Biopsia de nervio: la biopsia de nervio implica la extracción y
el examen de una muestra de tejido nervioso, generalmente
un nervio sensorial de la parte inferior de la pierna
(denominada biopsia de nervio sural). Esto debe hacerse solo
si es necesario. Si bien una biopsia de nervio puede
proporcionar información más detallada sobre los tipos
exactos de células nerviosas y las partes afectadas de las
células, puede dañar aún más el nervio y causar dolor
neuropático crónico y pérdida sensorial.
Biopsia de piel para neurodiagnóstico: realizar una biopsia de
piel para neurodiagnóstico permite a los especialistas
examinar las terminaciones de las fibras nerviosas después
de la extracción de un trozo diminuto de piel bajo anestesia
local. Esta prueba se utiliza más comúnmente para
diagnosticar neuropatías de fibras pequeñas que no
responden a los estudios de conducción nerviosa estándar ni
a la electromiografía.
Pruebas autonómicas: diversos tipos de pruebas autónomas
para evaluar neuropatías periféricas, una de las cuales es la
prueba cuantitativa del reflejo axónico sudomotor
(quantitative sudomotor axon reflex test, QSART) que mide la
capacidad de sudar en varios lugares del brazo y la pierna.
Las anomalías en la QSART se asocian con neuropatías de
fibras pequeñas.
Ecografía de músculos y nervios: la ecografía de músculos y
nervios es una técnica experimental no invasiva para
encontrar nervios cortados o comprimidos. Las ecografías de
los músculos sirven para detectar anomalías que pueden
estar relacionadas con un trastorno muscular o nervioso.
Determinados trastornos musculares hereditarios presentan
patrones característicos en una ecografía de músculos.
Tratamiento de la neuropatía periférica
El tratamiento para la neuropatía periférica depende del tipo y la
ubicación del daño nervioso y de los síntomas de la persona. El
médico puede explicar cómo el daño nervioso causa los síntomas
específicos de la persona y cómo minimizarlos y manejarlos. A
veces, cuando se corrige la causa subyacente de la neuropatía, esta
puede resolverse por sí sola a medida que los nervios se recuperan
y vuelven a crecer.
Los cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, evitar las
toxinas (como el alcohol y las drogas), hacer ejercicio, comer sano y
mantener un peso saludable, pueden mantener los nervios más
saludables. Controlar la diabetes y mantener la glucosa en sangre
en niveles seguros puede ayudar a reducir o eliminar los síntomas
de la neuropatía diabética.
La inmunoglobulina intravenosa (IgIV) (en inglés) es un tratamiento
frecuente para la neuropatía periférica causada por
autoanticuerpos. La IgIV contiene inmunoglobulinas (en
inglés). Algunas personas con síntomas de neuropatía causados por
inflamación o afecciones autoinmunitarias pueden ver mejoras en
su afección mediante el uso de esteroides y fármacos
inmunosupresores como prednisona, ciclosporina o azatioprina. La
plasmaféresis (en inglés) (un procedimiento en el que se extrae
sangre, se la depura de células y anticuerpos del sistema
inmunitario, y luego se la regresa al cuerpo) puede ayudar a reducir
la inflamación y la actividad del sistema inmunitario, al igual que la
inmunoglobulina y medicamentos inflamatorios, como rituximab.
Muchas personas con neuropatía pueden manejar sus síntomas sin
medicamentos. Con el tiempo, a medida que los nervios se curan,
muchas personas pueden reducir la dosis de sus medicamentos o
dejar de tomarlos por completo. Hable con un médico antes de
dejar de tomar cualquier medicamento.
Para las personas con nervios motores afectados, las férulas para
manos o pies pueden ayudar a reducir la discapacidad física y el
dolor asociado con la neuropatía periférica, y los zapatos
ortopédicos pueden mejorar los problemas para caminar y ayudar a
prevenir lesiones en los pies. Las personas con problemas de túnel
carpiano pueden usar férulas para ayudar a posicionar la muñeca y
reducir la presión sobre el nervio comprimido y permitir que se
cure. Algunas personas con debilidad grave se benefician de la
cirugía para aliviar la presión en un nervio.
Si los nervios autonómicos se ven afectados por la neuropatía
periférica, es importante manejar estos síntomas con un
profesional médico. Por ejemplo, las personas con hipotensión
ortostática (en inglés) pueden tomar medicamentos para estabilizar
la presión arterial y crear el hábito de ponerse de pie lentamente.
Tratamiento y manejo del dolor neuropático
El dolor neuropático, la picazón y otros síntomas sensoriales
pueden ser difíciles de controlar sin medicamentos. Las personas
con dolor neuropático crónico pueden recibir medicamentos que se
usan con mayor frecuencia para tratar la depresión (incluidos los
inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina) o la
epilepsia. Los medicamentos frecuentes incluyen clorhidrato de
duloxetina, nortriptilina, gabapentina, pregabalina y, con menor
frecuencia, topiramato y lamotrigina.
