Prefacio
No habrla sociedad sin familia, pero tampoco habría fa
milias si rno existiera ya una sociedad (...) Pocas institucio
nes han planteado problemas tan complejos y diversos
desde los inicios de la reflexión sociológica y de la inves
tigación etnológica. Dichas dificultades obedecen a la
naturaleza dual de la familia, fundada sobre necesidades
biológicas a procreación de hijos, su cuidado, etc.-ya
la vez sometida acondicionamientos de indole social.
CLAUDE LÉVI-STRAUSS,
"Prólogo" a Historia de la familia, págs. 12-13.
No por conocida y universalista, la afirmación del epígrafe es
menos adecuada para encabezar una investigación histórica sobre
la institución familiar en la Argentina.
Dentro de la familia contemporánea tienen lugar diversos tipos
de intercambios: de bienes sexuales; de bienes afectivos; de bienes
económicos; de obligaciones jurídicas. Desde esa perspectiva, cons
tituye un lugar de ejercicio del poder (entre cónyuges; de los padres
con respecto a los hijos; del Estado con respecto al grupo), a la vez
que un lugar de protección con respecto al poder (seguridad de un
ámbito privado frente a la esfera pública) (Perrot, 1991,97). Atra
vés de estos intercambios, la familia es investida socialmente de
múltiples misiones: a) asegurar la reproducción biológica de la po
blación y la gestión de la fuerza de trabajo; b) regular la relación
entre los sexos; c) regular la relación entre las generaciones; d) ase
gurar la reproducción de la estructura de clases sociales;e) contri
buir a mantener el orden social.
No es de extrañar, entonces, que un actor de importancia tan
crucial haya suscitado en las ciencias sociales los discursos más
dogmáticos y normativos que se conocen: desde visualizarla como
"retlejo de las relaciones sociales de autoridad" hasta considerarla
Una "pequeña república de iquales". Tampoco es de extrañar que
esas disciplinas hayan multiplicado últimamente su interés por este
objeto de estudio (Commaille, 1991,265-276).
En efecto, en Europa, donde hay más tradición en la materia y
donde los cambios recientes en la dinámica familiar fueron más pro
HISTORIA DE LA FAMILIA EN LA ARGENTINAMODERNA (1870-2000)
fundos, se asiste a unaexplosón de investigaciones en todas las ra
mas: la etnologia, la sociologla, la dermograffa, la economía, las cien
Cias politicas, la historia, el derecho, la psicologla, Elestudio de la fa
milia se ubica hoy en el cruce de todas estas disciplinas, a veces,
lamentablemente, constituidas en indeseables compartimentos es
tancos.
Este súbito interés no fue fortuito. Antes de la década de 1960,
era indudable la hegemonía de la familia conyugal, la que no susci
taba oposición ni preocupación social. El abandono de las forrmas
tradicionales y la emergencia de modalidades de funcionamiento
que parecen escapar por completo al control social -por ejemplo:
desacralización del matrimonio-institución; unión libre, hijos extra
matrimoniales, divorcio; labilidad de los lazos intergeneracionales,
privilegio de laesfera privada sobre la pública, etc.-, generaron du
das acerca de la idoneidad de la institución para seguir desempe
fiando las tareas con que era socialmente investida.
Siendo esas tareas imprescindibles para el orden social, emergió
entonces toda la gama imaginable de estudios acerca de las formas
históricas de control yacerca de las nuevas formas posibles de regu
lación de la vida familiar. Al punto de ser estos temas los que mejor
evidencian, hoy por hoy, la extrema sensibilidad de las ciencias so
Ciales con respecto a las exigenias (determinaciones) de los contex
tos políticOS en los que se desarrollan. Se espera de ellas, nada me
ns, que establezcan la manera de construir una teoría y una
práctica de la regulación de la farmilia a partir de la pluralidad de ló
gicas yconfiguraciones que la atraviesan. Unacuestión para la cual,
hasta hoy, no hay respuesta.
