7.
6 Herreria
La herrería en la construcción se refiere a la fabricación e instalación de elementos
metálicos como puertas, ventanas, barandales, escaleras y estructuras metálicas, utilizando
técnicas de forja y soldadura. Estos elementos pueden ser tanto funcionales como
decorativos, contribuyendo a la resistencia, seguridad y estética de los edificios.
Los canceles son un tipo de elemento que ayuda a separar dos espacios o bien, son
utilizados como un elemento de protección.
Existen diferentes tipos de canceles, los cuales se comenzaron a utilizar para las grandes
construcciones como entradas de iglesias, separar recintos, entre otros.
Los canceles pueden ser elaborados de diferentes materiales, los más utilizados son:
● Aluminio
● Lámina galvanizada
● PVC
● Acero inoxidable
Son los elementos que conforman la estructura que se encarga de sostener el vidrio en una
ventana o la madera en una puerta, utilizando perfiles de aluminio. Estos pueden variar en
formas y tamaños, lo que posibilita una amplia gama de aplicaciones en el diseño de
fachadas y otros elementos estructurales. La elección de este metal
como materia prima se basa principalmente en la facilidad de
manipulación que ofrece.
Herrería Artística o Decorativa:
Este tipo de herrería se centra en la creación de piezas con un alto
valor estético. Se utilizan técnicas de forja y otras para moldear el
metal, creando diseños únicos y personalizados. Es ideal para
elementos decorativos como:
● Rejas para ventanas y balcones
● Barandales para escaleras
● Portones de entrada
● Candelabros y lámparas
● Muebles de metal
Herrería Estructural:
En este caso, la prioridad es la resistencia y la
funcionalidad. Se utilizan materiales robustos y técnicas de
soldadura para crear estructuras que soporten grandes
cargas. Ejemplos de aplicaciones estructurales incluyen:
● Estructuras metálicas para edificios
● Marcos de puertas y ventanas
7.7Carpintería
En ingeniería civil, los acabados de madera abarcan una amplia gama de aplicaciones que
combinan estética, funcionalidad y protección. La madera se usa tanto en interiores como
en exteriores, en obras residenciales, comerciales y públicas. A continuación te presento
una clasificación completa de los tipos de acabados de madera más comunes, según su
uso:
1.Acabados arquitectónicos (interiores)
Pisos de madera
El proceso de instalación de un piso de madera en ingeniería civil se realiza siguiendo una
serie de etapas técnicas que garantizan su funcionalidad, estabilidad y estética a lo largo
del tiempo. Este tipo de pisos puede utilizarse en viviendas, oficinas, auditorios, hoteles y
otros espacios que buscan un acabado cálido, resistente y elegante.
En primer lugar, se debe preparar la superficie base, también llamada subsuelo. Esta puede
ser un firme de concreto, una losa estructural o un piso existente. Es indispensable que
esté completamente seco, limpio, nivelado y sin grietas. Si el nivel de humedad es superior
al recomendado (generalmente más del 5%), se corre el riesgo de deformación en la
madera, por lo que se requiere esperar o aplicar un tratamiento antihumedad.
Una vez verificada la condición del subsuelo, se procede a colocar una barrera
antihumedad, especialmente si el piso se encuentra en planta baja o en contacto con
superficies susceptibles a humedad. Esta barrera puede ser una lámina de polietileno, un
sellador epóxico o una membrana impermeabilizante, que evitará que la humedad suba
desde el suelo hacia la madera.
Posteriormente, se instala el sistema de soporte, dependiendo del tipo de piso. Si se trata
de madera sólida clavada, puede montarse sobre polines o bastidores de madera
nivelados. En sistemas flotantes o pegados, se utiliza una base de triplay, MDF o incluso
una capa de espuma para absorción acústica. En todos los casos, se traza un replanteo
sobre el área de instalación para determinar el sentido de las tablas y el patrón de
colocación (alineado, en espiga, en diagonal, entre otros). Además, se deja una junta de
dilatación perimetral, de entre 5 a 10 mm, que permite que el piso se expanda o contraiga
con los cambios de temperatura y humedad.