Los anestésicos locales y fármacos relacionados que bloquean la
conducción nerviosa pueden ayudar cuando otros medicamentos no
funcionan o causan efectos secundarios no deseados. Estos
incluyen parches de lidocaína o una crema tópica llamada
capsaicina, que pueden ser útiles para áreas pequeñas con dolor.
Otros fármacos tratan las neuropatías dolorosas crónicas al calmar
el exceso de señalización. No se recomienda el uso de narcóticos
(opioides) para el tratamiento del dolor relacionado con la
neuropatía periférica.
Las estrategias conductuales, que incluyen meditación y terapia del
habla, pueden ayudar a algunas personas a lidiar con el dolor
crónico, así como con la depresión y ansiedad que muchas personas
pueden sentir después de una lesión en los nervios. Los
tratamientos complementarios, como acupuntura, masajes y tai chi,
pueden ayudar a las personas a controlar el dolor neuropático
crónico. La neuroestimulación eléctrica transcutánea
(transcutaneous electrical nerve stimulation, TENS) es una
intervención no invasiva utilizada para el alivio del dolor en una
variedad de afecciones. La TENS implica la colocación de electrodos
en la piel en el lugar del dolor o cerca de los nervios asociados y la
administración de una corriente eléctrica suave. La TENS puede
indicarse en combinación con otros tratamientos para las formas
graves de dolor nervioso.
La mayoría de las neuropatías implican daño nervioso disperso y no
se benefician de una cirugía. Las cirugías u otros procedimientos
para reducir el dolor en los que se cortan o lesionan los nervios
muchas veces no son eficaces a medida que empeoran el daño
nervioso y pueden provocar “dolor fantasma”. La única neuropatía
que se trata con cirugía es el síndrome del túnel carpiano (en
inglés). Algunos procedimientos más sofisticados y menos
perjudiciales, como estimular eléctricamente las fibras nerviosas
periféricas restantes o las áreas de procesamiento de dolor de la
médula espinal o el cerebro, han reemplazado en gran medida
estas cirugías.
¿Cuáles son las últimas actualizaciones sobre la neuropatía
periférica?
El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes
Cerebrovasculares (National Institute of Neurological Disorders and
Stroke, NINDS), una parte de los Institutos Nacionales de Salud
(National Institutes of Health, NIH), es el principal financiador
federal de investigación sobre trastornos neurológicos. La
investigación financiada por el NINDS abarca desde estudios
clínicos sobre genética y la progresión natural de las neuropatías
hereditarias hasta el descubrimiento de nuevas causas y
tratamientos para la neuropatía e investigaciones científicas
básicas sobre los mecanismos biológicos responsables del dolor
neuropático crónico. En conjunto, estas áreas de investigación
diversas impulsan el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas
y preventivas para las neuropatías periféricas.
El NINDS respalda estudios para comprender los mecanismos de la
enfermedad en estas afecciones e identificar otros defectos
genéticos que pueden desempeñar un papel en la causa o
modificación del curso de la enfermedad. Se han identificado
mutaciones genéticas en más de 80 neuropatías hereditarias
distintas. El NINDS también apoya la Red de investigación clínica de
enfermedades raras (en inglés) de los NIH, que está compuesto por
diferentes consorcios de investigación destinados a mejorar la
disponibilidad de información, estudios clínicos, e información de
investigación clínica sobre enfermedades raras. El NINDS ha
apoyado el Consorcio de Neuropatías Hereditarias (Inherited
Neuropathies Consortium, INC) de la red, que está trabajando para
caracterizar la progresión natural de varias formas diferentes de
neuropatía, identificar genes que modifican los síntomas de la
persona y desarrollar terapias para prevenir o reducir el daño
nervioso. El INC también desarrolla y evalúa biomarcadores (en
inglés) (signos que pueden indicar el diagnóstico o el progreso de
una enfermedad) y medidas de resultados clínicos que serán
necesarias en futuros estudios clínicos para determinar si las
personas en los estudios responden a los tratamientos que se están
probando.
La comunicación rápida entre el sistema nervioso periférico y el
sistema nervioso central depende de la mielinización, un proceso a
través del cual células especiales llamadas células de Schwann
crean un recubrimiento aislante alrededor de los axones
(denominado mielina). Las células de Schwann desempeñan un
papel fundamental en la regeneración de axones de las células
nerviosas en el sistema nervioso periférico. Varios estudios
financiados por el NINDS se centran en comprender cómo se regula
la producción y el mantenimiento de la mielina (proteínas
específicas y organización de las membranas) en las células de
Schwann y cómo las mutaciones en los genes involucrados en estos
procesos causan neuropatías periféricas. Al comprender mejor la
mielinización y la función de las células de Schwann, los
investigadores esperan encontrar objetivos para nuevas terapias
para tratar o prevenir el daño nervioso asociado con la neuropatía.
