ALICIA DEL DOLOR.
By: Adrián García.
Referencia: INVESTIGACIONES.
¿Qué es?
Es una nemotecnia utilizada en medicina para recordar los aspectos clave de la semiología del
dolor. Cada letra de "ALICIA" representa un elemento fundamental que se debe evaluar cuando
un paciente refiere dolor.
A (Aparición)
Se refiere al momento en que comienza y a las circunstancias en las que se manifiesta. Este
aspecto es clave para determinar la posible causa del dolor y su evolución.
¿Cuándo inició el dolor? (Fecha, hora, circunstancia)
¿Fue repentino o progresivo? (Inicio súbito “suele indicar una causa aguda o urgente
que requiere atención médica inmediata.” vs. gradual “suele estar relacionado con
procesos inflamatorios, metabólicos o funcionales que evolucionan con el tiempo.”)
¿Está relacionado con alguna actividad o evento? (Ejemplo: después de un esfuerzo
físico, tras una comida, durante el descanso)
¿Ha ocurrido antes o es la primera vez? (Recurrencia)
L (Localización)
Es fundamental para orientar el diagnóstico, ya que puede indicar qué estructuras anatómicas
están involucradas. Se clasifica de varias maneras:
Bien localizada: el paciente puede señalar con precisión un punto específico. Ejemplo:
úlcera gástrica, dolor en el epigastrio.
Difusa o mal localizada: el dolor es vago y difícil de precisar. Ejemplo: peritonitis, dolor
abdominal generalizado.
Irradiada: el dolor se origina en un sitio pero se extiende a otra área. Ejemplo: infarto
agudo de miocardio (irradiado a brazo izquierdo o mandíbula).
Referida: el dolor se percibe en una zona distinta a la de la lesión real. Ejemplo: colecistitis
(dolor en hombro derecho).
Migratoria: el dolor inicia en una región y cambia de ubicación. Ejemplo: apendicitis
(empieza en epigastrio y se localiza en fosa ilíaca derecha)
I (Intensidad)
Es un aspecto subjetivo pero crucial para evaluar su impacto y orientar el diagnóstico. Se mide a
través de escalas que permiten clasificarlo de manera más objetiva. Algunas de las más
utilizadas incluyen:
Escala Numérica (EN)
El paciente califica su dolor en una escala de 0 a 10, donde:
0: Sin dolor.
1-3: Dolor leve.
4-6: Dolor moderado.
7-10: Dolor intenso o insoportable.
Escala Verbal (EV)
Clasificación basada en términos cualitativos:
Leve: Molesto pero tolerable.
Moderado: Limita algunas actividades.
Intenso: Dificulta las actividades cotidianas.
Insoportable: Incapacitante, requiere atención urgente.
Escala Visual Analógica (EVA)
Se presenta una línea de 10 cm, donde el paciente marca la intensidad de su dolor
desde “sin dolor” hasta “dolor máximo imaginable”.
Escalas específicas según la condición
Escala de Wong-Baker: Útil en pediatría, con caritas que van de feliz (sin dolor) a
llorando (dolor intenso).
Escalas neuropáticas: Como DN4, para diferenciar dolor neuropático de nociceptivo.
C (Características)
Se refieren a la forma en que el paciente lo describe, lo que ayuda a identificar su posible origen
y fisiopatología. Se clasifican según su tipo, intensidad y evolución, entre otros factores.
Tipos de Dolor según su Característica
Opresivo: sensación de presión o peso en la zona afectada (ejemplo: infarto agudo de
miocardio).
Urente o quemante: sensación de ardor, frecuente en dolor neuropático (ejemplo:
neuropatía diabética, esofagitis por reflujo).
Pulsátil: dolor con sensación de latido o golpes, común en procesos inflamatorios
(ejemplo: migraña, abscesos).
Cólico: dolor intermitente con periodos de intensidad variable (ejemplo: cólico biliar o
renal).
Lancinante o punzante: sensación de pinchazos agudos (ejemplo: neuralgia del
trigémino).
Desgarrador: sensación de ruptura interna, típico en patologías graves (ejemplo:
aneurisma disecante de aorta).
Evolución
Progresivo: aumenta con el tiempo, frecuente en inflamaciones o procesos neoplásicos.
Intermitente: aparece y desaparece en episodios, frecuente en cólicos o espasmos
musculares.
Constante: sin variación significativa en su intensidad, frecuente en patologías crónicas.
Evolutivo: cambia de característica con el tiempo, ejemplo: apendicitis (dolor
migratorio).
I (Irradiación)
Se refiere a la extensión del dolor desde su punto de origen hacia otras áreas del cuerpo,
siguiendo trayectos nerviosos o patrones específicos. Es un dato clave en la semiología del
dolor, ya que puede ayudar a identificar la estructura afectada.
Tipos de irradiación:
Radicular: Se extiende a lo largo de un nervio afectado. Ejemplo: ciática, donde el dolor
lumbar se irradia hacia la pierna.
Visceral: Se origina en órganos internos y se percibe en zonas alejadas. Ejemplo:
colecistitis, que puede causar dolor en el hombro derecho.
Somática: Se extiende dentro de la misma región anatómica. Ejemplo: fractura ósea,
donde el dolor se propaga a estructuras cercanas.
Referida: Se percibe en un área distinta a la de la lesión real. Ejemplo: infarto agudo de
miocardio, con dolor irradiado a brazo izquierdo o mandíbula.
A (Agravantes)
Son factores que aumentan su intensidad o frecuencia, proporcionando pistas sobre su origen y
fisiopatología. Se pueden clasificar en varias categorías:
Factores mecánicos
Movimiento: el dolor empeora con la actividad (ejemplo: fracturas, artritis).
Postura: ciertas posiciones exacerban el dolor (ejemplo: hernia discal, pericarditis).
Presión: el dolor aumenta al tocar la zona afectada (ejemplo: abscesos, inflamaciones).
Factores fisiológicos
Ingesta de alimentos: algunos dolores se agravan tras comer (ejemplo: úlcera gástrica,
colecistitis).
Respiración: el dolor se intensifica con la inspiración profunda (ejemplo: pleuritis,
neumotórax).
Esfuerzo físico: el dolor aparece o empeora con la actividad (ejemplo: angina de pecho).
Factores ambientales
Temperatura: el frío o el calor pueden agravar ciertos dolores (ejemplo: artritis
reumatoide).
Estrés: el dolor puede aumentar con la ansiedad o tensión emocional (ejemplo: cefalea
tensional, síndrome de intestino irritable).
Factores farmacológicos
Falta de analgésicos: el dolor se intensifica cuando el efecto del medicamento
desaparece.
Uso de ciertos fármacos: algunos medicamentos pueden agravar el dolor (ejemplo:
AINEs en gastritis).
Conclusión
En conclusión, la Alicia del Dolor es una herramienta esencial en la semiología clínica, ya que
proporciona una evaluación estructurada y completa del dolor. Su aplicación permite un
diagnóstico diferencial más preciso, mejora la comunicación médico-paciente y facilita la toma
de decisiones clínicas, optimizando el abordaje terapéutico. Además, su uso es valioso en la
enseñanza médica, ayudando a los estudiantes a desarrollar un enfoque ordenado y eficiente
para evaluar el dolor en sus pacientes.