La Lepra
1. ¿Qué es la lepra?
La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por la bacteria
Mycobacterium leprae. Afecta principalmente la piel, los nervios periféricos, las
mucosas y, en algunos casos, los ojos. Si no se trata a tiempo, puede causar daño
permanente en la piel, los nervios, las extremidades y la vista.
2. ¿Cómo se transmite?
La lepra no es altamente contagiosa y su transmisión ocurre principalmente por:
Gotitas respiratorias expulsadas al toser o estornudar, después de un contacto
prolongado con una persona infectada.
No se transmite por contacto casual, como dar la mano o compartir objetos.
La mayoría de las personas tienen inmunidad natural y no desarrollan la enfermedad
aunque estén expuestas a la bacteria.
3. Síntomas de la lepra
Los síntomas pueden tardar varios años en aparecer después de la infección. Los más
comunes incluyen:
Manchas en la piel claras u oscuras, con pérdida de sensibilidad (no duelen ni
pican).
Engrosamiento de nervios, que causa pérdida de fuerza o sensibilidad en
manos y pies.
Hormigueo o entumecimiento en extremidades.
Lesiones que no cicatrizan.
En casos avanzados, puede haber deformidades físicas (por daño nervioso y
muscular).
4. Tipos de lepra
Según la cantidad de bacterias y la respuesta inmunológica del paciente, se clasifica en:
Lepra paucibacilar: Forma leve, con pocas lesiones y menos bacterias.
Lepra multibacilar: Forma más grave, con muchas lesiones y mayor cantidad
de bacterias.
5. Diagnóstico
El diagnóstico se basa en:
Examen clínico de la piel y los nervios.
Biopsia de piel (muestra examinada bajo el microscopio).
Pruebas de sensibilidad en las zonas afectadas.
Detectarla a tiempo es clave para evitar daño permanente.
6. Tratamiento
La lepra sí tiene cura. El tratamiento se llama poliquimioterapia (PQT), y consiste en
una combinación de antibióticos que se toman por:
6 a 12 meses, según el tipo de lepra.
El tratamiento es gratuito en muchos países, gracias a la Organización Mundial de la
Salud (OMS). Una vez que se inicia el tratamiento, la persona ya no contagia.
7. Prevención
Diagnóstico temprano de los casos y tratamiento inmediato.
Vigilancia médica a familiares o personas en contacto cercano con pacientes.
Educación para reducir el estigma y la discriminación.
Aunque aún no existe una vacuna específica, la vacuna BCG (contra la tuberculosis)
ofrece cierta protección contra la lepra.
8. Mitos y realidad
Durante siglos, la lepra fue una enfermedad muy temida, rodeada de mitos y estigmas,
lo que llevó al aislamiento de los enfermos. Sin embargo:
La lepra no es altamente contagiosa.
Tiene tratamiento y cura.
Las personas con lepra no deben ser discriminadas.
Conclusión
La lepra es una enfermedad antigua, pero tratada a tiempo es completamente curable.
Hoy en día, la clave está en educar, detectar precozmente, tratar adecuadamente y
combatir el estigma social. La lepra no debería ser causa de miedo ni exclusión, sino
de empatía, ciencia y compromiso con la salud pública.