En neuropatías periféricas inflamatorias como el síndrome de
Guillain-Barré y la polineuropatía desmielinizante inflamatoria
crónica (PDIC), el sistema inmunitario del cuerpo ataca
erróneamente los nervios periféricos, daña la mielina y debilita la
señalización a lo largo de los nervios afectados. Los investigadores
respaldados por el NINDS esperan comprender mejor cómo los
autoanticuerpos causan daño nervioso periférico y cómo se pueden
bloquear los efectos de estos anticuerpos. Los investigadores están
estudiando cómo las mutaciones en el gen del regulador
autoinmune (Autoimmune Regulator, AIRE) en un modelo murino de
PDIC hacen que el sistema inmunitario ataque los nervios
periféricos. La investigación del NINDS ha ayudado a descubrir que
algunos tipos de polineuropatía de fibras pequeñas parecen ser
causadas por problemas en la respuesta inmune de la persona,
particularmente en mujeres y niños.
Los investigadores respaldados por el NINDS también están
explorando el uso de tejidos modificados a partir de células
donadas de personas con neuropatía periférica como modelos para
identificar problemas específicos en la forma en que los
componentes celulares viajan por los axones y en las interacciones
de los nervios con los músculos. Tales enfoques de ingeniería
tisular pueden, con el tiempo, conducir a nuevas terapias para las
neuropatías periféricas.
Además de los esfuerzos por tratar o prevenir el daño nervioso
subyacente, otros estudios respaldados por el NINDS están
informando sobre nuevas estrategias para aliviar el dolor
neuropático, la fatiga y otros síntomas de neuropatía. Los
investigadores están investigando las vías que llevan señales de
dolor al cerebro y están trabajando para identificar sustancias para
bloquear estas señales antes de que causen dolor.
Los investigadores respaldados por los NIH han identificado una vía
común a varios tipos de neuropatías periféricas axonales (axonal
peripheral neuropathies, APN), incluidas varias formas de la
enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, y han identificado un posible
objetivo farmacológico que podría ayudar a tratar la enfermedad.
Estudios genéticos previos han demostrado que algunas APN son
causadas por mutaciones que bloquean la capacidad de producir
proteínas de las células. Esto causa estrés dentro de las neuronas
motoras afectadas por las APN, particularmente a través de un
mecanismo llamado respuesta integrada al estrés (integrated
stress response, ISR), que en última instancia conduce a la
degeneración de las estructuras nerviosas. Una de las proteínas
previamente demostradas en la activación de la ISR, la GCN2,
también se ha relacionado con defectos en la traducción de
proteínas. Usando un modelo murino, los investigadores estudiaron
ratones con APN que también tenían GCN2 faltante. Estos ratones
comenzaron a desarrollar síntomas de la enfermedad alrededor de
las dos semanas de edad, pero la enfermedad no progresó mucho
más allá de las etapas iniciales. Cuando los ratones APN fueron
tratados con un fármaco para evitar que la GCN2 funcionara,
mostraron mejoras en muchos síntomas. Esta investigación puede
conducir a futuras terapias para retrasar la progresión de la
neuropatía periférica mientras aún se encuentran en sus etapas
iniciales mediante el bloqueo de la GCN2.
Se puede encontrar más información sobre la investigación de la
neuropatía periférica utilizando NIH RePORTER (en inglés), una
base de datos de búsqueda de proyectos de investigación actuales
y pasados respaldados por los NIH y otros organismos federales. La
base de datos RePORTER también incluye enlaces a publicaciones y
recursos de estos proyectos. Para encontrar artículos de
investigación y resúmenes sobre la neuropatía periférica, busque
en PubMed (en inglés), que contiene citas de revistas médicas y
otros sitios.
¿Debe participar en un estudio clínico? (en inglés)
Los ensayos clínicos son estudios que nos permiten obtener más
información sobre los trastornos y mejorar la atención. Pueden
ayudar a conectar a los pacientes con opciones de tratamiento
nuevas y a futuro.
Lea sobre la investigación clínica
¿Cómo podemos un ser querido o yo ayudar a mejorar la atención
de las personas con neuropatía periférica?
Considere participar en un ensayo clínico para que los médicos y
científicos puedan obtener más información sobre la neuropatía
periférica y otros trastornos nerviosos. La investigación clínica con
participantes humanos ayuda a los investigadores a obtener más
información sobre un trastorno y quizás encontrar mejores maneras
de detectar, tratar o prevenir enfermedades de manera segura.
Todos los tipos de participantes son necesarios, los que están sanos
o pueden tener una enfermedad, de todas las diferentes edades,
sexos, razas y orígenes étnicos para garantizar que los resultados
del estudio se apliquen a tantas personas como sea posible, y que
los tratamientos sean seguros y eficaces para todas las personas
que los utilizarán.
Para obtener información sobre la participación en la investigación
clínica, visite NIH Clinical Research Trials and You (en inglés).
Obtenga información sobre los ensayos clínicos que actualmente
están buscando personas con neuropatía periférica
en Clinicaltrials.gov (en inglés), una base de datos de ensayos
clínicos y resultados de investigaciones actuales y pasadas que
permite realizar búsquedas.