El siguiente paso es la colocación de las piezas de madera. Si se trata de piso de madera
sólida, las piezas se clavan, atornillan o engrapan al soporte. En pisos laminados o de
ingeniería, se utilizan adhesivos especiales o sistemas de ensamble tipo clic. Es
fundamental asegurar que cada tabla quede perfectamente alineada y nivelada.
En pisos de madera sólida sin acabado previo, se realiza un proceso de lijado una vez
instalado, para emparejar la superficie, eliminar imperfecciones y abrir el poro de la madera.
Luego se aplica el acabado protector, que puede ser barniz, laca, aceite o cera.
El acabado no solo aporta estética, sino que también protege la superficie del desgaste, la
humedad y la suciedad. Este proceso suele incluir varias capas con lijado fino entre cada
una.
Finalmente, se colocan los zoclos o molduras perimetrales. Estas piezas cubren la junta de dilatación
entre la madera y el muro, y aportan un acabado estético al encuentro entre ambos planos. Una vez
finalizado todo el proceso, se recomienda dejar un tiempo de curado, que varía entre 24 y 72 horas
dependiendo del tipo de adhesivo y del acabado, antes de colocar mobiliario o permitir el tránsito normal.
Este procedimiento debe realizarse cuidando siempre las condiciones ambientales del lugar, controlando
la humedad y la temperatura para evitar problemas como pandeo, levantamiento o crujidos. El
mantenimiento posterior incluye limpieza con productos adecuados y, en algunos casos, renovación
periódica del acabado protector.
Revestimientos de muros y techos
El proceso de revestimiento de techos y muros con madera es una técnica que no solo
aporta un toque estético y cálido a los espacios, sino que también ofrece beneficios
funcionales, como el aislamiento térmico y acústico. En general, este proceso involucra una
serie de pasos que aseguran que la madera se instale de manera correcta y duradera.
En primer lugar, es esencial preparar la superficie que será revestida. Tanto en techos como
en muros, se deben evaluar y reparar posibles imperfecciones estructurales, como grietas o
humedad, que puedan afectar la adhesión de la madera. En el caso de muros, es común
que se coloque una base de paneles o listones de madera sobre los que se fijarán las
piezas de revestimiento. Para techos, se puede utilizar una estructura de vigas o
costaneras que proporcionen el soporte necesario.
Una vez que la superficie está preparada, el siguiente paso es seleccionar el tipo de madera
que se utilizará. La elección depende tanto de las características estéticas que se desean
lograr como de las condiciones climáticas y funcionales del espacio. Maderas como el pino,
roble o abeto son comunes debido a su durabilidad y facilidad de trabajo. Las piezas de
madera, como tableros o paneles, deben cortarse según las dimensiones requeridas y, si es
necesario, tratar para prevenir problemas como la humedad o plagas.
La instalación de los paneles o listones de madera se realiza generalmente mediante
clavos, tornillos o adhesivos específicos para madera. Es importante asegurarse de que las
piezas estén perfectamente alineadas y niveladas. En techos, la instalación puede requerir
el uso de estructuras adicionales, como los rastreles, que ayudan a asegurar el
revestimiento de manera eficiente. Para los muros, el revestimiento puede ser más variado,
con paneles o tablones dispuestos en diferentes direcciones, lo que permite crear diferentes
patrones y efectos visuales.
Finalmente, se realiza el acabado de la madera, que puede incluir el lijado para suavizar las
superficies, la aplicación de selladores para proteger la madera de los elementos, y la
aplicación de barnices o pinturas para resaltar su color y textura.
Este acabado no solo tiene una función estética, sino que también asegura la longevidad
del revestimiento, protegiéndolo de la humedad, el desgaste y otros factores ambientales.
El resultado final es un revestimiento de madera que no solo embellece el espacio, sino que
también mejora la funcionalidad y confort del entorno.
