MATERIAL INFORMATIVO
Programa de Estudios/Programa Programa de Formación Humanística Sesión N ° 05
Experiencia Curricular: Constitución y Derechos Humanos Semestre 2025 – 1
Contenido temático: Derecho a la vida y derecho a la integridad
Docente: Helen Alva Burgos
Tipo de Material Informativo Lectura / artículo / y otros: Ficha de aplicación
Integrantes del equipo: %
1. García Ramos Denisse
2. Guevara Rodríguez Joseph
3. Ojeda Tapullima Gimenez
4. Riche Siapo Yeremy
5. Velasquez Sánchez Yulisa
6. Zabaleta Arévalo Leyner
_______________________________________________________________________
CASO:
▪ Murió Ana Estrada, primera peruana que accedió a la eutanasia tras iniciar
batalla legal por el derecho a la muerte digna.
CASO DE EUTANASIA DE ANA ESTRADA
1. Introducción:
El objetivo de este trabajo es analizar el caso de Ana Milagros Estrada Ugarte,
centrándose en aspectos relacionados con el derecho fundamental a la vida, la
eutanasia y la muerte digna. Al realizar el presente análisis, nos enfocamos en
los criterios y principios como las medidas que se podrían agotar para alcanzar
la legalidad de la eutanasia respecto de Ana Estrada, quien requiere una muerte
en condiciones dignas, puesto que desde los 12 años sufre una enfermedad
degenerativa que le causa un gran sufrimiento y deterioro físico. Su decisión de
obtener una muerte digna, cuando ella misma lo decida, la ha convertido en el
primer símbolo de la eutanasia en Perú.
La eutanasia es la práctica médica que implica la terminación intencional de la
vida de una persona, a petición de esta, para aliviar un sufrimiento insoportable
causado por una enfermedad terminal o irreversible. Es decir, se busca provocar
la muerte sin dolor, con el objetivo de terminar con la angustia del paciente y bajo
estrictas condiciones legales y éticas.
En el caso peruano, la eutanasia no está legalizada, el artículo 112° del Código
Penal tipifica lo siguiente: “el que, por piedad, mata a un enfermo incurable que
le solicita de manera expresa y consciente para poner fin a sus intolerables
dolores, tiene una pena de cárcel no mayor de tres años”.
Ana Estrada de 46 años de edad, es una psicóloga de profesión que padece de
polimiositis, enfermedad incurable, progresiva y degenerativa que le fue
diagnosticada a los 14 años. Conforme avanzó su enfermedad y debido a que
en el 2015 se sometió a una traqueostomía y una gastrostomía, inició un proceso
para que se inaplique el artículo 112 del Código Penal y no se sancione a los
responsables que llevar a cabo la eutanasia a su favor. Asimismo, solicitó se
desarrollen protocolos para que se aplique el derecho a la muerte digna. Alega
la afectación a su dignidad humana y debido a que paulatinamente está
perdiendo su libertad, buscó justicia para poner fin a lo que para ella significa
perder su dignidad.
Precisamente, es el artículo 1 de la Constitución el que precisa de forma clara
que la persona humana y su dignidad son el fin supremo de la sociedad y el
Estado. Esto quiere decir que, en aplicación de la teoría intencionalista se tendría
que evaluar la dignidad de la persona para proceder a conceder su deseo. De
tal manera será posible evaluar sí efectivamente la vida no es digna debido a su
padecimiento; ante lo cual el magistrado podrá encontrar el sustento en el
ordenamiento jurídico para ordenar la muerte. En la misma línea, se debe
entender que al referirse a la dignidad implica también pronunciarse en el tema
relacionado con la muerte digna del ser humano.
2. Bases teóricas:
• Dignidad Humana:
La dignidad humana no solo es el fundamento de los derechos fundamentales,
sino también un derecho autónomo que debe ser respetado y protegido por el
Estado. Esto subraya la importancia de colocar a la persona en el centro de las
decisiones y acciones del Estado, y de asegurar que todas las políticas y
prácticas sean coherentes con este principio fundamental. La dignidad humana,
es un valor fundamental, que está estrechamente relacionada con el respeto y la
salvaguardia de la vida humana, así como con la autonomía y la libertad
individuales (Araya, 2023).
