CAPITULO IV
LOS INJERTOS
DEFINICION. Se define como injerto el proceso mediante el cual parte de una
planta se une con otra, viviendo y desarrollándose a expensas de los elementos
nutritivos que las raíces de esa última toman del terreno. La operación de injertar
consiste en poner en contacto íntimo, mediante gran superficie de tejido viviente,
dos plantas o parte de una planta con otra, con la cual tenga afinidad, un sistema
de tejidos para que se pueda producir la unión celular que garantice la vida de
ambas partes, como si se tratara de una sola. El ser o individuo que se obtiene
así se llama “injerto”.
Chandler (1972) define el injerto como el proceso que consiste en unir una rama o
yema a un patrón enraizado, de tal manera que los cambium de injerto y patrón
queden en íntimo contacto, para que nuevos tejidos, procedentes de la división
celular de ambos queden fuertemente unidos y puedan transportar agua y
alimentos a través de la unión, sin ningún impedimento, ya se haga la unión
insertando una yema, o un trozo de tallo con varias yemas.
Antes de que se inicie la unión celular, el injerto tiene que recibir algo de agua del
patrón, mediante un firme contacto en las superficies de corte. Desde luego, la
cantidad evaporada desde el injerto es pequeña hasta que forme hojas, pero es
necesario reemplazar esa pequeña cantidad, para que el injerto pueda vivir y
crecer.
La división celular empieza relativamente pronto y cuatro o cinco días después de
haber insertado la yema o estaquilla al patrón, callos nuevos de injerto y de
patrón pueden constituir un puente de células vivas, a través de las cuales pasen
el agua y los elementos nutritivos con mayor facilidad.
González Sicilia (1968), plantea que el injerto es una operación que consiste en
fijar un trozo vivo de una planta provisto de una o más yema, sobre otra planta
para que se suelden ambos y vivan constituyendo una unidad.
El uso de los injertos ha sido muy variado en muchos cultivos, llegando a ser la
principal forma de multiplicación en algunos de ellos. Horsford (1969), nos dice
que la mayoría de las variedades comerciales del género citrus en su
propagación por semillas, no reproducen fielmente las características de la planta
original, por lo tanto deben ser propagadas por alguna forma vegetativa, ejemplo,
los injertos.
Terminología.
El vocablo injerto da a entender un todo integrado por dos partes muy definidas:
el sujeto y el objeto.
El sujeto, llamado en fitotecnia pie, porta injerto o patrón, es aquella parte que va
a constituir la base de la planta en la cual se encuentran las raíces, las que a más
de fijarlas al suelo tienen a su cargo la función fisiológica de tomar de este, los
elementos minerales disueltos en agua que le son indispensables para nutrir el
organismo de los miembros de cada especie, para que desarrollen y vivan con
salud y vigor. El agua enriquecida con elementos minerales se le llama sabia
bruta y tiene un movimiento o recorrido ascendente.
El objeto, denominado fitotecnica mente yema, es lo que constituye el injerto
propiamente dicho, atendiendo a la verdadera acepción de la palabra y que se
puede definir diciendo que es la parte que se inserta en un punto determinado del
patrón para que se suelde, brote y constituya la copa o ramaje de la nueva planta.
Esta copa toma inmediatamente del aire (con el auxilio de sus hojas y ramas
verdes), oxigeno y otros elementos imperativos para la vida de las plantas, los
que al combinarse con los elementos disueltos en agua, que fueron tomados del
suelo por las raíces, pasan a formar una sustancia alimenticia que va a nutrir el
vegetal y a enriquecer su economía en forma de nuevos tejidos y reservas. Esas
sustancias alimenticias, ya asimiladas, se denomina sabia elaborada y tiene
recorrido descendente. La operación bioquímica que activa esa función se llama
fotosíntesis o función clorofiliana, ya que se produce únicamente bajo los efectos
de la luz natural, o artificial, pero si precisa que esta sea de marcada intensidad.
Para los vegetales podemos decir que, injertar equivale a asociar en una sola
planta las aptitudes de dos individuos que vivieron separados y que ahora, en
unión estrecha, cada uno de ellos pone a concurso sus cualidades específicas
hacia un fin común, ya sea económico o científico. Así, una especie acomodada a
las condiciones ecológicas de un medio dado, pero cuyos frutos carecen de valor,
puede ser el pie indicado para llevar sobre si otra especie de flores o frutos de
alto valor, pero que sucumbiría en las condiciones de aquel si se plantara sobre
su propio pie.
