El modelo atómico de Thomson,
también conocido como el modelo del "pudín de pasas" o "budín de ciruelas", propuso que el
átomo es una esfera de carga positiva con electrones incrustados en ella, como las pasas en un
pudín. Este modelo fue una de las primeras propuestas sobre la estructura del átomo, después
del descubrimiento del electrón.
Características principales del modelo de Thomson:
Átomo como esfera de carga positiva:
Thomson propuso que el átomo estaba formado por una esfera de carga positiva, donde la
mayor parte de la masa del átomo se encontraba.
Electrones incrustados:
Los electrones, con carga negativa, estaban incrustados dentro de esta esfera positiva, como
las pasas en un pudín.
Neutro en conjunto:
El átomo era eléctricamente neutro debido a la neutralización de la carga positiva por la carga
negativa de los electrones.
No había núcleo:
Este modelo no contemplaba un núcleo atómico, como lo haría posteriormente el modelo de
Rutherford.
Limitaciones del modelo de Thomson:
No explicaba la estabilidad atómica:
El modelo no explicaba cómo la carga positiva sostenía a los electrones dentro del átomo ni
cómo se mantenía la estabilidad atómica.
No explicaba la naturaleza del núcleo:
La falta de un núcleo atómico hacía que el modelo no pudiera explicar la naturaleza del núcleo
y la distribución de la carga positiva dentro del átomo.
No explicaba las observaciones experimentales:
El modelo de Thomson fue reemplazado por el modelo de Rutherford, que sí explicaba los
resultados del experimento de la lámina de oro, que demostró la existencia de un núcleo
atómico.
A pesar de sus limitaciones, el modelo de Thomson fue un paso importante en la comprensión
de la estructura atómica, al proponer la existencia de electrones como partículas subatómicas
y presentar una idea sobre la distribución de la carga dentro del átomo.