Ahora biern, en el ármntbito de la Sociologla, a partir de 1970 se
dearrollan tres principales vertientes para el abordaje de la institu
ion farrliar: a) la que es sensible sobre todo a las diferencias (de
terrinacione) de clae; b) la que está centrada en las diferencias de
jerero, ) la que se focaliza en las relaciones que se establecen en
tre la farrilia y el
Estado.
Ejernplo de la prirnera es el interés por estudiar la homogamia
lettatega, rnatrinoniales
on srnilar que conducen ala elección de un cónyu-
pertenencia socal) afin de comprender las determi-
o, comportarmientos tamiliares, asl como :surol en la re-
producon de la etructura de lases 0, más en general, de los
teas de teproduiónsodal
frpke de la eunda son las(Bourdieu, 1980). de filiacion femi-
tirta ern origen, que irivestigaclones,
introducen la perspecctiva de la dominación de
género en el estudio de la familia, mostrando la dependencia objeti
va de la mujer con respecto al cónyuge y su desventaja relativa, antes
ydespués del matrimonio, como consecuencia de la valoración dife
rencial de sucapital simbólico (dote escolar) (De Singly, 1987).
En fin, ejemplo de la tercera es el esfuerzo por develar los me
canismos de que se ha servido el Estado a lo largo de la historia, pa
ra lograr que las familias se comporten de acuerdo a las necesida
des de la reproducción de la fuerza de trabajo y de la preservación
del orden social (Donzelot, 1977).
En el ámbitode la Demografía, por su parte, si bien es antiguo el
interés por ciertos comportamientos familiares, también se han reno
vado las ópticas analíticas como consecuencia de las mutaciones pro
ducidas en las últimas décadas. Las nuevas modalidades de forma
ción ydisolución de uniones; las cambiantes trayectorias conyugales;
el equilibriodenográfico de los mercados matrimoniales; la realidad
de una descendencia acumulada a través de varias uniones; la pro
blenática de la filiación yel reconocimiento de los hijos; los tipos
emergentes de composición familiar (cohabitación, monoparentali
dad, ensamblaje); la redefinición de las relaciones cuantitativas y cua
litativas entre las generaciones; el cambio en el entorno familiar en
el que se socializan los niños, etc., son temas en los que la investiga
ción demográfica se muestra firmemente comprometida, tanto en
sus aspectos descriptivos como en los explicativos (Leridon, 1991).
En este contexto de conocimientos deben ser evaluados los re
sultados de la investigación que aquí presentamos.
Los objetivos de nuestro estudio se ubican casi exclusivamente
en los limites de la Sociologíay la Demografía. No solo por especia
lización personal, sino por la carencia de conocimientos globales
acumulados desde otras disciplinas. En efecto, con excepción del
Derecho -que sí ha mostrado una significativa evolución en los últi
mos tiempos, impelida por realidades insoslayables (legislación so
bre divorcio vincular, patria potestad, filiación de los hijos, en
nuestro país son escasísimos los estudios comprensivos sobre la fa
milia. Ni siquiera la Antropologla (en su rama referida al estudio de
del parentesco), una disciplinade antigua presencia aca
reglasentre
sdemica nosotros. muestra antecedentes de investigación que
nayan producido una masa mínima de conocimiento.
inéditos
NUestra meta inicial se limitaba a describir y explicar los
cOmportamientos que, desde fines de los años '60, también se ev
loS nue
uencian en la familia argentina. Se trataba de sacar a la luz
WORIA DE LA IAMILIA TNT AGTHTINA MO
patrones de conducta; onstatar sueventual diferenciaciónseqún
VOs regionales, precisar e rol que Cum
clases soales y segün contextos intergeneradonal de la pobreza (un fe.
ple la tamilia en la transmisión mediados de la docada de
nómenoexacerbado enla Argentina desde acumulados
1970), relacionar este conocimiento con los hallazgos que sl
acercade la situación social de la mujer (área de investigaciónse ubi
se expandió en los últimos ños). Este diagnóstico empirico
caba, por lo tanto, en el contextoteórico de lasdeterminaciones de
clase yde las determinaciones de género, aslcomo en el del abor
daje especiticamente demogratico. Nuestra meta,adenás, pareclare
lativamente alcanzable ya que solo requerla fuentes modernas de in
formacion.