• Vida Digna:
El derecho a una vida digna es fundamental y está intrínsecamente ligado al
principio de la humana dignidad, un concepto esencial en ética y derecho que
subraya el valor inherente e inalienable de cada individuo, sin importar sus
circunstancias o procedencia. Este derecho trasciende la mera existencia;
implica vivir en condiciones que salvaguarden y promuevan la dignidad
intrínseca de cada persona, incluyendo aspectos como el acceso a necesidades
básicas como alimentación, vivienda, atención médica y educación (Martínez,
2022).
Por otro lado, los marcos legales y los tratados internacionales suelen reconocer
el derecho a una vida digna. Un ejemplo de ello es la Declaración Universal de
Derechos Humanos, específicamente en su artículo 25, que establece el derecho
de toda persona a disfrutar de un estándar de vida que asegure la salud, el
bienestar y, de manera especial, el acceso a alimentación, vestimenta, vivienda,
atención médica y servicios sociales necesarios tanto para la persona como para
su familia. Asegurar este derecho implica abordar las desigualdades sociales,
económicas y políticas que podrían dificultar que las personas vivan de manera
digna. Además, está relacionado con la protección contra la violencia, la tortura
y otras formas de trato inhumano (Cárdenas et al., 2022).
• Muerte digna:
Araya (2023) menciona que la noción de muerte digna se enfoca en el derecho
de las personas a fallecer de manera respetuosa y sin padecimientos
innecesarios, manteniendo el control sobre su propia muerte. En este contexto,
la muerte digna puede ser considerada como una manera de honrar y preservar
la humana dignidad en el tramo final de la vida.
Además, el concepto de muerte digna abarca un equilibrio relacionado entre la
autonomía individual con las decisiones respecto el final de vida de las personas.
Muñoz (2022) destaca que la muerte digna involucra el respeto a la autonomía y
las decisiones del paciente en la última etapa de su vida. Los pacientes tienen el
derecho de tomar elecciones fundamentadas respecto a su tratamiento médico,
incluso la posibilidad de rechazar tratamientos que no deseen recibir. Desde esta
perspectiva, la muerte digna puede entenderse como un medio para honrar la
autonomía y la libertad individual en el tramo final de la vida.
Es fundamental aclarar que la muerte digna no necesariamente implica la
eutanasia o el asistido suicidio, ya que puede ser alcanzada mediante cuidados
paliativos y terapias médicas que alivian el dolor y el padecimiento del paciente.
Los paliativos cuidados se concentran en incrementar la vida, en su calidad, del
paciente, brindando respaldo emocional y espiritual en el momento final (Ruiz,
2023).
• Autonomía y voluntad del paciente:
La muerte digna implica el respeto a la autonomía y la voluntad del paciente
durante el proceso final de la vida. Todos los pacientes tienen el derecho
fundamental de tomar informadas decisiones acerca de su tratamiento médico y
tienen la libertad de rechazar cualquier intervención que no deseen recibir. En
este contexto, la muerte digna se interpreta como una manera de honrar la
autonomía y la individual libertad en las etapas finales de la vida (Martínez,
2022).
• Eutanasia:
La eutanasia ha suscitado un amplio y controvertido debate tanto en la sociedad
como en el ámbito médico. Velasco y Trejo (2022) exponen algunos aspectos
relevantes sobre la eutanasia: La eutanasia se define como “el acto intencionado
de poner fin a la vida de una persona, realizado con su expresa voluntad”. La
Ley de Eutanasia, en vigor en España desde junio de 2021, establece directrices
para la prestación de asistencia médica en el proceso de morir. Además, la
eutanasia ha generado un amplio debate en la sociedad y en el ámbito médico,
con opiniones divididas. Algunos la ven como un derecho humano que permite
una muerte digna y sin sufrimiento, mientras que otros la consideran un tipo de
homicidio que contradice los principios éticos de la medicina. La normativa sobre
la eutanasia experimenta notables variaciones entre distintos países; por
ejemplo, en naciones como España, se autoriza la práctica de la eutanasia y el
suicidio asistido, mientras que en otros se prohíbe (Ruiz, 2023).
