Pregunta:
¿Es aceptable suprimir la octava de Pentecostés, de modo que el tiempo
pascual termine después de Vísperas (Completas) del Domingo de
Pentecostés?
Respuestas:
Van Doren: ¡No supriman la octava! Ya existía en Roma a finales
del siglo VI. La liturgia de esta semana merece contarse entre las
joyas del año litúrgico, por su profunda exposición de la acción del
Espíritu Santo. El valor pastoral y didáctico de la liturgia debe
tener prioridad sobre una simple cuestión numérica (los 50 días).
Si se suprime la octava, ¿se repetiría la misa del domingo en los
días feriales?
Martimort: Placet (es aceptable).
Amore: Afirmativo.
Schmidt: Placet, si los días entre la Ascensión y Pentecostés
celebran deliberadamente la misión del Espíritu Santo,
restaurando así la antigua unidad Ascensión-Pentecostés, y
mostrando que no se destruye Pentecostés, sino que se condensa.
Dirks: Placet.
Nocent: Sin falta. Es necesario insistir en los 50 días, ni uno más.
📄 Segunda imagen: Distintos “Schemas” de 1965-1966
Schema 75 (10 abril 1965): La octava de Pentecostés debe
suprimirse. Pentecostés es el “sello” de la Pascua. La octava fue
añadida cuando Pentecostés dejó de entenderse como el
quincuagésimo día y se volvió una fiesta del Espíritu Santo.
Schema 93 (10 mayo 1965): ¿Es aceptable abolir la octava y
mantener los 50 días con algunas oraciones de la octava?
Votación:
o Placet: 10
o Non placet: 5
o Placet iuxta modum (con condiciones): 1
o Placet con observación: 1 (“pero que el esplendor brille el
lunes siguiente”).
Schemas 132 (3 dic. 1965), 174 (1 ago. 1966), 188 (22
sept. 1966):
Se confirma la supresión de la octava de Pentecostés para
que la Pascua sea un periodo de 50 días exactos, siguiendo la
“venerable tradición”. Algunas oraciones del antiguo formulario
podrán usarse entre Ascensión y Pentecostés.
📄 Tercera imagen: Addenda del Schema 188 (22 septiembre
1966)
4. Sobre el tiempo pascual:
Eastertide (tiempo pascual) comienza con la Vigilia Pascual y debe
comprender 50 días celebrados como una sola gran fiesta. Esta
unidad era comprendida así en la Iglesia primitiva, que llamaba a
estos 50 días “Pentecostés”.
5. Octava de domingos:
Es crucial que el tiempo pascual consista en 50 días, siendo el
último el domingo de Pentecostés. Esto constituye una “octava de
domingos”. Por ello se propuso abolir la octava (se introdujo en
Roma en el siglo VII), para volver a esta unidad.
6. Unidad progresiva:
La unidad del tiempo pascual no impide que haya un desarrollo o
progresión litúrgica. Aunque no haya una “octava” de Ascensión ni
un “Tiempo de la Ascensión”, se pone énfasis en el Espíritu Santo
como fruto de la Ascensión. Las misas finales del tiempo pascual
incluirán oraciones para pedir el don del Espíritu Santo.
🧾 Resumen General:
Durante los trabajos del Coetus I (Comisión para la reforma del
calendario litúrgico), entre 1965 y 1966, se debatió intensamente
sobre si debía mantenerse la octava de Pentecostés. Algunos
miembros argumentaban su valor espiritual y litúrgico, mientras que
otros defendían su supresión para respetar la unidad de los 50 días
del tiempo pascual, según la tradición más antigua.
Finalmente, se decidió suprimir la octava de Pentecostés para que el
tiempo pascual consistiera estrictamente en 50 días, desde la
Vigilia Pascual hasta el Domingo de Pentecostés. Sin embargo, se
recomendó mantener algunas oraciones del antiguo formulario entre la
Ascensión y Pentecostés, para conservar un enfoque en el Espíritu
Santo.