Muy pronto nos percatamos, sin embargo, de que es irnposible
realizar un diagnostico de la realidad actual sin conocer la evolución
de la familiadesde el último tercio del siglo XIX, mormento en que
comienza el proceso de organización de la Argentina moderna y se
sucedencambios trascendentales en la estructura social yen ladiná
mica y composición étnica de la población. Porque la modificación
de la institución familiar ha sido siempre -en todo momento ylugar
un proceso propio del largo plazo, aun cuando se lleve a cabo, co
mo en el presente, aun ritmo acelerado.
Se nos impusopues la perspectiva histórica y, con ella, la necesi
dad de definir lapsos históricamente significativos. Establecimos en
tonces que el análisis debla ubicarse en el contexto teórico de los
modelos de acumulación, identificando aquellos que se suceden en
la Argentina durante nuestro lapso de observación: la estrategia
agroexportadora (1870-1930); los modelos industrializadores del
justicialismo (1945-1955) y del desarrollismo (1958-1972); el ajuste
aperturista (1976-1999). Laadopción de estaóptica diacrónica fue
de más dificil cumplimiento ya que, al menos para aquellas temàt
cas que requieren información cuantitativa, supuso compatibilizar
todas las fuentes disponibles para ese perlodo, lo que, obviamente,
implicó incorporar menos y peores datos que los que pudieron util
zarse para las épocas más recientes.
La exposición está dividida en cinco Partes.
La Primera (Capítulo 1) explicita los principales instrumentos teóri-
Cos y metodológicos usados alo largo del estudio. La conceptualiza-
cIón que ahí se presenta es deliberadamente general, porque Conside-
ramos preferible desarrollar os aspectos conceptuales especificos de
cada temática en su Capítulo
respectivo.
La Segunda Parte (Capitulos 2 a 5)presenta la indagación de al
ounas dimensiones sociales que, anuestro juicio,definen el campo
dentro del cual puede modificarse la dinámica familiar; por esa ra
zón las consideramos 'parámetros' de análisis. Se exponen entonces
las transfomaciones en los parámetros económicos, demográficos,
juridico-ideológicos ysociales (en este último caso, limitándonos a la
condición femenina), durante el lapso estudiado.
Recién en la Tercera Parte (Capitulos 6 a 9) abordamos especifi
camente la evolución histórica de la familia, con unadisposición que
requiere una aclaración previa.
Suele comenzarse la exposición sobre la transición familiar mos
trando los cambios en la distribución de los hogares según su tipo'
(tamanoycomposición interna). Mediante un sistemaclasificatorio
ad hoc, se presentan entonces sucesivas fotografías' o 'instantá
neas' del universo de familias talcomo habrlan sido tomadas en ca
da fecha censal (análisis transversal). Este procedimiento genera
multiples equlvocos de interpretación que es preciso despejar.
En primer lugar, por muydiferentes que sean esas 'fotografías',
sumodificación alo largo del tiempo no explica nada por sí misma.
En realidad, cada una de ellas refleja el resultado cristalizado de di
versos procesos: cambios en el nivel de la mortalidad, en la intensi
dad ycalendario de la formación ydisolución voluntaria de las unio
nes, en la propensión a formar uniones legales o consensuales, en
la intensidad y calendario de la fecundidad, en la cuantía y dirección
de las migraciones temporarias, en las formas del allegamiento resi
dencial de personas ajenas al núcleo conyugal, etc.
En segundo lugar, dichos procesos pueden tener efectos con
tradictorios que se compensan o neutralizan mutuamente, de suer
te que es imposible evaluar su respectivo peso a partir de la mera
diferencia de las 'instantáneas'. Porejemplo, en épocas de declina
ción paralela de la mortalidad ylafecundidad, el efecto tendiente
aaumentar el tamaño derivado de la primera puede ser compen
sado por el tendiente a reducirlo derivado de la segunda. Por lo
tanto, para atribuir significado alas diferencias entre fotografías'
no basta con compararlas: hay que analizar la dinámica de los pro
cesos que las determinan.