Sin embargo, para garantizar su durabilidad, es esencial realizar un mantenimiento
periódico, que incluya la limpieza y el retoque de acabados según sea necesario.
Puertas y marcos
El proceso de instalación de puertas y marcos es un trabajo esencial en la construcción y
remodelación de espacios, ya que no solo tiene un impacto directo en la seguridad y
funcionalidad, sino también en la estética de un ambiente. Este proceso se puede dividir en
varias fases que van desde la preparación de la apertura hasta la instalación de los
acabados.
Primero, es fundamental preparar el marco de la puerta. Este marco, que debe ser de
madera, metal o materiales compuestos, se instala en la abertura del muro, asegurándose
de que quede perfectamente nivelado y alineado. Es crucial verificar que las dimensiones
del marco coincidan con las del vano para evitar problemas durante la instalación de la
puerta. Si se trata de un muro de concreto o ladrillo, se deben realizar perforaciones y
fijaciones apropiadas para garantizar que el marco quede bien sujeto y no se desplace con
el tiempo. En muchos casos, el marco se coloca utilizando cuñas o cuñas regulables para
corregir cualquier desnivel en la superficie del vano.
Una vez que el marco está instalado y asegurado, se procede a la selección de la puerta.
Las puertas pueden ser de diversos materiales, aunque las de madera son las más
comunes debido a su estética y versatilidad. Es importante que la puerta se elija de
acuerdo con el estilo del espacio y sus necesidades funcionales. Para ello, se deben
considerar factores como la resistencia, el tipo de apertura (abatible, corrediza, etc.) y la
seguridad.
Además, la puerta debe tener las dimensiones adecuadas para encajar perfectamente en el
marco, permitiendo un movimiento fluido y sin obstáculos.
La instalación de la puerta se lleva a cabo alineándose correctamente con el marco y
utilizando bisagras de calidad. Estas bisagras son fundamentales para garantizar el
funcionamiento suave de la puerta a lo largo del tiempo. Las bisagras se fijan tanto a la
puerta como al marco, asegurándose de que la puerta se abra y cierre sin dificultad. En
algunos casos, puede ser necesario ajustar las bisagras o las propias bisagras de la puerta
para garantizar que quede nivelada y operativa.
Una vez que la puerta está instalada, se procede a ajustar los cerraduras y manijas. Esto
incluye la instalación de mecanismos de seguridad, como cerraduras de embutir o
cerraduras de sobreponer, dependiendo del tipo de puerta y las necesidades del espacio.
Las manijas se colocan a una altura cómoda y de acuerdo con el estilo de la puerta,
pudiendo ser de diversos acabados y materiales, como el acero inoxidable, bronce o
madera, que complementan el diseño general.
Por último, se realiza el acabado de la puerta y el marco. Esto puede incluir el lijado de las
superficies para eliminar imperfecciones, el tratamiento de la madera para evitar el desgaste
y la aplicación de barnices o pinturas protectoras. El acabado no solo mejora la apariencia
de la puerta, sino que también la protege de factores ambientales como la humedad, la luz
solar y el desgaste general. Es importante aplicar el acabado de manera uniforme para
garantizar que la puerta conserve su aspecto original durante un largo periodo de tiempo.
Escaleras
El proceso de construcción e instalación de escaleras de madera es una tarea que requiere
precisión y atención al detalle, ya que las escaleras no solo cumplen con una función
práctica, sino que también pueden ser un elemento destacado en la estética de un espacio.
Este proceso se lleva a cabo en varias etapas que van desde la planificación hasta los
acabados finales, asegurando tanto la seguridad como el diseño visual.
En primer lugar, se realiza la planificación y diseño de la escalera. Este paso es
fundamental para determinar las dimensiones adecuadas, como la altura total (la distancia
entre los dos niveles que conectará la escalera), el número de escalones y el ángulo de
inclinación. Es importante que las dimensiones sean cómodas para el uso diario y cumplan
con las normativas de seguridad locales, como la altura y profundidad de los peldaños, el
ancho de la escalera y la barandilla. A menudo, se utiliza un software de diseño
especializado o se dibujan planos detallados para asegurar que la escalera se integrará
correctamente en el espacio.