Razones que llevan a la práctica de injertar.
1) Para aprovechar los beneficios de ciertos patrones. Hay plantas de ciertas
especies o variedades que pueden ser resistentes a algunas enfermedades de las
raíces. Si injertamos la yema traída de la copa de un árbol cuya especie, variedad o
cultivo es sensible a enfermedades en las raíces y la injertamos sobre un patrón de
otra especie o cultivo, en la cual sus plantas son resistentes a dichas enfermedades
radicales, pues logramos una planta libre a dicha enfermedad. Ejemplo, el injerto de
naranja dulce (Citrus sinensis L.) sobre naranjo agrio (Citrus aurantium, L.), para
evitar la gomosis y los estudios que se realizan para lograr plantas injertadas
resistentes a la tristeza, enfermedad que es devastadora para los cítricos.
2) También tenemos clones que no pueden propagarse por estacas y
económicamente la mejor forma es por injerto. Este es el caso de los clones de
manzanos, perales y otros.
3) Para acelerar el inicio de la etapa de vida útil de una planta, así tenemos ciertas
especies que si la reproducimos por semillas tardarían 10 y más años para
comenzar a dar frutos; sin embargo, si hacemos un injerto sobre una plántula que
halla desarrollado lo suficiente, para que su talluelo tenga el grosor óptimo para ser
injertado, trayendo la yema de una planta adulta ya productora de frutos, acortamos
grandemente el comienzo de la fructificación en la nueva planta. Hasta en un 50%.
4) Para cambiar las variedades o cultivares en una plantación. Así tenemos, que en
una plantación de manga blanca o amarilla (Mangifera indica, L) si realizamos el
injerto sobre ella de otras variedades de mango, hemos cambiado la plantación.
También puede darse el caso de tener en una plantación, por descuido o
desconocimiento, plantas de otras especies, variedades o cultivares, sobre
especies, que no corresponden a la plantación o cultivar en cuestión,
uniformaremos la plantación con la variedad que deseamos que prevalezca.
5) Para salvar un árbol que ha sido dañado, o desprendida su corteza en forma
anular. En este caso, practicando el llamado injerto de puente, que consiste en
injertar ramas tiernas que unan ambas cortezas, queda restablecida la planta.
6) Para programas de mejoramiento genético. Es muy importante, para el
mejorador, el poder realizar dos generaciones en el año, de una planta
determinada, cuando las condiciones así lo permitan. Hay variedades de ciertas
especies foto periódica, que con ellas puede lograrse dos generaciones al año.
Pero hay otras variedades de esa misma especie que por tener un comportamiento
foto periódico distinto al anterior, no se puede lograr las dos generaciones. Así
tenemos en el primer caso el ejemplo de las variedades de kenaf Cuba 195 y Cuba
108 y en el segundo caso tenemos la variedad Cuba 1087 los dos primeros,
comienzan el cambio de primordio desde los últimos días de agosto y la segunda
no antes de noviembre, independientemente de la fecha en que se siembre. Con
semillas producidas de las variedades Cuba 195 y Cuba 108, que comenzaron a
florecer en los últimos días de agosto, se puede sembrar, nuevamente en
noviembre o diciembre y obtener una nueva generación. Pero con la semilla que se
obtiene de La Cuba 1087 no puede volverse a obtener otra generación, ya que
florece muy tardíamente, no permitiendo las dos generaciones. Para obtener dos
generaciones en La Cuba 1087, se puede recurrir a injertar en ella, yemas de las
variedades Cuba 195 o Cuba 108, logrando con ello que desde septiembre
comience a florecer esta variedad y también esto se logra trayendo yemas de la
variedad Cuba 1087 e injertándolas sobre plantas de La Cuba 108 o Cuba 195 esta
práctica de injerto, se realiza en ambos casos, antes de comenzar a florecer una y
otra; para lograr obtener las dos generaciones de La Cuba 1087.