• Principio de daño:
El principio de daño se refiere a la obligación moral de no causar daño a los
demás. En el contexto de la eutanasia, este principio se relaciona con la idea de
que la eutanasia puede causar daño a la persona que recibe la ayuda para morir,
así como a la sociedad en general. En tal contexto, este principio se relaciona
con la idea de que la eutanasia puede causar daño a la persona que recibe la
ayuda para morir, así como a la sociedad en general. La eutanasia es un tema
que ha generado un gran debate en la sociedad y en el ámbito médico, y su
regulación varía según los países. Es fundamental destacar que la eutanasia no
debe confundirse con lo que comúnmente se conoce como eutanasia indirecta,
el rechazo voluntario de un tratamiento vital por parte de un paciente competente.
3. Discusión:
El problema central del caso analizado plantea una cuestión profundamente ética
y moral: ¿Le corresponde a la demandante el derecho a dignamente morir? Este
dilema se inserta en el contexto del debate sobre la autonomía del paciente y la
dignidad en el proceso de morir. La pregunta no solo implica consideraciones
legales y médicas, sino que también toca fibras sensibles de la sociedad,
desencadenando discusiones sobre la calidad de vida, la compasión y el respeto
por las decisiones personales en situaciones extremas.
Después de que la señora Ana Milagros Estrada Ugarte, haya tenido una
constante lucha por el reconocimiento de una muerte digna, sumándose a su
pedido la Defensoría del Pueblo, quien interpone una demanda de acción de
amparo para que inapliquen el artículo 112° del Código Penal y le puedan realizar
el método de eutanasia .Trayendo consigo, una primera instancia en donde le
concedieron a Estrada la posibilidad de realizarle la eutanasia, fallo que fue
ratificado por la segunda instancia, donde juez supremo ordenó a EsSalud formar
dos comités para que hagan un protocolo de actuación sobre la manera de cómo
se aplicara la eutanasia en el caso específico.
En esta situación, nosotros coincidimos con la resolución de la sentencia en la
medida de que no se aplique el artículo 112 del Código Penal para que de alguna
forma la persona autorizada y especializada en temas médicos queden liberados
de responsabilidad penal y se pueda reconocer una muerte digna para todas
aquellas personas que sufren de dolores incontrolables, debido a alguna
enfermedad terminal e irreversible, teniendo en cuenta que los cuidados
paliativos ofrecidos por el Estado, no siempre será un medio para llevar una
mejora de vida. A su vez consideramos, que la demanda de acción de amparo
no fue la fórmula adecuada, sino que ameritaría una reforma al artículo 112, y
luego abarcar una política de eutanasia, teniendo en cuenta que la eutanasia
vendría ser una problemática de políticas públicas, es decir aquellas directrices
que da el estado en materia tributaria o de presupuesto, y estaría dentro de los
temas de salud. También es necesario destacar que, aunque nuestra
Constitución Política reconoce el derecho a la vida, este no es absoluto y debe
ser comprendido e interpretado considerando otros derechos fundamentales
inherentes a la persona.
En particular, el primer artículo de nuestra Norma Suprema establece que el
objetivo supremo de la sociedad y el Estado es la protección de la humana
persona y el respeto a su dignidad. De este modo, se puede concluir que el
derecho a la muerte se considera un derecho implícito del ser humano que debe
aplicarse en situaciones específicas.
Como equipo de trabajo estamos a favor de proponer la inclusión de un proyecto
de ley que aborde la legalización de la eutanasia en la agenda parlamentaria.
Este proyecto busca preservar la calidad de vida digna, respetar la autonomía y
libertad individual; buscando la aceptación del procedimiento de la eutanasia,
basándonos en el derecho a decidir sobre el cuerpo propio y, por ende, sobre el
proceso de morir. Estableciendo que un médico pueda llevar a cabo acciones
para poner fin a la vida de un individuo que sufre, siempre y cuando este esté en
pleno ejercicio de sus derechos fundamentales. Esta medida se aplicaría
únicamente en casos en los cuales la persona solicitante haya sido
diagnosticada con una enfermedad incurable que le cause graves e
insoportables dolencias, tanto físicas como psicológicas, impidiéndole llevar una
vida digna. También se contempla en la propuesta que la persona no esté
recibiendo un tratamiento que pueda postergar el avance de la enfermedad
incurable, haciendo referencia a los cuidados paliativos proporcionados por el
Estado. Donde la persona solicitante de la eutanasia puede revocar su solicitud
en cualquier momento y bajo cualquier modalidad, sin indicar las razones,
debiendo esto consignarse en la historia clínica del o la paciente. Con este
proyecto normativo queremos precisar que la muerte producida por la eutanasia
tendrá efectos equivalentes a una muerte natural, razón por la cual el médico
estará exento de responsabilidad penal.