Una vez definido el diseño, se procede a la fabricación de los componentes principales de la
escalera: los peldaños, las contrahuellas (si es necesario), la estructura de soporte (llamada
viga central o costados) y las barandillas. La madera debe ser seleccionada
cuidadosamente, tomando en cuenta factores como la durabilidad, la resistencia y el
acabado deseado. Maderas como el roble, el pino o el arce son comunes para escaleras
debido a su robustez y su capacidad para ser trabajadas de manera precisa.
La construcción de la estructura de la escalera comienza con la fabricación de los costados,
que son las piezas de madera que proporcionan soporte a los peldaños y contrahuellas.
Estos costados se cortan y moldean según las dimensiones previamente establecidas,
asegurándose de que sean lo suficientemente resistentes para soportar el peso y el uso
diario. Las contrahuellas, que son las partes verticales entre los peldaños, también se
ajustan a la medida y se fijan a los costados.
Los peldaños, que son las superficies horizontales por donde se pisa, se preparan de
acuerdo con las dimensiones especificadas en el diseño. Cada peldaño se ajusta con
precisión para que encaje perfectamente en la estructura de la escalera. En este punto, se
realiza el ensamblaje de los componentes: los peldaños se fijan a los costados mediante
tornillos, clavos o incluso mediante un sistema de ranuras y mortajas, que proporcionan
mayor estabilidad.
Con la estructura principal de la escalera instalada, se pasa a la instalación de la barandilla
o pasamanos, que ofrece soporte y seguridad al subir o bajar. Las barandillas suelen ser de
madera, aunque en algunos diseños se pueden combinar con materiales metálicos o vidrio.
Se colocan sobre postes o fijaciones que están bien distribuidos a lo largo de la escalera,
asegurando que la altura y el diseño sean adecuados para el uso seguro.
Finalmente, se realiza el acabado de la escalera. Este paso incluye el lijado de todas las
superficies de madera para eliminar imperfecciones y garantizar una textura suave y
uniforme. Después, se aplica un tratamiento para proteger la madera de factores como
la humedad y el desgaste. Esto puede incluir el uso de aceites, lacas, barnices o pinturas,
dependiendo del estilo deseado y el tipo de madera utilizada. Además, se pueden aplicar
detalles decorativos, como molduras en los peldaños o las barandillas, para realzar el
diseño de la escalera.
7.8 Cerrajería
La cerrajería en construcciones cumple un papel fundamental tanto en la seguridad como
en la funcionalidad de los espacios. Desde el diseño inicial de una obra, los cerrajeros
colaboran en la instalación de cerraduras, sistemas de acceso, puertas metálicas, rejas y
estructuras de protección que forman parte integral del edificio. No se limita únicamente a la
seguridad residencial, sino que también es esencial en infraestructuras comerciales,
industriales y urbanas. Por ejemplo, en edificios corporativos, la cerrajería incluye sistemas
electrónicos de control de acceso, cerraduras electromagnéticas y mecanismos
automatizados que garantizan el flujo controlado de personas. En viviendas, las puertas
blindadas, cerraduras multipunto y rejas fijas o corredizas proporcionan protección y
tranquilidad a los habitantes. Además, en obras arquitectónicas más complejas, la
cerrajería también se involucra en la fabricación e instalación de barandales, pasamanos,
escaleras metálicas y soportes estructurales que deben cumplir tanto con normas de
resistencia como con criterios estéticos. Gracias al uso de materiales como acero
inoxidable, hierro forjado o aluminio, las piezas de cerrajería pueden adaptarse a diferentes
estilos arquitectónicos, desde los más clásicos hasta los contemporáneos. En suma, la
cerrajería no solo aporta seguridad, sino que también contribuye al diseño, la accesibilidad
y la durabilidad de las construcciones modernas