7) Hacer posible la multiplicación de un híbrido de caracteres deseados y que no
exista disgregación. Para ello obtenemos el híbrido y lo injertamos en un patrón
determinado, con esto logramos perpetuar las características del híbrido en
cuestión.
Condiciones necesarias para el injerto.
Cuando se realiza el injerto y se llega a obtener una planta en la cual se logra la
unión en la forma óptima, es necesario que exista una relación estrecha entre el
patrón y el injerto.
Si se injertan plantas de la misma especie el éxito es de esperarse, si las demás
condiciones son óptimas. En este caso se plantea que hay afinidad inmediata.
Pero si son de distintas especies, pero del mismo género la afinidad es próxima,
resultando afinidad remota cuando son de distintos géneros, pero de la misma
familia. En el primer caso el injerto es siempre posible y se llama franco; en el
segundo caso es posible y en el tercer caso es casual.
Cuando injertamos puede haber la unión perfecta entre dos plantas y esto es lo
que se llama compatibilidad; existiendo la incompatibilidad cuando hay
situaciones en que el patrón, el injerto o ambos mueren con bastante rapidez.
También puede existir incongeniabilidad, en estos casos la combinación vive,
pero ocurre algunas modificaciones del patrón, del injerto o de ambas. Esto
comprendería hinchamiento en la unión o achaparramiento del injerto.
Generalmente se aprecian síntomas consistentes en una combinación de patrón
e injerto, bajo una amplia variedad de condiciones ambientales, entre ellos
Hartmann y Kester (1968), señalan:
a) No formar con éxito una unión de injerto en un alto porcentaje de los casos.
b) Muerte prematura de los árboles; los árboles pueden vivir uno o dos años en
los surcos del vivero y luego morir.
c) Un obvio estado de mala salud de los árboles, el crecimiento puede ser débil,
con follaje amarillento y con caída prematura de sus hojas en el otoño.
d) Una diferencia marcada en la razón de crecimiento o de vigor del patrón y del
injerto.
e) Diferencia entre el patrón y el injerto en la época del desarrollo vegetativo para
el comienzo o fin de la estación.
f) Sobre crecimiento en la unión del injerto, encima o debajo de ella.
Existen dos síntomas especiales que, denotan que las combinaciones son
incompatibles,
Tales como:
1) Producirse rompimiento del árbol en el punto de unión, particularmente
cuando ha estado en crecimiento durante varios años observándose en la
fractura, limpieza y superficie liza y no dispareja o dentada.
2) La presencia de masa o membrana de tejido parenquimatoso o tejido cortical en
lugar de tejido diferenciado normal, esto puede apreciarse muy bien al
observarse un abultamiento prolongado en la unión del injerto y el patrón. Esto
interrumpe la conexión vascular normal entre patrón y púa.
Pueden existir distintas razones para no tener éxito en el injerto, como son:
a) No semejanza en la estructura anatómica, así, tenemos que los vasos
conductores entre el patrón y el injerto son muy diferentes, pues ocurren ciertas
anomalías fisiológicas. Esto tiene carácter de diferencia anatómica.
b) Falta de uniformidad de la dinámica de la savia que circula entre el patrón y el
injerto.
c) El periodo del año en que se injerta, ya que para tener éxito en el injerto debe
haber un desarrollo vegetativo óptimo, para que las zonas meristematicas estén
óptimamente activas y la yema no esté muy desarrollada aún.
Esto generalmente ocurre en las condiciones tropicales, como en Cuba de
noviembre a marzo.
Es muy importante señalar que cuando se ha efectuado una combinación
incompatible y es descubierta a tiempo, esta puede corregirse y hacer que el
árbol continúe viviendo. Esto se realiza mediante el injerto de puente, trayendo
la púa que va a unir las dos partes de una variedad mutuamente compatible.
Relaciones entre el patrón y el injerto.
Partiendo de combinaciones compatibles y no teniendo en cuenta los casos de
incompatibilidad, pueden presentarse en la combinación hechos deseados,
producto de la interacción entre el injerto y el patrón y que puede ser usado
comercialmente. Además, se presentan otros casos en los cuales ocurren efectos
no deseados, lo cual hay que evitar. Esto puede ser inducido por el injerto o el
patrón. A continuación trataremos algunos efectos del patrón sobre la variedad
injertada y también el efecto del injerto sobre el patrón.