Edad Moderna
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Siglo XVI
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La difusión de la imprenta incrementó la
comercialización de las novelas y los romances,
aunque los libros impresos eran caros.
La alfabetización fue más rápida en cuanto a la lectura
que en cuanto a la escritura.
Todo el siglo estuvo dominado por el subgénero de
la novela pastoril, que situaba el asunto amoroso en un
entorno bucólico. Puede considerarse iniciada con La
Arcadia (1502), de Jacopo Sannazaro y se expandió a
otros idiomas, como el portugués (Menina y moza,
1554, de Bernardim Ribeiro) o el inglés (La Arcadia,
1580, de Sidney).
No obstante, a mediados de siglo, se produjo un
cambio de ideas hacia un mayor realismo, superando
en este punto las novelas pastoriles y caballerescas.
Así se advierte en el Gargantúa y
Pantagruel de François Rabelais y en la Vida de
Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y
adversidades (1554), origen esta última de la novela
picaresca. En Oriente se escriben dos de las cuatro
novelas clásicas chinas, la segunda versión de A la
orilla del agua (1573) de Shi Nai'an y Luo Guanzhong,
y Viaje al Oeste (1590), atribuida a Wu Cheng'en.
Siglo XVII
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Retrato de Miguel de Cervantes
Saavedra, por Juan de Jáuregui.
La novela moderna, como técnica y género literario
está en el siglo XVII en la lengua española, siendo su
mejor ejemplo Don Quijote de la Mancha (1605)
de Miguel de Cervantes. Se considera como la
primera novela moderna del mundo, ya que innova
respecto a los modelos clásicos de la literatura
grecorromana como lo eran la epopeya o la crónica.
Incorpora ya una estructura episódica según un
propósito fijo premeditadamente unitario. Se inició
como una sátira del Amadis, que había hecho que Don
Quijote perdiera la cabeza. Los defensores
del Amadís criticaron la sátira porque apenas podía
enseñar algo: Don Quijote ni ofrecía un héroe al que
emular ni satisfacía con bellos diálogos; todo lo que
podía ofrecer es hacer burla de los ideales
nobles. Don Quijote fue la primera obra
auténticamente antirromance de este periodo; gracias
a su forma que desmitifica la tradición caballeresca y
cortés, representa la primera obra literaria que se
puede clasificar como novela.