otro
sujeto. Esto sucede en los diversos casos de enajenación voluntaria o forzada, de
expropiación, de accesión, de prescripción, etc.
El abandono de un bien corporal mueble confiere a la cosa el carácter de RES NULLIUS, de tal
manera que puede ser ocupada por cualquiera, así, según el artículo 640, se adquieren por
ocupación las cosas cuya propiedad abandona su dueño, como las monedas que se arrojan
para que las haga suyas el primer ocupante. El abandono del derecho de medianería, en los
términos del artículo 894, trae como consecuencia que el cerramiento pasa a ser propiedad
exclusiva del otro dueño.
En primer lugar, en el artículo 604 encontramos la definición que dice: “Se llaman bienes
nacionales aquellos cuyo dominio pertenece a la Nación toda”.
En la misma forma se hace una distinción, cuando se determina que los bienes nacionales son
de uso público y por eso adquieren el nombre de bienes públicos, y especialmente porque el
uso de estos bienes pertenece a todos los habitantes de la nación, y como ejemplo señala las
calles, las plazas, los puentes, los caminos, el mar adyacente y las playas.
Igualmente, en el artículo 604 se determina que los nevados perpetuos y las zonas de territorio
que están ubicadas sobre los 4.500 metros de altura sobre del nivel del mar, son bienes
nacionales de uso público y el dominio pertenece a toda la Nación.
Pero, además en esta norma se da otra categoría a los bienes nacionales, en tanto se refiere a
aquellos bienes propios del Estado, llamados bienes fiscales, pero que en el uso no pertenecen
a los habitantes de la Nación.
Para conformar el esquema de estudio citamos la norma del artículo 605, la misma que servirá
a posteriori en el análisis de los modos de adquirir el dominio; este artículo dispone que: “Son
bienes del Estado todas las tierras que, estando situadas dentro de los límites territoriales,
carecen de otro dueño”.
a) Existen bienes nacionales que son de naturaleza pública, de uso público general y que se
llaman bienes públicos; y,
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La doctrina sostiene que son bienes públicos aquellos que, en cuanto a la propiedad,
pertenecen a todos los habitantes de la nación, de un pueblo, provincia o cantón, y en cuanto al
uso y goce pertenecen a todos los individuos; a estos bienes la doctrina suele denominarlos de
dominio público.
Cabe señalar que también suelen llamarse bienes públicos los patrimoniales del Estado y de
las corporaciones civiles, aunque en cuanto al uso sean privados en relación con el Estado y
con dichas corporaciones.
A continuación, encontramos en la doctrina que existen bienes públicos a los que se agrega
son del Estado y reciben este nombre aquellos bienes que:
La doctrina acostumbra incluir dentro de los bienes públicos del Estado los mares adyacentes
al territorio, como en nuestro caso las doscientas millas marinas de distancia, los mares
internos, en caso de haberlos, las bahías, las radas, ensenadas, puertos, ancladores, los ríos y
sus cauces, playas de mar, lagos y lagunas, y las islas existentes o que llegaren a formarse en
el mar territorial. En cuanto a estos bienes públicos del Estado, los particulares tienen el uso y
goce, obviamente con las limitaciones previstas en las leyes y ordenanzas.
El Estado también es dueño de todas las minas y yacimientos conforme lo determinado por las
leyes especiales respectivas, según el artículo 607.
Cuando existan en el territorio del Estado puentes y caminos que han sido construidos a
expensas o bajo el gasto de personas particulares y en propiedades o tierras que pertenecen a
estos particulares, no se considerarán bienes nacionales, a pesar de que los dueños de esos
puentes y caminos hayan permitido el uso y goce de todos.
Son bienes nacionales de uso público los ríos y todas las aguas que corran por los cauces
naturales, también son bienes nacionales de uso público las vertientes que nacen y mueren
dentro de una misma heredad. Para el uso de ríos, aguas, lagos naturales y vertientes habrá
que sujetarse a leyes específicas.
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12.3.2.- PLAYA DE MAR.- Tenemos que remitirnos al artículo 611 que dice: “Se entiende por
playa de mar la extensión de tierra que las olas bañan y desocupan alternativamente hasta
donde llegan en las más altas mareas”.
