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Trabajo Final

El ensayo de Raiko Avendaño explora la obra de Judith Butler sobre la resignificación del lenguaje y la marginalización en la sociedad. Se argumenta que el lenguaje puede ser tanto una herramienta de opresión como de resistencia, permitiendo a los grupos marginados reclamar su lugar en el mundo habitado. Además, se enfatiza la necesidad de un cambio social que garantice derechos y reconocimiento a todos los individuos, especialmente a aquellos en situaciones de vulnerabilidad.

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Trabajo Final

El ensayo de Raiko Avendaño explora la obra de Judith Butler sobre la resignificación del lenguaje y la marginalización en la sociedad. Se argumenta que el lenguaje puede ser tanto una herramienta de opresión como de resistencia, permitiendo a los grupos marginados reclamar su lugar en el mundo habitado. Además, se enfatiza la necesidad de un cambio social que garantice derechos y reconocimiento a todos los individuos, especialmente a aquellos en situaciones de vulnerabilidad.

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Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales

Facultad en Filosofía y Humanidades


Filosofía y Pensamiento Contemporáneo
Profesor: Patricio Moya
Estudiante: Raiko Avendaño Tarupil

Ensayo Final, Judith Butler y la


resignificación del lenguaje.
Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales
Facultad en Filosofía y Humanidades
Filosofía y Pensamiento Contemporáneo
Profesor: Patricio Moya
Estudiante: Raiko Avendaño Tarupil

Habitar el mundo como lo conocemos puede resultar imposible para ciertos


individuos o grupos que conforman a la sociedad, los cuales han pasado toda su
vida viviendo en la marginalidad, grupos históricamente subyugados que con el
paso del tiempo han resistido para lograr desenvolverse de manera libre a pesar
de ser sistemáticamente invisibilizados, donde el resto de la sociedad desarrolla
su vida plenamente en el mundo habitado, ignorando la necesidad humana del
otro de ser reconocido, en otras palabras el ser humano que se encuentra en un
espacio de privilegio está satisfecho en su comodidad, abrazando
conscientemente su ignorancia complementando así su privilegio.

A raíz de esto es que la autora Judith Butler plantea los conceptos del
mundo habitado y el inhabitado, donde en el primero, como ya se mencionó, se
desarrolla la vida en plenitud dentro de márgenes establecidos donde solo queda
espacio para lo considerado socialmente habitual y en el segundo donde se
encuentra lo que está fuera de estos parámetros, aquellas personas que han sido
excluidas y que a su vez viven físicamente en el mundo habitado, reduciendo esto
al hecho de cumplir un rol en diferentes ámbitos de la sociedad. “habitar el mundo
no es cuestión de mero voluntarismo (...)” (Pulecio, 2011, p 69) Por tanto aquellas
personas marginadas quedan obligadas por los estándares impuestos por una
sociedad gobernada por el hombre europeo estereotipado, hetero-patriarcal,
estandarizado que conforma una sociedad que se resiste obstinadamente al
cambio.

Si el mundo ha de ser un mundo habitable no sabremos quién lo habitará.


Por ende, sus límites deben ser más bien líneas porosas que permitan
existir a todo ser humano, aunque nos resulte imposible saber de antemano
qué forma tomará lo humano. (Pulecio, 2023, p.69)