4. Conclusiones:
▪ La sentencia recaída en el caso Ana Estrada marcó un hito significativo al
reconocer el derecho de una persona a optar sobre el momento y la forma
de su propia muerte. Esta decisión resalta la importancia de la autonomía
y la dignidad de los individuos en situaciones de enfermedad terminal.
Además, establece un precedente legal al reconocer que la prohibición
absoluta de la eutanasia y el suicidio asistido podría ser inconstitucional
al violar derechos fundamentales.
▪ El concepto de muerte digna se entrelaza con la idea de garantizar que,
en situaciones de enfermedad terminal o sufrimiento insoportable, los
individuos tengan la posibilidad de morir en escenarios que avale su
dignidad y sus valores personales. Esto implica no solo el alivio del dolor
físico, sino también el reconocimiento y la atención al sufrimiento
emocional y psicológico.
▪ Se considera como posición central la no aplicación del artículo 112 del
Código Penal. Acción que tendría como consecuencia eximir de
responsabilidad penal a los médicos profesionales autorizados y
especializados, lo que abriría la puerta al reconocimiento de una muerte
digna para individuos que experimentan dolores incontrolables debido a
enfermedades terminales e irreversibles. Este planteamiento cobra
especial relevancia en situaciones donde los cuidados paliativos ofrecidos
por el Estado no siempre representan un medio eficaz para mejorar la
calidad de vida.
▪ En Perú, el derecho a decidir sobre la muerte, incluyendo la eutanasia, es
un tema muy complejo. Si bien la eutanasia está penalizada por el Código
Penal del artículo 112, el debate sobre la muerte digna y el derecho a una
muerte asistida ha cobrado fuerza, especialmente a través de casos como
el de Ana Estrada, donde la Corte Suprema ha ratificado el derecho de la
persona a decidir sobre su final. La Defensoría del Pueblo ha defendido
la idea de que este derecho fundamental debe ser reconocido y protegido
ya que es el mecanismo más idóneo por el cual una persona puede llegar
a materializar el derecho a decidir sobre su vida, aunque la legislación
actual no lo permite.
▪ Como resultado de este análisis, se llega a la conclusión de que la
asistencia en el proceso de morir debería ser regulada dentro del marco
legal peruano, con el propósito de preservar la dignidad de la vida,
respetar la capacidad de las personas para tomar decisiones sobre su
propia vida y reconocer el derecho a una muerte digna. Además, se
propone que se reconsidere la aplicación del artículo 112 del Código
Penal, tomando como referencia el caso de la señora Estrada, con el
objetivo de despenalizar la eutanasia en el Perú.
Referencias bibliográficas:
Araya, M. (2023). Vivir con dignidad el proceso de la muerte: Una mirada desde
el bioderecho. Revista Siwo,
[Link]
Barturen M, Eliana M, Quezada M, Castro M, & Quezada G. (2024). La
regulación de la eutanasia y el derecho a la muerte con dignidad en el
Perú a propósito del caso de Ana Estrada. Revista de Bioética y Derecho,
(61), 125-138. [Link]
Cárdenas, B., Zavala, L., Amaya, L., & Zegarra, R. (2022). Disagreements
between the Right to Life and the Right to a Dignified Death. Regarding
Assisted Suicide in Colombia. Revista de Filosofia, 39(102), 304 - 318.
[Link]
Martinez, J. (2022). El derecho a solicitar la prestación de ayuda para morir: un
debate desde la Bioética y el Derecho. Rev. Bioética y Derecho, 1(54),
233-250. [Link]
Muñoz, G. (2022). Some reflections on end-of-life decisions in Chile, regarding
the bill on dignified death and palliative care. Revista de Derecho, 35(1),
37 - 57. [Link]
Ruiz, C. (2023). El derecho fundamental a eutanasia y su problemática
constitucional en España. Revista de Bioética
[Link]
Spaemann, R. (2018). Sobre el concepto de dignidad humana (D. Innerarity,
Trad.). Revista de Derecho (PUCP), (70), 13–44.
[Link]