La definición del artículo citado no guarda relación con el concepto elaborado por el Derecho
Romano; históricamente así debió ser, pues las leyes romanas se remitieron o tomaron como
referencia el Mar Mediterráneo, en donde propiamente no podemos hablar de mareas, sino
más bien diferencias de nivel del agua, así mismo variables en las distintas estaciones.
Existe además una ley especial, la Ley de Caminos, la misma que, en el artículo 1 manifiesta:
“Son caminos públicos todas las vías de tránsito terrestre construidas para el servicio público o
declarados de uso público…”; también se consideran como públicos los caminos privados,
siempre que hayan sido usados por los habitantes de una zona por más de quince años.
En la Ley de Aguas se disponía que las aguas de los ríos, lagos, lagunas y manantiales que
nacen y mueren en una misma heredad, de nevados, caídas naturales, otras fuentes y las
subterráneas afloradas o no son bienes nacionales de uso público y están fuera del comercio
porque su dominio es inalienable e imprescriptible, por lo tanto, no son susceptibles de
posesión, accesión o cualquier otro modo de apropiación. En esta misma ley se estipulaba que
no se reconocían derechos de dominio sobre las aguas y los que han existido ya, se limitarán
sólo al uso, siempre que estén acordes con la Ley de Aguas. Estos enunciados de la Ley de
Aguas tenían como finalidad dejar claramente establecido que ningún particular puede
apropiarse de las aguas, cualquiera que sea su origen o condición.
De acuerdo con la referida Ley de Aguas, el uso de las mismas estaba atribuido a los
particulares, que podían emplearlo en diversos menesteres. Este derecho de uso, no es de
carácter civil, es un derecho de uso administrativo, por ello el nombre de derecho de
aprovechamiento de las aguas.
En el artículo 5 de la Ley de Aguas se explicaba lo que es el derecho de aprovechamiento y se
decía: “Es la autorización administrativa intransferible para el uso de las aguas” y solamente
por la concesión de este derecho de aprovechamiento se pueden utilizar las aguas, con
excepción de las destinadas al uso doméstico inmediato. Al momento, para mayor
conocimiento sobre esta temática, se sugiere revisar la actual Ley de Recursos Hídricos, Usos
y Aprovechamiento del Agua, recientemente aprobada en la Asamblea Nacional.
12.3.5.- DOMINIO PÚBLICO AÉREO. - Al respecto debemos en primer momento aclarar que el
derecho público aéreo es de dominio nacional y constituye el espacio aéreo correspondiente al
territorio del Estado incluida toda la extensión de mar territorial.
El espacio aéreo es una frontera que encierra lo que en la técnica jurídica se llama espacio-
volumen que está formado por una barrera imaginaria constituida por líneas rectas que,
saliendo desde la tierra ascienden en el aire hasta el infinito; estas líneas siguen el trazado
exacto de la frontera lineada formando en el aire un límite imaginario.
En la doctrina se ha hecho también una distinción entre el aire con el espacio atmosférico,
porque generalmente se confunde el espacio aéreo con la zona de aire. La doctrina nos
explica: el aire es un elemento químico indispensable para la vida en general, que en el uso
corresponde de manera absoluta y libre a todos los individuos; en cambio el espacio
atmosférico es una extensión que circunda el territorio y es de mucha utilidad para los estados
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por el gran desarrollo de las comunicaciones y la transportación aérea. En la actualidad el
espacio atmosférico importa al Estado, pues sobre éste ejerce su soberanía.
En el año de 1919 se reunió la Convención de París y se estableció por parte de los estados
signatarios de este convenio, que cada Estado estatuye soberanía completa y exclusiva en el
espacio atmosférico ubicado sobre su territorio y aguas territoriales adyacentes.
Entre otras de las cláusulas de esta Convención se determina que en tiempos de paz cada
Estado acordará la libertad de pasaje inofensivo sobre su territorio a favor de aeronaves de
otros estados también contratantes; a la vez que los estados tienen el derecho de prohibir, por
razones militares o de seguridad pública, el vuelo de aeronaves sobre zonas determinadas de
su territorio.
La órbita sincrónica geoestacionaria constituye un recurso natural sobre el que los estados
ejercen plena soberanía, esta órbita favorece a los países ecuatoriales, es decir por donde
cruza la línea ecuatorial.
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