Por último, un mismo tipo de familia (por ejemplo, la que llama
mos 'nuclear') puede tener distintos significados en situaciones so
cio-económicas yculturales diferentes. Por ende,debe interpretarse
cada 'fotografía' en su respectivo contexto histórico.
Razonando rigurosamente, el análisis explicativo de los cambios
19
ARGENTINA MODERNA (1870-2000)
HISTORIADE LAFAMILIA EN LA
Por
contemplar todavia otros aspectos,estu
en las fotografias' debería uniones también debería
ejemplo, la formación y disolución de
de unasucesión de compor
diarse en términos de procesOS, Osea, cónyuge, formar
tamientos que conduce a los individuos a elegir un lo
Más precisamente,
una unión, prolongarla, separarse, reincidir, etc.cada individuO a com
que debería descubrirse es la propensión de
portarse distintamente según su historia anterior. El mismo razona
miento se aplica al estudio de la fecundidad: las decisiones relativas
ala llegada de un segundo hijo dependen de la existencia del prime
ro; las relativas a la llegada del tercero, de la existencia del segundo;
y asíde seguido. En suma, como estos comportamientos dependen
de la experiencia anterior de cada individuo o pareja, la metodología
imprescindible es doble: por un lado, se requiere la observación de
cohortes reales (análisis longitudinl), por otro, la observación de la
historia de cada miembro de una cohorte real (análisis retrospectivo).
Ambas opciones son muy difíciles de concretar, por falta de informa
ción adecuada: diseño deficiente de las estadísticas públicas en el pri
mer caso, carencia de encuestas ad hoc en el segundo. Estas restric
ciones nos limitaron, de hecho, al uso casi exclusivo de las ópticas
transversal ylongitudinal, privilegiandosiempre esta última cuando
los datos lo permitían.
Nuestro análisis de la transición de la familia empieza pues por
ladescripción de las tendencias relativas a la formación ydisolución
de las parejas (Capítulo 6). Continúa con el estudio de la modifica
ción de conductas relacionadas con la constitución de la descenden
cia (número de hijosy espaciamiento de los mismos) (Capítulo 7).
Desemboca (Capítulo 8) en la detección de las mutaciones en la
Composición familiar que son producto de esas tendencias de la
nupcialidad y la fecundidad (así como de las correspondientes a la
mortalidad, analizadas en el Capítulo 3).
Con ánimo principalmente ilustrativo, dado que se carece por
Completo de datos idóneos, completamos esta Tercera Parte con al
gunas reflexiones acerca de la interacción entre el transcurrir del
tiempo ylas trayectorias de vida familiares o individuales (Capítulo 9).
La Cuarta Parte se aboca a la detección de diferenciales según la
Clase social, la condición de pobreza y el hábitat. En el Capitulo 0
Se presentan los perfiles de organización familiar que
caracterizdi o
Cada uno de los estratos sociales en presencia al finalizar
En el Capítulo 11 se el siglo
analiza una tesis (por entonces en boga eren círcu-
los de pensamiento estrechamente demográfico) según la cual un
alto nivel de fecundidad familiar favorece la transmisión intergene-
20
PREFACIO
racional de la pobreza, demostrando, a través del análisis de
tintos procesos de movilidad los dis
social que ha conocido nuestro país a
lo largo del tiempo, la
superficialidad de esa enunciación abstracta.
En fin, el Capítulo 12 describe los perfiles familiares correspondien
tes alas distintas estructuras sociales
regionales.