El mundo que está siendo construido y al que se aspira llegar a ser, en


donde no hay espacio para la discriminación, violencia, abuso, marginación e
invisibilización, una sociedad homogénea en el que existen espacios para
expresarse libremente sin trabas ni limitaciones, un mundo de este tipo puede
parecer utópico, pero las metas que se pone una sociedad que pretende progresar
deben ser de este tipo, puesto que si se plantean metas realistas y acabadas la
sociedad no conseguiría avanzar.
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Profesor: Patricio Moya
Estudiante: Raiko Avendaño Tarupil
Llevemos esto a la realidad, y enfoquémonos en otros grupos que habitan
el mundo inhabitado. Uno de estos siendo las personas con necesidades de
apoyo, cientos de miles de personas tienen la condición de discapacidad y viven
en un lugar que en muchas situaciones no les provee espacios de acuerdo a sus
propias necesidades y se enfrentan con la indiferencia y la subestimación de sus
propias capacidades. Por otro lado un grupo que ha sufrido una marginación
histórica y el desprecio del resto de la sociedad son las personas que se
encuentran en un situación de vulnerabilidad por sus escasos recursos, siendo
repudiados en cada ámbito en lo que estos intentan relacionarse, negándoles la
posibilidad del crecimiento personal y la oportunidad de salir de este tipo de
ambientes, aumentando con esto la brecha entre clases sociales. Entonces
¿Quién es el responsable por asegurar el bienestar o seguridad de dichos
colectivos? y ¿Cómo es posible garantizarles estos derechos?
Es aquí donde el estado debe cumplir su rol a través de diferentes medidas
de reparación, tales como la educación en torno al colectivo LGBTQIA+ e impulsar
leyes y propuestas les garanticen una vida libre de discriminación, la
concientización y educación a edad temprana sobre las diferentes capacidades de
las personas con necesidades de apoyo y el respeto hacia estas, así como la
creación de más espacios que sean conscientes de sus necesidades, la creación
de programas de apoyo y programas de financiamiento, a la vez de impulsar la
educación dentro de las poblaciones con menos recursos puesto que la educación
es el motor del cambio social. “Reflexionar sobre la posibilidad de vivir a plenitud
no es un exagerado dramatismo. No es un reclamo baladí a través del cual se
busca ejercer una excesiva libertad burguesa” (Pulecio, 2023, p.67) Porque la
demanda que exige un trato digno o el reconocimiento en distinta aristas, ya sea
institucionalmente, políticamente y dentro de los espacios sociales los cuales
permitan llevar a cabo su vida de forma libre no es algo superficial, ni mucho
menos insignificante, esto forma parte de sus derechos y que no debieron ser
nunca exigidos.

Ahora bien reflexionemos sobre cómo el lenguaje se ha empleado con el propósito


de formular un discurso de odio que vaya en favor de mantener el mundo tal y
como lo conocemos. “A nivel del discurso algunas vidas no se consideran en
absoluto vidas, no pueden ser humanizadas; no encajan en el marco dominante
de lo humano, y su deshumanización ocurre primero en este nivel” (Butler citado
en Pulecio, 2011, p.73) un obvio ejemplo de esto es la empleamiento de palabras
usadas para rebajar el nivel social de los grupos antes mencionados, o de otros
grupos también, en el lenguaje cotidiano, este tipo de violencia verbal está tan
arraigada a nuestra sociedad que no es extraño escuchar cómo se usan estas
palabras contra otros con total impunidad y sin conciencia del poder
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deshumanizante de estas y la carga histórica ya sea de discriminación, violencia,
racismo, etc. que cargan. Por ello es que Judith Butler plantea el lenguaje como
una herramienta la cual puede servir para lograr una resistencia o resignificación,

Si empleamos el lenguaje de manera que el otro nos reconozca como parte


del mundo habitado estaríamos rompiendo con los parámetros establecidos y
creados para la marginación de los habitantes del mundo inhabitado. “El lenguaje
tiene un poder que nos permite ingresar al círculo de reconocimiento social.
Somos seres lingüísticos y dependemos de ese poder para habitar el mundo”
(Pulecio, 2011, p.75) Se debe trabajar para poder resignificar el lenguaje antes
usado como mecanismo de opresión, los grupos marginados deben tomar el poder
del lenguaje y ocuparlo para crear sus propios espacios seguros de habitar, el
reconocimiento no debe provenir solamente de los grupos de poder, sino como
una afirmación de su propia existencia.

A modo de cierre, podemos concluir que el uso del lenguaje puede ser una
forma de los grupos de poder para excluir, invisibilidad, y oprimir a aquellos grupos
que por unos u otros motivos se salen de lo que la misma sociedad que los
margina considera normal, a su vez estos últimos también pueden usar el lenguaje
como forma de desafiar lo establecido, puede ser un método de lucha contra la
exclusión y la opresión de aquellos grupos de poder, cambiando el significado de
aquellas palabras de opresión y adaptándolas para demostrar su lugar dentro de
la sociedad, esto no significa que un grupo deba levantarse frente a otro, una
comunidad espera avanzar y que desea la eliminación de todo tipo de
discriminación no debe usar la violencia de ningún tipo, en ningún contexto, por
tanto esto solo sería posible en conjunto e inclusión de ambos grupos.
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Bibliografía

-Pulecio Pulgarin, J. M. (2011). Judith Butler: Una filosofía para habitar el mundo.
Universitas philosophica.

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