La Quinta Parte (Capítulo 13) aborda una
temática de alcance
difícilmente exagerable: la identificación de los mecanismos a través
de los cuales, en cada estrategia de
milia cumpliera con los mandatos deacumulación,
se logró que la fa
joa un costo mínimo y de favorecer el
reproducir la fuerza de traba
ble al mantenimiento del orden social. disciplinamiento indispensa
Por último, en un corto Eplogo, reflexionamos acerca de
los in
terrogantes que plantea para el futuro laorganización familiar, tan
to en la Argentina comoen los países de capitalismo
da su disímil situación económica ysocial.
avanzado, da
A todo lo largo de la
elaboración de este libro, se nos planteó la
siguiente pregunta: ¿cómo hacerlo accesible, a la vez, a la comuni
dad académica (ya que se trata de una investigación que utiliza con
ceptos, métodos ytécnicas científicos) y al público no-académico (ya
que se trata de una cuestión que puede interesar a decisores políti
Cos, trabajadores sociales, especialistas de otras disciplinas, periodis
tas, público en general)? La respuesta que encontramos fue la de di
ferenciar el texto según el interés que pueda suscitar en cada lector.
Así, por un lado, dentro de cada capítulo, la exposición recurre sin
restricciones a todos los términos, datos estadísticos y técnicas pro
pios de la demostración científica. Por otro lado,al final de cada ca
pítulo, en páginas visualmente identificables por el diseño de sus
márgenes, se incluye un acápite denominado Recapitulación yba
lance, donde se exponen los principales hallazgos sobre la temática,
con un lenguaje lano y sin referencias a técnicas ni materiales esta
disticos; en suma, en un estilo amigable. Nos queda la intriga acer
ca de la eficacia de esta modalidad de presentación.
Es ahora el tiempo de los agradecimientos.
Enprimer lugar, deseo expresar mi reconocimiento a las institucio
nes que hicieron posible esta investigación al beneficiarne con becas
Osubsidios durante los ocho años gue ella insumió. A la Fundación
Antorchas que, en 1994-1995, me otorgó la beca que lleva su nom
bre, la que me permitió gozar de un lapso de dedicación exclusiva a
estatemática. Al Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Cienti
ARGENTINA MODERNA(1870-2000)
HISTORIADE LA FAMILIA EN LA
su Carrera como Inves
ficas y Técnicas),que, además de acogerme en sufragaron
tigadora Superior, me otorgó dos subsidios bianuales que
procesamiento
alqunos costos inherentes a las tareas de produccióny
Investigación Cientí
de datos. AUBACYT (Programa de Subsidios a la
fica de la Universidad Nacional de Buenos Aires), que colaboró con
dos pequeños aportes para idénticos objetivos. En fin, muy especial
mente, a la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica
(ANPCYT), la que me proporcionóla mayor parte de los recursos hu
manos (becarios) y financieros que posibilitaron el normal desenvolvi
miento de las tareas de investigación y la publicación de sus resulta
dos acompañados de abundante material fotográficoe iconográfico.
Sin estos aportes institucionales, este trabajo habría sido inviable.
En segundo lugar, quiero agradecer a los muchos colegas que,
desinteresadamente, me proporcionaron publicaciones o datos que,
por una u otra razón, eran para mí inalcanzables.
Por último, mi más grande reconocimiento para los docentes y
estudiantes de la Cátedra Demografía Social (de la que soy Profeso
ra Titular), en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de
Buenos Aires,por su inapreciable colaboración en la ardua tarea de
procesar datos a menudo imperfectos, así como por su permanente
disponibilidad y estímulo.
Para el lector amigo, solo un deseo: ojalá que, al leer este libro,
aprenda tanto como yo aprendí al escribirlo.
SuSANA TORRADO
(diciembre de 2001)
P. S.: Entre el momento en que entregué este libro para edición
(diciembre de 2001)y el momento en que corrijo las pruebas de
galera (diciembre de 2002), la Argentina ha asistido a cambios tan
vertiginosos en los órdenes político, económico ysocial que este tex
to no pudo dar Cuenta de ellos. Ruego al lector tener presente esta
circunstancia al comparar la situación actual con la que describo
para fines del siglo XX. Pertenecen a diferentes galaxias.
SUSANA TORRADO
(diciembre de 2002)